Criticas de cine

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Hola amantes del cine, les damos la bienvenida a esta página hecha para ustedes. Aquí encontraras críticas de películas que están en el cine o que ya llegaron a DVD y Blu-ray.  Gracias por tu visita ¡Disfrútalo!

No Respires (Don't Breathe)

No Respires (Don´t Breathe)


Director: Fede Alvarez (Evil Dead)


Actúan: Jane Levy, Stephen Lang


País: EUA 2016


*** y media


El buen terror en cualquier medio, cine, literatura, entre otros, nos vuelve indefensos y nos remonta a un estado primitivo, ya que nos enfrenta ante algo desconocido ante lo que no podemos hacer nada. 

Definitivamente no es un género que se trate de subirle al volumen para hacernos brincar, o para despertar al espectador que se haya quedado dormido. Un terror que muchos podremos recordar es cuando sentíamos que cualquier cosa nos podía aparecer en una habitación oscura. O creo que también tenemos el instinto de supervivencia que nos dice que si no mostramos rastros de vida ante algo que no podemos enfrentar, tal vez se vaya sin lastimarnos.

Es a esos sentimientos a los que quiere llegar Fede Alvarez, originario de Uruguay quién diera un brinco a los filmes de terror de mayor producción al ser apadrinado por Sam Raimi, siendo su opera prima el remake de Evil Dead. Don’t Breathe sería su segundo largometraje, con varias mejorías de su filme pasado, entre ellas que éste es un argumento original (a pesar del debate que si es homenaje o fuselaje de Panic Room) con una premisa y título suficientes para darnos a entender cuál es el peligro al que se enfrentaran el trío de ladrones que entren a atracar la casa de un ciego, que conoce a la perfección la geografía de su casa, tiene habilidades mortíferas para defensa y ofensa personal, y que no necesita de la luz para moverse.


También habrá quién pueda señalar fallas que aún arrastra Alvarez de Evil Dead. Como que también hay un personaje que por más que le peguen y le hagan daños críticos, parece ser muy necio para morirse.


Y en detalles más en serio. Se siente un filme que cree depender constantemente de música ambiental. Ésta es tensa, pero la experiencia de ver a personas que están encerradas y que en cualquier momentos pueden ser asesinadas ya es suficientemente tensa. Poner música en un porcentaje considerable del filme, llega a ser más un recurso estorboso. Por ende, es más lamentable aun cuando se usan "jump scares".


A pesar de todas las quejas anteriores. También hay virtuosismos bastante plausibles por el departamento del sonido. Cómo que éste tiene la perspectiva del personaje invidente, por lo que esto le pesa al espectador al escuchar el mínimo sonido que generan sus presas. Incluso hay un caso bastante particular, dónde cuando los ladrones entran a la casa, se recorre a ésta en plano secuencia, y todos los sonidos del escenario van en crescendo y fusionándose, a tal grado que se crea una tonada musical.


Con todos estos elementos sumados, más la fotografía que busca un balance entre qué te puede mostrar y qué te ocultara para desorientarte, la casa del ciego (interpretado por Stephen Lang) se vuelve un terreno de juegos real, dónde la sensación de que éste puede aparecer y asesinarte es palpable. Y para no desgastar está dinámica estructurada y bien pensada, se recurren a las vueltas de tuerca y a objetos dramáticos que se vuelven vitales para los personajes. Entonces en ningún momento se siente fácil salir de allí, ni disminuye la tensión. Aunque eso sí, la insistencia para hacer sufrir a los protagonistas, hace que al final haya como tres momentos clímax.


Tal vez lo que hará a esta película un referente honrado del terror, en un año estupendo para el género donde tuvimos a La Bruja y El Conjuro 2, sea cómo la casa se vuelva un escenario temible, y cómo su propietario es un monstruo en una rama que es la más retorcida cuando se sabe usar, que es la del humano mismo. El personaje invidente es un personaje que entre más aparece y más conoces sus secretos, adquieres una idea más perversa de él. No pasa el caso del fantasma que no puedes ver, y al final cuando se revela en la película, sus puro diseño no te genera ninguna inquietud. La última mirada que hecha Stephen Lang a la cámara (si ves la película, tú sabrás a cuál personaje) tiene un contexto y discurso estupendo, que nosrecuerda que la única manera de sobrevivir a él es sacando lo peor de nosotros.

Salve Cesar (Hail, Caesar!)

Director: Joel y Ethan Coen (Quemese después de leerse)


Actúan: Josh Brolin,  Alden Ehrenreich


País:  Reino Unido, Estados Unidos, y Japón 2016


****


Ciertamente los Coen, a pesar de que podríamos considerarlos reyes del absurdo, no son cineastas que se queden clavados en un solo género, lo podemos ver tan sólo en esta década, después que hicieron el western Temple de Acero en 2011, un drama odisea pesimista sobre Llewyn Davis, ganadora del EMMA hace dos años cabe mencionar, y ahora con Salve César regresan al terreno por el que son más reconocidos, y su regreso no es cómo cualquiera ya que en esta ocasión hacen una especie de homenaje a la historia del cine, que al mismo tiempo contiene muchas más capas volviéndola una burla a la industria y a la farándula, que demuestran la especie de 

romance masoquista hacia la producción de cine, en una trama de hechos disparatados donde por más que lo intentes no adivinaras lo que sigue.


Inside Lleyn Davis se ubicaba en un tiempo muy específico, al girar en lo que sería una semana en la vida del personaje, ahora se reduce el período de tiempo y vemos 27 horas en la ajetreada vida de Eddie Mannix, quien funge como el que resuelve los problemas de cualquier índole en el estudio de cine Capitol Pictures. Y quién como los Coen para llenar esas 27 horas con personajes pintorescos, y todo tipo de situaciones estrafalarias.


Salve Cesar no es un filme que necesite de mucho bagaje o análisis complejo para disfrutarse, este viaje ya es glorioso con su recorrido a través de los distintos foros del estudio donde vemos recreaciones de los géneros del Hollywood clásico, dígase western, musical, comedia, o el drama de época. Vemos secuencias enteras de películas ficticias que si bien se salen de la trama principal, son momentos de alta producción, folclore, y espectacularidad, que no tiene problema alguno para ser disfrutados y servir como homenaje a un estilo de cine de cierta época. Al mismo tiempo, este tipo de secuencias permite desplegar a todo el cast de actores, que a pesar que todos ellos salen tan sólo en un par de secuencias, el diseño de sus personajes les permite lograr momentos memorables al mismo tiempo que nos hablan de la dinámica de hacer una película. Creo que por ejemplo, Scarlett Johansson tiene una participación breve como el resto del cast, pero se encuentra en uno de los mejores papeles en su carrera, como la actriz DeeAnne Moran quién de un momento a otro puede pasar a ser una encantadora sirena en un número musical, a ser una mujer de vicios haciendo pucheros.


El guión es una lluvia de situaciones, donde como dije vemos un homenaje a una época de cine, aparte de ser una lluvia de sucesos y personajes que no fallan en comunicar el estilo de vida frenético. Nos ubican en un momento decisivo de la vida de Eddie Mannix, donde debe recapacitar si quiere seguir en su trabajo en el estudio, pero al mismo tiempo este recurso de ser un tiempo específico de horas lo que vemos de Mannix, nos transmite el círculo sin fin que es su vida. Así como digo que la película es fácilmente disfrutable, también tiene varios puntos de reflexión humana que nunca pueden faltar en una película coeniana. Con una discusión sobre qué es Dios y Jesús, como un momento de este estilo pero también uno de los mejores momentos de comedia.


Ya sea la fotografía de Roger Deakins que emula los colores y texturas de la época, los grandes y complejos escenarios que se hacen para cada género, las coreografías, el cuidado pietaje, todas la referencias a personajes de la época, un ensamble de actores que solo podrían reunir los Coen, y la gama de situaciones que para beneficio del espectador no se escatima en los lugares a los que puede llegar, hacen una comedia, que pueden quitar la asperezas que le queden a cualquiera después de ver la tragedia existencial que fue Inside Llewyn Davis.

La Chica Danesa (The Danish Girl)

Director: Tom Hooper (Los Miserables)


Actúan: Eddie Redmayne, Alicia Vikaander 


País:  Reino Unido, Estados Unidos, Bélgica, Dinamarca, y Alemania 2015


***


En un principio se nota que es el entusiasmo del director Tom Hooper el que toma las riendas de este proyecto, La Chica Danesa. Estoy hablando de un director con un estilo muy propio, que le da carga a sus personajes con close ups y halos de desenfoque, tipo de imagen que me recuerda Carlos Reygadas y que es algo que pocos directores emplean, que maneja un ritmo envolvente, que se tradujo en uno de los musicales más originales en Los Miserables, y que no deja sus encuadres estáticos.


Alguna vez escuche que Robert Altman dando consejos de cómo colocar una cámara mencionaba que ésta tenía que apuntar hacia la historia. Eso es cierto hasta un punto, pero yo creo que si te lo tomas muy en serio tus filmes se vuelven cuadrados, rígidos y sin mayor riqueza cinemática. Esto se ve muy notorio en varias películas de biografías donde la prioridad es contar una cosa después de la otra, sin gran expresividad ni proposición a la toma, que hace que el lenguaje de esa película sea tan aburrido cómo leer una monografía.


En La Chica Danesa no ocurre eso al principio, está la técnica de Hooper muy nutrida por el diseño de producción, que más que recrear la época parece intenta recrear la textura y estilo de un lienzo de pintura, sumado a que constantemente hay algo moviéndose en el cuadro. Pueden ser telas que Gerda (Vikander) saca volando mientras va a buscar un vestuario, o niebla que se asoma por la ventana mientras ella y Einar (Redmayne) tienen pláticas maritales. Ese ritmo alegre se vuelve contagioso, y a pesar que empezamos viendo lo que podría ser la película de una pareja común, uno ya quiere saber qué sigue.


Parece ser una pareja sin problemas, y lo es, si no fuera por el detalle que a Einar le empieza a llamar la atención el travestismo. Esa situación empieza manejándose de nuevo de manera interesante, porque son pequeños trazos los que nos conducen a lo que se volverá la premisa del filme, el deseo de Einar de volverse mujer. Tal vez el momento más impresionante para mí de ese proceso es la secuencia donde ves por primera vez que viste la ropa de su mujer dentro el atuendo de él. El momento es erótico, hay una química marcada entre la pareja de actores, el sonido del pliegue de la ropa se convierte en un personaje más, y de repente la situación se ensombrece y ya se asoman los problemas para ellos.


Momentos de esa calidad debe de haber otro par de veces más y ya no se repiten. La acción en el cuadro y la perversidad de el cambio interno que pasa Einar se convierten en lloriqueos, en un melodrama convencional hollywoodense y en un discurso constante e inverosímil de Gerda que implícitamente dice “no importa que tan mal me hagas sentir, yo sigo apoyándote”. Eso más que ser carácter de personaje, es una muestra de la pomposidad que quieren impregnar en este tipo de producciones.


Esta película es una adaptación de la novela de David Ebershoff que cuenta de manera alterada lo ocurrido con Lili Ilse Elvenes, una de las primeras personas en cambiarse de sexo. Dato curioso, el nombre Lili Elbe fue una equivocación de un periodista de la época. Y es notorio que se cambiaron las acciones e ideologías de los involucrados para hacer algo moral y políticamente más correcto. Pero en la realidad, se supone que Gerda también tenía nociones homosexuales y no le dio ese apoyo incondicional que muestra Vikander en la película. No digo que una adaptación cinematográfica deba apegarse a la realidad, pero ya se vuelve tedioso cuando la deforman para mostrar sentimentalismos y moralismos que nos han inculcado las películas no complejas por años.


El slogan de esta película presume ser “encuentra el coraje para ser tú mismo”, pero también pudieron haberlo cambiado a algo así como “encuentra el coraje para subyugarte a tu marido”. Y no es un chiste de mal gusto, es parte de lo que implica el discurso obsoleto del sueño americano, que se refleja en las películas de ideología muy norteamericana, que quieras o no también es influencia para algunos cineastas británicos que buscan darse a conocer en Estados Unidos.

The Hateful Eight

Director: Quentin Tarantino (Django Sin Cadenas)


Actúan: Samuel L. Jackson, Jennifer Jason Leigh


País: EUA 2015


*****


Decir que hay un nuevo filme de Tarantino en cines no deberían ser palabras que se digan a la ligera. Más allá de su legado, está el factor sorpresa de qué pasará, qué será lo que desate un dilema que termine en mares de sangre, y cuales serán las monstruosidades en que caerán sus personajes, situaciones de las que se seguirán hablando por años y que generaciones futuras seguirán descubriendo, pero no del mismo modo del que uno lo vio en pantalla grande. Haciendo honor a este hecho, el autor planeó un evento de distribución, que lamentablemente sólo se pudo ver en Estados Unidos y algunas ciudades de Canadá, para proyectar el filme 

en su formato en bruto, celuloide de 70mm, material prácticamente extinto en la era digital y que se proyecta cómo una imagen más ancha en la pantalla correcta. Esto sirve para hacer un homenaje a lo que antes era ir al cine, con la inclusión de una overtura e intermedio musical (que no verás de nuevo, a menos que un cine cercano haga proyecciones de clásicos como Lo que el viento se llevó), que también acentúa la particularidad de este nuevo trabajo.


De hecho, ninguna película hecha por él se parece a otra, en cada una hay un juego distinto del tiempo, son distintos los discursos y las resoluciones de sus guiones. ¿Habría comparación entre la diplomacia de Bastardos Sin Gloria con el tiroteo de Django Sin CadenasEsta película va de ocho hombres (número que no se mantiene) de distinta procedencia y fama que quedan encerrados en una cabaña. Y lo que tal vez te extrañara si todavía no la ves es que a este lugar, que sería el eje de las acciones más importantes, se llega como hasta media hora después, tal vez más o menos. Y justo esa es la particularidad de este filme con el resto de sus películas, o con cualquier estreno cercano, el uso mínimo de escenarios y personajes.


Sin duda habrá quién encuentre esto sin sentido y que se alarga sin justificación, lo que será una injusta recibida a una obra de este talante. Esto porque Tarantino se es muy complaciente para explayarse, al igual que es muy permisivo con algunas tomas. Algunas sirven como símbolos, otras como una mecha que recorre su camino al explosivo, pero al final no creo que haya alguna palabra desperdiciada, o alguna escena que no nos prepare para la violencia imparable que se aproxima. Esto se puede leer desde la primera secuencia del filme, con una carroza que contiene a dos personajes, aproximándose a una escultura de Jesucristo crucificado, uno de los actos más violentos de los que se puede hacer mención en la cultura.


De la misma manera se emplea la música del también veterano Ennio Morricone, que con sus notas estresantes y macabras, logra la misma sensación que con filmes de terror como El Resplandor y La Cosa (esta última también musicalizada por él), donde sin necesidad de mayor agresión, nos hace el constante recordatorio que algo malo va a pasar.


Para llegar a esa infame resolución, Tarantino expone a sus personajes y circunstancias, las más importantes, y tal vez la mayor sorpresa del filme, se encuentran en el capítulo cinco. Poco a poco conocemos su rencor e ideología post Guerra Civil estadounidense, dónde se dejan al descubierto los temas de racismo, y lo que sería el cine de diálogo de Tarantino. Y no, no es cinematográfico una película con actores declamando diálogos, pero aquí sí lo es, en toda la filmografía del director en realidad. El ritmo que emplea y la fuerza en el cuadro son virtudes que no vemos en películas de Woody Allen o Alexander Payne por ejemplo, que son cineastas que también se apoyan en personajes hablando, y que obviamente tienen sus logros diferentes. Lo que se hace aquí es que cada participe contribuye con su leño para el incendio que devorara a quién encuentre a su paso. 


Lo que sí tiene en común The Hateful Eight con las otras películas del autor, es el cumplimiento del acto del violencia, algo muy criticado hacía Tarantino. Que si es alguien que no tiene sensibilidad, que si es sádico o no tiene algún sentido... Particularmente para este director, yo veo en su violencia un sello característico y una perspectiva única. En lugar de recompensar a sus personajes, les hace llegar la justicia divina a través de ella, y es con la cual se demuestra el carácter. Y no a manera de pelea exagerada, si no por medio de imágenes y situaciones que sólo podrían ocurrir en una película del cineasta. El golpear a una mujer tan brutalmente desde el inicio de la película podría ser un acto infame, pero también sirve para introducirnos en la crueldad de este universo. Misma crueldad que despliegan los personajes en sus mejores momentos, siendo Marquis Warren (Jackson) y Daisy Domergue (Leigh) quiénes llegan al extremo. 


Una satisfacción que puede tener el espectador al ver a este cineasta, es que ves a alguien haciendo un cine que disfruta pero que igual maneja un lenguaje muy maduro. Esto se ve en el montaje paciente pero también en cómo usa los cuadrantes de la pantalla. Misma ténica que puedes ver en Drive de Nicolas Winding Refn. Que consiste en que puede ocurrir más de una acción repartida en diferentes fracciones del cuadro, lo que se aprovecha más por el aspect radio 2.76:1 de esta película, que en su defecto acentúa los plano detalle, como la jarra de café, posible nuevo símbolo en la filmografía de Tarantino. 


Sabemos que vemos al autor en su máxima expresión (y en muy buena forma, con un guión de más de 2 horas cuarenta y cinco minutos que gira en no más de tres escenarios, que por cercanía podrían contarse como uno) cuando conocemos al McGuffin de esta película. Lo que fue el maletín en Pulp Fiction, aquí es un elemento que también se mantiene incógnito, sin conocer su contenido, pero que brinda varios momentos valiosos, como una de las golpizas que recibe Daisy, la vulnerabilidad de Marquis Warren cuando admite que necesitaba algo que lo defendiera del racismo, o la brillante secuencia final, cuando descubrimos su contenido, frente al último cadáver de la masacre. Es aquí cuando vemos la ironía del asunto, con Tarantino despidiéndose con un mensaje anti-racial en medio de un desastre sangriento. Eso es lo que lo hace tan distinto de cualquier artista contemporáneo. 

Star Wars: El despertar de la Fuerza (Star Wars: The Force Awakens)

Director: J. J. Abrams (Star Trak: Into Darkness)


Actúan: Daisy Ridley, John Boyega


País: EUA 2015


**** y media


Hoy en día leer la leyenda en letras azules "A long time ago, in a galaxy far, far away..." en una pantalla grande debería ser razón suficiente para entrar a la sala de cine. Y esque esa apertura que da pie al score compuesto por Williams en 1977, después de casi cuarenta años, sigue siendo emocionante e icónico. Una de las virtudes que siempre ha tenido Star Wars, incluyendo las precuelas (les guste o no haters) es la de crear personajes y situaciones perdurables. Prueba de ello es que al hablar de villanos es inevitable remitir a Darth Vader. Y buenas noticias a aquellos fanáticos de este universo, es que en El Despertar de la Fuerza se siente ese mismo   

esfuerzo, y más por el hecho de que no se trata de una película meramente para aficionados o geeks, si no de una película de calidad cinematográfica a la que se hará alusión para hacer mención de un blockbuster que llega a sus últimas consecuencias, al menos con las aportaciones ha dado hasta ahora el cine comercial. Eso no es fácil de decir después de haber visto en el mismo año Mad Max: Fury Road y Misión: Imposible Nación Secreta.

La primera evidencia de ser un producto cinematográfico digno está en cómo conocemos a los personajes. Sin que digan un sólo diálogo en sus primeras apariciones, entedemos las motivaciones e información elemental de ellos: Finn (Boyega), o FN 2187, es un stormtrooper (ojo, por la fama de la franquicia no explicare conceptos warsies) horrorizado de las acciones de la Primera Orden, y Rey (Ridley) es una huérfana quién se ha hecho valer por su carácter y sigue esperando ese algo que no ha visto en años. En siguientes secuencias se entiende y desarrolla más esto, pero al mismo tiempo emprenden un camino, que al igual que Luke Skywalker en la trilogía original, genera un arco de personaje que los obliga a tranformarse, para Finn dejar de huir, y Ridley dejar de aferrarse a su pasado para ser parte de un movimiento más grande.

A lo largo de siete películas Star Wars ha contado con diferentes guionistas, directores y estilos visuales, el único apartado que tal vez ha conservado su esencia que mejora con las tecnologías del cine es el sonido, pero la constante en éstas ha sido el jedismo. Aquella diferenciación que hacen de la luz y el lado oscuro, que es prácticamente la diferencia de Rey y Finn de su antagonista, Kylo Ren (Adam Driver). Los tres son personajes que no comprenden su pasado, y que a raíz de querer dejar la resignación toman sus decisiones importantes. Es ese problema interno que irradian, es lo que los hace personajes diferentes a un superhéroe de Marvel, o a un conductor de Rápidos de Furiosos. Este campo emocional es dónde liberan las verdaderas batallas de Star Wars: El Despertar de la Fuerza, no en espectaculares batallas de naves o sables láser.

La habilidad de Abrams para dirigir Star Wars puede que provengan a la admiración que le tenía a la franquicia y a la ciencia ficción de su época, lo que se moldeo en una estupenda película de Star Trek: Into Darkness, con mucha actividad y acción en sus encuadres, que demuestra un plausible crecimiento para su más reciente trabajo. Su empeño en crear escenarios reales, apoyado con una propositiva dirección de arte, más una pensada dirección de extras (soldados caminando y marchando en las naves de la Primera Orden, alienigenas y su interacción con su entorno), dan mucha vida a las secuencias, y debió dar el trazo ideal a los actores para interpretar a sus personajes. Abrams es entonces  alguien que conoce su trabajo y a dónde lleva sus películas, como un par de secuencias emotivamente potentes en Star Trek. Y a lo que me refiero con esto es que si hubiera sido su intención, las batallas pudieron haber tenido mayor espectacularidad que lo que vimos en el cine, pero él sabe que esto no era prioridad. No dejan de ser emocionantes, pero no es el mayor fuerte de la película.

Las secuencias de mayor impresión podrían ser dónde se introducen a los personajes de la trilogía anterior. Por ejemplo esa finta de que Finn y Rey son secuestrados en el Halcón Milenario, o la interrupción inoportuna de C-3PO son ideas geniales que dan pie a la presentación de viejos conocidos. No puedo hablar mucho de la entrada de uno de los personajes, ya que practicamente es uno de los giros drámaticos más importantes, pero cuando entra a escena, o mejor dicho cuando el espectador entra a su espacio, es una secuencia que cuenta con muy logrados movimientos de cámara y empleos de silencio. Estos personajes no se sientes sacados de la manga o con participación forzada, tienen justificación, y el hecho de conocer sus pasados, les da mayor peso emocional en la trama. Esto aplica especialmente para Han Solo. ¿Recuerdas cómo salva a Luke de último segundo durante la persecución en la Estrella de la Muerte en el episodio Una Nueva Esperanza? De nuevo tiene un momento de ese calibre que lo consagra cómo héroe cinematográfico. Y es por lo mismo que ya mencione, no se trata de hazañas, si no de decisiones emocionales.

De nuevo hablando de la falta de espectacularidad, que más allá de no ser capaz de mostrarla si no con una notable intención de contenerla, esta película hace acentos de su función introductoria a una nueva trilogía. Aquí los personajes están en sus primeros pasos y y apenas se van deshaciendo de su pudor. Uno puede tener seguridad que habrá algo más coreografiado e intenso en futuras entregas, que de igual manera El Despertar de la Fuerza sigue sin dejar a deber nada a su audiencia. Sabe malabarear la acción y emotividad, haciendo gala del nivel de producción. Dígase por ejemplo la única secuencia en IMAX que cuenta la película, con complejos movimientos de cámara y un cierre inolvidable de el Halcón Milenario perdiendose entre las estrellas, o el master shot que empieza como un over shoulder de Rey, Finn y Han, continua por recorrer el negocio de Maz Kanata (Lupita Nyong'o) y puntualiza con la primera toma de este personaje, todo en un mismo movimiento. 

Hay otros elementos expresivos que vale la pena rescatar, como el montaje paralelo (que cuenta dos situaciones llevadas en lugares distintos pero que ocurren simultáneamente) que ha sido característico y ha otorgado la versatilidad y ritmo al resto de la saga y aquí no se pierde, y aquél cambio de iluminación que hay en escena cuando Kylo se decide definitivamente por el lado oscuro.

Es este tipo de matices bien planeados y ejecutados lo que hace de está película un logro, al complacer a los fanáticos, y a espectadores que simplemente busquen una buena película que apele a provocar una respuesta emocional a su audiencia. Claro que viéndola más pausada y repetidas veces encontraras errores lógicos y torpezas de guión, y allí pregunto ¿existe película perfecta? ¿Eso evitara que este filme enamore a nuevas audiencias y generaciones? ¿O que al igual que películas como El Hobbit y Prometeo, no sean excusa suficiente para regresar a esos universos y emocionarnos por lo que viene?

Love, Amor en 3D (Love)

Director: Gaspar Noé (Irreversible)


Actúan: Karl Glusman, Aomi Muyok


País: Francia, Bélgica 2015


*****


Después de un plano fijo con una mujer y un hombre masturbándose, lo primero que sabemos de la película es que es 1 de enero, el personaje masculino es un joven llamado Murphy (Glusman) y está insatisfecho con su vida, quejándose de ésta a través de la voz en su cabeza. Su quejido no es poético ni premeditado (tal vez en general los pensamientos en bruto tampoco lo son), es más una serie de groserías disparadas a sí mismo, y a su actual pareja Omi (Klara Kristin). Después sabremos que la mujer de la primera secuencia, es su exnovia Electra (Muyock) quién anda desparecida, y posiblemente aquella introducción de carga

sexual, era posiblemente un sueño erótico de Murphy, o un recuerdo de una actividad que añora hacer con su antigua pareja. Esos tres tipos de momento son los que consolidan la dinámica de la película, el transcurso del año nuevo donde Murphy está resignado tratando de saber lo que ocurrió con Electra, el pasado que él recuerda y extraña, haciendo hincapié en los encuentros sexuales, tratados de una forma explicita y con un considerable tiempo de duración. 


En las recapitulaciones al pasado, conocemos que Murphy es, o era, un estudiante de cine, constantemente en fiestas y conversaciones expresa su deseo de hacer una película que se constituya de sexo y sangre. En este tipo de comentarios y meta guiños (el hijo llamado Gaspar, el artista de galería llamado Noé), en los que el autor de la película se expone, sin pudor ni sutilezas nos arroja sus comentarios e intenciones, una de ellas que quería hacer un filme de sexo. Lo primero que diría yo es que no descubre el hilo negro del asunto, películas de sexo que no tengan pelos en la lengua (ups...) tan sólo ya existen las contemporáneas La Vida de Adèle y Shame, pero si algo sí logra Love, es hacer un filme que sea sexo, no pornografía. La pornografía son videos que ofrecen o venden sexo, con una historia o línea narrativa banal que justifica el encuentro sexual para la excitación del usuario. Con su película, Gaspar Noé hace algo más estilizado, no es un sexo del todo realista sino que busca apelar más a una buena composición y a algo cinematográfico. En ese sentido ya sabemos que el cine del argentino acuñado en Francia es muy único, por su uso del viraje del color, la iluminación, el sonido y la acción que se pueden conjugar en un golpe violento a los sentidos del espectador. Allí radica el mayor logro del filme, uno ya tiene asegurado que los elementos de Noé nadie los emplea cómo él, y las secuencias presenciadas serán irreplicables.


Su estilo particular lo tiene dominado el autor. Ejemplo de esto es tal vez la mejor secuencia sexual, el trío entre Electra, Omi y Murphy. Con un montaje de pocos cortes y planos fijos, con virajes de colores cálidos saturados, las acciones explicitas, y están ocurriendo dos encuentros sexuales al mismo tiempo en el encuadre, uno es el de los personajes y sus penetraciones, el segundo es el de la música que colisiona dos ritmos distintos de guitarra y el sonido que generan los participantes en el acto.


Este tipo de conjugación de una maestría cinematográfica no están sólo en las secuencias carnales, para ilustrar la relación previa de Murphy y Electra, y lo que será después la unión forzada por un embarazo imprevisto con Omi, son grabadas con plano secuencias de movimientos precisos, y una dirección de arte de en sueño de formas rectas y cuidadas con colores suaves, que vuelven a Love en tal vez el filme más agraciado y amigable de ver de Gaspar Noé, aunque cuando quiere también puede ser despreciable, como en la infame secuencia de el club, o las peleas en discotecas y fiestas. Sin olvidar el estupendo recurso expresivo que se hace de la edición cuando en medio de planos fijos mete espacios negros, a los que entiendo como los espacios que hay en la memoria cuando recordamos algo.


¿Al igual que la pornografía la relación de Electra y Murphy, junto con la integración de Omi, son la excusa para llevarnos a secuencias lúcidas de sexo? Yo no creo que los recuerdos de pareja de Murphy sean simplemente paja o relleno, en realidad, al juntarse logran un pragmatismo. El sexo explica el nivel de dependencia y sentimentalismo que tenían ambos personajes, expresa su goce, pero también sirve como un desenfreno que los hace sabotearse a ellos mismos. El sexo y los tiempos en que Electra y Murphy estaban juntos son contemporáneos, y hacen el contraste a su presente cuando ella ya no está y él se siente insatisfecho. Es por eso que yo no creo cómo leí en algunos artículos que Gaspar Noé haya hecho un ejercicio egocentrista con Love, al usar a sus personajes como vehículo de sus pensamientos e impregnar tanto su punto de vista a los diálogos, claro que lo dejan desnudo, pero a fin de cuenta sí le queda algo que decir al final del filme. Y es el por qué Murphy está triste, por qué queda vulnerable enfrente de su hijo en una increíble secuencia final en la tina de baño, cierre de la película. Y es por las promesas de vida que él mismo no cumplió, por errores que él mismo cometió y no puede responsabilizar a alguien más, lo que lo lleva a la situación en la que vive ahora y no puede regresar. Esa es una verdad humana, la verdadera tragedia está en defraudarse a uno mismo. 

En la cuerda floja (The Walk)

Director: Robert Zemeckis (El Vuelo)


Actúan: Joseph Gordon-Levitt, Charlotte Le Bon


País: EUA 2015


*** y media


Entro en desacuerdo con quienes dicen que el cine es un medio para contar historias. No porque no lo haga, pero también es cierto que este medio audiovisual tiene más variables y alternativas, siendo también cierto que grandes cineastas han encontrado en la narrativa una forma de expresar un mensaje y sacar emociones del público. Robert Zemeckis es un ejemplo claro de ello, con sus clásicos como Forrest Gump y Volver al Futuro, incluso con su penúltima película de desenlace soberbio y serio, El Vuelo. Pero decir que el cine es un medio para contar una historia parecería una descripción que vuelve al cineasta en un cuenta cuentos que se sienta frente a un público a platicarles el relato. 

Y en el caso de En la cuerda floja, eso sería excluir la rica fotografía 3D, que logra darle una razón de ser al formato además de ser un elemento de impresionismo para películas taquilleras de mucha acción y grandes efectos especiales, e ignorar los matices que tiene el sonido en la peligrosa labor de equilibrista de Philippe Petite. Con esos logros técnicos y expresivos que logra el filme, se antojaría más una experiencia más sensorial al intento de este personaje de cruzar de una torre gemela a otra, pero en su lugar, se opta por la dinámica de Joseph Gordon-Levitt como un cuenta historias, con un fondo tal vez bastante arreglado, que narra de principio a fin lo que fue la experiencia. Y no es que la voz fuera de escena, o de narrador, sea un elemento que entorpezca a la experiencia cinematográfica, pero explotándola demás, es cómo si alguien ya digiriera las impresiones que debe tener el público. Si tan sólo se hubiera confiado más en los silencios, y en los elementos audio visuales, tendríamos algo más reflexivo por parte de Zemeckis, tal vez con menos atracción para vender boletos pero que sería fascinante ver y vivir.


Esto no quita que la dinámica que se opta para la historia de Philippe sea interesante, ya que prácticamente maneja dos capítulos, uno dónde exploramos cómo obtiene y ejerce su fascinación por el equilibrismo el protagonista, con un lucimiento del departamento de arte y la paleta de colores para lograr ese encanto que tiene París cuando pensamos en aquella ciudad de la que proviene el personaje (comparaciones al Hugo de Scorsese serían obvias pero atinadas); y la parte climática que resulta emocionante donde tenemos un filme de atracos al estilo de La Gran Estafa


A pesar de ser dos partes muy marcadas, se apegan al intención del filme de retratar el proceso, con todo e inconvenientes de llevar a cabo el sueño excéntrico de Petitte. Desde que era niño y ve a un equilibrista en un circo, pasando por un versátil montaje de fundidos de cómo practica el caminar en una cuerda floja, y por otros elementos más obligados como su romance con Annie (Le Bon) y la insistencia de por qué hablar inglés. Claro que vale mucho rescatar el trbajado del apartado visual, no sólo por la ya mencionada estética, sino por cómo el 3D alimenta el impacto de cuando Petitte tambalea mientras hace equilibrio, y más adelante en las Torres Gemelas por la sensación de vértigo que genera. Tal vez aquí la parte más afortunada, a parte dónde la música se vuelve un protagonista en la narración entusiasta, es una secuencia dónde se hace una presentación en un parque, donde por medio de cortes de edición y un sonido dramatizado se conjugan todos los elementos que ponen en juego la concentración del protagonista, la cuál se entiende es vital. 


Después pasamos de manera orgánica a un heist film o película de atracaos, que consiste en planeaciones y cuestiones de ingeniería para tensar un alambre entre las dos torres gemelas. No sólo es agradable que sin conocimientos previos de física se pueda entender de lo que hablan los personajes, sino que el guión de Christopher Browne y Zemeckis sabe ser concreto en la operación que se lleva a cabo, para introducirnos de manera emocionante a la columna vertebral de la película, cuando Petit camina entre la torres gemelas. No sólo está presente el hecho de que uno piensa que en cualquier momento se puede caer o resbalar, si no que también se ahonda en la pasión y logro prácticamente espiritual que tiene Petit con su caminata.


Si Zemeckis sabía que él es capaz de crear semejantes experiencias y explorar personajes con un contexto ya interesante, ¿para qué le da tanta prioridad de explicar lo que sucede? Tal vez es esto y el la actitud villamelón de Philippe de querer ser estadounidense los mayores tropiezos en el equilibrio de esta travesía fílmica. 

Scream: The TV Series- Primera Temporada

Creador: Jay Beattie (Mentes Criminales), Jill E. Blotevogel (La Zona Muerta), Dan Dworkin (Mentes Criminales)


Directores: Brian Dannelly, Tim Hunter, Jamie Travie, et al.


Actúan: Willa Fitzgerald, Bex Taylor-Klaux


País: EUA 2015


**


¿Habría algo nuevo que agregar a la formula de las películas de Scream? Tal vez, porque la juventud y las películas de terror cambiaron bastante desde 1996 que se estreno la primera película de la franquicia, y si eres nuevo en ésta, basta con que sepas que su encanto radica en cómo se burlaba de esos dos temas. En mi opinión hay tres problemas clave para que esta formula siga funcionando 19 años después. En un principio vale la pena saber que Wes Craven estaba interesado en hacer una quinta entrega en película de Scream, pero tras los

precarios resultados en taquilla de la cuarta, fue más viable hacer una serie de televisión que se transmitiría en MTV. Allí estaría el primer error, Scream en su primera temporada no demostró tener material suficiente para una duración de más de 400 minutos repartidos en 10 capítulos. Esto yo lo atribuiría al segundo y tal vez más importante problema: la juventud y las películas de terror de ahora, hablando en una perspectiva gringa, ya no tienen algo importante que encontrarle, y si lo tienen, y llegando al último problema, ya se hablo de esto en la cuarta película.


¿Cambio algo la juventud y las películas de terror de hace cuatro años para acá (del estreno del último Scream)? Refritos de las historias de antes, los sustos de salto (para evitar el anglisismo jump scare), la importancia que le damos a las redes sociales... Estas pueden ser armas suficientes para hacer un discurso paródico divertido que le brinde armas suficientes a Ghostface, o la mascara de Brandon James, para atormentar a los chicos de Lakewood, y que brinde un espectáculo digno para los cinefilos del cine slasher, que disfruten de las referencias, bromas y asesinatos. Prueba de ello es el entusiasta arranque del primer episodio.


Vemos un primer asesinato donde el asesino tiene muchas facilidades, como infiltrarse a los celulares y cámaras de laptops de sus víctimas, que claro es buen material para una nueva dinámica de este asesino. Parece que el homicidio es tan pasajero para los amigos de la víctima, así como se vuelve pasajero la cyber sevicia (o cyberbullying) hacia Audrey por el video que la destapa como homosexual, que no tardan los personajes en estar de fiesta. En esta serie de eventos, pasando por una clase de literatura del maestro Branson, el mejor personaje tenía que ser el cinefilo nerd Kieran, quién al mismo tiempo hace una meta broma fijando un reto interesante para los propios realizadores de la serie, cuando expone el argumento: no puedes hacer una serie de una película slasher. El discurso es atinado, la edición hace un escabroso montaje de cómo los padres de la primera víctima descubren el cuerpo de su hija flotando en la alberca, y los violines entran de forma emocionante. Eso es lo que debió ser la serie Scream.


¿Qué pasa en los siguientes capítulos? Deja de ser una serie slasher, aunque se trata de justificar esto con un asesinato por capítulo, para volverse un drama adolescente a la Pretty Little Liars. El público al que va dirigido se cambia de edad (y sexo). En realidad, se nota la serie se quiso diferenciar de las películas de varias formas, el cambio de personajes y de Ghostface es ejemplo de ello, y entre otras cosas, para llenar la duración de una serie, quisieron crearle dramas y subtramas a los personajes. Y eso no está mal, eso es más complejo que la rubia corriendo del asesino, pero son historias que no alcanzan una seriedad para intrigarnos (tal vez sólo la de la extorsión al padre de Brooke), el resto se desarrolla en un ambiente de preparatoria, donde los chicos quieren jugar al papel del detective y del victimario. En más de una ocasión, el argumento cae en las convenciones que se burla ("tienes que hacer que el público se encariñe del personaje, para luego asesinarlo"), e incluso la música de violines se vuelve predecible. Quién compre esta dinámica ya será cuestión ajena.


Y aunque esto no es un aspecto al que le doy importancia en una reseña, no pude evitar notarlo y que afectara mi opinión de la serie, y es que hubo personajes que me cayeron muy mal. Haciendo hincapie en Emma, la protagonista (¡!), quién denota se quiere postular para nueva martín, y Paper Shaw, quién su actitud hipster y profesión de wanna be periodista era muy pretenciosa. Aunque vale la pena rescatar la fotografía que da un aire independiente a la serie, que se aleja del plano-contraplano rutinario de la narrativa gringa, y a pesar de las subtramas paja, o que quedan de más, ciertamente se sabe mantener el interés del espectador, sobre todo porque se logra ocultar la identidad del asesino que porta la mascara. 


Si Scream: The TV Series se acerca en algún momento al primer episodio, sería en los últimos, en partes del octavo episodio, y en su totalidad  el noveno y el décimo cuando se empiezan a llegar a conclusiones sólidas, y cabe decirlo, el asesino se pone sádico y peligroso. E insistiré en lo dicho, si este Scream pudo funcionar, sería en una película de noventa minutos que sintetice y purifique todo lo visto en la serie. Al menos a mi personalmente todavía me gusto la cuarta parte, no lo mejor que existe, pero que sí iba dirigido a quién debía, al cinefilo de terror, quién por un rato se podía burlar del exceso de secuelas, de la torpeza de las víctimas, y de guiños a Viernes 13, Halloween y demás asesinos cinematográficos. Aunque claro, un argumento de Scream más fresco debería ser a otro tipo de horror, ya que como dije, lo que vemos hoy en cartelera son las mismas historias y ya ninguna trasciende. Lo mismo pasa con la juventud, tal vez se volvió más deprimida y uraña, pero aún es interesante, desde la perspectiva de Güeros y Klip, pero esos son ejemplos a los que obviamente no aspira llegar el entretenimiento estadounidense. 

Misión Rescate (The Martian)

Director: Ridley Scott (Prometeo)


Actúan: Matt Damon, Jessica Chastain


País: EUA 2015


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Quién conozca al director Ridley Scott sabrá que una ciencia ficción de su autoría es un trabajo imperdible, dígase por los clásicos de Alien y Blade Runner (¡sí, el director que las hizo sigue trabajando!, y bastante activo) o incluso por la reciente e injustamente menospreciada Prometeo (¿quién no se conmociono por las teorías creacionistas?). Lo sorprendente en su nueva película, y factor que pone una sonrisa en el espectador más sobrío, es el hecho que sea tan positiva. Si piensas en los héroes modernos del cine, puedes pensar en personajes de comic, en super hombres inverosimiles de la escuela de Rambo, o los que sí son de calidad y se adecuan a nuestro contexto, los oscuro o antihéroes.

Son Walter White o Heisenberg, los salidos de la pluma de los Coen, de Tarantino o David Fincher los que cumplen con la complejidad que debe poseer un personaje. En The Martian, Matt Damon interpreta a Mark Watney, un astronauta que es abandonado en Marte tras ser dado por muerto en un accidente, quedando a la deriva, con un tiempo de espera mínimo de cuatro años para una misión de rescate, sin agua, comida ni compañía, sus probabilidades de sobrevivir son nulas. Es ahí cuando este personaje de manera inesperada es un fuerte candidato para ser un nuevo héroe cinematográfico, uno de valores "correctos" pero no perteneciente a una formula gastada o clichè de Hollywood. 


Watney logra sorprender con su afán de sobrevivir, de meditar los problemas y resolverlos. Eso mismo ilustra las posturas que tomamos al enfrentar nuestros problemas día a día, uno siempre tiene la opción de darse por vencido y quedarse en su zona de comfort, o hacer un esfuerzo extra que nos exigirá más. Nuestro protagonista tiene presente la posibilidad de morir de un momento a otro, pero se fuerza a sobrevivir. Allí se encuentra el vínculo que crea con el espectador este astronauta a la deriva, representa la satisfacción de vencer a las posibilidades, de un modo que se siente orgánico, y que nos involucra cuando algo sale de acuerdo a lo planeado, o cuando no...


Drew Goddard (el mismo de La Cabaña del Terror, Cloverfield, y creador de la serie Daredevil de Netflix) adapta la novela de Andy Weir en lo que se siente como una feel good movie, gracias al carisma y coraje del protagonista ante las adversidades, pero que no se olvida de ser interesante y emocionante en otros sentidos. La primera parte del filme que trata sobre la soledad de Mark en Marte no se maneja de una manera claustrofóbica, trata de cómo sobrelleva la situación el personaje con métodos. Ya después se hacen brincos entre lo que sucede en la NASA y con sus compañeros que viajan en el espacio a casa. Lo que vuelve más satisfactorio este filme, es que a pesar de que se solucionan problemas, las situaciones se plantean y se acomodan de forma que uno le queda incertidumbre y preocupación de lo que sucederá.


El regreso a la ciencia ficción de Ridley Scott después de tres años, ciertamente es una muestra de maestría y destreza de un cineasta en el campo de juegos que mejor conoce. Ya sabemos de su experiencia previa, y de todos modos se agradece que el estilo en su nuevo filme no sea un reciclado de anteriores (aunque los trajes de los astronautas nos recordaran a los de la tripulación del Prometeo a más de uno). Desde la primera secuencia, con la compañía conviviendo en Marte, con los astronautas hablando por radio, las texturas y relieves, la paleta de colores y la cálidad de movimiento o cinemática, presenciamos una producción que cuida los detalles para llevarnos a otro planeta. Y ciertamente Scott tiene qué agradecerle a Cuarón y a Nolan, ya que ellos domesticaron al espacio para el cine digital (Kubrik lo hizo en la época del celuloide), volviéndolo un escenario naturalista en lo que antes era para historias de acción caricaturizadas.


Con una edición barroca y distintos estilos de cámara se da un seguimiento eficiente a la supervivencia de Watney. Siendo posiblemente el mejor momento cinematográfico el que prácticamente cuenta con menos producción, sin CGI ni iluminación idealista, con sombras pronunciadas, cuando Watney debe arrancarse un cable que atravesó su cuerpo, logrando un momento visceral y difícil de ver. Aunque también vale recordar el momento definitivo del rescate del astronauta, el cuál también se siente intempestivo y emocionante.


Ciertamente Woody Allen y Ridley Scott podrían fundar el club de los veteranos que hacen una película al año (desde Prometeo, Scott ha llenado su agenda con proyectos como productor y de realizador, e incluso durante la post-producciónn de The Martian ya se rumoraba del siguiente filme), y aunque no todas son igual de afortunadas, la historia de Mark Watney nos recuerda que aún no pierde el toque, y que aún queda espacio para símbolos positivos e inspiradores en el cine contemporáneo. 

Los 4 Fantásticos (Fantastic Four)

Director: Josh Trank (Poder Sin Límites)


Actúan: Miles Teller, Kate Mara


País: EUA 2015


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A estas alturas ¿quién no le ha echado tierra a la nueva adaptación de Los 4 Fantásticos? Incluso desde antes del estreno ya traía las de perder, ya sea por el cast de desconocidos que escogieron (aunque son actores que ya se están dando conocer en el medio independiente, como Miles Teller por Whiplash), por la ruptura de relaciones entre la Fox y el director, y personalmente, cuando sacaron el primer trailer promocional, éste se mostraba muy hueco y ambiguo. Y ¿de verdad es tan mala? ¿Es la nueva blasfemia del cine a la que debemos ponerle malos ojos? No, para nada, en calidad técnica y narrativa queda muy lejos de ser si quiera uno de los peores filmes del año, y quién crea eso no ha conocido los  

bajos de la cartelera comercial, mas es cierto que desde su estreno ha sido inevitable notar el gran letrero de "problema" que porta la película.


De entrada porque no cumplió con dos requisitos que tienen los blockbusters de efectos especiales en una corrida comercial: no hubo función de prensa, con la que críticos y periodistas pudieran dar su opinión antes de la exhibición al público, ni tampoco cuenta con formato 3D. Son hechos que denotan incumplimientos y una producción acelerada. A eso sumemos los rumores de que el director Josh Trank llegaba intoxicado a grabar, y que hubo una necesidad de reshoots para llenar huecos e inconformidades que notaron en post producción. Aunque el resultado final en pantalla muestra inconsistencias imperdonables para un trabajo de este tipo, como los cambios en el color de cabello de Kate Mara interpretando a Sue Storm, el filme no tiene un resultado desafortunado, hay aspectos más que rescatables, pero conociendo las acciones de Trank, pareciera que ni a él le importaba lo que hacía, que quieras o no, evita que puedas decir sin vergüenza que disfrutaste de los nuevos 4 Fantásticos. 


Dónde yo tengo un choque con la opinión mayoritaria, es que ni siquiera se hablan de estos aspectos para criticar al filme, sino del desarrollo de la historia, que es meramente una introducción, y de personajes, donde juzgan la participación del villano Victor Von Doom y la actitud que toma Ben Grimm al volverse la Mole. Estos quedan lejos de ser los problemas, son formas distintas de abordar una historia a lo que está acostumbrado el cine comercial. Defendería este argumento y a la película con uñas y dientes, pero es de nuevo la falta de profesionalidad de Trank la que me hace dudar si esa era la intención del filme.


La perspectiva que se decide tomar de la historia es una muy oscura y sobria, por este tono y por el apartado estético de la fotografía, se me hizo muy semejante a lo que hicieron con Superman en El Hombre de Acero, otra cinta de superhéroes que disfrute mucho pero que audiencia y crítica tuvieron opiniones diversas. El ambiente y personajes son retratados de formas que se alejan de lo alegre, Reed Richard es un niño parece tiene la cabeza en la nubes y nadie toma en serio, que se hace amigo del único niño que cree en él, Ben, quién vive con una familia agresiva. Claro que esta introducción no contiene la mejor complejidad, pero sí es un descanso al "jajaja jijiji" que son las cintas de superhéroes de Marvel-Disney. 


Sí, esta película se dedica a la introducción o exposición, pero no es una reiterativa o trillada. Al igual como lo comente en la crítica de Ant-Man, este filme también se ubica en un contexto bélico donde tras hacer el hallazgo de los viajes a otras dimensiones, y que esto dé poderes a cuatro jovenes en un proyecto de investigación, se representa a la ambición y codicia del hombre con el ejercito que quiere usar esto para la guerra. A la par, cada uno de los integrantes del equipo de superhéroes debe lidiar con el cambio que sufrieron, y con el choque que hay en sus relaciones con otros personajes. Si bien esta historia carece de acción y un conflicto que conlleve emoción, lo poco que hay de esto es de cálidad y con un estilo que pudo funcionar para más películas de este tipo (porque con el resultado de taquilla y de aceptación, es difícil pensar en una secuela).


Sobre la indiferencia que se señala de Ben Grimm hacía su transformación. Hay una escena dónde Reed trata de convencer a su amigo que buscara la manera de arreglar las cosas, a lo que Ben contesta de forma muy resignada que no hay nada que se pueda hacer. ¿A caso para mostrar un duelo interno es necesario que un personaje grite o se ponga a llorar? Y sobre Dr. Doom como villano, es violento, tiene una ideología anti-humanidad, simplemente me parece mucho mejor villano que el Mandarín de Iron Man 3 o los elfos de Thor: Un Mundo Oscuro


De nuevo, no hay mucho que defender ya que es dudoso a qué va dirigido el filme, si a algo serio y sobrio o a algo de entretenimiento. Si es a lo segundo, definitivamente la película es desastrosa. Aunque eso no sería culpa de Josh Trank como muchos señalan, sería más una cuestión del guión (en la que comparte crédito con dos co guionistas) y del argumento. Claro que cabe pensar que la irresponsabilidad del director en el set tal vez impidió grabar en su totalidad el guión, eso es algo que no sabremos. Uno se queda con lo que ve en pantalla, pero en el caso de esta película, la consideren buena o mala, me parece fascinante ya que contrario a esto, afecto mucho las declaraciones y acciones que tomó 20th Century Fox contra esta película para lavarse las manos, además de las historias del set que se han comentado. Y luego Josh Trank defendiéndose por Twitter no ayuda a mejorar este hecho...

Misión: Imposible- Nación Secreta (Mission: Impossible- Roguue Nation)

Director: Christopher McQuarrie (Jack Reacher: Bajo la mira)


Actúan: Tom Cruise, Rebecca Ferguson  


País: EUA 2015


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Hablando de blockbusters, o de filmes de entretenimiento, es muy raro encontrar alguno que sea genuino en su acción. Cuando hablo de acción no me refiero al género de testosterona y golpes, si no al contenido y lo que ocurre en una secuencia. Y eso lo notamos con los recursos que utilizan hoy las grandes producciones para sacarnos una emoción: un beso entre dos celebridades, cortes acelerados para peleas, el susto de momento, la música de violín... seguramente ya asociaste cada uno con algún género. Lo gracioso es que la nueva Misión: Imposible no se escapa de esas convenciones (no me engaña ese abrazo de Tom Cruise con Rebecca Ferguson), pero

sí es un filme que logra lo que cualquier película consideraría su santo grial, el de manejar a su audiencia a su antojo. Donde cada puesta en escena, cada giro de tuerca, cada segundo del pietaje, cada nota del score, nos meta de lleno en la acción/contenido.


Existen las siglas KIS que te sugieren cuando emprendes un proyecto, que significan Keep It Simple, osea que para echar a andar una idea es recomendable trabajarla desde su mínima expresión. En el caso de Christopher McQuarrie y Drew Pearce que diseñaron la historia, parece que su lema fue lo opuesto. Keep It Complicated. Que conforme avance la trama los problemas y nudos se hagan más díficiles de resolver, que el espectador ya no sepa a que conclusión llegar hasta que nosotros lo llevemos allí, que antes de cada enfrentamiento haya toda una planificación donde un suceso lleve a otro. Esa sería la formula que explica lo que logra el guión de este filme, y lo que creo que a cualquiera le gusta ver en pantalla.


Después de la introducción con la secuencia del avión ya dada a conocer por la publicidad, vemos como la imagen de la MCI (para la que hacen misiones Ethan Hunt y sus aliados) está gastada, ya no se cree en su funcionamiento ni en sus métodos poco ortodoxos, por lo que en un juicio en su contra queda desmantelada, donde el principal demandante es el dirigente de la CIA Alan Hunley interpretado por Alec Baldwin. Con esto y la revelación de una organización llamada el Sindicato, con un líder planificador (misma virtud que la del protagonista), atacan de sorpresa a Ethan Hunt, dejándolo sin ayuda en una cacería en su contra por la CIA, mientras trata de evitar los ataques de la nueva organización que se enlazan en una maniobra indescifrable.


Misión: Imposible- Nación Secreta, o "Ethan Hunt v.s. the world", muestra a su protagonista de una forma que sí le interesa a su audiencia, con todas las posibilidades en su contra y tendiéndoselas que ingeniar para apenas sobrevivir a cada situación. Cada encuentro que tiene él con sus adversarios es una especie de hilera domino donde una acción lleva a otra, uno no puede predecir lo que ocurrirá, lo que nos deja con la misma incertidumbre que tiene el personaje en el momento, o al menos en una primera vista del filme. Todo esto es captado con una suerte de dirección y edición, que dan una pauta muy marcada de la caída de cada ficha domino para llegar a la resolución, ya sea en una persecución, pelea, o situaciones más intelectuales. 


En su marcha de dar con el Sindicato, el espectador no tiene todas las variantes disponibles, hay al menos un elemento suelto del que no se sabe que esperar. El mejor ejemplo de esto es el personaje pasante de esta entrega, Ilsa Faust interpretada por Rebecca Fergusson, se presenta constantemente como un personaje de dobles intenciones, que ayuda a Hunt y al al Sindicato. Por momentos facilita y en otros dificulta las situaciones, lo que sirve como elemento ambiguo. 


Mi idea del blockbuster ideal estaría muy próxima a esta nueva Misión: Imposible, otros buenos exponentes también serían Prometeo del 2012 y Star Trek En la Oscuridad del 2013. Si bien no son filmes que busquen un valor estético o cinematográfico innovador, sí buscan alcanzar un sentimiento primario a su audiencia sin necesidad de chantajes sentimentales o peleas sin sentido, sino bastándose de virtudes propias, que acuden más a la sorpresa que al entretenimiento.     

Ant-Man

Director: Peyton Reed (¡Sí Señor!)


Actúan: Paul Rudd, Michael Douglas


País: EUA, 2015


*** y media


Siendo la sexta y última cinta de lo que se hizo llamar la Segunda Fase del Universo Cinematográfico de Marvel, que empezó con Iron Man 3 en 2013, es inevitable notar ciertas tendencias. Esta "fase" en su totalidad estuvo a cargo del Marvel que compró Disney, contrario a la primera fase conformada por otras seis cintas (Iron Man, El Increíble Hulk, etc.) cuando la compañía de comics era la única encargada de hacer sus adaptaciones. Hubo una infantilización de los superhéroes (la violencia que hay en la primera Iron Man y Capitán América, no concuerda con el tono de comedia que adquirieron después), a tal grado que  Iron Man 3 y Thor: Un mundo oscuro  ya no

iban dirigidas a fanáticos de comics, si no a un público más general, lo que se mal traducía en películas que no se tomaban en serio a sí mismas. Y más allá de cumplir con las expectativas de los fan boys o cosas por el estilo, esto era desafortunado porque eran películas sin un argumento sólido que daban prioridad a hacer reír. Con El Soldado del Invierno y Ant-Man hubo un cambio positivo, que aunque Marvel se esté acomodando más en un estilo que no va más allá de entretener, de mínimo se preocupa por cumplir con el aspecto vital para este subgénero: un villano que sí cause una problemática. 


El personaje que puede reducir su tamaño, o agrandarlo (poder que no se explora en esta adaptación), creado en 1962, tiene su debut en el cine del mismo modo que se introdujo a Iron Man y al Batman de Christopher Nolan, en un contexto contemporáneo pervertido por el 9/11, donde los superhéroes se encuentran ante la guerra y el anti-terrorismo. Es así que el traje que inventa Hank Pym (Douglas) para ser Ant-Man quiere ser usado en soldados, lo que su creador no está de acuerdo, pero es llevado a cabo de todos modos por Darren Cross (Corey Stoll), o Yellowjacket como ya lo conocerán, quien hace su propia versión, ésta sí para venderse al ejercito. 


A esta discordia habría que agregar a la hija de Pym, Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) y al ex-preso Scott Lang (Rudd) quienes deben primero soportarse para después ejecutar un plan con el que el traje de Darren Cross no sea comercializado.


Lo que diferencia a esta película de sus antecesoras de Marvel o de la mayoría de los blockbusters, es cómo se basta de sus elementos. Es una película bastante breve por así decirlo, los personajes protagónicos son tres, eso queda muy claro por cómo avanza su relación en el desarrollo del filme y por cómo son prácticamente dos escenarios clave donde estos conviven, la mansión Pym y los labotarios "Pym Technologies". Uno al hablar de producciones hollywoodenses piensa más en un abarrotamiento de elementos, de sus personajes, locaciones y/o efectos por computadora para entretener a la audiencia de golpe.


Claro que Ant-Man queda a años luz de ser un trabajo humilde, pero sus ejes son muy marcados, al igual de la dinámica que se hace por el poder del empequeñecimiento. Cada que Scott Lang usa el traje de Pym (se escoge a este portador por su trasfondo de haberse burlado la seguridad de una compañía, y por la motivación que representa la hija de éste), prácticamente estamos viendo una película muy diferente a la que cuando se está con personajes de tamaño real. Los detalles al nivel hormiga son bastante apreciables, el movimiento y texturas del alrededor se sienten diferentes, y Scott siendo una especie de Gulliver que interactúa con objetos y personas gigantes tiene un efecto fotorrealista que no muestra torpezas de pantalla verde o post-producción.


Hablando de post-producción es difícil el no preguntarse cómo hubiera quedado el filme a manos de Edgar Wright, quien salió del proyecto por diferencias creativas tras años desarrollando esta adaptación, con un guión que aplaudía Joss Whedon y que hubiera empleado un montaje muy interesante que no se había visto antes en Marvel. Que por cierto, quien busque evidencia de él en la película, cada que Luis (un Michael Peña que a estas alturas ya se ganó al público) cuenta sus anécdotas "poco detalladas", éstas adquieren un humor muy efectivos por el empleo de cortes en los flashbacks que narra, estilo de edición que vemos en los filmes de Wright. 


Igual, a manos de Peyton Reed el filme toma un buen rumbo, lo que sorprendería al ser un director que previamente sólo había hecho comedia, si no fuera por que también ocurrió el caso de Mark Webb quien había dirigido (500) Días con ella previamente de hacer las menospreciadas El Sorprendente Hombre Araña. Puede que la película no sea lo más rápida o dinámica que exista en su especie, pero no hay secuencia que se sienta de más, ya que como dije estas hacen avanzar a los personajes en su relación o misión. ¡Y vamos! Después del realismo sombrío de Batman, del ensamble de los Vengadores, de la cámara rápida de El Hombre de Acero, del conflicto de espías de Capitán América: El Soldado del Invierno... uno ya no esperaba sorprenderse con un superhéroe que encogerse sea su poder.

Breaking Bad

Creador: Vince Gilligan (Los Expedientes Secretos X)


Directores: Michelle MacLaren, Adam Bernstein, Vince Gilligan, et al.


Actúan: Bryan Cranston, Anna Gunn


País: EUA 2008-2013


*****


Alguna vez me hicieron la pregunta de quién provocaba la violencia en Dogville, filme de Lars von Trier con uno de los finales más agresivos que ha tenido el cine, de forma abstracta claro, ya que Dogville no cuenta con una escenografía. Cabría hacer la misma pregunta para explicar el éxito y calidad de lo que merecida y justamente se considera uno de los mejores trabajos que se han hecho para la televisión. ¿Quién provoca la maldad en Breaking Bad entonces? O intentando ser un seudo rapero, quién    

pone el bad en el breaking.


La respuesta para el filme de von Trier está en la exigencia del espectador de ver lo que quiere, exigencia que supuestamente siempre debería cumplir un guionista. Después de que uno ve la injusticia que le hace pasar el pueblo de Dogville a Grace, el espectador siente el mismo odio que tiene el personaje hacia sus agresores, y una voz muy dentro de él quisiera ver a todos ellos muertos. Lo que ocurre en el desenlace. Quién provoca la violencia en la película es el espectador, y es el mismo espectador quién a raíz del cáncer de Walt apoya su actividad ilegal, y todos los crímenes y actos que le falta por hacer a lo largo de la serie.


Breaking Bad fue un fenómeno televisivo, y seguirá siendo para quienes la vayan descubriendo. Y una simple explicación es que uno mismo se compromete a terminar de ver una serie desde que ve el primer capítulo. Pero ver los 62 capítulos de esta serie para nada se siente como una obligación, justamente es lo contrario, es un refugio del día al día de la sociedad moralista en la que vivimos. Con esto no me refiero que las leyes que nos rigen sean estorbosas, pero su rigidez y apego no funcionan para ciertos casos, incluso pueden ignorar a la misma humanidad, lo que se puede ver en las discusiones sobre la eutanasia que se siguen haciendo, o en un ejemplo literario, en la novela A Sangre Fría de Truman Capote donde el autor expone a la pena de muerte como un castigo perverso incluso para un asesino serial.


Esa línea que separa al bien del mal se va borrando para el espectador en el transcurso de cinco temporadas, a tal grado que uno siente celo y repudio por los personajes que están al servicio del bien. ¿Cuáles eran tus sentimientos por Skyler y Hank, por ejemplo, para el final de la serie? Uno hasta lo encuentra lógico cuando ve en retrospecpectiva la situación de Walter, al conocerlo, tienes un acercamiento a su ética y a sus principios, y al inoportuno hecho que lo ataca el cáncer de pulmón, y justificas y hasta vez necesario que él empiece a cocinar metanfetamina y se asocie con todo tipo de criminales.


Walt no es el único personaje al que entendemos, en realidad a cada personaje con el que el protagonista forma algún vínculo, si bien nos puede agradar o no, podemos justificar su forma de actuar. Y la formula de todo esto es el deseo y la inercia. Desde Saul Goodman hasta Skyler, desde Gus hasta Hank, todos estos son personajes que quieren conseguir algo o que defienden algún interés, cuando ven esto en peligro, una fuerza los empuja a actuar y a tener la participación que tienen en la serie. No hay personaje que se escape de este principio, cada uno de ellos evoluciona de manera simbólica (compara la primera aparición que tienen en la serie y su última). 


Esto se ve todavía más explícito en el uso de la cámara que le dan los 25 directores (Bryan Cranston uno de ellos), 10 guionistas, y 7 fotógrafos (siendo Michael Slovis el más frecuente) que participaron en los distintos episodios. Ellos posicionan la cámara de manera que podemos entender al personaje. Por ejemplo con las averiguaciones, descubrimientos, e ideas que tienen en un instante algún personaje; o uno de los mejores ejercicios de fotografía que tuvo la serie: cuando cierto personaje quiere apuñalar a otro, vemos su intención con una cámara que hace un plano detalle a unos cuchillos de cocina con un fondo desenfocado, el personaje se acerca al objeto, volviéndose nítido, con una escena previa donde vemos psicosis en sus ojos.   


Pero donde el guión se demuestra como un plan maestro de Vince Gilligan, es cómo hay personajes y situaciones que son intermitentes desde las primeras temporadas, y terminan teniendo una parte esencial para el desenlace. También porque Breaking Bad no te soltaba desde sus primeros momentos. Ya sea en el primer episodio donde vemos que a Walt le diagnostican seis meses de vida y uno quiere saber qué hará al respecto (situación que se ingenia para que dure cinco temporadas), o con cada inicio de episodio que pareciera es un cortometraje, estos podían llegar a lo morboso pero intrigaban al espectador, para luego verse interrumpidos por el tema musical de la serie seudo western de mala muerte.  


El mismo creador de la serie afirmó que su premisa fue mostrar una historia donde el héroe se volvía el villano, y es cierto que como ya dije, es el propio espectador el que justifica los actos de Walt cuando apoya al crimen, que incluso uno desea más de una vez que cometa algo malo hacia un personaje que está haciendo el bien, pero llega un punto de la serie donde éste se preocupa tanto por el protagonista que se pregunta por qué no toma las oportunidades que le dan para dejar de cocinar la metanfetamina y volver una vida de sociedad. Desde la temporada cuatro el personaje empieza a volverse incomprensible, todavía más en la cinco, sobre todo porque él mismo empieza a caer en una espiral de psicopatía. Pero todo adquiere un sentido hermoso, y muy humano, cuando éste explica todos sus crímenes sin ninguna justificación o deuda moral, sino porque era una actividad que lo hacia sentir vivo.


Walter White (personaje que incluso es ejemplo ya en cursos de guionismo) es un superhéroe que merece la situación caótica actual en la que vivimos. Con todo y su alter ego Heisenberg que aparecía cuando se colocaba su sombrero. Él es alguien que actúa sin esperar a nada a cambio, sobre todo en el final de la serie. Él es una expresión de lo incorrecto, donde al verlo uno reflexiona si el mal no es tan sólo un concepto al que ya nos acostumbramos a usar. Ya sea para hacer explotar un carro que gandallamente nos quitó el lugar de estacionamiento, o unirse al crimen organizado para prever el futuro que quieres para tu familia, a veces la amoralidad es un método racional de actuar que hacemos lo posible por esconder para convivir. 


Es cierto que la historia de Breaking Bad está llena de momentos emocionantes, angustiantes, violentos, y uno no puede esperar a que harán sus personajes para sobrevivir a cada dilema, sobre todo porque los guionistas no se guardan nada y llevan a cada uno a su límite. Pero creo más que la serie es tan adictiva (no me imagino quienes la vieron en tiempo real, que tenían que esperarse una semana para cada episodio, y ¡un año para cada temporada!) por ser una expresión de aquella voz interna que normalmente reprimimos, que a veces puede tardar en llegar. Quieras o no esa voz es innata al humano, tan sólo Jean Paul Sartre propone el principio del hombre de querer poseer, y poseer para destruir. Los personajes santos y bienhechores ya no satisfacen a la audiencia. No hay nada más humano entonces que ser malo, o ver a alguien siéndolo. 

IntensaMente (Inside Out)

Director: Pete Docter (Up), Ronnie Del Carmen


Voces (en español): Verania Ortiz, Cristina Hernández


País: EUA 2015


*****


La característica que hace destacar a Pixar de otros estudios de animación son sus premisas, que bien podrían ser preguntas que nos hacemos de niños, a las que se les da una respuesta sin límites creativos que materializan universos con energía propia y de un alto grado de emotividad para la audiencia de cualquier edad. Ejemplo de esto son las películas que ha dirigido Pete Docter, materializando nuestros miedos dentro del closet en Monsters Inc. y dando una última aventura a la vejez en Up. En su siguiente interrogante, trata de explicar como funciona nuestra cabeza.

Para ello se apoya en cinco emociones básicas, alegría, tristeza, furia, desagrado y miedo, que nacen en conjunto con nosotros y nos controlan a través de una consola, parte de todo un sistema complejo y delicado que es la mente, la cual es un mundo cambiante, especialmente para Riley quien tiene 12 años y acaba de mudarse a otra ciudad. Claro que el mecanismo que nos controla no sólo contiene cinco emociones ni es remotamente igual de colorido y fantástico cómo lo pintan aquí, pero sí funciona para explicar nuestro comportamiento y razonamiento en distintas circunstancias, porque los conflictos internos que le ocasiona a Riley el cambio de hogar uno los puede relacionar personalmente. No porque hayamos vivido lo mismo, es porque la historia formulada por Docter y el también co-director Ronnie Del Carmen dan forma a conceptos tan abstractos como los pensamientos y las memorias, no para ser una caricatura graciosa, sino para explicar el cómo conviven en nuestro cerebro.


El mayor logro de IntensaMente no es el de ser una película emocional, aunque sí lo sea, si no el de aventurarse a hacer un ABC de la mente. El laberinto que alberga los recuerdos, el mundo que debe adaptarse a la situación del personaje, la prisión donde se controlan a las pesadillas, todos los diseños que conforman a nuestra conciencia no son hechos como una mera explicación con peras y manzanas para niños, estos son temas que incluso son difíciles de explicar para un adulto y aquí se concretan. Los momentos de mayor sensibilidad en el filme podrían verse como melodramáticos pero tienen un mayor trasfondo, ya que representan los cambios de crecer, despedirse de los pensamientos de la infancia, y cuando parece que las emociones no pueden entenderse entre sí.


No quise dedicar esta reseña a aplaudir los apartados de esta película, ya que desde Toy Story, la primera película del estudio, estos han sido constantes a rayar la perfección y mostrar el cuidado de cada área de producción: la animación que no escatimo en las texturas, colores ni estilos para ser un viaje visual en el interior de Riley y que resulta crucial para encariñarnos con los personajes; la música donde cada instrumento tiene una actitud propia (semejanza directa con las emociones protagonistas) desde los electrónicos para embellecer la génesis e infancia hasta los trompetazos para el desanimo de tristeza; y un pietaje que uno no creería podría ver en la animación de occidente, con un montaje versátil que revisa la vida de Riley hasta la actualidad y que en los momentos más brillantes salta dentro y fuera de la cabeza del personaje. 


Si un psicólogo utilizaría este nuevo filme de Pixar para explicar temas de su materia no es algo de lo que estaría seguro, lo importante es que el comportamiento humano ya cuenta con su propio esquema gracias a IntensaMente. Claro que no todos tenemos la mente de Riley, no a todos los rige alegría, pero se puede hacer sus propias conclusiones de cual es el sentimiento subordinante en uno mismo. Uno de los pensamientos más bellos que puede sacar este filme, como escribió Maximiliano Torres para el periódico Milenio, es "la oda a la depresión" que aquí se hace, no me había dado cuenta de la importancia que tiene tristeza... si eres alguien clasemediero para arriba como Riley.

Tomorrowland

Director: Brad Bird (Misión Imposible: Protocolo Fantasma)


Actúan: Britt Robertson, George Clooney


País: EUA, España


*** y media


Habría dos razones para destacar a ésta entre las demás producciones que ha tenido Disney y otras películas dirigidas para niños recientemente: la primera es que no se trata de una secuela o una reinterpretación de una película previa (como lo que se ha hecho con Cenicienta y Maléfica); y es una película para niños que no hace uso de alguna caricatura excéntrica o excesiva, ni tampoco es una historia pomposa (no confundir con positiva) ni cómica, que confía en el intelecto de su público para tratar de transmitir un mensaje. Y no es un mensaje reciclado ni cliché, es uno que habla de lo caótico que es nuestro mundo  y a donde lo llevamos con nuestras 

decisiones, claro que sin llegar a la crudeza de Niños del Hombres


La base de esto ya lo conocerá uno, e incluso es deprimente pensar que cada generación tiene que aprender esto a mayor velocidad, que acciones humanas como la guerra y la contaminación han acabado con el planeta, y el final es cada vez más evidente. En la escuela se lo recuerdan hasta el cansancio a Casey Newton (Robertson), y ella en vez de aprenderlo se pregunta si hay una solución a todo esto. Uno puede encontrar un contraste aquí, con un contexto que es muy realista al hablar del deterioro de nuestro mundo, con todo y un reloj de Frank Walker (Clooney) que lleva la cuenta regresiva, al que se antepone un personaje que parecería ridículamente optimista. Pero viendo esto como un discurso para niños, el desarrollo de personaje de Casey (una adolescente que usa una gorra de la NASA, que sigue cuestionando por lo que no le parece, y a la que no le puedes negar lo que cree) es más algo inspiracional y enternecedor que algo cursi e inverosímil.


Este tipo de perfil es el que busca Athena (Reffey Cassidy) para invitar a las personas a Tomorrowland, un mundo utópico que cree en el progreso y necesita gente que aporte algo. Hasta aquí puede llegar mi descripción de Athena y Tomorrowland, porque lo demás son elementos que deben irse descubriendo con el guión co-escrito por Brad Bird y Damon Lindelof. Lindelof ha escrito previamente lo que fue el fenómeno televisivo Lost, y la inolvidable ciencia ficción Prometeo, que tienen en común ser historias que revelan algo nuevo con cada secuencia prácticamente. En los blockbusters de hoy en día, conocemos todo de los protagonistas, antagonistas y su entorno antes de llegar a la mitad de la película, por lo que ni siquiera sería necesario un clímax porque uno ya puede adivinar que al final el bueno vencerá al malo. Pero con las historias de Lindelof, incluyendo a Tomorrowland, uno no termina de conocer las intenciones y personajes hasta por lo menos a tres cuartos del desarrollo, por lo que en una primera revisión de sus películas, uno no puede saber qué sigue o qué pasará después.


Lo que sí te puedo decir es que Casey es de las últimas personas a las que Athena invita a Tomorrowland, y entre las tareas que le encarga es encontrar a Frank, alguien que hace años ya había visitado aquél lugar. El encuentro de estos dos personajes resulta como un espejo, donde Frank es algo así como el público en la sala de cine que ya sólo cree en cifras y hechos, que está demasiado aterrizado en la realidad y no le ve sentido a buscar una solución al problema, mientras Casey bien podría ser el discurso de la película, queriendo vender la idea de que no es demasiado tarde para hacer un cambio. Eso de que esta nueva película es cien por ciento original y no tiene una inspiración previa tal vez no sería del todo cierto, si recordamos que se basa en la atracción de Disneyland del mismo nombre, un juego al que Walt Disney inyecto su idea de un futuro mejor. 


Este mensaje que podría ser muy fantasioso para un adulto no es donde más peca Tomorrowland, sino en su dirección de arte, que si bien está respaldada con efectos especiales pulcros y una manufactura cuidada y bondadosa, es inevitable sentir que el diseño de escenarios, especialmente de la ciudad utópica, son reciclados de otros universos de ciencia ficción como la reciente Guardianes de la Galaxia u Oblivion. Más que querer señalar un plagio, esto es un aspecto que no se siente innovador, lo que no le hace justicia a la calidad de la trama. Aunque quienes sean gamers tal vez sientan gustosos de recordar Bioshock con la combinación de elementos vintage y futuristas.


La mayor parte de la controversia que genero este filme (a estas alturas ya tuvo un resultado precario en taquilla) es en algunas decisiones arriesgadas del guión. Como que la Torre Eiffel es una base de lanzamiento, o esa gran conspiración histórica que hay detrás para construir Tomorrowland. Al menos yo prefiero encarar una historia que denote a unos escritores que le dieron rienda suelta a su imaginación, en lugar de las convencionalidades para satisfacer al público a las que tal vez ya estamos acostumbrados. Bird y Lindelof abordan un tema que posiblemente no tiene solución, de hecho ellos no dan una, lo cual me parece muy fascinante, eso es una especie de meta cine donde uno debe darle su propio final al asunto, tanto en la sala de cine como en sus decisiones diarias. Hay que recordar que esta historia se hizó para Britt Robertsons, no para George Clooneys. 

Avengers: Era de Ultrón (Avengers: Age of Ultron)

Director: Joss Whedon (The Avengers)


Actúan: Robert Downey Jr., Elizabeth Olsen


País: EUA 2015


**** y media


La Era de Ultrón es un filme que se sostiene por sí solo, a pesar de ser la secuela de un crossover de distintas películas. Esto porque la segunda etapa de las adaptaciones cinematográficas de Marvel estuvo plagada de guionistas que pareciera les dijeron que tenían que hacer personajes que se sintieran en un stand up comedy en historias con hechos irrelevantes, lo que no aportaba algo para volver a reunir al equipo. Tal vez la única excepción a esto fue la secuela de el Capitán América por demostrar la desintegración de SHIELD, pero incluso Joss Whedon, quien vuelve a fungir como guionista y director para ensamblar a los Vengadores, se demostró disgustado con lo que habían hecho con personajes como Tony Stark en Iron Man 3.

Para sanar esto, Whedon arranca con un plano secuencia que demuestra la clase de filme que estamos a punto de ver. Uno que juega con las posibilidades de sus personajes, tanto individuales como en conjunto, con técnicas sorprendentes y de alta manufactura, que utiliza su duración total en acciones precisas y relevantes. No pasa ni un minuto y ya vemos al equipo unido en una toma larga que sigue a cada uno virtuosamente, en una invasión al cuartel en el bosque del Varón Strucker (Thomas Kretschmann). La introducción de los nuevos personajes, entre ellos Ultrón quien será el antagonista, son eventos que tampoco tardan en llegar. En realidad todo pasa muy rápido, incluso uno podría tener la sensación de la falta de énfasis en momentos climáticos.


Tony Stark (Downey Jr.) juega un papel importante aquí, no sólo por volver a robar escena en cuanto tiene la oportunidad, si no porque es la justificación para que un principio estén en contra del equipo los gemelos Maximoff, Wanda (Olsen) y Pietro (Aaron Taylor Johnson), importantes para la dificultad y dinamismo que adquieren las secuencias de combate, pero también por ser el creador de Ultrón, un nuevo programa que cuenta con inteligencia artificial.


Aunque a estas alturas ya me tocó leer comentarios de que Ultrón no era el villano que se esperaba, tendencia que espero no prevalezca, desde su génesis vemos una maravilla narrativa que se puede lograr con guionistas como Whedon en un hollywood plagado de efectos visuales y temáticas de adolescente. La intención de Stark al crear a Ultrón es que el planeta en general tenga un sistema de defensa propio y no se repita eventos como el de los Chitauri del filme pasado. Para esto, el científico crea un programa auto sustentable, con el mismo razonamiento de su creador, al que lo contextualiza con los sucesos que han ocurrido en ese universo de Marvel que tiene sus dualidades con el universo en el que vive el espectador. Lo que se plantea aquí, es qué pasaría si le demostráramos a un ser nuevo y pervertido (a fin de cuentas, Stark quiere que el sistema piense como él) las decisiones que ha tomado el hombre a lo largo de los años, volviéndolo lo que es y desnudando su naturaleza. La reacción de Ultrón es de desprecio, y su decisión es acabar con quienes considera el mal del mundo, toda la gente en general. 


Ultrón adquiere el mismo matiz que vemos en películas de Ridley Scott como Prometeo o Blade Runner, donde a pesar de ser productos de la tecnología, estos robots o humanoides borran esa línea que los priva de ser humanos, para mostrarse tanto fríos con sus creadores, deseosos de una utopía y temerosos cuando ven en peligro sus ideales. Durante el filme vemos a un Ultrón que busca parecer imponente, pero que en ciertas partes también tropieza. El punto cumbre de este antagonista no está en los enfrentamientos épicos que le provoca a los Vengadores, si no tal vez en sus diálogos finales donde se demuestra más vulnerable.


Si a esto sumamos los conflictos internos que surgen en el equipo, tema en el que Whedon ha mostrado interés desde el filme pasado, tenemos un filme que en sus cerca de 140 minutos de duración es efectivo, pero que también da un avance importante en su trama, con personajes e historias futuras de Marvel que se adaptarán a la pantalla. Listos o no, aquí viene Civil War. 


Puede que la intención estética de un filme de Marvel sigue siendo la misma que la de Michael Bay, la de utilizar el diseño de producción para enaltecer los encuadres y llenarlos de detalle, lo que lleva a un despliegue impresionante y complejo de efectos visuales, y a una edición que se centra en la acción (donde termina la acción A, empieza la acción B). Pero lo que es una fuerte diferencia de Bay y Whedon, es que mientras podemos resumir al primero con golpes y pirotecnia, el segundo brinda de una composición diferente a cada enfrentamiento. Existen los épicos a gran escala que ya conocemos, pero también están los que son una cortesía de Wanda, la Bruja Escarlata, donde los héroes deben luchar con su propia mente.


Analizar la estética de un blockbuster tal vez no sea lo más enriquecedor que se puede hacer, y mucho menos si se compara con autores genuinos, pero con ello podemos descubrir una de las habilidades innatas que tiene Joss Whedon, no sólo como nerd experimentado que sabe qué es lo que queremos ver de una adaptación de una historieta, sino también como cuenta historias. Hay un experimento del editor Jacob T. Swinney donde compara el primer y último cuadro/toma de varias películas, para ver las metáforas que éstas contienen. Tal vez en Avengers: Era de Ultrón no encontremos algo por el estilo, lo que sí podemos encontrar es que de principio a fin es un filme emocionante, y ese debería ser el sentimiento primario que debería causar cualquier filme de superhéroes.

Ojos Grandes (Big Eyes)

Director: Tim Burton (Sombras Tenebrosas)


Actúan: Amy Adams, Christoph Waltz


País: EUA, Canadá 2014


*** y media


Siendo franco, uno ya no iba a ver a Burton a cine para sorprenderse, sino a ver que nueva excentricidad acababa de hacer, que sobreexplotaba su diseño de mundos y personajes oscuros que ya no se sentían frescos como en sus primeros proyectos. Para suerte nuestra y de su reputación, regresa a la biopic, esta vez haciendo una introspección al caso de las pinturas Keane, o de los grandes ojos, que hubo entre el matrimonio de Margaret (Adams) y Walter (Waltz).


      Cuando digo que para la suerte de la reputación de Burton, no me refiero a que la biopic sea un género que saque lo mejor de uno o te haga hacer cine de calidad, pero si recordamos los buenos tiempos del cineasta,

su representación de Ed Wood, una perspectiva entusiasta de uno de los realizadores de cine más inoportunos que ha habido en la industria estadounidense, fue digna de su visión y estilo que entonces iba forjando, muy distinto al Burton que quería complacer al público con fantasías saturadas como la recreación de Alicia o Sombras Tenebrosas.


     Lo que resulta muy benéfico de esta biopic, es el diálogo serio que crean los guionistas Scott Alexander y Larry Karaszewski, sobre temas que marcaron época, mientras se desarrollaba el dilema de los grandes ojos. Walter Keane falleció y nunca admitió la autoría de su esposa, pero sabiendo los hechos y que no hay testigo creíble que lo viera pintar, es viable la versión del filme sobre la esposa que pintaba a escondidas, para que su marido vendiera las obras llevándose el crédito. No sólo se dota de dramatismo a los hechos, sino también se usa a los personajes y sus actitudes para hablar de otros aspectos de mayor peso.


     La Margaret Keane que interpreta Adams, se adecua a los personajes suaves que hace la actriz, así como Waltz vuelve a hacer a un carismático ojete de doble cara con muy buena gesticulación (herencia de su trabajo teatral). No llevan a nuevos terrenos sus actuaciones, pero sirven como vehículo para lo que representan sus personajes. Margaret en más de una ocasión es el ejemplo del nivel de represión que había entonces, y Walter a pesar de ser el antagonista, también se nos permite crear un puente emocional con él. Se justifica el hundimiento de los personajes con un efecto domino, de una mentira que lleva a otra exponencialmente más grande. 


     Un comentario al que valdría la pena rescatar es al del arte, no tiene mucho que hacer ante monstruos viscerales como Birdman de Iñarritu, pero igual es interesante como retrata la imposición de tendencias y el consumismo por morbo de las masas. Cuando Walter quiere vender sus pinturas al dueño de una galería, los disparatadas historias sentimentales que cuenta por televisión, la venta de posters en lugar de pinturas, y la disputa que tiene contra el crítico John Canaday (Terence Stamp), son secuencias que brindan parte del comentario del filme hacia la época y de valores como la creatividad que perdió el arte.


     La mano de Burton, se nota en el diseño de escenarios, capturados con colores pasteles y texturas suaves por el fotógrafo Bruno Delbonnel, quien trae a la pantalla una versión alterna del mundo del Dr. Seuss. Sin olvidar a los personajes pálidos de DeeAnn (Kristen Ritter) y Jane (Delaney Raye en su versión infantil, Madeleine Arthur). O un escenario más interesante aún, el bar jazzista con iluminación expresionista.


     En ese retrato subjetivo que humaniza la estafa de Walter Keane, quien por su desarrollo roba en varias ocasiones el protagonismo, llega a su auge cuando es desenmascarado y confiesa sus deseos fallidos de vida. Pero tropieza en el desenlace de la historia, el juicio para conocer al verdadero autor de los grandes ojos, donde tanto él como el director Tim Burton dejan al descubierto los aires infantiles de los que les ha costado trabajo despegarse. Aunque eso sí, el filme Grandes Ojos es mejor argumento de defensa que los cuentos de Walter en la corte.

Vicio Propio (Inherent Vice)

Director: Paul Thomas Anderson (The Master)


Actúan: Joaquin Phoenix, Katherine Waterston


País: EUA 2014


*****


Cuando termine de leer la novela de Thomas Pynchon, tuve la sensación de haber hecho una lectura equivocada, porque quedaron muchos huecos en mi entendimiento de la lectura, no pudiendo esclarecer gran parte de la información. Pero después de ver la adaptación a la pantalla que hizo Paul Thomas Anderson, me doy cuenta que por si sola la historia es bastante retorcida, llena de acontecimientos imprevistos e incluso incomprensibles, con la que el cineasta se basta para retar una vez más a la audiencia.


     La historia de Doc Sportello hace varias alusiones al cine noir, y no sólo por los 

filmes policíacos que menciona, si no porque Vicio Propio en sí es una trama de detective, y la versión fílmica es una especie de neo-noir, con las variantes y cambio de reglas que hemos visto en películas de los Coen, por lo que no es de sorprenderse las comparaciones que se han hecho con El Gran Lebowski (donde también cabría compararse el resto de la filmografía de los hermanos, con filmes como Barton Fink o Quemese Después de Leerse), donde al final es difícil no sentirse confundido.

     Doc Sportello (Phoenix) es un hippie que trabaja como investigador privado que vive en Gordita Beach, un suburbio tropical en donde aún repercute la década de los sesenta. Una noche es visitado por su ex-novia Shasta (Waterston), a quien no ha sacado de su cabeza por un rato. La ve, y ésta le cuenta un plan que involucra a su amante, el millonario Michael Z. Wolfmann, quien su esposa y su respectivo amante planean meter en un manicomio, queriendo involucrar a Shasta. ¿No has perdido el rumbo? Porque sin avisar, la trama sigue a toda velocidad, sin importarle si el espectador no logró sujetarse lo suficiente.

     El filme consiste en Doc efectuando entrevistas a conocidos y todo tipo de personajes, surgen más historias en el camino, y el protagonista se envuelve en más de una situación a la vez, sin dar tiempo de que él o el espectador haga conclusiones razonables. Al final uno no puede quedar satisfecho, porque tanto pasó pero nada cambio. Y esto no es un adelanto o spoiler, si haces caso a lo que dije de la influencia coeniana, es el efecto aturdimiento que suelen causarnos sus proyectos.

     Para dar seguimiento a las pláticas, llenas de un rico trasfondo en el que entre más te involucras más te puedes perder, la edición de Leslie Jones puede optar por el tradicional plano contra plano con uso versátil del corte, pero cuando se explotan al máximo las habilidades y genio de Paul Thomas Anderson, es cuando el montaje recurre a algo más interno, cuando el director capta secuencias enteras en un sólo plano. El cineasta responsable del recorrido del hospital en Magnolia, del triple asesinato en Boogie Nights, y de las introspecciones viscerales a Freddie Quell en The Master (filme que ha sufrido el más injusto rechazó de las audiencias y hasta crítica, con una de las mejores actuaciones de nuestra generación por parte de Phoenix), vuelve a mostrar su talento para llevar a la pantalla la utopía hiperbólica que hizo Pynchon en su novela. 

     A raíz de la visita de su ex-novia por la que sigue enamorado, Doc emprende una travesía que Paul Thomas Anderson ilustra de manera única. Vemos varios interrogatorios que hace Doc, y con esto no te debes imaginar la dinámica genérica del detective, sino un universo con energía propia, escenarios, personajes y colores alucinantes (¿habría otra forma de describirlos?). Esto desde que arranca la historia, con Doc llevando a Shasta a su coche, con un sólo movimiento de cámara, éste se queda pensando, en su cabeza suena la voz de Sortiledge, otro personaje que también funciona cómo voz reflexiva, melancólica y narrativa, camina por un callejón virado en rojo donde se encuentra con un amigo para ir a comer. En más de una ocasión sorprende cómo la cámara capta la mayor parte de la acción, ya sea en una escena neblinosa detrás de un restaurante, estupendo homenaje al noir clásico, o en la resolución de la historia de amor entre Doc y Shasta. Es apreciable toda la técnica que hay detrás, además de actuaciones envolventes y entregadas a sus personajes. 

     Entre otras cosas que se hubieran hecho en una adaptación convencional de la novela, seguramente hubiéramos visto música surf y de época plagando el filme. Pero Anderson se apega a su estilo, y vuelve a recurrir a su músico de cabecera, Jonny Greenwood miembro de Radiohead que una vez más opta por la música mistisista. No es fácil de explicar, pero es el tipo de música que uno podría imaginarse en una escena donde el tiempo transcurre lento, para ver una planta crecer, o para presenciar un fenomeno cósmico. Pero aquí se mezcla con la voz en off de Sortiledge y esto nos introduce más a la cabeza de Doc Sportello, lo que aumenta el aire de enigma de lo qué sucederá, pero también adquiere un aire nostálgico sensible, como en los momentos que piensa en Shasta. 

     Esa sensación que provoca Truman Capote de que pertenecemos a Holocomb, o a ese pueblo en Colombia cuando García Márquez recopila los hechos que llevaron a la muerte anunciada, es la misma sensación que tenemos de Gordita Beach. Aunque tenía otra intención, me gusto mucho una opinión que escuche fuera de la sala de cine que decía "esque parecía que uno empieza a ver la película a la mitad". Eso pasa en varias películas cuando nos invitan a pasar cierto tiempo con un personaje y somos invitados a su mundo, pero lo que vivimos aquí es bastante alejado de lo realista, que vale mucho la pena por las situaciones y personajes que se conoce. De estos se puede imaginar todo un pasado y un significado, siendo Big Foot interpretado por Josh Brolin uno de los casos, por esa suposición que hizo Pynchon de cómo podían convivir dos mundos tan opuestos, el conservador y correcto del gobierno contra el liberador y valemadrista de los hippies.

     Puede parecer caótica de lejos, y eso es porque Paul Thomas Anderson se aleja de las convencionalismos para contar historia y entrega algo que tienta y juega con nuestros pensamientos. Y aunque es una decisión más que respetable, hubiera sido agradable que Anderson respetara el final anti-climático del libro, que podría servir como una invitación a la experiencia poco ortodoxa que es Vicio Propio: "(parafrasenado) ...siguió conduciendo (Doc en la carretera) esperando encontrar algo mejor en la siguiente vuelta".

Francotirador (American Sniper)

Director: Clint Eastwood (Jersey Boys)


Actúan: Bradley Cooper, Sienna Miller


País: EUA 2014


*** y media


Una de las primeras impresiones con la que se puede quedar uno tras ver Francotirador, es que los encargados de traducir el título cometieron un posible engaño intencional de no agregar el "american" al título, ya que su ideología nacionalista gringa ha causado choque con el público, naturalmente al que no pertenece a Estados Unidos. Pero ese no sería su mayor problema como filme, tiene que ver más con su falta de innovación y visión para hablar de las consecuencias oscuras de la guerra, cualquier guerra podría decirnos la premisa, pero para el caso en concreto la de Irak. Parte de ese pasó histórico palpable que hay en el cine gringo, donde antes era filmes pesadillescos de Vietnam, y ahora se habla de la guerra de la década pasada, de la cual espero el lector esté informado de las verdaderas intenciones que tuvo Estados Unidos al invadir y declarar la guerra. 

     Como producto fílmico me interesaba cómo abordaba la premisa Clint Eastwood, realizador veterano que todavía da de qué hablar tras lanzar dos películas en el 2014, y ver sus propuestas para recrear un escenario bélico, situación que ya ha abordado en su filmografía. Por lo que ver a Bradley Cooper impactandosé como niño con biberón al ver el ataque de las torres gemelas, razón que lo llevaría a alistarse en el ejercito tal cual Robert DeNiro en El Francotirador de 1978 (otra vez los encargados de traducción creyendo que el espectador mexicano tiene memoria a corto plazo), no es algo que me cause molestia. Ya que cuando se presenta una idea contraria a tu pensamiento, pero ésta se cuenta de modo que hasta te chantajea emocionalmente, es muestra de una producción que sabe contar su historia, lo que ocurre aquí en varios tramos.


     Eso es porque Eastwood ya siendo octogenario aún sabe hacer cine. Cuando Cooper interpretando a Chris Kyle (personaje que sí perteneció al ejercito y que escribió un libro con sus experiencias) entra a Irak, es constante esa sensación que en cualquier momento le pueden hacer daño a él y a sus compañeros, e incluso son igual de impactantes las secuencias en las que ellos son agresivos con los civiles de Irak para sacarles información. 


     Podríamos dividir la historia en tres partes, la ya mencionada estancia de Kyle en Irak, que vuelve en repetidas veces, cuando regresa a casa con su familia, y una introducción que se toma su tiempo para mostrar a su protagonista antes de la guerra. Cuando se habla del antes, Eastwood está más en el terreno de filmes anteriores como J. Edgar y Jersey Boys, donde revisa la vida de Kyle con nostalgia y encanto, siendo el bar donde conoce a su esposa, retratado con bonitos claro-oscuros, un ejemplo de cómo Eastwood y el guionista Jason Hall pueden causarnos empatía por sus personajes, y atarnos a estos para el resto del camino. 


     Ya entrados en la guerra, y en la dinámica de ida y regreso a casa de Kyle, no volvemos a ver la paleta de colores ni estética que Tom Stern, queridísimo fotografo para Eastwood, había empleado para trabajos anteriores del director, lo cual es justificable, ?por qué a quién se le ocurriría retratar una guerra con colores nostálgicos y texturas suaves (claro, siendo Estados Unidos un país que se beneficia con la producción de armas, tal vez sería descarado pero honesto haber retratado a Irak)? En su lugar vemos algo parecido a lo que hizo Bigelow con su monótona y sobria Zona de Miedo, con el ambiente desértico tercermundista, que apuesta por una puesta en escena realista más que una expresiva. El impacto en las secuencias consiste en su violencia y sonido merecidamente reconocido en los más recientes premios de la academia, porque las alteraciones que hay en un campo de batalla es una tarea que trae bastante atareados a los sonidistas.


     El devaluó y deformación a máquina asesina que le ocurre a la mente de Kyle es algo que ya habíamos visto en el filme de Bigelow. Aquí vemos algunas propuestas interesantes, como ese plano donde Bradley Cooper ve estupefacto la televisión lo que uno podría creer es un programa de guerra, pero terminando el movimiento de cámara vemos que el está televisor apagado. Pero la verdadera aportación de este filme y que lamentablemente no predomina en el desarrollo son las escenas donde Kyle funge como francotirador y al mismo tiempo como juez sanguinario que decide el destino de la vida de sus adversarios.


     Lo que me consterna de este trabajo de Eastwood, más que las perversidades de la guerra, es su tropiezo para ubicar al espectador en el escenario en algunas secuencias climáticas. En ciertos momentos hay varios personajes en un fuego cruzado disparándose entre sí, se quiere grabar a todos y eso evita que uno pueda detallar y abstraer la acción con claridad. Siendo esto y su exceso de seriedad para ver desde una perspectiva gringa el tema bélico lo que evita separar a Francotirador de otros filme de guerra como el ya mencionado de Bigelow.

En el bosque (Into the woods)

Director: Rob Marshall (Nine, Una vida de pasión)


Actúan: Emily Blunt, James Corden


País: EUA, Reino Unido, Canadá 2014


***


Tal vez En el bosque podría considerarse meta cine, y desde su versión teatral diría yo (ya no se llamaría meta cine en el teatro, pero igual es un reflejo de la realidad), es muy parecido a lo que hizo Scream al hablar de las generalidades del terror, sólo que aquí se hace un batidillo que uno no sabe bien cómo tomarse, como un musical con estupendos números, o como una burla con guiños a los cuentos de hadas populares.

     Los cuentos que se abordan como vehículo son de los hermanos Grimm, y apenas en su primera canción, se hace una conjugación de personajes con montaje, que muestran de manera contundente las virtudes narrativas de un musical, que muchos ignoran diciendo que el canto entorpece lo que se dice con el lenguaje cotidiano. Pero en una sola canción sobre deseos, "I wish (yo deseo)..." conocemos a los panaderos que quieren tener un hijo, a la niña de la capa roja que va a visitar a su abuela en el bosque, a Jack que debe vender a una vaca que considera su mejor amigo, a la Cenicienta que quiere ir al baile, y a Meryl Streep que es una bruja con entradas y salidas de escena espectaculares. En apenas la canción del prologo vemos actores que sin compartir cuadro hacen un estupendo conjunto vocal con las partituras de Stephen Sondheim. Además, tenemos un exponente del género que se parece más a Los Miserables del 2012, donde el canto es parte del habla inherente de su universo, en lugar de esas películas donde se hacen marcadas interrupciones para cantar.


     Esto no es de sorprenderse cuando vemos que el encargado de este proyecto es nada menos que Rob Marshall, realizador de Chicago, que usaba la música y bailes para metaforizar las situaciones, y la preciosista sin mucha coherencia de Nine. Es un cineasta que sabe utilizar el medio audio-visual. Aunque en su mayoría esto ya se lo podemos atribuir a la fuente original, En el bosque por momentos no es muy gráfica para desarrollar su historia, con todo y las envidiables puestas en escena con el bosque en eterno anochecer, porque confía de manera atinada en el recurso musical, y esto se hace notorio en Giants in the sky, donde una vez más Daniel Huttlestone se luce con su canto (tras haber sido el pequeño Gavroche en Los Miserables), además de relatar con contundencia la historia de Jack y las habichuelas mágicas. 


     Se aprovecha de manera benéfica de la producción. Los variados escenarios, efectos visuales y especiales de primera (haciendo la insistencia que mis partes favoritas de este apartado es cuando Meryl Streep usa magia), y talento indudable de sus actores para cantar. Rob Marshall logra encuadres que podrían volverse iconicos para sus respectivos cuentos (Jonnhy Deep como el lobo feroz aullando bajo una especie de luna-reflector, los príncipes posando en la cascada tras la divertidisíma "Agony" con colores cálidos en el cielo, y de nuevo esas desapariciones de Meryl Streep) además de algunas coreografías entre actores y cámara que no merecen otra descripción más que... ¡cinematográfica (recordando que la etimología del cine se refiere al movimiento)!


     Así como "Agony" se burla del lugar que ocupa el príncipe encantador en los cuentos, se hacen reflexiones más serias en otras partes de la historia, como las cosas "emocionantes pero extrañas" que aprende caperucita, o el canto del villano resignado que hace la bruja en la última recta. Resulta ser una perspectiva atrevida hacia la forma e intención que se tenía en la época de los cuentos de hadas, que se alejan de como los pintó Disney en el siglo XX, historias que eran oscuras y buscaban dar de manera tajante un mensaje a la juventud. Podría decirse que es aquí cuando la premisa no se siente homogénea, como un sólo resultado, y se pierde en su burla y homenaje hacia los cuentos de hadas. Esto se evidencia con un destartalado y agregado último acto (sobre un cabo suelto que deja Jack con su historia de los gigantes). El modo en que los cuentos de hadas se enlazan, por la bruja, llegan a una conclusión feliz, pero aparece una última trama agregada, que precisamente busca cuestionar el "final feliz" de los cuentos, pero que en conjunto con toda la película se siente demás. Incluso cambia, y no para bien, la dinámica musical. Lo que resulta curioso, es que revise la sinopsis de la obra original, y la historia es la misma... no sé si en el teatro funcione mejor.


     Sí, en la mayoría del desarrollo el filme tiene las de ganar para volverse entrañable, y es una pena que ese final bifurcado que se enlaza de nuevo (... por el rumbo que toma cada personaje) desvirtué los momentos musicales que explotan las posibilidades cinematográficas y del género, y que al igual que los cuentos de hadas reales, tenía algo que contar.

Whiplash: Música y obsesión (Whiplash)

Director: Damien Chazelle (Guy and Madeline on a Park Bench)


Actúan: Miles Teller, J. K. Simmons


País: EUA 2014


*****


Encontrar una analogía para Whiplash no es complicado, ya que la escencia de ésta se encuentra en la música jazz sobre la que gira, pero el igual que la película de ballet de Darren Aronofsky o el folk de Llewyn Davis de los hermanos Coen, habla de él como un elemento tortuoso, al que uno se debe sobre poner si está dispuesto a morir por el arte. 

     Puede que morir por el arte suene extremista, ¿y que no van de eso los filmes citados? Sin excluir a esta llamarada psicológica (al nivel de los autores ya mencionados, o incluso de un Michael Haneke en su mejor forma) de personajes temerarios, a tal grado que uno de ellos ignora que fue arrollado por un camión para llegar a tiempo a su presentación, que es el más reciente largometraje de Damien Chazelle, cineasta que antes tenía una no muy notoria película y un cortometraje del mismo nombre de su segundo opus. Tanto a la película corta como a la larga, las presentó en años consecutivos en Sundance y recibieron un más que justificado reconocimiento. Tras ver Whiplash y comprobar su lucidez, incluso me sorprende que uno de los pocos proyectos que tuvo previamente Chazelle haya sido escribir el guión de la penosa El Último Exorcismo Parte 2 (título contraproducente, ya que la primera parte decía ser la última). Sorprende, porque aquí vemos a alguien con talento nato para el cine, capaz de conjugar los elementos de éste y la música para crear un golpe a los sentidos.


     Tan nato es su talento, que no pasamos de la primera secuencia, la apertura del filme, y vemos una historia sin rodeos, de un joven baterista promesa en un conservatorio prestigioso de música, a quien lo ve tocar el profesor más infame de la institución, con el puro gusto de pasar a criticar su técnica con un humor agresivo, especialmente cuando sale del lugar y regresa para engañar a Andrew (Teller), el estudiante, y decirle que sólo regreso por su saco. Ni siquiera hemos pasado de los primeros minutos y la presencia de J. K. Simmons ya nos altera y hace preguntarnos cuál será su siguiente comentario o su siguiente latigazo.


     Tampoco hay que pensar en el filme para llegar a su escencia, el puro título que liga la acción del redoble con la de un latigazo, es indicativo de la sangre que Andrew derramara en la batería, o de los golpes que aguantara de Alex Fletcher. Y justo es a la velocidad de los redobles de una desenfrenada canción de jazz el ritmo constante en esta historia.


     Conforme avanza el filme, la relación entre ambos personajes se va en caída libre sin ningún paracaídas, pero sin la simplona propuesta de un exprimidor y una jerga. Ambos personajes poseen y exponen sus posturas e ideologías con cada secuencia. Tanto Andrew que quiere ser un virtuoso baterista más allá de cualquier relación humana, y el bifacetico Fletcher que sin motivos personales puede hablarle con tacto a sus alumnos en un momento y al siguiente romperles como si fuera figura de porcelana el autoestima. Son momentos de choque entre ellos con la fuerza de un remate de platillo. Aunque como ya habremos visto en la primera secuencia, tanto Simmons como actor y Chazelle como realizador-escritor, pueden causarte agruras en plena conversación y después arrancarte una carcajada por lo atinado y ácidas que son las burlas de Fletcher. Es ahí donde resulta muy inteligente la decisión de pasar a segundo plano y con escasas secuencias la vida y personas cercanas a Andrew, que son un vehículo de su pensamiento, para enfocarse más en este confrontamiento "no intencionado".


     La orquesta que dirige Fletcher en Schaffer, el conservatorio, es regida por el jazz, y es con la misma histeria, fuerza y velocidad con las que la misma película consume a uno. Desde escenas musicales donde se usa un virtuoso montaje para presentar a todas los integrantes que tocan, con la sensación de ver instrumentos musicales a la  velocidad de una montaña rusa en movimiento. A excepción de los momentos de mayor tensión donde lo que toca Andrew se desincroniza con los redobles que escuchamos de su batería, acompañando de un score esquizofrenico y agudo. Pero donde más se presenta este jazz intempestivo es en los propios compañeros de Schaffer en su "carrera de ratas (termino gringo para la competencia profesional)", sin descontar a Fletcher con sus impredecibles ataques y decisiones, que incluso obtiene un sello con su ademán para cortar las canciones (cerrando el puño, posible símbolo del engollamiento e impotencia que le causa a sus alumnos). 


     Las tonalidades ocre de sus tomas y lo que logra con sus puestas en escena, la mayoría implicando una batería, son la presentación de un cineasta por demás prometedor, que por el interesantísimo análisis que se puede hacer de sus personajes y la experiencia tortuosa que nos ofrece, pone sin lugar a dudas a Whiplash como una película que nunca pasará de moda, y que no parara de sorprender a quienes la siguen viendo. 


     No podríamos decir que Fletcher es el típico monstruo melodramático (relación jerga-exprimidor) pero el espectador aprende a temerle, y Andrew en lugar de ser víctima, vuelve a su batería y baquetas en una arma en la que sangra para dominarla. La culminación del duelo entre estas fuerzas no pierde el tempo desenfrenado que presenciamos desde el principio, los rivales sacan sus mejores notas, y es posiblemente el último redoble del tema Caravan el más fuerte en el filme, y que no dejara de retumbar por un tiempo en tu cabeza.

Bob Esponja: Un héroe fuera del agua (The SpongeBob Movie: Sponge out of water)

Director: Paul Tibbit


Voces (en español): Luis Carreño, Ángel Mujica


País: EUA 2015


** y media


Si viste los inicios de esta caricatura, sabrás que hoy en día ya no es lo mismo que antes. Las situaciones hilarantes (que a mi parecer tienen más entendimiento e incluso mayor humor cuando creces) y la actitud de sus personajes se ha ido deformando y empobreciendo con el paso de sus 


temporadas, a tal grado que me parece inconcebible, que a cualquier persona en lugar de parecerle molesto y repetitivo se divierta con los nuevos capítulos que sólo han mejorado en su animación. En su defecto, ha de ser porque no vio su etapa genial, de este personaje y sus amigos que nacieron en 1999, y hoy en día resulta divertido citarlos y recordarlos.


     La situación del programa no entra en la calidad de esta película, pero es importante para su trasfondo. La película anterior, que tiene poco más de diez años de haberse estrenado es fácilmente un trabajo de cinco estrellas, no sólo por sus momentos inolvidables, por la propuesta que ofreció para saltar de la televisión a la pantalla (trayendo personajes nuevos, una trama más seria, y explotando de manera positiva los elementos que ya se conocían), y eso hace que la generación que sea la disfrute, pueda apreciar y entender el encantó de Bob. Entonces, años atrás y con el rendimiento de la caricatura de entonces, la noticia de una secuela me hubiera emocionado, cosa que ahora me preocupaba porque no me interesaba ver un producto largo de lo irritante que ahora es el programa. Aunque la participación de Stephen Hilenburg y Paul Tibbit (colaborador desde hace tiempo) podría contrastar eso.


     Después de contextualizarte con mi fanatismo, puedo decir que a rasgos mayores, la película no decepciona, sobre todo si también eres fanático, mas no es Bob Esponja en su mejor forma.  


     La propuesta de un pirata live action interpretado por Antonio Banderas que encuentra un libro por el que se nos cuenta esta nueva historia, no sólo resulta uno de los gags que brindaba el programa de televisión e incluso la película anterior, si no que es un festejo de Bob Esponja por Bob Esponja, y la introducción que se nos hace a su mundo ("amaba su trabajo en el Crustáceo Cascarudo, y eso era mucho decir...") no sólo es para contextualizar, sino que expone el alma ingenua y conmovedora que debería ser cualquier caricatura, y que es inherente del mejor Bob, como cuando cantaba la canción del cacahuate. Esta remembranza continua con la acostumbrada lucha contra Plankton por defender la formula secreta de la Cangreburger, para que después ésta desaparezca, y ponga a Fondo de Bikini aletas arriba, ya que en esta ocasión se plantea específicamente que no pueden vivir sin la Cangreburger.


     ¿Cangreburgers? ¿Formula secreta? ¡¿La canción del cacahuate?! Ya sé, una reseña cinematográfica debe ser accesible para cualquiera, incluyendo quienes no conozcan la caricatura, pero quedas bajo advertencia, si en realidad te nacieron estas preguntas, no disfrutaras la película del mismo modo. No podrás disfrutar de los guiños-referencias-reciclajes de episodios como "Boca de Marinero". Especialmente porque sí hay una línea narrativa, pero muy perezosa, ésta en realidad sirve para recorrer un laberinto de chistes, por momentos sicodelicos (viajes en el tiempo acompañados de "Squeeze Me") o dignos de John Kircfalusi (los habitantes de Fondo de Bikini disfrazado de masoquistas). Aunque una de las nuevas propuestas que trae el largometraje es colocar a personajes en diferentes lugares de los acostumbrados y que estos no pierdan su encanto y simpatía, como Plankton siendo el compañero de Bob Esponja y Patricio como constante obstáculo. 


     Sin esa disposición, prepárate para un desfile de absurdos. Porque incluso el desenlace, con la mezcla de personajes animados en un escenario live action (eso sí, los variados estilos de animación por los que se pasa son bastante afortunados), es lejos de ser climático, en realidad es una continuación al festejo por Bob Esponja y de la risa por el precio de un boleto de cine.

Pasión: Un crimen perfecto (Passion)

Director: Brian De Palma (La Dalia Negra)


Actúan: Noomi Rapace, Rachel McAdams


País: Alemania, Francia 2012


*** y media


El fanático por la violencia Brian De Palma, a quien francamente le ha hecho falta un trabajo destacable actualmente, rehace el filme francés Crime d'amour, que si bien es notable que no es una copia toma por 

toma, cabe la incógnita si esto es resultado de una pereza creativa, o si había algo que aportar, y no sólo mejoras de producción como en La Chica del Dragón Tatuado de Fincher u Oldboy de Spike Lee (que su único logro fue el cambio en la coreografía de la pelea del pasillo en plano secuencia).


     Con distinto recibimiento de la crítica, desde algo templado hasta más cálido, y de la audiencia, con desdeño, Pasión hace honor a su título y premisa con la retorcida relación laboral-afectiva de Christine (McAdams) e Isabelle (Rapace), que inicialmente son subordinante y subordinada, respectivamente, en una compañía de publicidad. La secretaria que modela para un anuncio sexy de celulares, compartir el novio, besos ocurrentes, son momentos y elementos que con su pura connotación y morbo buscan provocar excitación, y no está mal para el espectador pervertido, pero lo interesante viene de las acciones más bajas.


     Ya sea que se lo podamos adjudicar a la original (que no tuve oportunidad de ver y me da oportunidad de hablar del filme en sí mismo en lugar de compararlos) o a ésta versión, los personajes se ponen al límite uno contra otros, agregando a esta formula pasional al amante Dirk (Paul Anderson) y a la secretaria menos preciada Dani (Karoline Herfurth), se agreden, humillan y dominan entre sí, haciendo un filme de personajes con deseos y con poder unos sobre otros, que hace malabarear los momentos y sus posibilidades.


     El género thriller cada vez demuestra con menos posibilidades porque muchos guionistas creen que con una historia con intriga suficiente para ser entretenida y un último twist bastan para cumplir con su tarea, pero es la naturaleza de sus situaciones, el trazo y dirección marcado que tiene cada personaje, y cómo retrata a estos De Palma que hace algo distinto, pero intermitentemente, también cae en las banalidades de filmes más simplones.


     La bochornosa explosión de ira en el estacionamiento, parte grabada en plano secuencia desde el ascensor, y el juego de raccords de mirada para hacer el engaño de qué es real y qué no en la secuencia donde la encarcelan, son ejemplos donde De Palma usa sus posibilidades cinematográficas para ponernos en los zapatos de Isabelle. Pero es la secuencia del asesinato de Christine (momento clave que vemos en los trailers de las dos versiones) la que merece ser la más memorable. Mientras el filme francés lo presenta con una perspectiva en tercera persona como si el espectador fuera un testigo, aquí se hace la ingeniosa decisión de dividir la pantalla y tener dos puntos de vista en primera persona, viendo una obra de ballet al mismo tiempo que rajamos el cuello de Rachel McAdams de manera gráfica. Esta secuencia no sólo resulta una propuesta totalmente distinta a la original, además de un curioso contraste de la belleza del arte y el horror de un crimen, ambas creaciones humanas, si no que es el factor definitivo para no reconocer al verdadero autor del acto en el desenlace.


     Predominando lujosas puestas en escenay algunas bañadas en azul las de naturaleza climática, pero De Palma se desbalancea en su último acto, contando también el tropezón de la no muy creíble amenaza de Christine a Dani, con algunos elementos cliché del género, como la típica explicación en el desenlace con flashbacks, desconfiando de la memoria del espectador. Perdida, también de Fincher, hizo algo parecido pero a la mitad del desarrollo, y es algo que se olvida, pero aquí se usa como as bajo la manga. También está el disparatado desenlace, que formula elementos que no podríamos descifrar con facilidad su por qué, que bien podríamos beneficiar diciendo que alimenta el misterio de la historia, pero también sería sensato decir que no vale la pena descifrar, en este filme que no tuvo miedo de hablar de fetiches retorcidos.

La Teoría del Todo (The Theory of Everything)

Director: James Marsh (La Gran Hazaña)


Actúan: Eddie Redmayne, Felicity Jones


País: Reino Unido 2014


*** y media


El género biopic me parece un ejercicio con limitantes creativas y pasionales, porque en su mayoría se dedica a la adaptación de un texto previo, que traducido a la pantalla es meramente la traducción de un guión adaptado, que no sabe si ser subjetivo, casi siempre condescendiéndose con su

protagonista, u objetivo, dando zancadas para contar los hechos “importantes” de su vida. Es un género que gusta mucho a nuestros vecinos de arriba, y que lamentablemente en México hemos heredado (al igual que otras varias tendencias cinematográficas), que son contados los ejemplos que se llevan con maestría.


     J. Edgar de Clint Eastwood (Jersey Boys otro agradable ejemplo que es prácticamente del mismo estilo, no la podría contar porque habla más del grupo Four Seasons que de una biografía, además de basarse en una obra de Broadway) podría ser un ejemplo, pero incluso éste se debe más al trabajo de fotografía de Tom Stern quien le da una paleta de colores nostálgica y textura áspera a la vida del dudoso homosexual director del FBI. Esta importancia del color se vuelve prioridad para el fotógrafo Benoit Delhomme, para contar el romance entre el astrofísico Stephen Hawking (Redmayne) y su ahora exesposa Jane (Jones), donde uno agradecería que se haya dado prioridad a este aspecto en la composición de cuadro, pero con un viraje de pantalla que pareciera no se decidió por algún color fijo. La ya mencionada película de Eastwood, hasta la reciente Foxcatcher de Bennet Miller, no sólo resultan un lujo para la pupila por su acertada elección de un color específico para el viraje, si no que resultan expresionistas, dan un valor agregado a lo que se quiere transmitir. Que para este caso en concreto, diría que es más decorativo y exagerado, aunque bello, tal vez tratando de decir que “la vida de Stephen Hawking tuvo distintos colores”, aunque este aspecto tiene su parte agradable cuando vemos algunas secuencias donde conviven dos tonalidades a la vez, o en las escenas frías con iluminación natural.


     Esa variedad de colores también se lo exigiría a los matices en la relación entre Stephen y Jane, en esta historia donde el mayor dramatismo viene cuando una enfermedad inesperada azota al primero, que lo amenaza de muerte, y a lo largo de su vida paraliza su cuerpo, sobre llevando ella esta situación por el amor que le tiene. Sin duda la historia que se quiere contar es más de un tinte positivista, tanto así que no se demuestra el desprecio que le tuvo ella cuando se separaron, desprecio que sí se denota en el libro “Travelling to Infinity” del que toma hechos el filme. En su mayoría los personajes tienen un aire pomposo para sobre llevar los inconvenientes de su vida, donde las generalidades del biopic hacen que veamos una película intermitente: algunos momentos y hallazgos de la vida de Hawking, y otros con su relación con Jane. Claro que ambos son importantes, pero un producto fílmico demanda tener una premisa, la cual se ve difusa aquí por el salto entre estos temas, lo que por lo menos resulta en un desarrollo dinámico que no pesa al espectador.


     Momentos donde veamos un verdadero uso de los elementos cinematográficos, además del ya mencionado uso del color, sería un plano secuencia donde Stephen le explica a Jane su teoría del origen del universo mientras agarrados de la manos dan vueltas, o el último montaje donde vemos en retrospectiva la vida del astrofísico. Momentos que además de emotivos, son una representación de lo que consistió una de las incógnitas que más a apasiono a Hawking, el inicio del universo y lo cíclico que es éste. Con esto y un empleo más genuino de la música (que se dedica a acompañar las partes melodramáticas), se habría explotado la actuación de Eddie Redmayne, que muchos parodian diciendo que se compone de hacer gestos y posturas de parapléjico, pero que sería lo mismo a rebajar la actuación de Chiwetel Ejiofor en 12 años esclavo diciendo que se limitó a recibir latigazos.


Boyhood: Momentos de una vida (Boyhood)

Director: Richard Linklater (Antes de la medianoche)


Actúan: Ellar Coltrane, Lorelei Linklater


País: EUA 2014


**** y media


¿Qué significa crecer? Para Kevin (ese Kevin que atormento a Tilda Swimton) bien podría ser desarrollar la perversidad de su mente. Para Forrest Gump o Benjamin Button podría ser una odisea llena de coincidencias. Para Adele, sufrir de amor por Emma mientras descubre su sexualidad. Entre los otros 

ejemplos que podríamos señalar, faltaría uno que encuentre la fascinación por lo cotidiano, alguien que meramente buscara un realismo mágico naturalista en los recuerdos de la niñez, y es ahí donde el realizador Richard Linklater dedico 12 años de su vida para seguir al joven actor Ellar Coltrane, e hizó una película única en su especie.


     No tan única para decir que es irreplicable, y es ahí donde tal vez haya que agradecer a las contrapartes que no aplauden los años que tomó esta producción (que se grabó en promedio por cuatro semanas cada año, tiempo en el que Linklater le dio tiempo de acabar su trilogía romántica con Ethan Hawke entre otros trabajos), pero la disciplina de quienes la hicieron, comparable a los esfuerzos de Werner Herzog con Fitzcarraldo o de Andrei Tarkovski con Sacrificio, no es algo que cualquiera haga, especialmente en una industria donde es más fácil invertir dinero que pasión. Además, cuando ves el crecimiento de Mason y Samantha (Lorelei Linklater, hija del director) a lo largo del filme, te das cuenta que era ese el modo en el que se tenía que conceder.


     Lo que quería Linklater era grabar ese crecimiento, sin cambiar de actores o uso de maquillaje (aunque de esto último, fue un método práctico y fascinante en las transformaciones de la ya mencionada La Vida de Adèle o de Tess de Roman Polanski). Entonces una intriga que podría formularse era como no se iba a ver algo heterogéneo o desfasado, ya que podía haber varios inconvenientes en el camino, como tal vez la muerte de un integrante… Que para ello, el director le hizo firmar un contrato preventivo a Ethan Hawke de él terminaría el filme en caso de que fuera Linklater a quien le pasara algo.


     El resultado se siente como una película que se hubiera grabado en un lapso de tiempo más corto, y eso gracias a la fotografía y edición. Se grabó con la misma cámara de 35 mm desde el 2002, además de cuidarse los movimientos de cámara para que no hubiera un “crecimiento” en la técnica. Aunque aquí sí cabe señalar que hay partes en las que se lamparea la imagen (en una de las secuencias dentro de un coche es donde esto se evidencia), que tal vez este tipo de imperfecciones sirva para dar la sensación de documental, que ya acarrea el filme con el puro hecho de seguir a sus actores por ese período de tiempo.

Lo más impresionante del experimento, es ver crecer a Mason y Samantha. Sus cambios físicos son tenues y los notas hasta que ya dan pasos más grandes, de la niñez a la adolescencia por ejemplo, y seguramente ahí surge una de las divertidas dualidades del filme donde uno podría decir “crecieron tan rápido” tal cual padres nostálgicos. Al igual que en la fotografía, un tropezón que quisiera señalar es que en algunos momentos que cambian las circunstancias, o que pasamos al siguiente fragmento de la vida de Mason, es que a veces se usan en el score canciones pop (pop de populares, no por el género) que bien podrían servir para marcar los gustos de época, pero se siente más como cuando en un filme hollywoodense hacen una transición y ponen música para no aburrir a la audiencia. Para lo del paso generacional, me quedo con Samantha cantando de niña Oops I did it again, para luego cantar de grande a Lady Gaga.


     Justo hablando de la dualidad, junto con el guión donde Linklater se las ingenio para hacer una película larga pero dinámica pasando por momentos dramáticos y otros más cotidianos, es una consecuencia humanística del tiempo que llevo en realizarse Boyhood que involucra al espectador. Cabe la pregunta: ¿Qué tanto cambio de entonces hasta ahora? Ya que a lo largo de sus 165 minutos aprox de duración, podemos ver a Mason como una masa que van moldeando los personajes que lo rodean. Llegando a unos de los aprendizajes más importantes que puede haber en el filme ¿en que medida lo bueno y lo malo nos han hecho lo que somos? Cada personaje en pantalla cuenta en ese sentido y adquiere significado, ya sea aquél maestro que aparece en una secuencia, los padrastros alcohólicos, los amigos, los hermanastros, entre otros varios, siendo los más importantes los padres, Patricia Arquette y Ethan Hawke.


     El estilo de Linklater, posible aprendiz de Woody Allen (esos travellings en reversa para grabar a personajes que conversan mientras caminan… clásico) hace lucir sencilla una historia que literalmente le tomo momentos de su vida, y al menos eso como valor humanístico-naturalista, hace que tenga un trasfondo pesado e igual, significativo. De cierta forma, cuando Mason hace un juego de miradas en la escena final con una chica que acaba de conocer, surge una última dualidad donde el personaje nos pregunta ¿valió la pena no lo crees?

Cuernos (Horns)

Director: Alexandre Aja (Piraña 3D)


Actúan: Daniel Radcliffe, Juno Temple


País: EUA, Canadá 2013


*** 


Al menos yo no describiría a Cuernos como una mala película. O no sé si sea el mismo de El Llanero Solitario, que de boca en boca (o de crítica en crítica) destrozan al filme, y uno suele esperar un fiasco. Lo que al final del día, termina dependiendo del criterio de cada espectador en realidad.

     Lo que coincido con practicamente con cualquiera que lo vea, es que este filme es algo así como un pastiche de géneros. Empieza como una historia de misterio, donde conocemos a Ig (Radcliffe) y Merrin (Temple) que están enamorados el uno del otro, hasta que lo siguiente que vemos es que los habitantes del pueblo (para la ubicación de esta historia puedes imaginarte una novela de Stephen King o hasta Crepúsculo) lo tratan como una peste, porque es el principal sospechoso de haber asesinado a su novia.

     Allí la historia arranca con fuerza. Si ya viste el filme, te acordaras que esta primera escena sirve como puente para el twist del desenlace, lo que es meramente sorpresivo para el espectador primerizo. Siguiendo con esta primera escena, Alexandre Aja opta con un complejo movimiento de cámara y un montaje continuo "sin cortes" para mostrar visualmente como Ig de estar en el paraíso con su novia, ahora está en el infierno de su presente, donde lo odian.

     Describo la secuencia con detalle por lo mismo que defiendo al filme. Yo no consideraría una porquería algo tan expresivo y cinematográfico. El problema es que parece que Aja no vuelve a recurrir a lo simbólico en el resto del filme.

     Después de ver su rutina de como es odiado en el pueblo, el relato se vuelve fantasioso al crecerle cuernos a nuestro protagonista. Sin previa explicación, que además provoca un comportamiento, podríamos llamarlo siniestro, en quienes lo ven.

     La dinámica adaptada del libro de Joe Hill del mismo título se ve beneficiada por su incertidumbre de no entender del todo lo que ocurre y de que el propio entorno sea el mayor enemigo (particularmente la secuencia del padre de iglesia me estremeció). Con el toque fantástico de los cuernos que no le viene mal. 

     Del resto ya no es necesario hacer un análisis minucioso. Los comportamientos y psique de los personajes siguen cierta línea dependiendo del género con el que se esté malabareando: desde la comedia negra (con aires de Serie B) hasta el predominante thriller.

     Cabiendo la pena resaltar que Alexandre Aja fue participe de la nueva ola de terror francesa, a la que pertenecen Mártires y A l'intérieur, filmes de fama violenta y perturbadora, a los que también pertenece su película Alta Tensión. Para después trabajar en proyectos como Piraña 3D. Que sabiendo esto, podría entenderse más las partes agresivas, grotescas o ultra violentas que vemos en Cuernos.

     Con todo esto sí que puede variar la opinión que tenga cada espectador. También se puede decir que la conjugación de sus elementos hace a este filme un relato interesante, que cuestiona lo que  es el bien y mal, y que mantiene la intriga en su primera vista. Si el material de origen tiene las mismas texturas que la película, no creo que se haya querido hacer algo grande.

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos (The Hobbit: The Battle of the Five Armies)

Director: Peter Jack (El Hobbit: La Desolación de Smaug)


Actúan: Martin Freeman, Richard Armitage


País: Nueva Zelanda, EUA 2014


***


Todavía me acuerdo, hace dos años viendo en la sala de cine, de forma nostálgica y fantástica, aquél regreso a la vida de la comarca, el día del cumpleaños de Bilbo, que antes de dar arranque a lo que sería La Comunidad del Anillo, empieza con un gigantesco flashback sobre sus aventuras 

con Thorin Escudo de Roble (Armitage) y su compañía. Las anécdotas contadas en la primera parte de El Señor de los Anillos, por el tío de su protagonista Frodo, cobraron vida con Un Viaje Inesperado, y con extensiones más libres creadas por la producción, no por Tolkien pero igual de entrañables, en La Desolación de Smaug. Regresando a lo maravillado que yo estaba de estar de vuelta en la Tierra Media con esta nueva trilogía, creo que después de La Batalla de los Cinco Ejercitos ´preferiría quedarme con la incógnita y emoción sobre qué sucedería en esta tercera parte hace dos años… 


     No sé que tan deprimente suene esta introducción, pero prefiero dar a entender esto, que despedirme de forma sentimental de la Tierra Media. Con una saga que es de esos raros casos de una historia de fantasía a gran escala traducida con éxito a la pantalla, debo admitir que esperaba ver como la producción tiraba la casa por la ventana para cerrar con fuerza. Y hablando específicamente de la nueva trilogía, muchos puristas se quedaban con el veredicto de que no superaría a las originales de El Señor de los Anillos, y que era innecesario hacer tres películas.


     Sobre el primer argumento, creo que en lo que más falló El Hobbit, fue su exceso de CGI. Que haciendo una comparación, en las originales, los orcos y los paisajes eran hechas por el departamento del arte, mientras en los últimos filmes eso fue prácticamente algo digital agregado en la post-producción. Pero la realización se veía mejorada en las aventuras de los enanos. Veíamos un uso entusiasta de la música en las escenas de acción, las cuales eran “churrescas” pero iban de acuerdo al tono caricaturesco e infantil que se proponía, sin perder lo épico. Y definitivamente teníamos personajes redondos, como Bilbo Bolsón interpretado por Martin Freeman, bastante más agradable de lo que fue Elijah Wood como Frodo.


     Pero me temo que muchas de estas virtudes quedan olvidadas en La Batalla de los Cinco Ejércitos, que es meramente eso, la película de una batalla.


     En mi opinión ocurre lo mismo que en las culminaciones de los filmes de Harry Potter, o incluso de Matrix. La última película es la resolución a golpes de lo que ya fue la verdadera resolución en la película anterior. En La Desolación de Smaug prácticamente no se soluciono nada, justamente porque se pretende arrastrarte a ver la tercera película, pero lo que es el dilema de Sauron (no te hagas el que no sabía), y el puente de El Hobbit a El Señor de los Anillos, ya estaba puesto. Claro, entre otras cosas faltaba matar al dragón.


     Viendo los primeros minutos de este filme, te das cuenta que el final cortante (y fastidioso) de la segunda parte no era necesario. Hubiera bastado diez minutos más de duración para (viene spoiler, aunque igual, deja de fingir) que mataran a Smaug. Y así como cualquiera se da cuenta, que esto no pertenecía a la tercera entrega, y que se agregan varias subtramas para llenar de paja un poco más de 140 minutos de duración (con todo y todo siendo la más corta de la saga), como la lastimosa participación de Alfrid (Ryan Gage), la locura temporal en la que cae Thorin, y otras escenas dramaticas, que surten efecto por lo planteado en películas anteriores pero igual tampoco son trascendentes. Puede que sean necesarias para la historia, o fueran partes escenciales del libro, pero el guión les da un vistaso rápido por lo que ya dije, a lo que se le dio prioridad fue a la batalla. Eso sí, la última participación que tienen los magos, digase Saruman (Christopher Lee) y Galadriel (Cate Blanchett) es una grata sorpresa.

Y aunque está cuenta con una gran manufactura y momentos climáticos. Hay varios aspectos técnicos (que deberían ser su fuerte) que la debilitan. Como la edición, que son cerruchazos de escenas, que saltan de lugar y personaje en poco tiempo y son pocos los momentos que de verdad se pueden disfrutar. La fotografía (que si ves el filme con el formato equivocado se verá aún más volcada) se ve como una plasta, con una saturación tanto de elementos CGI, como de varios colores (otra pena, justo la paleta de colores le dan un aire “artistico” al resto de la saga) en los escenarios.


      Digo, yo no soy quién para decirle a Peter Jackson que hacer con una producció épica, pero algo me dice que él está consciente que no hizó lo mejor.


     Para nada demerito a La Batalla de los Cinco Ejercitos, que tiene una resolución satisfactoria, pero pudo haber tenido más sentimiento. Vuelvo a la comparación que fue mayor mi emoción del arranque de el de la conclusión, que también se nota tiene más la intención de un puente. A fin de cuentas se necesitaba un nexo para llegar a donde comienza todo, pero Bilbo merecía una despedida más cálida, al menos una mejor que la que tuvo Frodo…

Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1 (The Hunger Games: Mockingjay Part 1)

Director: Francis Lawrence (Constantine)


Actúan: Jennifer Lawrence, Julianne Moore


País: EUA 2014


*** y media


Si escogiera algún filme que valiera la pena de la vasta selección de sagas, adaptaciones, y blockbusteres que se hacen cada año, definitivamente escogería a Los Juegos del Hambre. Sí, son filmes que se alejan de la innovación cinematográfico, pero que a cambio ofrecen una historia inteligente y bien contada, que aunque no me conste, tengo la impresión que desde su fuente original, los libros de Suzanne Collins, están bien planteados e intencionados. En sus hasta ahora tres filmes, la trilogía de los Juegos del Hambre no se ha quedado en un formula repetitiva, teniendo una dinámica

distinta cada filme, que además respeta una premisa palpable, sobre la guerra armada y publicitaria que hay en Panem, entre el Capitolio y los distritos que reaccionan gracias a su Juana de Arco o sinsajo, Katniss Everdeen (la cada vez más consagrada, especialmente por el director David O. Rusell y el éxito de estas adaptaciones literarias, Jennifer Lawrence).


     Antes de seguir con esta reseña. ¿Sabías que Panem, el nombre con el que se denomina a la nación donde ocurre a la historia, es una referencia a la frase de los romanos “pan y circo para el pueblo”?


     Esto no sólo lo digo por lo interesante del dato, sino para subrayar la idea de a qué van Los Juegos del Hambre. Creo que esta tercera entrega de la trilogía ha sido la que menos ha agradado, y no veo por qué si respeta lo planteado y expuesto en las anteriores. Tal vez su mayor error sea el fin lucrativo de los productores de dividir en dos películas (más ganancias) la última entrega. Lo que se pudo solucionar con un filme de mayor duración. Pero haciéndonos de la vista gorda (que al menos ésta es la única serie a la que yo podría concederle esto), esta primera mitad está llena de momentos duros, que sí sirven como vehículo para la trama, además de tener ese plus de tensión que también logro con creces En Llamas.


     Insisto, esto es más acierto de Collins, pero el puente que hay entre cada libro/película no es agresivo. Se empieza con las problemáticas que dejo la anterior. Así como En Llamas acosaba con su relación amorosa fictia y la pesadilla de haber ganado los Juegos a Katniss y Peeta (Josh Hutcherson), aquí arrancamos con el status de fugitiva de la protagonista. Entonces tenemos una historia con claras causas y consecuencias interesantes, que no requieren del entretenimiento para sostenerse.


     Tras la destrucción del Distrito 12, y la estadía de Katniss en el antes desparecido Distrito 13, que resulta en realidad se han escondido y preparado para un guerra futura, la película parece tomar prestado algunos momento de la historia de Rusia (o en realidad de muchos países de situación política-social caótica). Como la represión violenta del gobierno contra sus habitantes, o incluso de una delicada Guerra Fría contra Estados Unidos, donde las amenazas de bombardeos y aniquilación son implícitas entre bandos.


     Así el guion por Peter Craig y Danny Strong está lleno de momentos climáticos, atinados por su nivel de impacto (aquellas secuencias donde Katniss visita su destruido hogar y la del hospital, no sólo son posiblemente el mejor momento de este filme, si no tal vez de la trilogía) e incluso emotivos.


     Tal vez haya cambios desconcertantes como la falta del personaje de Peeta que se ve reemplazado por el de Gale (Liam Hemsworth), la inclusión de nuevos personajes como Alma Coin (en un año destacable para Julianne Moore, tal vez este sea su personaje menos notorio), y que de Juegos del Hambre esta película no tiene nada. Pero el fin de contar una buena historia con un trasfondo interesante está aquí (el cómo se abarca la importancia de los comerciales, fue un elemento que disfrute), y creo que se deja más que preparado al espectador para una conclusión, que espero termine con la misma fuerza que sus antecesoras, contando Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1 claro. Incluso donde se pone el alto a este filme, me recuerda al modo cortante, agresivo y perturbador con el que Kubrick cerraba algunas de sus secuencias.

Birdman o La inesperada virtud de la ignorancia (Birdman or The unexpected virtue of ignorance)

Director: Alejandro González Iñárritu (Biutiful)


Actúan: Micheal Keaton, Emma Stone


País: EUA 2014


*****


El nuevo filme de Iñárritu, cineasta consagradísimo después de las tormentosas, la trilogía del Dolor y Biutiful, es igual de tormentoso para su protagonista Riggan, pero crítico e insípido, aunque al final igual tormentoso e incluso difuso, para el espectador. Quien gracias a todos los logros técnicos y cinematográficos de Birdman, disfruta de una perspectiva que antes se hubiera creído imposible en el cine.

     Tal vez no tan imposible después de Gravedad de su amigo Alfonso Cuarón, filme con el que caben comparaciones por su semiótica y libertad de la cámara. Mientras Cuarón tardo cuatro años para realizar el duelo tanatológico de la Dra. Ryan, con contados e impresionantes plano secuencias, Iñarritu y su equipo tardaron escasas semanas, más que nada porque tenían escasas semanas, para poner a prueba el ejercicio fílmico que éste proponía. El resultado no es sólo genuino, si no uno de los mejores ejemplos que habrá siempre de cómo se pueden usar las tomas largas, y lo que puedes decir con éstas.


     Lo que narra el realizador con los otros tres co-guionistas, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, y Armando Bo, es un retrato de la locura, la mediocridad e incluso la dudosa y desenfocada línea que existe hoy en día con el arte y el entretenimiento. Para eso, utiliza de vehículo (literalmente, por cómo nunca suelta la cámara a los personajes) a Riggan, que queriendo realzar su carrera, además de quitarse la etiqueta que le dejo el superheróe Birdman a quien interpretaba hace años, adapta una novela de Ray Bradbury para llevarla a Broadway. Acompañado de otros actores, su mejor amigo y representante, y su exesposa e hija, quienes fungen como sombras del rol de familia que no cumplió, no sólo completan la premisa, sino que le dan fuerza.


     Superficialmente, podríamos contar las escenas de Birdman con los dedos de una mano. Porque son tres los escenarios que visitamos. Ya sea la aparente playa que se repite en el inicio y por el desenlace, un último escenario que no sería sano revelar para quien aún no ve el filme, y un tercero y eje de todo, el teatro donde se presentara la obra. En sus enredados pasillos (igual de enredados que los pensamientos de Riggan y los demás personajes), se desenvuelve esta desventura, que por las manías y caprichos de sus participantes, son estos mismos los que parecen frenarla.


     Ya sea Mike Shiner (Edward Norton, con una enigmática introducción a la historia), Sam la hija de Riggan, (Stone), las actrices Lesley y Laura (Naomi Watts y Andrea Riseborough respectivamente), e incluso personajes de menor peso hasta los incidentales, sirven como arquetipos y representaciones de lo que quiere contar la película. Siendo el protagonista la síntesis de todo: el cómo podemos tener un aspecto que se contradice con nuestro inconsciente y verdaderos deseos. Peleando con su propio Birdman (su ego y esquizofrenia), repudiando el mundo de la fama y el cine hollywoodense al que quisiera pertenecer, o incluso queriendo ignorar el hecho de que está hundido en una mediocridad insalvable, son matices que salen a flote gracias a las situaciones y personajes que plantean el guión, que no son menos interesantes.


     Pero donde más me sorprende el guión, es en cómo está planeado minuciosamente para pasar por ciertos lugares y que estos sean capturados en una sola toma. ¡Sí, una sola toma! Teniendo conciencia de esta producción, sabrás que Birdman no se grabó en una sola toma como El Arca Rusa, pero el trabajo de edición, por Douglas Crise y Stephen Mirrione, hace ahí una estupenda labor, con transiciones y cortes que engañan al ojo. Tenemos una excusa más para ver este filme infinitas veces, que es para tratar de encontrar el truco (tal vez un movimiento brusco, o ese pasillo con poca iluminación) e idealizar nuestras propia versión de cómo se realizó.


     Este factor, pareciera que pondría serias limitantes para la expresividad, pero Iñárritu empuja las barreras de lo “imposible”. Podemos estar caminando a lado de un personaje, de pronto pasar a su punto de vista, e incluso vivir la locura de Riggan. Es aquí donde también se confirma Emmanuel Lubezki como uno de los fotógrafos definitivos del cine (sin lugar a dudas) por como permite a la hiperactiva cámara hacer sus complejos travellings (sobre todo cuando los actores recorren los intrincados pasillos), paneos, y barridos, para no perder la coherencia visual. Además que sus cambios de foco en plena escena son más que gratificantes para quien disfrute de este apartado.


     Además de los logros ya mencionados por el guión, la fotografía, y por supuesto por Iñárritu y sus actores, quienes demuestran su habilidad soportando los plano secuencias, mereciendo tal vez Emma Stone una mención especial por aquél discurso visceral a su padre (no se sorprendan si le toca Oscar), lo que no quita la excelencia al resto de las interpretaciones. No sería correcto hablar de Birdman sin su semiótica (¡expresada en plano secuencia!). Mientras Paul Thomas Anderson dijo poco con su historia pero tuvo todo un discurso sus imágenes en The Master, aquí se llena por completo ambos apartados. Acompañamos a nuestro personaje en un escenario pútrido (que huele a bolas) pero que por su puesta en escena es maravilloso para nosotros. Todos los escenarios sin excepción son detallados, y se ven beneficiados por el viraje en la iluminación, que cambia constantemente. Pero donde me vi más conmovido es en aquella secuencia donde Riggan entra a una licorería con el fin de emborracharse, pero vemos el lugar ilustrado con muchos colores. Ilustración bastante alegre para un lugar así, pero podríamos explicarlo como que Iñárritu encuentra poesía y fantasía (sobre todo por como descompone el espacio y tiempo en varias secuencias) en la tristeza de su personaje.


     Así como dije que la edición volvía adictiva a Birdman. Visualmente vale apreciar la cinta en veces posteriores. Incluso aquella escena cerca del final, saturada de efectos especiales, que es una divertida burla a los blockbusters. Lo que empezó como una apuesta arriesgada, termina siendo uno de los ejercicios más arriesgados pero efectivos y disfrutables e integrables que ha tenido el cine.


     Si el tiempo le hace justicia, La inesperada virtud de la ignorancia, debería ser recordada como algo completamente inédito en el cine. Incluso sólo escuchándola, hay un intencionado uso de la música que no sólo está para decorar sino para ir acorde a la situación. Como las gloriosas ocasiones donde los redobles de tambor disminuyen y aumentan su velocidad de acuerdo a la tensión entre los personajes. La historia es humana pero con la culpable posibilidad de reírte de ella (aunque el final sea demasiado abierto, no está mal, pero seguramente surgirán bastantes conclusiones), además de ser narrada de una forma que no se había pensado era posible. Iñarritu demuestra que los límites en el cine son puestos por uno mismo.

Interestelar (Interstellar)

Director: Christopher Nolan (El Origen)


Actúan: Matthew McConaughey, Anne Hathaway


País: EUA, Reino Unido 2014


****


Christopher Nolan explorando el espacio es una propuesta irresistible. El realizador que ya ha explorado escenarios más abstractos como la mente humana, en El Origen y Memento por ejemplo, ahora amplia su terreno. Eso significa amplias propuestas visuales, y el resultado para el ojo es más de lo que podría esperar, toda una caja de sorpresas en la sala de cine. Especialmente porque se trató de brindar la menor información de este proyecto, importancia que se notó en los trailers. 

     Hoy en día, muchos admiran lo que ha hecho el cineasta. Superficialmente podríamos decir que los guiones con los que suelen trabajar Nolan, contienen premisas frescas y giros de tuerca inesperados. Pero con un análisis más profundo, podemos ver en Memento una forma  inusual de acomodar una historia descomponiendo el montaje, El Origen es surrealismo puro, e incluso de la trilogía de Batman, en El Caballero de la Noche vemos arquetipos psicológicos que los teóricos citan para hablar del bien y el mal.

     Por eso es normal esperar con ansias a Interstellar. Historia que se ubica en un futuro realista donde la supervivencia del hombre está en juego, y la opción más viable que se encuentra a la problemática es buscar un nuevo planeta en el que habiten los humanos.

     Antes de saber todo esto, conocemos Cooper (McConaughey, con una carrera que se ve más prometedora cada vez) y su familia, con quien tiene un lazo especial con su hija Murph. Es aquí donde los más ansiosos por ver viajes en el espacio podrán sentir los minutos en los que el protagonista no sube aún a una nave, porque la parte en la Tierra se toma su rato para desarrollarse. Porque más que ser una introducción el escenario de la Tierra, se apega a la premisa que se plantean los hermanos Jonathan y Christopher Nolan, que es hacer una historia humanista llena de sentimientos. Si esto suena meloso, para quienes ya nos acostumbramos a historias oscuras e incluso anti-climaticas, es porque aquí exploran un lado más sensible de su filmografía. Lo notaras en un par de discursos, donde la tésis es el amor.

     Esto funciona para crear empatía con los personajes. Lo que se ve más beneficiado porque ya cuando están viajando en el espacio, con bastantes incertidumbres por delante, se plantean algunas situaciones de naturaleza perturbadora. La misión que emprende Copper, con un equipo donde resalta la Dra. Brand (Hathaway), es visitar los planetas donde ya se instalaron otros enviados por la NASA, a confirmar si son habitables. Y con las infinitas opciones que puede haber en el espacio (recordemos el slogan de Alien: "nadie escucha tus gritos en el espacio"), con teorías fundamentadas por el físico Kip Thorne sobre agujeros de gusano y hoyos negros (quien incluso participa en un caneo), los Nolan nos llevan a lugares y situaciones inesperadas.

     Aqui se encuentra el fuerte del filme. En una primera revisión, la historia de Interstellar hace cuestionarnos qué es lo que sigue, especialmente del destino de los personajes. Hablando de la Tierra, de los planetas que se visitan, o de la inmensidad del espacio, tenemos presentes imágenes poderosas. En la Tierra tenemos una espléndida fotografía de Hoyte Van Hoytema (con previo muestra de su hábilidad en Ella de Spike Jonze) que recuerda a los tonos e iluminación de El Padrino que al mismo tiempo hacían una referencia a la pintura clásica. Y en el espacio predominan las tomas hechas con IMAX (especialmente porque las escenas que requieren diálogo no suelen grabarse con este formato por el ruido que emite la cámara), tecnología que incluso el propio Paul Thomas Anderson, cineasta que también le da importancia a la calidad de imágen y suele grabar en 70 mm, dice que ver este filme en otro formato es una experiencia incompleta. ¿Y cómo no? Sin la inmersión del formato se ha de perder varias texturas y no se aprecia el ritmo (repetición de objetos) de las macro exposiciones que hace Nolan. Incluso, valdría la pena notar, que esta cámara primeramente se invento para grabar en el espacio, y las tomas emulan un sensación realista de esto.

     Sin olvidar que los planetas que se visitan tienen su toque de fantasía y tonalidades selectas, lo que hace único cada escenario, y lleno de variedad al viaje interestelar.

     Es por eso, que la experiencia visual y sonora del filme tendrían una calificación perfecta por separado. Sobre todo porque del segundo, tenemos un soundtrack hecho por Hans Zimmer, queridísimo compositor de Nolan, que se apoya en violines y samplers para saltar de lo épico a lo místico e incluso a lo asfixiante. Que es aquí donde podríamos hacer la primera pequeña comparación con otra ambientada en el espacio, Gravedad de Cuarón, que empleo la música con la misma intención. Eso y la exquisita cálidas de sonido la cual es palpable, con silencios y ambientaciones constantes que dan vida a las imágenes. 

     Donde surgirán más comentarios encontrados, y esto creara un sinfín de debates, es con el desenlace... el cual no me dejo satisfecho. Con la duración considerable de 169 minutos, disfrute de la mayoría, por la experiencia cinematográfica que brindaba, con el plus de la emoción de saber donde terminaría el doloroso viaje de Cooper, con una actuación por momentos visceral de McConaughey. Y definitivamente el desenlace fue una decisión drástica de toda la producción. No sólo porque el guión propone una situación muy fuera de lo real (donde cabe duda si fue algo precipitado para darle un final a la historia), sino porque visualmente se expone un escenario... igual, nada convencional. No hablo de lo que sucede para evitar spoilers, pero justo este desenlace le da un significado irreversible a todo el filme, y tenemos una propuesta muy parecida a la de 2001: Odisea en el Espacio (siendo una referencia por tercera vez en el año, después de Lucy y la secuela del reboot de El Planeta de los Simios), que es la de la evolución a un ser superior. ¿Crees que las luces que se reflejan en los cascos de los astronautas, cuando se encuentran dentro de la nave, sólo es lógica de la interacción de los objetos con la iluminación y no un homenaje? 

     Creo que aquí cabrán varias opiniones. Pero al menos a mí me deja un mal sabor de boca. Especialmente por el montaje desconcertante y genérico que salta del espacio de vuelta a lo que sucede en la Tierra para crear "tensión". No estoy encontra de la sensibilidad en un trabajo cinematográfico, pero estoy más a favor que este sea sútil, o metaforizado -como lo fue en Gravedad- porque en momentos prácticamente se ponen a recitar los personajes, como si se tratara de una canción de OV7. Pero mi mayor problema con Intellestellar, es que el interesantísimo viaje que se emprende llega a un rumbo que no busca innovar. Tal vez sí visualmente, pero no me digan que de esas imágenes no habíamos vistos aires de ellas en la Odisea de Kubrick o incluso en Elysium (estación espacial útopica), o en Matrix (librero infinito).

     Como sea, el desenlace no lo es todo. El punto de partida sigue siendo una fuerte invitación a la reflexión, del cómo nos acabamos la Tierra. Sigue habiendo toda una travesía de distintas gamas, y vaya que podríamos hacer un listado de imágenes adictivas a la vista: los astronautas flotando dentro la nave, los hoyos negros, el planeta tundrico... 

La Dictadura Perfecta

Director: Luis Estrada (Un Mundo Maravilloso)


Actúan: Damian Alcazar, Alfonso Herrera


País: México 2014


**** y media

La Dictadura Perfecta arranca con una ironía. La nueva crítica social del cineasta Luis Estrada ahora pone su lupa sobre la televisión y cómo influencia a la gente. Y justamente, una de las primeras tomas del filme es un noticiero, con todo y formato de televisión. Como si estuviéramos viendo un programa en la sala de cine. Este recurso es envolvente para introducirnos  un mundo absurdo, en el que irónicamente también vivimos. Estrada parece que quiere que nos burlemos de los personajes de esta historia, que en la realidad nos dominan. 


     Ahora, podríamos decir que la premisa aquí se asemeja a la del más reciente trabajo del norteamericano David Fincher, Perdida: el cómo podemos creer ciegamente en los medios de comunicación, y el cómo la codicia rompe la barrera maliciosa que todos tenemos. Y sí, prácticamente es la misma premisa, pero Estrada tiene más la intención de un protestante que de un cineasta, que pone por encima la denuncia a la estética. Pero después de su infame trilogía de Verde, Blanco y Colorado (las películas que hizo desde 1999 hasta 2010, desde La Ley de Herodes, hasta El Infierno) se podría decir que ha mejorado eso, y ahora se encuentra en su equilibrio o punto perfecto. Y es por eso que su más reciente filme también podría considerarse su mejor logrado hasta ahora.


     La inteligente historia que cuenta este realizador, co-escribiendo junto con Jaime Sampietro, plantea una televisora que controla a todo un país. Tal vez uno de los únicos tropiezos de el director es querer ponerle nombre a ese país, México. Y es que más que ser un error, pareciera que esto es un trabajo criticando mexicanos, hecho para mexicanos, y que el resto de los países quedan excluidos. Cuando en realidad, la cálidad del filme merece ser visto por cualquier nacionalidad, porque la injusticia es un concepto universal. Pero bueno... el lugar donde ocurre la historia, es en la capital de este país México.


     Independientemente de la veracidad que tenga todo el argumento de La Dictadura Perfecta (fuera de la recopilación y burla de acontecimientos y citas que han efectuado políticos mexicanos), plantea sus elementos de forma que impresione al espectador, tanto dentro como fuera de la sala. ¿Es posible que una televisora tenga tanto poder y sea capaz de aplastar a gente? Eso se responde con una de mis escenas favoritas del filme. No me creas morboso o sádico, pero ese momento es cuando el personaje de Salvador Sánchez entra a la casa de un testigo que brindo información del paradero de unas niñas desaparecidas para acribillarlo. Este personaje entra, camina por pasillos estrechos, mientras la cámara lo sigue con una suerte de movimiento y técnica para terminar la escena con fuerza, de una forma violenta e inolvidable. Cuando entra para dispararle al testigo, podemos ver desde el exterior que tiene una casa modesta, pero al momento de dispararle, éste está viendo una telenovela en una televisión que luce un más lujosa a su estilo de vida. Creo que eso es un hecho donde sea, aunque haya clases y familias en pobreza, es casi nulo quien se exente de tener este aparato. Es ahí donde vemos la importancia de la televisión, y una posibilidad verosímil de lo que proponen los guionistas, ya que existe el medio.


     Momentos brillantes como los que acabo de mencionar abundan en esta sátira. Luis Estrada, quien ha creado personajes iconicos del cine mexicano como el Cochiloco, no sólo se muestra en forma para escribir un guión de buena duración (143 minutos) que no para de impactar o de soltar nuestra atención, también se muestra avanzado en su técnica para ilustrar esta historia. Ya sea por su pietaje, el tiempo que duran sus tomas, y los ángulos de cámara que usa, en todo podemos ver a un cineasta mexicano que es capaz de despegarse de la narrativa convencional para aumentar el impacto de sus argumentos.


     Ya sea que compares como empiezan y terminan los personajes, que veas el círculo vicioso en el que se viven (este elemento ha formado parte del sello de realizador desde Herodes) o como es inevitable que todos participen en la sucia mancha de sangre que se va forjando, varios momentos de La Dictadura Perfecta son inolvidables... y tal vez de un modo no muy grato. Hay escenas que por su nivel de brutalidad, de inhumanidad, y de violencia gráfica preferiría poder olvidar.


     La carrera al poder de Carmelo Vargas (interpretado por Damián Alcazar, personaje de curioso parentesco con el Juan Vargas de La Ley de Herodes), quien primero es atacado por la televisión, pero después la compra para que lo ayude, está llena de absurdos y altibajos. Se plantea una lucha de poder, donde el inminente ganador coloca las piezas del juego a su placer. Y la calidad del mismo guión histrionica se denota en el diseño y acciones de sus personajes. Ya sea el vulgar y caricaturesco Carmelo, en una nueva mancuerna imperdible de Estrada-Alcazar, sin dejar atrás a los estrategas e infalibles dueños de la televisión, interpretados por Tony Dalton y Alfonso Herrera. También todos los personajes secundarios, involucrados en el macabro plan resultan piezas importantes en el juego.


     Esto no afecta en el impacto final del trabajo, pero sí lo aleja de la perfección indiscutible, es el soundtrack. Que si bien en su mayoría está compuesto por temas orquestales clásicos, que se adecuan a las situaciones. Seguramente muchos temas serán reconocidos por el público de que ya los han usado otras películas y series de televisión.


     Resulta curioso que en un principio Televisa produjo esta cinta, y que tras ver el resultado final decidieron quitar su nombre de los créditos. Ya que en un principio todos saben que las críticas de Estrada son indiscriminadas, y no sé si no leyeron el guión antes de integrarse al proyecto... Sobre todo porque este hecho es como admitir que la televisora de la película es una representación de ésta. Además que se quedaron sin la participación en esta producción de verdadera calidad.


     Es acida y cruda, inteligente y meticulosa, ya sabemos que podemos esperar de la nueva crítica social de Luis Estrada. Donde la efectividad de ésta se puede observar en el desenlace cuando el círculo se cierra y vemos acciones que se repiten como en un deja vu (un hombre llegando y paseándose con un maletín en las instalaciones de la televisora). El golpe de realidad que deja el filme es tan fuerte, que creo que lo normal sería que de ahora en adelante a cualquiera le de pena que lo cacharan viendo telenovelas en el Canal de las Estrellas.

El Libro de la Vida

Director: Jorge R. Gutierrez


Voces (en español): Diego Luna, Sandra Echeverría


País: EUA 2014


****

El Libro de la Vida es el primer largometraje de Jorge R. Gutierrez. A pesar de esto, puedes notar guiños a animaciones de televisión, que igual a este filme, caricaturizan el estereotipo del macho mexicano y su cultura, programas como Mucha Lucha! o El tigre: Las aventuras de Manny Rivera. Eso se debe a que la experiencia de Gutierrez radica en la concepción artistica y de animación de estos títulos. Por lo que nos es de sorprenderse que sean los apartados visuales los más lucidos aquí.


     También se debe a su nivel de producción. Quien apadrina este proyecto, y puso al director en su primera producción pesada (sólo fíjate en la calidad de la animación y las voces del doblaje, ya sea en su versión en español o inglés), es Guillermo Del Toro que funge como productor, nada desconocido en el terreno después de El Origen de los Guardines y por su sello fantástico. Gutierrez le presento esta idea de una historia ubicada en la festividad del día de los muertos, y Del Toro fue su palanca, que le dio las facilidades de hacer un complejo trabajo visual, además de obtener los permisos para el empleo y modificación de canciones ya existentes, que sirve para contar esta historia musicalmente por momentos. 


     La intención de difundir el encanto mexicano del día de muertos (del que Disney también estaba en planes para hacer un filme, e incluso tuvo la controversial idea de comercializar la festividad) se ve priorizado por el hilo conductor de la historia, que es la guía de un museo contándole a un grupo de niños la historia de María, Manolo y Joaquín, un triángulo amoroso al que apostaran la Catrina y Xibalba, figuras místicas que reinan a los muertos. 


     Si bien los giros y rumbo de la trama se vuelven evidentes, algunos querrán exigir algo más complejo algunos personajes, e incluso el empleo de su soundtrack luce más como un adorno que como un beneficio a la narrativa, el encanto de ver esta película, entre otras cosas, es como rompe con el tabú de la muerte que se conoce más como algo dramático hoy en día. Siguiendo los ideales de esta fecha, se recuerda con entusiasmo a quien ha muerto, el mundo donde viven es una gran fiesta y siguen en contacto con sus seres queridos. Esto es un planteamiento fantasioso, pero permitirá una mentalidad más abierta a los niños, y a otras culturas que no conocen al día de los muertos, a quienes va dirigido el filme. A lo que también se le suma las enseñanzas que reciben al final cada personaje, hablando específicamente de una prueba que debe pasar Manolo, para poder "ser él mismo".


     Pero lo verdaderamente valioso en este trabajo, es la rica y original animación. Ya sea en la concepción geométrica de marionetas, con rasgos exagerados de los personajes, o en el aprovechamiento de la tridimensionalidad, que llega a su mejor punto en las escenas de acción, uno puede disfrutar cada detalle en las escenas. Y el color no sólo es agradable y extenso, sirve como un comunicador visual, ya sea en los ojos rojos de Xibalba que denotan sus sentimientos por la Catrina, o por como lucen los distintos escenarios, donde resalta la tierra de los recordados. Viendo esta escena será difícil no pensar en las flores de cempasúchil, en el papel picado, y en otros símbolos que caracterizan al día.


     No tenemos un filme hecho para mexicanos (aunque su doblaje explota nuestro modo de hablar), mas sí es un trabajo con valores universales, que da entender la importancia de la fecha, de un modo genuino, divertido y hasta por momentos épicos. Y sin importar el idioma, uno puede disfrutar de todos los colores que ofrece está historia.


(Un dato curioso: en la versión en inglés, Placido Domingo da voz a un antepasado de Manolo. Y también Del Toro tiene su participación)

Empezar otra vez (Begin Again)

Director: John Carney (Once)


Actúan: Keira Knightley, Mark Ruffalo


País: EUA 2013


****



En las primeras secuencias de Empezar otra vez, vemos a Gretta (Knightley) apática cantando una balada equis, A Step You Can't Take Back. Luego conocemos a Dan (Ruffalo), un productor musical que tiene años sin acertar en su trabajo, es mal padre (su hija es interpretada por Hailee Stainfield, que si has estado al pendiente de las películas de acción de este año, también la habrás visto como hija de un descuidado Kevin Costner en Tres días para matar), toma, fuma e ingiere pastillas... una especie de caricatura de Llewyn Davis. Pero si hasta este punto esto suena metódico, y como una película genérica de amor, es porque falta conocer el resto de la historia. 


     Al menos mis expectativas no eran altas, por la idea que también brinda el título y el poster. Pero cuando estas dos historias se entrelazan, pasa algo curioso. Dan, harto de propuestas pop y burdas, ve por coincidencia la presentación de Gretta (presentación que vemos por segunda vez, como una especie de deja vu, parecido al choque de autos en Amores Perros). Mientras ella toca la guitarra, él puede imaginarse un contratiempo de batería que sigue el ritmo, las teclas de piano se tocan solas creando una melodía complementaria, y alguien invisible agarra el arco de un cello para unirse a la canción. Ese mismo encanto que le agregan los instrumentos de la cabeza de Dan a la balada de Gretta, lo hace una historia honesta y soundtrack genuino al resto de la película.


     El título "Empezar otra vez" es literal, habla de gente agobiada de su vida y los giros que ésta ha tomado, pero el cómo al conocerse uno a otro tienen la oportunidad de cambiar eso. No es una película gringa predecible donde Dan y Gretta deban terminar juntos para dar resolución a la trama. De hecho, por lo que vi en este filme, y por el aspecto de su filmografía, puedo darme una idea positiva de como es el estilo de el cineasta John Carney y sus aportes a la manera de contar historias.


     Dan le propone a Gretta grabar su disco en la en plena calle, la idea suena y es poco ortodoxa, pero viable ya que no cuentan con los recursos para un estudio. Esta propuesta brinda una dinámica atractiva y entusiasta, que adquiere solides gracias a la música original de Gregg Alexander, que es interpretada en la voz por Keira Knightley. La actriz britanica, conocida por su papel en Piratas del Caribe, se muestra fuerte en este apartado, pero el verdadero eje está en la música emotiva y las letras poéticas. Mi ejemplo favorito sería en "Lost Stars", canción que sería la mejor opción para representar al filme, que interpretan en distintas ocasiones Knightley y el vocalista de Maroon 5, Adam Levine (en su debut en la actuación no tiene un personaje de peso importante, sobre todo porque se nota lo escogieron por las exigencias musicales que requería el papel, pero hace un trabajo creíble y sólido, porque al igual que el resto de los personajes, está bien desarrollado por el guión), donde valdría escuchar versos como: ¿por qué la juventud se desperdicia en los jóvenes?


     Justamente hablando de la película de los Coen, Inside Llewyn Davis (que comparten una dinámica bastante similar, pero ubicados en distintos géneros) o de la mayoría de los trabajos de Woody Allen. "Volver a empezar" también desenvuelve a sus personajes en escenarios urbanos. Donde entre las secuencias que más se pueden apreciar es cuando están grabando el disco de Gretta. Especialmente por como se da la prioridad al sonido. Se cuida que éste se nivele a tal grado como si sí lo hubieran grabado en la calle, y se mezcla con otros sonidos como ambulancias para dar autenticidad. Es palpable y realista la acústica en los distintos escenarios.


     Pero también en la calle se desarrolla la relación de los personajes, y John Carney da un seguimiento distinto a lo que estamos acostumbrados. En lugar de usar el corte de plano y contra plano en las discusiones, utiliza tomas abiertas en los personajes y deja rodar la cámara. Tampo es Steve McQueen (12 años esclavo) pero es grato ver este tipo de cine. Además también se atreve en ocasiones a colocar la cámara en la espalda de sus sujetos de interés. Además de verse fresco, recalca la belleza de tener una perspectiva parecida a la que tiene un personaje en una película. Incluso la imperfección en la fotografía subexpusta, encaja con el tipo de producción y película que vemos.


     Al final, lo más conmovedor no es sólo que el realizador dedique este trabajo a su hermano, si no el cómo culminan las historias de Gretta y Dan. Sin necesidad de caer en lo pomposo, yo resumiría el mensaje, de que a pesar de ser "Estrellas Perdidas", uno tiene la oportunidad de empezar otra vez (irónicamente contrario a lo que sucede con los filme de Allen y los Coen), y con ese soundtrack, con mucho gusto.

Perdida (Gone Girl)

Director: David Fincher (La Chica del Dragón Tatuado)


Actúan: Ben Affleck, Rosamund Pike


País: EUA 2014


**** y media


¿Por qué hay vasos escondidos de Starbucks en varias secuencias de El Club de la Pelea? ¿Para qué hacer una película del creador de Facebook? ¿Cómo orilla la maldad a los personajes de David Fincher, tanto a su lado más ingenioso como al más impulsivo? Si puedes responder estas preguntas, serás capaz de entender los temas que más divagan en la mente cineasta del realizador norteamericano responsable de otros thrillers perturbadores como Seven y Zodiaco. También entenderás, que Perdida no es tan sólo uno de los guiones más viscerales y temibles que se ha hecho últimamente en Estados Unidos.


     Para contestar las preguntas antes planteadas, sería útil hacer comparaciones con su nuevo trabajo. Los vasos de Starbucks, tienen el mismo cometido que algunas tomas que parecieran fuera de lugar de esta historia, como para este caso en concreto sería un cartel de Coca-Cola en los primeros segundos, o una toma contra-picada de Nick Dunne (Affleck) aturdido con Kentucky Fry Chicken de fondo. La respuesta también la puedes encontrar en el factor que juegan los medios de comunicación aquí, atacando al protagonista e inculpándolo de haber asesinado a su esposa, direccionando la euforia de la gente más que buscando una verdad.

     De eso consta el misterio en el primer acto de este filme. En la mañana de su quinto aniversario, Nick llama a la policía tras no encontrar a su esposa Amy (Pike). Sin muchas pistas, y con desconocimiento total de su paradero, empieza la búsqueda por ella. En lo que podría ser un convencionalismo del cine gringo, aquí habría un villano al que habría que perseguir, habría pistas metódicas y un twist en el desenlace para "sacar de onda" a la audiencia y que ésta no salga insatisfecha de haber pagado un boleto de cine. Pero en el territorio de Fincher, la escapatoria no es sencilla...


     Ya mencione que hay un primero, pero en total consta de tres actos palpables, en donde cada uno cambia junto las reglas del juego que van marcando los personajes. Entre otras cosas, eso significa que no puedo hablarte de más allá de los primeros cuarenta minutos de este filme, porque desde este punto ya hay sorpresas.

     Entonces, en la primera dinámica vemos una especie de indiferencia por parte de Nick ante la desaparición, que bien también podría ser asesinato, de su esposa. Tenemos la línea narrativa de los "días desaparecida", y también la voz en off de Rosamund Pike nos lee el diario de Amy con el que vemos el pasado de la pareja. Esto para nada es un distractor o contenido demás para llenar minutos de duración. Lo que hace el guionista Gillian Flynn (también escritor de la novela que inspira este trabajo, y a quien me gustaría mucho ver nominado por Mejor Guión Adaptado en los Oscar) es darnos de poco en poco piezas para armar nuestro propio rompecabezas en nuestra mente, y hacer nuestras propias suposiciones. Lo que parecería una actuación ambigua de Ben Affleck ira teniendo sentido conforme avance la historia, pero en un principio nos consternara al no dejar claro si sí es culpable. Y te puedo apostar casi lo que sea, que las suposiciones que hagas, se harán trizas cuando empiece el segundo acto.


     Conocer el pasado de la pareja también sirve para hacer más humana esta trama, lo que lleva a contestar la segunda pregunta de la introducción. La idea que ha forjado Fincher con su filmografía, apoyándose con distintos pero igual de estupendos guionistas y directores de fotografía, es que vivimos en un mundo hostil donde la maldad de sus personajes puede ir desde escupir en la bebida de alguien, hasta aplastar la vida de otro sin que sepa por qué. Estoy muy limitado para hablarte de términos como antagonista o contra fuerzas, lo cual me encanta porque significa que estoy hablando de un guión complejo, pero verás que hay un personaje que expresa a la perfección este mensaje. Incluso, habrá quien esté de acuerdo conmigo, que varios personajes aquí tienen matices de Fincher como de los hermanos Coen. Si en este mundo hay un antagonista, este es tan meticuloso que no sabremos que esperar de él, pero tan humano que también lo veremos equivocarse y eso volverá interesantísima la historia. Parecido a lo que pasa en Fargo por ejemplo.

     Pero si sola la historia ya tiene suficiente fuerza para no soltarte por 149 minutos (por eso lo considero uno de los mejores guiones del año), ésta se ve profundizada por el imperdible trabajo musical y de fotografía, que son los trazos que completan la firma de David Fincher en este filme. Las atmósferas opacas por un fotógrafo favorito del realizador, Jeff Cronenweth, pertenecen al mismo universo codicioso al que pertenecía Mark Zuckerberg en Red Social. Pero donde más llama la atención 

este apartado, no sólo es en los elegantes cambios de foco, sino en las escenas poco iluminadas donde vemos las siluetas de los personajes, factor expresivo que ilustra su interior igual de oscuro.

     Si bien la música es más que bienvenida en este trabajo por sus notas aberrantes, también por momentos podríamos verla en el mismo grupo preciosista, con el que Ryan Stone veía el espacio en Gravedad. Los momentos donde más podremos disfrutar de este soundtrack, para mi el mejor del año junto con la música de Hisaishi en Se Levanta El Viento y de Desplant en El Gran Hotel Budapest, son en momentos de tres índoles: los de tensión, los flasbacks a la relación de Amy y Nick, y a una secuencia perturbadora, donde para no dar ningún spoiler, sólo diré que ocurre un degollamiento. Esta parte está tan bien musicalizada, que junto con los también siniestros fundidos de edición (otro apartado merecedor de premios, no sólo por cómo hace funcionar las tomas, con ricas y distintas perspectivas, de Fincher), lo vuelven más repulsivo que ver un cienpies humano o a un actor porno violando a su hijo... bueno, tal vez no más que lo segundo. Incluso el título que llevan estos temas musicales por Trent Reznor y Atticus Ross reflejan la naturaleza mágica de la relación pasada de la pareja como el deterioro oscuro que ésta sufre, "Sugar Storm (Tormenta de Azucar)" y "What Have We Done to Each Other (Qué nos hemos hecho el uno al otro)" son ejemplo de ello.


     Nos ubican en un mundo donde no importa a quien se tenga que manipular o asesinar para concretar nuestros deseos, donde le gente cree en la televisión como una biblia para un religioso, pero también hay pequeños espacios seguros, que muy parecido al filme Shawshank Redemption, son personajes secundarios que aparecen más adelante en la trama pero tienen mucha importancia. Como sería Margo (Carrie Coon), hermana de Nick, a quien le llega a recitar el diálogo memorable "seras mi voz de la razón". También cobran importancia el abogado Tyler Perry y sorprende Neil Patrick Harris, que se sale de su zona de comfort de la comedia (posiblemente lo conozcas como Barney en How I Met Your Mother) para entregar un personaje trastornado que alimenta la atmósfera lugubre del filme.


     Podría hablarte más del desarrollo de personajes, porque hay papeles más pequeños que no pierden importantancia, o incluso podría profundizar en el pulcro montaje de Kirk Baxter, que aprovecha cada una de las tomas igual de pulcras de Fincher. Pero todo lo que tienes que saber es que Perdida es un relato angustiante, no sólo en su historia sino también en su impecable apartado visual y sonoro. No tienes que ser tan analítico para saber esto. Acomódate en la sala, ve el filme, y empezando los créditos, tras ese final que rompe convenciones del cine hollywoodense, pon atención a la risa nerviosa a unos lugares de distancia, a las expresiones en el rostro del público. Para bien o mal, ese es el vínculo que crea David Fincher.

Cantinflas

Director: Sebastián Del Amo (El Fantástico Mundo de Juan Orol)


Actúan: Óscar Jaenada, Michael Imperioli


País: México 2014


*** y media

"Quiero hacer la mejor y más entretenida película de la historia" es uno de los diálogos que le escuchamos decir al productor y director Michael Todd (interpretado por su tocayo Imperioli a quien acabamos de ver en Old Boy), quien está convenciendo a los actores y gente necesaria para realizar su película, que resulta ser La Vuelta al Mundo en 80 Días, trabajo de 1956 que ganaría el Oscar a Mejor Película en su tiempo. La predicción que hace Todd como personaje, parece muy segura, como si supiera que lo que acabo de decir va a suceder, a pesar que en la introducción del nuevo filme de Sebastián Del Amo, Cantinflas, plantea que era una tarea casi imposible.


     Esa sería mi mayor inconformidad con esta versión "mágica" que se quiere contar de la vida de uno de los mayores representantes del cine mexicano, Mario Moreno. Quien obtendría su seudónimo después de que alguien le gritara en un espectáculo "¿en que cantina inflas?". Bueno, tal vez después de todo, que este filme caiga en la convencionalismo del biopic de ser más informativo que sensible tenga sus ventajas. El dato curioso del origen del nombre Catinflas lo aprendí aquí.


     Es así como el filme gira al rededor de la pre-producción de la película de Todd, pero que se ve constantemente interrumpido por fragmentos de la escalinata de Moreno a la figura que conocemos hoy en día. Creo que es importante hacer notar los contrastes, de que en lugar de ver verdaderas complicaciones angustiantes de una producción, vemos más hecho de la vida del comediante.


     Lo cual termina viéndose beneficiado por la habilidad visual de Del Amo para contar historias, quien también dio una mirada fantasiosa, literalmente, a la vida y obra de Juan Orol, cineasta considerada grotesco y absurdo por teóricos del cine. Tanto la película de Orol como la de Cantinflas son retratadas con una paleta de colores y fotografía con matices nostálgicos. Muy parecido al aspecto con el que han lúcido las dos películas de Clint Eastwood, J. Edgar y Jersey Boys. Es bastante grato ver desde un inicio unos valores de producción tan pulidos, incluyendo también a la alta manufactura de los escenarios y la variedad de los vestuarios. Eso hace que uno como espectador que aprecia lo visual, goce de cada toma que crea el director.


     Justamente mencionando a los filmes de Eastwood, que también se basan en hechos reales, tienen en común con este filme mexicano, el tropiezo de contar muchos datos, pero no darle su momento de brillar a todos. Mi teoría para las biopics, es que entre más las delimites, más humanas las puedes volver, como lo fue la película de Lincoln de Spielberg. Si bien tenemos momentos donde comprendemos de la mano del actor principal,Óscar Jaenada, que el humor particular de Cantinflas puede seguir haciendo reír de forma honesta a las nuevas generaciones, también hay momentos que se ven "porque se tenían que contar", como sus problemas maritales, que se solucionan de manera rápida como los contratiempos de la producción de Todd. Incluso, se siente abrupta la desaparición del personaje de Luis Gerardo Méndez, quien saca a Moreno de un charco de lodo para ponerlo en un escenario tras reconocer su talento.


     Pero eso sí, otra cosa muy bien cuidadas son las actuaciones, haciendo el obvio énfasis en Jaenada, que bien muchos podrían rebajarlo como imitador, pero ahí yo digo que no cualquiera lo puede hacer con tal naturalidad en frente de una cámara. Una de las gracias del verdadero Cantinflas era su modo llano de hablar e improvisar(el famoso Cantinfleo), y Jaenada hace esto con soltura, incluso da la impresión que no leyó guión para respetar la esencia de su personajes. Y cada toma denota entusiasmo al hacerlo. Más que una imitación, yo digo que es una forma de aplaudir a Mario Moreno.


     Hubiera optado por una historia que fuera más como la actuación de Jaenada, en lugar de mostrar hecho tras hecho, y personaje tras personaje (¿en realidad Chaplin influyo tanto en Michael Todd?). Si Del Amo quería hacer un cuento de hadas de Cantinflas, con la misma producción exquisita que manejo hubiera hecho un guión mejor delimitado y más pintoresco.


     Pero al final, creo que uno puede salir con un buen sabor de boca, tanto por las impresiones que da el departamento de arte, como por el atinado soundtrack que adorna cada escena, y sobre todo cuando Jaenada roba reflectores. Además, creo que ya es un logro que un público malinchista como el mexicano (francamente me incluyo) opte por una opción nacional en lugar de una de las varias películass gringas que nos llegan cada semana y son más populares.


Old Boy: Días de venganza (Old Boy)

Director: Spike Lee (El Plan Perfecto)


Actúan: Josh Brolin


País: EUA 2013


*** y  media


"No hay nada más retorcido que la verdad". Es una frase que se puede leer en el trailer de este remake, hecho 10 años después de la versión coreana de Chan-wook Park que era una adaptación originalisima y perturbadora del manga sobre un hombre que es encerrado en un cuarto de hotel por años, y luego liberado para permitirle efectuar su venganza. Justamente esta frase subraya la naturaleza del filme original, que en los momentos más importantes pareciera que se dedica a lo mismo la versión gringa de Spike Lee, a subrayar lo ya hecho por la antecesora. Estrenada en México casi un año después que en su país de origen. Este último hecho no le caera muy bien, tomando en cuenta que no gozara de publicidad, de distribución y que tendrá en contra a los haters que no perdonan que se haga otra versión de la historia...


     Puedo comprender a este grupo de intolerantes que no le dan ni siquiera el beneficio de la duda a esta nueva versión. Especialmente porque de este lado se perdería la cabeza, si en un ejemplo en extremo hipotético, los coreanos hicieran su versión de 

El Padrino. No es tan rebuscada la comparación, si tomas en cuenta que Old Boy del 2003 es sin dudas una de las mejores películas que nos trajo la década anterior. Lo importante no es si se toco a un filme clásico o no, la cosa está si se quería dar una perspectiva fresca a la historia.


     En lo que podríamos catalogar como su primera mitad, el guión por Mike Protosevich, luce prometedor al despegarse y no querer una calca del filme original, lo que da la esperanza que efectivamente veremos algo nuevo. Empezando por conocer más del protagonista, Joe Doucett (un Josh Brolin cara dura y sombrío... como suele ser Josh Brolin, e incluso Tomy Lee Jones), saltando de bar en bar, descuidando su trabajo y a su familia. La parte que me parece más impresionante en el arranque es justo la secuencia donde está ebrio, por como la cámara lo persigue y tambalea, además de que la iluminación del barrio chino es un factor expresivo y que alimenta la idea de una atmósfera perversa. Culminando en un acto casi poético, donde Joe se acerca a una mujer con un paraguas amarillo.


     El empleo del montaje también me pareció acertado para contar esta nueva versión. Tanto por los cortes que nos transportan a distintos lugares cuando el protagonista camina ebrio, como la transición del paraguas amarillo al aprisionamiento del hotel, así como cuando vemos flashazos de los objetos en este lugar, siendo una cruz colgada en la pared el factor que me llamo más la atención. Tal vez sea la secuencia del hotel la que más se preocupo de dar una perspectiva "fresca", ya que aquí casi no se asemeja a su pararela coreana, más que en esa toma clásica donde el personaje se asoma por la ventanilla en el suelo para suplicar respuestas. Hay elementos nuevos como el cuadro del botones y el ratón del que se se encariña que subraya (como dije, es a lo que en su mayoría se dedica esta versión) la desesperación en la que se encuentra Joe.


     Pasan 20 años (5 años más de lo que dejan encerrado Dae-su en la versión original, que mala onda) y dejan libre a Joe. Esto no es spoiler, si conoces la historia original, sabrás que apenas está empezando lo bueno. Y es aquí donde también los conocedores de la película coreana estarán interesados por saber lo que sigue, sobre todo para ver que hacen con una de las escenas más iconicas que se han hecho no sólo en el cine coreano, sino de la decada pasada como ya mencione, y con uno de los giros de tuerca más letales que se conoce. Y cuando hablo de la escena iconica, me refiero a la pelea en el pasillo.


     Retomando el tema de los cortes de edición, también valdría ver los restaurantes que visita Joe viendo distintos platillos. 


     Sobre la pelea del martillo en el pasillo... La ejecución de Spike Lee es más violenta y emocionante. Los ataques que Joe da con el martillo parecieran más los de un sable, pero crea mayor velocidad en la secuencia. Eso es otra cosa, se respeta el método de plano secuencia para grabar este combate, incluso la cámara se muestra con mayor libertad de movimiento. Estos cambios en la secuencia del pasillo son una representación perfecta de la intención que tiene esta versión gringa, que la vuelve inferior. Sí, tiene una violencia subida de tono, e incluso se cuenta con mejores recursos en la producción, pero falta inovación en los momentos verdaderamente reflexivos y angustiantes.


     Así como conocemos se busca dejar más en claro la personalidad del protagonista en la versión gringa, se explora con el empleo de flashbacks el pasado de éste y de quien lo encierra, dígase el antagonista. Estos momentos se ven de manera surrealista, incluso podría beneficiar a la coherencia de la trama, pero rompe con el enigma y misticismo del universo de Chan-wook Park. Y creo que al querer abarcar ciertos temas, descuida lo que hacía clásica a la versión coreana.


     El antagonista aquí interpretado por Sharlto Copley, permite más ventajas a Joe, por lo que la metáfora sobre la libertad del personaje se ve interrumpida y crea un deenlace menos impactante. De hecho, aquí es cuando más se hubiera agradecido un verdadero cambio en el guión. Porque en lugar de ofrecer una propuesta fresca, sólo da muchos rodeos para llegar a la misma conclusión que hizo infame al filme del 2003, solo que aquí ya no es tan infame...


     Las fanáticos de la obra de Chan-wook Park podrán disfrutar de distintos guiños en la nueva versión, como las alas de ángel o la lengua entregada en una caja. Pero la conclusión para este sector del público será obvia: no hay un intento verdadero para superar a la antecesora. Pero de todos modos podremos disfrutar de una más light de la historia, con buenas actuaciones y violencia fortuita.   

Lucy

Director: Luc Besson (Nikita)

Actúan: Scarlett Johansson, Morgan Freeman

País: Francia 2014

****

Lucy, a secas. Así de rápido pronuncias el nombre de la nueva protagonista de Luc Besson, y así de fácil corre toda la historia de su nuevo filme. Hace años, Kubrick desafío a su público y a la crítica, con un inicio contemplativo y filosófico, de una sociedad de simios antes de la existencia del hombre en la tierra. Estas secuencias de 2001: Odisea en el espacio, fueron un parte aguas para la estética y apreciación cinematográfica, con un fuerte trasfondo crítico de lo que se convirtió el humano miles de años después, en la actualidad. Mientras Kubrick se detenía pacientemente en este mensaje, Besson lo explica de una manera más rápida, francamente mucho menos memorable y compleja, pero que le cae muy bien al desarrollo de éste, su nuevo trabajo. Regresando al tiempo sin humanos, tenemos a Lucy, no la protagonista sino un eslabón de la evolución, algunas tomas de la naturaleza, la voz de Scarlett Johansson haciendo la misma reflexión de en qué nos hemos convertido, y damos un salto rápido a la una sociedad actual, donde se ubica la Lucy, ahora sí la protagonista, que es nuestro objeto de interés.

     Si bien no estaba haciendo menos preciado por el público y la crítica, Besson se ha ido alejando del perfil de visionario que obtuvo por cintas como Leon y El Quinto elemento. En su lugar, hacía una trilogía de animación no muy trascendental (las de Arthur), algunas películas que muchos ignoraron como The Lady en 2012, o Adele y el misterio de la momia en 2010. Además que no hicieron falta, producciones tanto suyas como de su nueva compañía, Europa Corp., que se limitaba a hacer filmes entretenidos de acción. No creo que Lucy vaya a estar en boca de muchos de manera favorable, pero esta producción tiene bastantes elementos ricos e interesantes, sobre todo por su montaje y sus hipótesis subidas de tono de cómo utilizar la mente a su máxima capacidad.

     Así como la edición de Ninfomanía de Lars von Trier la volvía didáctica y barroca, esa misma textura se siente en  las primeras secuencias de Lucy. Después de ese salto de miles de años en la introducción, presenciamos como la protagonista interpretada por Sacarlett Johansson y con el mismo nombre del título (sin conocer nunca sus apellidos), cae en una trampa por parte de un novio que acaba de conocer, para entregar un portafolio con contenido desconocido a gente desconocida. No pasan muchos minutos y empiezan los actos barbáricos, violentos y perturbadores. 

     Para contar como Lucy cae prisionera de unos traficantes peligrosos de droga, Besson se basta con contra planos, iluminación roja en las habitaciones, algunos cortes donde podemos ver cadáveres (entre ellos de un niño, que sin ver de cuerpo completo reconocemos por su vestimenta), y una alternancia de un antílope, en otra parte del mundo, siendo devorado por un depredador. Así como dije que Ninfomanía era didáctica, también tenía una fuerte narrativa poética, que en varias ocasiones también se siente en Lucy (el filme, no el personaje), especialmente en su último acto... Pero aún no llegamos a esa parte, pero lo haremos pronto, créeme.

     Esto se debe a que Besson también como guionista da una dinámica muy atractiva a su historia. Desde el momento que la inteligencia de Lucy empieza a subir, por la original suposición de que le plantaron droga (que específicamente contiene la sustancia que un embrión recibe de su madre para desarrollarse), que se alterna con una conferencia de Morgan Freeman sobre como utilizamos el cerebro, mientras también vemos lo que sucede con Lucy (el personaje, no la película) en su peligrosa situación. Mientras Ninfomanía tenía su "3 más 5 (tres penetraciones frontales más otras cinco por el culo)", Lucy tiene el incremento de su capacidad cerebral en porcentajes (10%, 20%, 30%...), y esto se da en cortes súbitos que conforme avanza la trama se vuelven más asfixiantes.

     Los mayores problemas que presenta este debraye hipotético (así como Freeman con sus teorías, Besson hace hipótesis gigantescas sobre "que pasaría sí") son obvios. Y eso es que por momentos se vuelven exagerados los planteamientos de su historia. Eso lo podemos ver por el lado crítico gringo de inicio-desarrollo-final convencional, pero viéndolo como un universo alterno y siniestro, con la misma atmósfera que maneja, digamos, Oldboy (la coreana), Lucy brinda momentos que destruyen el espacio y el tiempo de manera impresionante. Yo creo que esto se aprecia mejor en su desenlace (esto NO es un spoiler), especialmente cuando el Profesor Norman dice "¿estaremos listos para este conocimiento?" justo en el momento que la mafia que captura a Lucy en un principio, entra en el edificio para disparar balas al por mayor, para acabar con la protagonista que a estas alturas ha frustrado de manera increíble sus planes. Insisto, algunos verán esto exagerado, a mí, incluso me pareció simbólico, de que el humano no está preparado para avanzar por su naturaleza autodestructiva.

     Hablando de Morgan Freeman, algunos conocerán la burla de que él explica todo en las películas donde aparece (incluso en varios documentales es narrador). Pero aquí, pese que sucede algo parecido, aquí no sólo me parecieron interesantes sus aportaciones a esta ciencia ficción, incluso me llego a conmover en cierta secuencia (cuando da su recomendación a Lucy de que hacer con todo su conocimiento, no diré más para quien no la haya visto). También la actuación de Johansson es de sorprenderse, más que nada por el desarrollo que tuvo su personaje. Creo que muchos esperaban ver una feme fatale a la Black Widow, pero en realidad tenemos a un personaje que un principio experimenta mucho miedo, para después volverse alguien sobria y sombría.

     Besson no se va a lo más complejo, pero tampoco se queda en lo simplón. Si bien por momentos no le da una pauta a los efectos visuales, con los que busca demostrar cómo empieza a ver la protagonista las cosas hasta llegar a un punto místico donde ella tiene un control de la realidad, el montaje empleado tiene una propuesta atractiva de viaje en el tiempo, y termina por ser una experiencia sorprendente digna de arrebatarte el aire, especialmente por una de las últimas secuencias. Por lo que no me parecen adecuado comentarios que he leído en foros como IMDb, como que es "una película original de superhéroes" o que "al menos está divertida".

     Lucy (tanto la película como el personaje) tiene un crecimiento implacable, brinda momentos de acción, pero también suposiciones interesantísimas de como funcionaría una muy desarrollada mente humana. Ese aire que perdí con la última secuencia, me regreso con el comienzo súbito de los créditos, y yo aún no me creía lo rápido que empezó y termino todo. ¿Quien terminaría más asombrado? Lucy si pudiera ver el futuro y supiera lo que le ocurrirá en los siguientes 89 minutos, o el espectador. 

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Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy)

Director: James Gunn (Super)

Actúan: Chris Pratt, Zoe Saldana

País: EUA, Reino Unido 2014

****

Si hiciera remembranza de las secuencias donde el personaje y soundtrack (no score, que son temas originales hechos exclusivamente para una película) de un filme conviven con armonía, bien podría mencionar a Paz Vega desnudándose mientras canta "tengo lo que tu quieres" en Lucía y el Sexo, a Richie Tenenbaum contemplando a su hermana bajar del autobús con "These Days", aquella perturbadora rutina en El Silencio de los Inocentes con "Goodbye Horses", o la preparación de Mr. Blonde para su ritual sádico con "Stuck in the Middle with You" en Perros de Reserva... en fin, cada quién tendrá sus propios ejemplos por la infinidad de cine que existe.

     La carta de presentación que tiene Guardianes de la Galaxia es pegajosa y emocionante, además de entrar en el listado anterior para mí, con Peter Quill (Pratt) explorando el planeta Morag al son de "Come and Get Yor Love" de Redbone. El terrestre secuestrado en su infancia por piratas espaciales, busca un objeto conocido como orbe mientras salta, baila, y patea lagartijas en el camino, cuando de golpe aparece el título del filme abarcando toda la pantalla. Días después de haber visto esta película, me volví fan de esta canción, en gran parte por el efecto que me causo la escena, y escuchándola varias veces en You Tube, encontre un comentario que podría parafrasearse así: "ojala hicieran una función especial en los cines, donde pudieras ver esta introducción una y otra vez". Me imagino que yo sería uno de los asistentes de alguna de esas funciones.

     No leí el comic que inspira este trabajo, con adaptación y dirección del antes realizador de películas oscuras y perturbadoras, James Gunn, pero por lo que vi en pantalla, creo que en ambos la música cobra la misma importancia de un personaje principal, con temas que pertenecen a la década que vivió Peter en la Tierra antes de ser secuestrado. Estos temas se cuelan en las escenas cuando alguno de los personajes se pone los audífonos del reproductor de él, y las secuencias más notables bien podrían ser "Hooked on a Feeling" que suena mientras el equipo disparejo que después se volverán los Guardianes de la Galaxia ingresan a la cárcel y la introducción ya menciona.

     El empleo de la música termina siendo en momentos contrastante y cómico, también gracias a las acciones y diálogos que brinda el guión. Al menos por mi parte, me hubiera gustado también un empleo épico en escenas de acción, cosa que el climax de la historia me dejo con las ganas.

     Hasta ahora creo que esta reseña no parece estar hablando de una cinta de superheróes, y esque en realidad Guardianes de la Galaxia termina pegandole a otros géneros, como la comedia y la ciencia ficción. Uno podría preguntarse si esto puede ser balanceado en un filme, y yo creo que aquí se logra, como en Una Noche en el Fin del Mundo. Algo que se agradece aún más, porque otras cintas con el sello de Marvel fueron estropeadas por no poner límite a los chistes como Iron Man 3 y Thor 2. Sobre todo porque aquí no son chistes porque sí, tiene que ver más con la dinámica entre los personajes, los cuales están atinadamente diseñados para caerle bien al público y que se haga referencia a ellos fuera de la sala de cine.

     Especialmente la mancuerna de Groot y Rocket son los que se llevan la película. El primero siendo un árbol con un diálogo único, que puede regenerar sus miembros y regala flores a mendigos; y un mapache bipolar que es rudo por momentos y en otros (en los que está borracho) se aflige por su aspecto. Momentos como los ya mencionados, hace que cada personaje se consolide y permita conocerlo suficiente.

     El uso de efectos visuales me recordó en cierto momento al filme de Ang Lee, Life of Pi, con Peter tratando de ligarse a Gamora teniendo de fondo un cielo nebuloso y colorido. Además este escenario alucinante, otras secuencias también disfrutan de alto detalle de CGI, pero es el concepto de varias razas alienigenas existiendo en un lugar (también con estupenda personificación, sin caer en lo barroco o exagerado) donde algunos verán aires a otros macro universos como al de Star Wars y Star trek.

      Pero si algo tiene de común Star Wars y Star Trek es que las odiseas que emprenden sus personajes, terminan con un antagonista memorable, y justamente a los guardianes les hace falta su Darth Vader. Porque en toda la trama se presume a un tal Ronan (Lee Pace) que es un mercenario con mucho poder, pero nunca se muestra verdaderamente peligroso. Lo más que se hace es vender la idea de "próximamente se enfrentaran a Thanos" que explota la fama que ya le creo The Avengers. Esto no anula el resto de los aciertos, que superan por mucho a este defecto, pero una historia que se cuenta con el tradicional inicio-desarrollo-final necesita una amenaza palpable.

     Creo que la escencia del filme podemos encontrarla en una de las secuencias del desenlace (¡esto NO es un spoiler!), con Peter Quill bailando enfrente de Ronan, el antagonista, y después diciéndole "... somos los Guardianes de la Galaxia zoquete (en su traducción claro está)". Siendo un filme que si bien no se toma del todo en serio la problemática, si es una divertida experiencia y viaje a través del espacio del universo de Marvel. Ese mismo universo que nos ha traido desgracias como los filmes mencionados párrafos atrás, y que nos ha traído sorpresas gratas como ésta.

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Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles)

Director: Jonathan Liebesman (Furia de Titanes)

Actúan: Alan Ritchson, Noel Fisher

País: EUA 2014

*** y media 

Hoy en día, los blockbusters en Estados Unidos parece ignorar y evitar las historias originales, haciendo cada vez más adaptaciones al cine. De las Tortugas Ninja, no soy muy fan de estos personajes por cierto, lo más conocido en el cine podrían ser sus versiones animadas y las risibles versiones de los 90's (¿cómo no lo iba a ser un filme interpretado por botargas?). Una nueva película podría parecer inecesario, pero para suerte nuestra y de los realizadores, ésta resulta ser una divertida adaptación de lo que es una caricatura.

     "Divertido" no es el adjetivo más complejo para describir una película tal vez, pero recordando que éste es  un filme para público infantil, implica un logro para lo que es traducir la historia de unas tortugas humanoides que practican artes marciales a la pantalla... ¿suena rídiculo?. Por momentos es burda y demasiado banal, aunque hay que recordar que varias caricaturas que saltan al live action fallan desde sus primeros pasos. Está el ejemplo que ya mencione de las tortudas ninja que eran botargas, de la versión de Avatar que nadie perdona llamada El Último Maestro del Aire, o el filme de Dragon Ball del 2009. Como podrás notar, el fiasco era una opción viable.

     No hablo de que la película sea buena porque no fue un desastre, como dije, es una forma divertida y correcta de traducir una caricatura a carne y hueso. Puede que en los primeros minutos del filme pienses que no, de hecho podrías llegar a pensar que en lugar de entrar a una película de acción, estás viendo una nueva comedia penosa que tanto les gusta hacer en hollywood. Esto, porque después de la rápida introducción de Splinter (con la voz de Tony Shalhoub) y la presentación de créditos, vemos a April O'Neil (Megan Fox, famosa por... Transformes) queriendo ser una reportera "seria". Lo más obvio, todos empezarán a señalar la mala actuación de Megan Fox, pero tiene que ver mucho también como los guionistas nos exponen a este personaje, que francamente luce tonto. Kristen Stewart ha desmentido su mala fama de Crépusculo con películas como En el camino de Walter Salles, y en el caso de Fox, ella sigue sin ser crítica ni exigente para escoger a los personajes que interpretara. 

     Así Meryl Streep hubiera interpretado a April O´Neil, diálogos como "ya no me tocara nada espumita" sonarían triviales. Ahora, en las primeras secuencias, April luce convencida de que la gente le creerá que vio a unas tortugas luchando contra El Clan del Pie (organización que oprime a la ciudad) sin prueba alguna, con acciones como ésta, crean a un personaje que ni siquiera parece consciente. El segundo error en desarrollo de personajes, está en la elección del personaje de Erik Sacks, William Fitchner a quien ya lo conocemos por tener el typage de malvado, lo que vuelve predecible lo que sucederá en la historia, especialmente cuando April va a decirle de su hallazgo de la tortugas, y en un rápido encuentro éste le cree. De hecho, este personaje de Sacks ni siquiera se vuelve un peligro real en el clímax.

     Puede que la balanza de personajes suene irregular, de hecho, lo es. Se perdona cuando conocemos a los héroes de esta historia, la tortugas ninja. Siendo héroes salvando al mundo y al guión del filme. A partir de su aparición, este universo se vuelve interesante, haciendo un contraste de lo oscuro y lo cómico, siendo tortugas (adolescentes y mutantes) que viven en una coladera. Ya sea la rata Splinter sancionando a sus discípulos con su cola y en una sola toma, o las tortugas manteniendo el equilibrio mientras son castigadas, Jonathan Liebesman hace lucir humorísticos a personajes que desde un principio sabemos que no lucen muy agraciados (pero eso sí, con mucho detalle por parte del departamento de efectos visuales).

     De ver las penurias de una película que carga Megan Fox, saltamos a una historia rápida, emocionante y agradable que gira en estos personajes famosos de la animación. Muchos se quejaban desde los primeros trailers, que los personajes CGI lucían horrible, pero eso no te trae cuidado cuando te das cuenta que les dieron un aire de humor negro al hacerlos "feos" pero con una forma de ser agradable y que embonan a la perfección en este mundo donde existen mutaciones. Escenas donde ellos son niños y ven desde la coladera videos musicales de una tienda de electrónica, hasta "¡somos a prueba de balas!" son escenas que favorecen y hacen conmovedores a las tortugas. En realidad en varias escenas, y entre más los vemos interactuar entre ellos, mejor te pueden caer.

     Es gracias a estos personajes y sus escenas de acción, que el público que recuerde que está viendo la adaptación de una caricatura disfrutara lo que ve. Los momentos con persecuciones y peleas están bien pensados y ejecutados, es aquí cuando el guión tiene sus mejores momentos y el director hace lucir impresionantes las acciones de sus personajes. Además, ayuda mucho, que a diferencia de otras películas de acción, los villanos y obstáculos (a excepción de Sacks) no parecen de papel ni son fáciles de vencer, especialmente por el jefe final, el conocido por los fanáticos, Shredder.

     Como notaras, el filme está lejos de ser impecable, tiene varios agujeros en la trama y hay personajes, como April y Sacks que se echan a perder. Algo que hacen mucho las tortugas también, es que usan muchas referencias en sus diálogos (la voz de Batman, "no entendí el final de Lost) que tal vez ya no se entiendan en unos años, y es un recurso que se ha ido gastando con la comedia, habría que ver cuando dejara de ser efectivo... Pero si te animas, creo que inevitablemente te terminaran cayendo bien esta nueva versión de las tortugas ninja, y será un goce culpable verlos patear traseros.

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Casi Un Gigoló (Fading Gigolo)

Director: John Tuturro (Passione)

Actúan: John Tuturro, Woody Allen

País: EUA 2013

*** y media 

Siendo su quinto trabajo como director y escritor, John Tuturro, quien podríamos ubicarlo con facilidad como un actor Coeniano, hace un filme que no sólo presume traer a Woody Allen en los créditos de actuación, también hace un homenaje a su estilo, que termina sintiéndose como un divertido ejercicio fílmico.

     Pasando por blockbusters como Transformers, hasta el enigmático con destellos de David Lynch, Barton Fink, en su nuevo trabajo de autoria, Tuturro crea y personifica a Fioravante, hombre sobrio sin tintes de agresividad que trabaja en una tienda de flores. Aprovechando esto y de un sex appeal del que él no estaba muy consciente, o al menos no aprovechaba antes, la historia arranca con su amigo Murray (Allen) insinuándole participar en un trío entre dos mujeres que buscan un tercero, donde cobre por dar sus "servicios". 

     De esto parte esta feel-good-movie que no tiene un nudo o problemática en la trama, que quiere ser un relato humorístico y sexual entre personajes maduros. Tenemos al anciano gandaya y torpe, amigo del protagonista, interpretado por el lúcido cineasta Woody Allen que obviamente hace mejor trabajo detrás de la cámara que como actor. Y no digo que tenga problemas al encarar una cámara ni mucho menos con la interacción con otros actores, simplemente ya es costumbre su marca de "Woody Allen interpretando a Woody Allen". Misma marca que tuvo en sus años de actor en sus propias películas, interpretando a un hombre que se muestra frustrado ante su realidad.

     También tenemos a la doctora de Murray y su amiga Selima, interpretadas por Sharon Stone y Sofia Vergara respectivamente, atractivas mujeres de socialitè, que le encuentran el antojo a Fioravante. Cuando el personaje de Allen ve que su amigo es efectivo para complacer mujeres, una de sus recomendaciones es a la reservada Avigal (Vanessa Paradis) quien se encuentra reprimida afectivamente.

     Con estas piezas, Tuturro crea momentos cómicos cortesía de las actitudes contrastantes de sus personajes, que se agradece no caigan en el pastelazo o lo banal. Si además de esto, encuentras otras similitudes con el retrato de la cotidianidad y sus personajes imperfectos que tanto le gustan a Woody Allen, es por el carácter de homenaje que emplea el guionista. Las canciones jazzistas que ambientan las escenas y la burla a los judíos confirman esto. Lo que hace imaginarme que esto era un razón fuerte para que el cineasta volviera una vez más a la actuación. 

     Tuturro permite desenvolver a sus personajes en momentos de distintas índoles, que se ven reforzados por su empleo de tomas. Como aquella provocativa secuencia en la vivienda de Selima, donde en cierto momento la cámara se ubica entre las piernas de Vergara. O una toma cenital para seguir una conversación en el departamento de la Dra. Parker (¿soy yo? o a alguien más le recordó este escenario a uno de las primeras secuencias de Vértigo de Hitchcock). Estos momentos están correctamente ejecutados y actuados, además de la historia conmovedora entre Avigal y Fioravante, que termina sin importar la falta de nudo o problema. Aunque al final se ve forzoso que sí se saque un desenlace, el cual tal vez permita dar a Allen más momentos cómicos, pero no era necesario para llegar a la misma conclusión.

     Así como dije que Allen es mejor detrás de la cámara, Tuturro es el caso opuesto, siendo mucho mejor actor. Pero creo no queda queja tras ver una comedia pasajera con un director que no teme a usar la cámara. Con una paleta de colores más de Almodóvar, tendríamos a un familiar extranjero de Los Amantes Pasajeros.

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El Planeta de los Simios: Confrontación (Dawn of the Planet of the Apes)

Director: Matt Reeves (Déjame Entrar)

Actúan: Andy Serkis, Jason Clarke

País: EUA 2014

**** 

Desde los primeros 15 minutos te darás cuenta que la nueva entrega de El Planeta de los Simios no es una más o un blockbuster que te tenga entretenido en tu asiento. En la introducción conocemos de que va la sociedad de primates que se ha desarrollado desde la desaparición de los humanos. Leí una comparación muy acertada, sobre que las primeras secuencias donde sólo vemos a los simios en una convivencia armonica y pacífica, sirve como respuesta a la naturaleza primitiva y salvaje que demuestra Kubrick en 2001: Odisea en el Espacio de los simios que evolucionarán en humanos. Son estos momentos contemplativos, y su cálidad onírica y visual, lo que me convence que esta entrega está más a la altura de El Planeta de los Simios de 1968 que de una película veraniega y floja.

     La premisa que tiene El Planeta de los Simios es de las más acertadas e intrigantes que ha tenido la ciencia ficción, que es la naturaleza auto-destructiva que tiene el humano. Tanto la versión del 68 como la del 2014 son las que más expresan esto, siendo Caesar (en otra interpretación corporal magistral de Andy Serkis) quien termina entendiendo esto con mayor claridad al final. Él mismo se demuestra decepcionado en las decisiones que han tomado los simios y los humanos en esta historia. Para llegar a esta conclusión, los guionistas Mark Bomback, Rick Jaffa, y Amanda Silver continúan explicando la transición de una sociedad humana e impulsiva a una de primates inteligentes que parece seguirán los mismos pasos.

     Es como tenemos una película con fuerte carga visual que no es mero adorno. Las tecnologías que se usan en el cine, avanzan de manera tan veloz, que ver filmes como Transformers o The Avengers hoy en día puede ser sorprendente, pero no sabemos como serán vistos en un par de décadas, para ejemplo de esto podemos recordar Tron o la original de Furia de Titanes que tienen escenas completamente digitales y hoy lucen obsoletas. Mientras Kubrick creo cuadros orgánicos en cada escena de su odisea espacial, el encanto visual en este filme se encuentra en el diseño CGI de los simios y en el diseño de producción invertido en los escenarios.

     Continuando con su antecesora del 2011, los humanos parecen extintos por la "influenza simia (ape flu)", provocada por una sustancia mortal para ellos y que incrementaba la inteligencia de los simios. A raíz de su aparente desaparición, los simios conviven en su propia socieda aú primitiva, pero inocente y solidaria. En estas secuencias el apartado visual encuentra su auge, con actores que en post producción lucen como animales de infinitas texturas que viven en un entorno detallado y realista. Mientras esta sociedad busca olvidar la falla del pasado implicaban los humanos (cosa que el hombre ha hecho a través de la historia con otros desperfectos), Caesar aún no logra separarse del vínculo que tiene con ellos.

     Los personajes y choques más interesantes del filme son se encuentran en los simios, Caesar y Koba (Toby Kebbell), quien es la representación de lo que ocurre con la intolerancia y odio. La participación de los humanos era necesaria, pero entorpece al guión con convencionalismos y sentimentalismos innecesarios para la historia. Esto no reduce la impresión del filme, pero no se puede negar que se pudo llegar a un resultado más pulcro.

     En el clímax, se presenta un retrato desolador sobre la guerra. Las escenas de batalla se alejan de lo emocionante y entretenido para demostrar las atrocidades que generan las armas en la resolución de problemas. Por ejemplo, la escena (con estupendo seguimiento de cámara del director) donde Koba se apodera de un tanque de guerra, llega a un punto perturbador que no creí que vería en el filme. Me parece importante notar que cuando Koba se apodera de su primer rifle, es cuando empieza a irrumpir con la paz que habían logrado los simios. Incluso se vuelve deprimente el momento cuando Caesar se reencuentra con su hijo, y éste carga un arma.

     Una de las formas en que un blockbuster puede ser algo más que un entretenimiento, es usando la producción para fortalecer a los apartados que lo componen. En este caso, las secuencias donde predominan los simios se conviertan en escenas tanto visuales como auditivas. Con temas orquestrales que llegan a lo emocionante y a lo asfixiante. es una de las razones por la que vale la pena verla en cine, por que tiene más elementos que apreciar que un derroche de efectos visuales. Además, Reeves logra tomas complicadas, como el seguimiento de Koba que desciende a través de un tubo, o un guiño a Niños del Hombre donde Malcolm trata de no ser visto por los simios en una casa.

     Esta nueva película de El Planeta de los Simios resulta rica y reflexiva, y más importante aún, recuerda el mensaje sobre si el hombre es el ser más humano entre los "animales". 

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Jersey Boys

Director: Clint Eastwood (Gran Torino)

Actúan: John Lloyd Young, Vincent Piazza

País: EUA 2014

**** 

El veterano Clint Eastwood a partir de su peculiar filme anterior, J. Edegar, perece estar adoptando un nuevo estilo nostálgico, donde la imagen de estos evocan una añoranza al pasado. Si esto no despertara tu curiosidad de todos modos, basta saber que el actor bad-ass de Sergio Leone y de otros filmes, en su camino de director está realizando ahora un musical.

     Me parece importante de el estilo nostálgico que menciono, que arrebato mi atención en cada toma del filme, es la fotografía de Tom Stern, que entre sus trabajos podemos contar colaboraciones con Eastwood (siendo importante J. Edgar para poder hablar de su estética) y recientemente Los Juegos del Hambre (2012). Éste emula imágenes vintage de época, como si quisiera imitar las fotografías de aquellos años, viendose beneficiado con las técnicas digitales de hoy. Si sola la fotografía de Stern no fuera provocativa, Eastwood utiliza la luz artificial para crear texturas, sombras y llamar nuestra atención en algún elemento, gesto o personaje, lo cual se puede apreciar desde el poster.

     Pero hablando de como funciona esta adaptación del musical de Broadway a la pantalla, Clint Eastwood le hace un gran favor. No sólo por su estética original post-J. Edgar, sino por la narrativa que adquiere en esta versión, cortesía de los guionistas Marshall Brickman y Rick Elice (ambos escritores de la obra original, además que Brickman a tenido participaciones con Woody Allen), y del seguimiento que se le da a los personajes con la cámara cuando rompen la cuarta pantalla. Sin conocer ni saber como funciona esta historia en un escenario, envuelve con euforia en la sala de cine. Ya que cuando los personajes hablan con el público es mientras ocurre una acción sin interrumpirla, digase en una canción o conversación, este elemento nos involucra en las secuencias.

     Para que una narración funcione, además del guión, el actor y la voz cobran mucha importancia. La historia del grupo musical "The Four Seasons" es contada a través de los distintos integrantes de éste, a excepción de Frankie Valli, vocalista recordado especialmente por su tono agudo al cantar, quien contradictoriamente es el protagonista de la historia al ser quien más conocemos. Aunque esta contradicción haga un poco confuso la razón de la narrativa (tal vez la de mostrar las diferencias que se crean cuando trabajas con alguien), definitivamente es atractivo de principio a fin ver como los actores Eric Bergen, Michael Lomenda, y Vincent Piazza cuentan la historia, adquiriendo el carácter y forma de ser de los integrantes del grupo al que representan, siendo Piazza en el papel de Tommy DeVito la mayor sorpresa de estos actores sin mucha trayectoria (todavía). El acento que manejan y la fluidez de sus personajes, haría parecer que la relación que tienen en pantalla es la misma que llevan en la vida real y que ignoraban que había una cámara grabándolos, los cuatro personajes de The Four Seasons transpiran naturalidad en su actuación.

     El entorno de estos cuatro personajes se vuelve vital del mismo modo para este filme envolvente de época. En parte por la impresión que transmite la fotografía (digna de ovacionarse a lo largo de esta crítica), pero también por los otros personajes y lugares que capta Eastwood. Las escenas musicales del principio me recordaron bastante, tanto por el afiche como por los encuadres, a Inside Llewyn Davis, y esto es muy positivo, porque la misma naturalidad de las actuaciones se ve en las secuencias con música que adquieren mayor escala cuando crece la fama del grupo. Pasando por bares, estudios de grabación, escenarios y otros varios lugares que frecuentan los personajes, cada uno evoca el tiempo y la sensación nostálgica del filme. Estos no sólo están presentes para que haya un fondo mientras los personajes hablan, el diseño de producción sorprende mostrando el glamour y ambiente que luce cálido y envidiable en cada escena. 

     Cuando tantos elementos fluyen de esa manera, uno se siente satisfecho de haber asistido a ver esta historia onírica de The Four Seasons. Digase por la originalidad de sus imágenes, y cómo uno quiere ver más conforme transcurre el tiempo, pero lamentablemente el guión tiene tropiezos difíciles de ignorar para algunos. Como que al ser una historia que habla de la trayectoria total de un grupo musical, se quiere hablar de muchos hechos, que en la práctica, respeta la grandeza de los acontecimientos y en otros los minimiza. Especialmente porque el entusiasmo con el que empieza el filme, por como descubrimos a sus personajes, se pierde en las secuencias que el guión es más informativo. Canciones como Sherry y Can't take my eyes off of you, inyectan el sentimiento del momento, pero otras ocasiones se sienten más como "debemos contar esto porque es parte de la historia de The Four Seasons", creando situaciones que sirven de meramente de paso. En ciertas secuencias, ya no me interesaba saber cuales eran los tratos con la mafia que tenía la agrupación, quería seguir con el vivido retrato de sus personajes.

     Puede que los guionistas caigan en algunas convenciones del guión gringo ("esto debe lucir triste", "hay que dar una problematica"), pero en general la historia de The Four Seasons se siente emocionante y genuina en un principio, con algunas desventuras de Fankie y Tommy, después se siente un uso original de la cámara (una escena que merece mención especial: cuando la cámara sube un edificio mostrando las actividades en los distintos pisos), y un retrato de época lleno de color y carisma. Con el número final, con los cuatro integrantes cantando Who Loves You y rejuveneciendo, sentí mucho gusto de que los "propios" integrantes de la banda me hayan contado su historia. Pero aplaudo más a Clint Eastwood, que con el mismo mérito de J. Edgar, logra retratar diferente una época, mostrando que cada quien puede recordar el pasado de distinta manera, y usar la música como un vehículo infalible.

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Buenos Vecinos (Neighbors)

Director: Nicholas Stoller (Get Him to the Greek)

Actúan: Seth Rogen, Zac Efron

País: EUA 2014

***

Pareciera que la comedia gringa más que importarle la calidad prefiere la cantidad, haciendo varias películas que caen en los mismos sitios comunes, donde lo más que ofrecen es a actores recitando diálogos pelados o en situaciones escatologicas. Buenos Vecino más que traer algo innovador, sí trae bromas diferentes y un giro fresco a las películas del estilo American Pie.

     No vi Esto es el fin, película que también estuvo producida por James Weaver, Evan Goldberg (estos dos, también productores de otras comedias con Seth Rogen) y Seth Rogen, pero estoy consciente de la exageración y tipo de bromas que manejaban. También entiendo que querían hacer prácticamente una réplica de eso con Buenos Vecinos. Al menos para este caso, la intención y formula funcionan para una feel good movie entretenido con bromas inesperadas.

     De hecho, también encuentro similitudes con el estilo cómico de Seth MacFarlane, ya sea con su serie animada Padre de Familia o con Ted. Igual de irreverente y caricaturizada, dirigidas a un público que no busca algo maduro o serio. La excusa para todos los excesos y situaciones que acontecerán, es una pareja de jóvenes esposos con un bebé, que deben comportarse de manera responsable pero aún quieren salir de fiesta y divertirse (curiosamente el rango de edad dónde ellos se encuentran, es en el que todavía se permite reírte de este filme). Atrapados en una especie de limbo semi-adulto, se mudan a lado de ellos una casa de estudiantes que es el desmadre andante.

     Si no lo deje claro, aquí lo subrayare, esto no es un nuevo filme complejo ni mucho menos algo que con los años estará en alguna filmografía esencial para un estudiante de cine, sino una película para no preocuparse y reírse de las banalidades y obscenidades de estos personajes. Entonces, el hecho de que los padres adultescentes y estudiantes comiencen una riña para hacer que alguno de los dos se larguen, ya sea para que unos tengan la vida idealizada que quieren o que los otros puedan seguir la fiesta sin interrupciones, es el mayor giro y problemática que llega a tener la trama.

     Buenos Vecinos evita cualquier tinte de algún genero que no sea comedia, entonces en ningún momentos verás consecuencias realistas: como que alguien se meta en problemas graves con la ley, que las bromas y ojetadas realizadas por alguno de los dos bandos dejen heridas preocupantes (incluso en una escena donde un personaje termina con la pierna rota y destrozada, termina siendo un chiste visual gracioso), o que alguna de las relaciones entre los personajes se vea afectada, todo se resuelve por sí solo y al instante.

     El deficit de lo mencionado se ve balanceado con las bromas y situaciones expuestas a lo largo de la historia. Las bromas resultan efectivas por elementos visuales y sonoros que no han usado otros filmes del mismo tipo. Como escenas donde los personajes salen disparados con bolsas de aire sin que la cámara efectué algún corte visible, o que un beat box entre tres personas termine siendo una canción electrónica, son material exclusivo del filme que le da su sello y momentos disfrutables.

     También está el hecho que se hacen referencias y parodias, tanto reconocibles y que aprovechan un choque de generaciones con el que muchos se identificaran. Ya sea una fiesta temática sobre Robert DeNiro donde hay estudiantes que hacen burlas agudas del actor, hasta quienes lo confundan con actores contemporáneos a él; menciones a las distintas versiones de Batman que existen, y alusión a otras figuras famosas son otro recurso que recuerdan al estilo de MacFarlane, además de resultar amigables para la audiencia. Sin dejar a lado los chistes escatólogicos, que tienen su encanto por el grado de absurdo al que llegan.

     Con personajes agradables, como la pareja de casados de Seth Rogen y Rose Byrne, e incluso el propio Zac Efron que se quita de forma definitiva la etiqueta de niño Disney, Buenos Vecinos resulta una opción segura para los que gustan de películas como las mencionadas a lo largo de esta crítica.

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Transformers: La Era de la Extinción (Transformers: Age of Extinction)

Director: Michael Bay (Sangre, Sudor y Gloria)

Actúan: Mark Wahlberg, Nicola Peltz

País: EUA 2014

*** 

Michael Bay, junto con su otro compañero piromaniaco Roland Emmerich, son considerados como el cáncer del cine. Y es fácil pensarlo al ver que él contribuye con los convencionalismos del blockbuster, con sus efectos visuales e historias flojas. La serie de Transformers es ejemplo de ello, incluso cuando tenía 12 años y sin gran criterio cinematográfico, La Venganza de los Caídos me pareció un fiasco; y a la tercera parte le dí calificación reprobatoria. Por otro lado, he notado que la tarea más fácil para un crítico de cine es hablar mal de Bay, por lo que cuando hace una película medianamente buena se ocupa en señalar los defectos que todos notamos, o llega el caso que es su placer culpable y se lava las manos diciendo "bajo los estándares de Bay, es buena".

     Sus últimos dos filmes me han agradado minimamente, al mostrar un poco más de la complejidad acostumbrada del realizador, la wanna be Coeniana Sangre, Sudor y Gloria, y ésta última, La Era de la Extinción. No digo que Bay esté teniendo una mejor calidad, pero ya tiene claro su público y puesto un poco los pies en la tierra.

     "Nadie detiene a la tecnología" menciona Joshua Joyce (Stanley Tucci, repitiendo la labor de inventor que desempeño en Capitán América: El Primer Vengador), quien está tratando de hacer una versión mejorada de los Transformers, a quienes quieren desechar tras el desastre que dejaron en la entrega anterior. Esta frase es uno de los destellos reflexivos que lanza el filme, éste y otra frase que recita Cade Yeager (Wahlberg, actor que parece traerle buena suerte al director) "deberías hacer lo mismo que yo, buscar un tesoro en la chatarra". Y así podríamos mencionar otros aires de ciencia ficción y cuidados en el guión que hay a lo largo del filme. Pero no olvidemos que es una película de Transformers.

     Buscando no contradecirme y caer en el tipo de crítico que mencione en un principio, es obvia la intención de entretener y dar visuales impresionantes que tiene el filme. Siendo prácticamente ésta su premisa, es cumplida, y es ahí donde los que gusten de este tipo de películas, encontraran en La Era de la Extinción lo que esperan.

      Esta Transformers tiene valores genuinos de ciencia ficción. Tan sólo si te fijas en los antagonistas, quien en un principio sería Joshua y después el agente de la CIA Harold Attinger (Kelsey Grammer), son retratos de la necedad humana, quienes creen estar ayudando a la gente pero en realidad la exponen a un peligro mayor, además del constante deseo que han tenido personajes del género mencionado, de ampliar las posibilidades humanas con la tecnología. Resulta interesante, pero de antemano sabemos que este recurso es para que los detestemos y tengamos las ganas de ver como les patearan el trasero los autobots.

     Por otro lado, también hay una dinámica más interesante por parte de Wahlberg y su séquito, su hija Tessa (Peltz) y su novio Shane (Jack Reynor), que la dada por Shia Labeouf. El personaje para muchos desesperante de las primeras tres películas, es reemplazado por un inventor guapo y fornido que sí ayuda de algo a los Transformers, además de tener una dinámica conmovedora con su hija a quien quiere proteger bajo cualquier costo.

     También tenemos al núcleo de la película, los Transformers, de los cuales Optimus Prime brilla al ser el más empatico con los humanos, sobre todo con la familia Yeager, y por tener las escenas más bad-ass. Éste es seguido por el fiel Bumblebee, un espadachin, un pistolero y un robot robusto que pareciera alter ego de algún miembro de la compañía de Thorin Escudo de Roble, quienes luchan contra un descendiente de los Decepticons que los caza con la excusa de que sus creadores los quieren destruir.

     Esta lucha y nuevos elementos son introducidos para dar seguimiento a la trilogía que tuvo éxito en ventas. El guionista Ehren Krueger y Michael Bay siguen exprimiendo esta franquicia, que, según el director, con la tercera película finalizaría. Me imagino que los fanáticos de las entregas anteriores quedaran complacidos con esta decisión, y con el resultado final. El filme tiene una duración considerable de 165 minutos, que saben llenar por lo menos un tercio de estos con macro combates y explosiones. El atractivo visual de estos es innegable, al ser grabados con diferentes cámaras: IMAX de 70 mm, de 3D, además de una nueva cámara IMAX 3D que es de menor tamaño de las convencionales. Esto no sólo le da menos limitaciones a Bay de las que tuvo Christopher Nolan al grabar la trilogía de El Caballero de la Noche, permitiendo mayor número de minutos que ocupan todo el espacio de la pantalla IMAX, sino que da detalle espectacular a las naves, robots y escenas de acción. El 3D goza de profundidad y algunos objetos que salen de la pantalla, siendo la secuencia inicial con dinosaurios y el rescate de Optimus Prime los mayores logros en el apartado.

     Michael Bay y Transformers siguen siendo los mismos inmaduros que eran en el 2007 con la primera película, esto se nota con el tono de comedia constante, y el personaje villamelón y reemplazo desesperante de LaBeouf, Joshua. Tal vez con algunas mejoras y con uno de los mejores visuales que habrá por un tiempo (su pase a los Oscares en la categoría de efectos visuales está garantizado), pero que a fin de cuentas siempre tendrán la misma intención, lucir largas y contantes batallas espectaculares. Prácticamente vemos a Bay repartiendo testosterona en la sala de cine.

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Al Mejor Postor (La Migliore Offerta)

Director: Giuseppe Tornatore (Baaria)

Actúan: Geoffrey Rush, Sylvia Hoeks

País: Italia (2013)

**** y media

En lugar de "criticar" al  nuevo filme de misterio y engaños del italiano Giuseppe Tornatore (quien no necesitaría presentación tras realizar la carta de amor al cine, Cinema Paradiso) preferiría dar comentarios repulsivos hacia ciertos sectores de la crítica, quienes se quedan en lo superficial, no pueden apreciar una pieza refinada de cine y le dan calificaciones mediocres.

     Cuando digo refinada no me refiero tan sólo al mundo de excentricidades al que pertenece su protagonista, el subastador Virgil Oldman (Geoffrey Rush, tan efectivo como le fue a Tom Hooper en El Discurso del Rey) que disfruta de la buena vida. Digo refinado por los escenarios barrocos y estilizados que hacen posibles el director y los encargados del diseño de producción. A lo largo del filme, Tornatore propone un mundo donde no cabe el mínimo andrajo o desperdicio, donde los lugares que más me llamaron la atención fue su oficina llena de bustos, su casa (de la cual hablare con más detalle), y hasta el último escenario que es un asfixiante restaurante lleno de engranes como en un mecanismo, que pareciera burlarse del desdichado protagonista.

     Virgil es un degustador, y nosotros como espectadores nos podemos unir a él con las estupendas piezas del legendario Ennio Morricone que acompañan los escenarios. Desde elegantes violines y el burbujeo de una copa de champagna, hasta perturbadores coros que predicen que algo malo pasara, el compositor responsable del entrañable y conmovedor "Tema d'amore per nata" y demás temas clásicos en el cine, sabe darle personalidad a los pasajes donde su música es la verdadera protagonista. Esto cuando el director le da permiso de lucirse y se lo permite en escenas sin diálogo, que gracias a su música, literalmente, "transmite más que mil palabras".

     Cuando los lujos en su vida abundan, en realidad ésta se encuentra vacía al no tener una amistad o relación genuina. Están Billy (Donald Sutherland), con quien tiene tratos y planea trampas para conseguir pinturas en menor precio, y el experto en maquinaria Robert (Jim Sturgess), a quienes desdeña y no llenan su vacío. Quienes no cobran importancia hasta involucrarse con Claire Ibbetson (Hoeks), mujer con problemas para relacionarse que no puede salir de su habitación. Mujer enigmática que arrastrara a nuestro pronto desafortunado protagonista.  

     El origen del guión escrito por Tornatore son dos historias que llevaba pensando desde hace tiempo: la de un subastador y sobre una mujer con fobia de relacionarse. El resultado es una mezcla de géneros, donde en un principio estamos atados por conocer quien es Claire y qué lograra Virgil con ella. Esto en escenarios complejos y paralelo a la relación que va llevando con sus dos amigos. Puede ser su mayor error, no para mí, el como la historia sufre una metamorfosis para no solo cambiar de género sino de destino e intenciones de nuestros personajes.

     Si bien el guión no es innovador, y trata de imitar el twist en el desenlace que puso de moda M. Night Shyamalan con Sexto Sentido, esto se ve completamente superado con creces por otros valores de producción como los lugares con los que el director cuenta su historia, la música de Morricone y las actuaciones, resaltando la de Geoffrey Rush. Hay lugares que pese a ser realistas, son conjugados de manera que parecieran más fantasiosos, dando una textura de "realismo-impresionista", de altos valores artísticos y sensoriales. Como la mansión (u hotel como él le llamaría) donde resguarda su colección de pinturas, protegidas en un cuarto de alta seguridad, que al entrar a él, uno podría sentir la sensación de ser obsesivamente observado por varios rostros. O la mansión de Claire, que da ese toque de terror y melancolía a la historia.

     Por su parte, no podíamos esperar menos del músico de cabecera del director, quien crea temas perturbadores y celestiales, siendo estos tan buenos que además de dar sensaciones en la sala de cine, también es recomendable obtenerlos y escucharlos por su cuenta.

     Virgil es la personificación del hombre de clase alta actual, excéntrico y vacío, encontrando el consuelo con una mujer joven. En esta historia de reveses y ambiciones, tal vez el momento que más recordare del personaje, son los gestos que emite Rush mientras da vueltas en una maquina en un hospital en el desenlace aterrador y desalentador, mismas vueltas que explican cómo debe sentirse el protagonista a esta altura de la trama. Para más impresiones cómo éstas, recomendable ver el filme en su totalidad.  

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Bajo La Misma Estrella (The Fault In Our Stars)

Director: Josh Boone (Stuck In Love)

Actúan: Shailene Woodley, Ansel Elgort

País: EUA 2014

*** y media 

No te dejes llevar por la fama que se ha creado la novela y en consecuencia su adaptación fílmica, esta no es una historia melosa, ni menos una nueva opción para ver con tu cubeta de helado cuando te rompan el corazón. Bajo La Misma Estrella descompone el significado de la vida, y aunque tenga algunos convencionalismos glamourosos de Hollywood, es un relato complejo anti-nihilista sobre lo que para algunos sería el fin del mundo, el cáncer. Para la pareja Hazel (la todavía en ascenso Woodley) y Gus (Elgort) es su vida diaria.

     Siendo fanático de los romances, desde el clásico Luces de la Ciudad de Chaplin hasta las actuales de Richard Curtis como Cuestión de Tiempo, yo sí esperaba ver la primera descripción rosa que di de este filme, pero al final, el resultado es digno para sentirse afligido. Afligido por esta pequeña historia (que en palabras de Hazel, sería uno de los infinitos de su vida) sobre muertes prematuras y sobre jóvenes de mi edad que sabiendo que al día siguiente podrían terminar en un hospital, no les queda más que aceptar esa realidad.

     Bueno, en un principio para Hazel no es fácil, y no es como que alguien podría esperar más. Ella siente eterna la espera para que el proceso médico que la mantiene viva falle, porque no puede tener la vida normal de una joven de su edad con las mangueras que conectan oxígeno a su nariz o una condición física delicada. Es con la llegada de Augustus que la vida cobra sentido para nuestra heroína (sí, heroína luchando contra el cáncer).

     No soy mucho de leer las novelas juveniles que se adaptan a la pantalla grande (cuando he llegado a hablar del material de origen de Los Juegos del Hambre o de Divergente, en realidad son suposiciones), este caso no es la excepción, y no sabría decir si esta adaptación hizo honor al libro de John Green (del cual he encontrado comentarios que indican que éste tiene una carga todavía más filosófica), lo que sí logro notar, es que esta versión fílmica sí tiene razón de ser.

     Los responsables de la querida por el público (500) Días con ella (con tintes narrativos de Annie Hall), el dúo de guionistas Scott Neustadter y Michael H. Weber, no nos traen una historia igual de fresca que el filme mencionado, pero traducen el significado y metáforas del libro de una manera admirable. No admirable por la calidad del guión (la cual de todos modos no decepciona), sino por la lucha que representa. Con el personaje de Elgort, el filme desde un principio nos advierte que no hay que quedarnos con la historia de amor (de los incestuosos Woodley y Elgort tras ser hermanos en Divergente), sino ver más allá.

     No sólo está Gus con su cigarrillo en la boca burlándose de la muerte, hay más detalles y situaciones que hablan sobre la lucha que viven nuestros personajes. ¿Crees que sea coincidencia que unos sobrevivientes del cáncer pasen de visita por la casa de una sobreviviente del Holocausto? ¿o que el ídolo que espera conocer Hazel termina siendo un cabronazo y, al igual que toda desventura en su vida y salud, tenga que sobreponerse a ello? Mientras un libro permite imaginarte un relato, eso permite un poco la abstracción de la idea, mientras el filme lo materializa con la visión del director, lo cual da como resultado en este filme secuencias desoladoras. Como un joven que perderá la vista al día siguiente y se repone jugando videojuegos y destruyendo trofeos, u otro personaje que planea un prefuneral para ver los discursos que le prepararon sus amigos.

     Bajo La Misma Estrella o "No me hables del fin del mundo" muestra a sus personajes sobreponiendose a mayor velocidad que cualquier superhéroe de los X-Men, relato que termina siendo personal para su director, quien emprendió el filme tras la muerte de un amigo suyo con cáncer. Más que ser un romance, termina teniendo valores tanatologicos, donde la muerte no es un melodrama como muchos lo pueden imaginar (mínima expresión de lo que hizo Alexander Payne con Nebraska, o con la misma Woodley en Los Descendientes). Con dos temas originales y un score compuesto por Mike Nogis y Nate Walcott, el que destaca en el apartado musical son las canciones elegidas por Josh Boone para este filme, donde específicamente "Wait" de M83 tiene el trasfondo de ser la canción con la que el director recuerda a su amigo. 

     Aunque con valores genuinos, uno no puede evitar notar las pretensiones en esta producción, como el tener un apuesto reparto, y que busca hacerte moquear a la fuerza con su giro en el desenlace. O el problema que tiene el personaje de Augustus que desde el guión se le da diálogos que no toman muy en serio al personaje, lo que evita lucirse al actor. Lo que no sucede con Woodley, quien ya tiene de por medio a un personaje modelo, a quien le apuesta representando su dolor y fatiga de la vida. Tan sólo me imagino a Boone dando un seguimiento de verdad visceral a la escena del discurso funerario, algo con el toque de Jazmín Azul que Allen uso con Cate Blanchett, y podría imaginar a la joven actriz en la lista de nominadas en actuación.

     El primer diálogo que tiene Hazel con nosotros es como a ella le gustaría vivir los cliches de una película de amor, en una suerte de historia, tenemos en su lugar la lucha que emprende en el infinito donde ella vive. 

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Al Filo del Mañana (Edge of Tomorrow)

Director: Doug Liman (Jumper)

Actúan: Tom Cruise, Emily Blunt

País: EUA, Australia 2014

*** y media 

Hoy en día la formula del blockbuster es tan predecible que me sorprende sigan haciendo filmes al mayoreo de estos, bueno, se debe a que seguimos comprando la entrada para verlos. Ya sea quien quiera repetir la formula de Shyamalan del último twist impactante, o de darle al protagonista una relación romántica para que nos "preocupemos" por él o ella, todo esto son excusas para exponer puros golpes y efectos visuales de por medio, y dar al espectáculo a la audiencia. Es aquí donde Al Filo del Mañana ha cobrado importancia, porque a este punto ya tendrá críticas bastante favorables, al tener una historia que ofrece algo nuevo, y no es tan sólo una película más del actor que ha tomado el rumbo de héroe de acción.

     Adaptación del comic "All you need is kill (todo lo que necesitas es matar)" de Hiroshi Sakurazaka, la historia es una constante repetición de lo que podría ser una esperanza e infierno a la vez para Bill Cage (Cruise), quien vive el mismo día una y otra vez. El día es una batalla decisiva de los humanos, armados con exo-trajes y artillería que aplastaría a cualquier otro país en una guerra real, contra la raza alienigena de los mimics, batalla que quiere evitar el protagonista. Tras ser forzado a participar y morir en el campo de batalla (uno que recuerda al Día D y teniendo como posible influencia Rescatando Al Soldado Ryan), inexplicablemente después de su primera muerte, revivirá un día antes, pareciendo en un principio deja vu que se convertirá en tendencia. 

     El hecho de no ser un mercenario y de estarse muriendo de miedo en el campo de batalla en su primer intento, que Bill Cage no sabe podrá repetir hasta ser empapado de la sangre de un mimic (fluido que le da esta especie de poder de repetir el día), es una factor en el que uno puede reflejarse, y es el primer rastro de complejidad que muestra este filme.

     Es la repetición del mismo día, lo que dará una dinámica fresca y distinta al resto de la historia. Es gracias a los tres guionistas Christopher McQuarrie, Jez y John-Henry Butterworth, y al editor James Herbert, que crean un doble juego con el espectador. Está la parte del juego del que conocemos las reglas, donde el filme repite el mismo día pero de una forma familiar para el espectador, con repetición de imágenes clave (al despertar y escuchar la frase "levántate gusano", ver a Emily Blunt haciendo yoga, entre otras) y omitiendo partes del día que ya tenemos claro que suceden, involucrándonos y dando una idea clara de la repetición (que en algún punto lo llega a desgastar) que vive Cage. En pocas palabras, la narrativa es clara gracias al guión y edición, siendo la repetición parte clave de la historia. Claro que el protagonista en cada día escogerá distintos caminos para no cometer el mismo error, evitando la monotonía durante el desarrollo del filme.

     Siendo rescatable el apartado de ciencia ficción, especialmente por los viajes en el tiempo que tiene Tom Cruise, los guionistas aciertan al suponer la reacción que alguien común y corriente tendría al repetir una y otra vez el mismo día. Siendo la secuencia cuando él se da por vencido y decide alejarse del campo de batalla, para después presenciar como los mimics empiezan a conquistar el mundo, la que merece una mención especial. Esto deja en claro la humanidad del personaje, que cualquiera supondría que debería cansarse de vivir tantas veces una guerra para la que pocos estaría preparados. Cage no es un mercenario ni experto con las armas, es por eso que con el desenlace del filme, uno tiene claro el cambio que sufre este personaje.

     Igual de importante, es la segunda parte de este doble juego, la trampa. Donde se nos oculta uno que otro día que vive Cage, dándole al protagonista la ventaja de efectivamente saber más que nosotros. Lo que nos agarrara desprevenido en ciertos momentos, siendo la secuencia del helicóptero (sin más detalles, para quien no la haya visto) el mejor exponente de esto.

     En general quede satisfecho con el filme, porque además de una historia que involucra al espectador, tiene cuidada su producción, lo que da como resultado una película que luce bien en pantalla grande. Porque si bien Tom Cruise es un actor de la marca de Hollywood, también escoge trabajos de calidad visual. Ya sea en alguna ciencia ficción con Spielberg o participando en una misión imposible grabada en IMAX. Para este caso en concreto, el director Doug Liman se muestra intermitente para impresionar al espectador con sus tomas, ya sea con tomas subjetivas que dan la impresión de un videojuego, con coreografías mezcladas con efectos visuales y de sonido envolventes (aportación importante de los exo-trajes que se usan en la trama, que emiten disparos y otro tipo de acciones que explotan al apartado) capturadas con tomas más amplias, o con escenarios fatalistas que el 3D permite involucrarnos más en ellos (no a tal grado de 300: Nacimiento de un Imperio o The Avengers).

     Por más bueno que sean los apartados que mencione, el filme no escapa de tener sus fallas. Como que fuera de Bill Cage, los personajes no le llegan ni a los talones de complejidad, ni siquiera Emily Blunt en el papel de Rita Vrataski, quien de todos modos se agradece no personifique a la mujer masculina que suelen retratar los filmes simplones de acción con mujeres. Además, la premisa tiene momentos tan genuinos en el desarrollo, que un final impredecible le daría un mejor status, pero lamentablemente esto no se logra. No está mal cómo termina el filme, de hecho cómo corta la música la última escena es un recurso que me gustaría ver más seguido, pero el desenlace en sí no es algo que no hayamos visto antes. Por último, ocurre lo mismo que en Looper de 2011 (donde también actúa Blunt), si analizas la trama, está tiene huecos, como el hecho de que Rita sepa cuando acaba el poder de repetir el día, sin que haya muerto para comprobarlo.

     En los futuros y batallas por la humanidad en las que ha participado Tom Cruise, ya pueden agregar el limbo en el que está varado en Al Filo del Mañana.

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Maléfica (Maleficent)

Director: Robert Stromberg

Actúan: Angelina Jolie, Elle Fanning 

País: EUA 2014

** y media

Disney pareciera estar nostálgico de aquellos clásicos de hace años, tanto así que busca historias alternas para revivirlos. Ya sea exponiendo los problemas que tuvo el creador de la compañía, convenciendo a la autora de Mary Poppins para hacer la adaptación de este mismo cuento en El Sueño de Walt, sacando del olvido a los Muppets, o con una historia origen de la Ciudad Esmeralda en Oz El Poderoso

     Nostálgico o sin ideas originales. Porque si bien todavía tiene el toque con sus filmes animados, Frozen como claro ejemplo, creo que el último verdadero live-action de calidad que hicieron fue la serie de Piratas del Caribe, John Carter y El Llanero Solitario también pero estos no recaudaron lo esperado en taquilla. Explorando por segunda vez el cuento de La Bella Durmiente, pareciera que querer explorar la perspectiva del antagonista sería interesante, y lo es, pero como lo hicieron con esta versión no es el modo.

     Comprendo que los productores crean que el estilo fantástico de antes sea anticuado, pero esa herencia a la Burton con la que están haciendo estas nuevas versiones, al menos a mí me cansa con cada filme nuevo. Francamente los siguientes ejemplos pertenecen al grupo post-Alicia del 2010 de adaptaciones, que parecieran del mismo universo exagerado que utilizan recursos innecesarios como escenas bélicas para entretener. Oz El Poderoso fue la excepción al ser una película con corazón, pero Alicia en el País de las Maravillas y Blancanieves y el Cazador han sido fieles a este estilo decadente. Maléfica se les une al grupo.

     Siendo justo, la película no es terrible, lo que más me molesto fue su estilo pretencioso. Al menos la historia está bien contada, por lo que obtendrá adeptos en el público. Parece que 2014 tendrá separado al público en sus opiniones, ya sea con blockbusters como Godzilla, Noé, y ésta parece tendrá el mismo destino. La forma en que está adaptada la historia por Charles Perrault es potable, casi no es fiel, mas logran humanizar a la antagonista de la historia original. Pese a su trasfondo genérico y sus escenas de acción que sirven como mero espectáculo, los momentos entre Aurora (Elle Fanning en su primer filme regular) y Maléfica (Jolie) logran momentos enternecedores. Especialmente a la hora de llegar a uno de los puntos cumbres del cuento, donde prevalece la enseñanza de Frozen de que el amor entre pareja no es el único que existe, ni el más genuino

     Entonces el público infantil y quienes disfruten las historias entrañables saldrán satisfechos o incluso conmovidos de la sala, porque a los personajes principales se les da el cuidado adecuado, mismo cuidado que de haberse tenido en el resto de la producción hubiera tenido un mejor resultado. Con Fanning a quien no le cuesta trabajo representar la inocencia y ternura de su personaje y una Maléfica infalible para Jolie, a quien se nota el guión le diseño el personaje a la medida (esto no es negativo, apuesto que Martin Scorsese pide lo mismo en sus guiones para DiCaprio), que sumando el maquillaje y vestuario hacen esta propuesta irresistible.

     Cuando digo que el trasfondo es genérico, me refiero al diseño nada ingenioso de el resto de los personajes, como plantean a estos en el guión y como luce el universo planteado por el director. Empezando por Sharlto Copley (actor que me agrada por sus filmes con Neill Blomkamp) que parece calca de su personaje de Elysium, quien funge como rey y padre de Aurora y no logra embonar al tratar de unir su historia con la de la protagonista; además de tres hadas torpes, sin gracia y con la misma voz chillona de Alvin y las ardillas. El resto de los personajes... los resumes como extras y criaturas CGI, a excepción de el desperdiciado talento de Sam Riley (quien tendrá poco de hacer la road movie En el camino) quien es la mano derecha de Jolie.

     Es el CGI el punto final en la calidad mal lograda de está producción. Creo que un 80% por ciento de lo que vemos en pantalla no estuvo en un set... un record negativo para mí. Al menos Avatar y 300 (ambas entregas) compensan esto con un estilo visual distinto y con actores en pantalla, aquí sólo están Fanning y Jolie la mayoría del tiempo. La cinematografía/fotografía es casi nula, ésta sirve para capturar a los actores y ponerlos en un fondo digital. Siendo la primera película en la silla de director de Robert Stromberg, quien era el encargado de los efectos visuales en otras varias producciones, al menos yo hubiera agradecido que le pusiera un alto al CGI, que no se ve muy agraciado al final. Sumando paisajes y personajes post-Alicia e incluso de otras películas, como los árboles humanoides que dan aires de El Laberinto del Fauno (película en la que también trabajo Stromberg).

     Mi intención al escribir críticas de cine no es hablar de una película por hablar, al contrario me gusta reconocer el mínimo esfuerzo que se haga en un filme. Pero aquí esfuerzos como dirección de arte o fotografía fueron casi efectuados por el departamento de efectos visuales en su totalidad. Aunque Maléfica tenga cosas buenas que verle, en general su adaptación por Linda Woolverton, que como digo te permitirá un buen rato en el cine, termina siendo bastante artificial y con pocos valores genuinos.

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Godzilla

Director: Gareth Edwards (Monsters)

Actúan: Aaron Taylor-Johnson, Bryan Cranston

País: EUA, Japón 2014

***

Godzilla pertenece a una larga tradición del filmes, que justo empezó con este personaje. En una época en la que Japón fue azotada por desastres de la naturaleza, buscaban representar esa destrucción con un monstruo gigante, del cuál no sabían que saldrían más de 30 películas, algunas gringas y en su mayoría japonesas. Tapando la versión de 1998 por Emmerich, esta nueva versión hollywoodense busca un giro fresco para estos filmes, el cual francamente no parece ser necesario.

     Después de ver Titanes del Pacífico, me parece difícil que alguien no sepa que es un kaiju, y justamente este tipo de películas sobre macro monstruos no me parece que tenga algo nuevo que ofrecernos. Tienen los elementos que constituyen hoy en día las producciones comerciales como una historia minimamente entretenida, un elenco llamativo, efectos visuales de primera, y ¿qué más?

     Hablando específicamente de esta Godzilla del 2014, me parece que tenían un rumbo interesante en un principio. Desde el primer trailer que mostraba a soldados descendiendo en una ciudad desolada, aparentemente conquistada por el monstruo. En realidad termina siendo otra cosa, si te dijera las verdaderas intenciones de Godzila (quien conozca sus filmes sabrá que hay algunos en los que se dedica a destruir ciudades y atacar a sus habitantes, hay otros donde pelea con otros kaijus, donde defiende a los humanos, etc.) te estaría echando a perder parte de la sorpresa. Lo que sí te puedo decir es que las escenas en las que entra en acción son impresionantes, tanto por la situación como por los visuales de la post-producción. Para mí, el problema está en que estos momentos son pocos, y quisieron hacer de este blockbuster algo más complejo que no podía ser.

     Con un inicio de créditos que no cambiaron ni tantito de Guerra Mundial Z, con los nombres y leyendas siendo tachados, y unas imágenes retro que buscan ahorrar la introducción (en el filme de zombies cómo se esparce la infección, en Godzila cómo los humanos enfrentan por primera vez a un ser desconocido y ancestral), saltan a la historia de la familia Brody. ¿Por qué a la familia Brody? Por la misma razón que Abrams se centro en el grupo de jóvenes cineastas amateurs en Super 8, "uno no se preocupa de lo que suceda en una película de desastres si no nos encariñamos con algún personaje".

     Pero este elemento más que preocuparse por hacer un filme distinto, parece que busca más que valga la pena una versión más de Godzilla. Porque vaya que le dedican bastante tiempo a esta familia, tan sólo conocemos tres generaciones de ella, sobre todo su desventura. Y si bien esto perfila en un principio al filme como un producto complejo, por esto y el contexto histórico que le dan a la situación (la era de los dinosaurios, su supuesta extinción, como con la radiación los alimentamos indirectamente... contexto que al menos yo ya vi en Titanes del Pacífico y estoy seguro mencionan en alguna otra versión de Godzilla), falla al no ser convincente. A penas en los primeros minutos, le ocurre un drama gigante al personaje de Bryan Cranston, quien sobre lleva esto con una actuación melodramática, puede que convincente en el momento (con la sensación, tal vez personal, de estar explotando la euforia post-Breaking Bad), pero a fin de cuentas innecesario. Porque no importa cuanto sufra el personaje que acabo de mencionar, quien termina siendo el protagonista y atraviesa el encuentro de Godzilla es su hijo, interpretado por Aaron Taylor-Johnson (carrera que se encuentra en picada tras fracasar con Oliver Stone y con la horrible Kick-Ass 2).

     Él personifica a Ford Cody, quien desarma bombas para el ejercitó, lo que le evita estar con su familia. Ahí está el detalle del filme, toda esta familia no tiene ninguna disfuncionalidad, y eso la hace sentir más como un maniquí de lo ideal del estilo de vida gringo, "si te entregas completamente a tu trabajo y a tu país, pasando la puerta de tu casa estarán tu esposa e hijos esperandote impacientes y contentos". Si en realidad querían hacer una película diferente sin tanta acción y realista, pudieron haber desarrollado personajes convincentes. Al no haber redenciones o asuntos pendientes con ellos, prácticamente no importa si salen vivos o no del ataque.

     Ese es el mayor problema, busca ofrecer algo más complejo de lo que se puede dar. Entonces tenemos un filme de de un poco más de 2 horas de duración, donde hora y media la llenan con la travesía de Ford y dando especulaciones del por qué de Godzilla. Tal vez pudo funcionar más si mostraban en cantidades correctas esto o si hubieran planteado una situación realmente original, pero lo que francamente sucede es que lo que vale la pena en este trabajo tarda en llegar. Y cuando llega, la edición se vuelve en un rival para el espectador, con cortes molestos que brincan entre la acción y lo que está haciendo algún otro personaje.

     Aunque eso sí, la participación de Godzilla está plagada de emoción y visuales impresionantes, que dan mucha fuerza al desenlace, la suficiente para que valga la pena la experiencia en la sala de cine. Por el aspecto y texturas que le dan al monstruo, la primera toma que le dan con claridad es imponente, y está altamente beneficiada por el 3D. Que hablando de este famoso formato, vale totalmente la pena en el cine, incluso en el principio que no tiene acción, por la fotografía que permite ver escenarios con profundidad y detalle, especialmente las calles de Japón. Y los que conozcan o sean fanáticos de Godzilla, podrán apreciar sus movimientos clásicos en el confrontamiento final.

     El número de estrellas que le di a Godzilla va muy ligado al aspecto de "¿cuantas veces más lo puedo ver?". Porque un día que busque un filme de acción para matar el rato, porque para eso es un blockbuster (a eso me refiero con que trata de ser algo que no es), pensare dos veces si de verdad quiero ver el enfrentamiento final con Godzilla, el cuál si vale la pena ver por lo menos una vez en pantalla grande si gustas de este contenido, pero primero teniendo que ver a la caricaturizada familia Cody y las explicaciones por Ken Watanabe y Sally Hawkins a las que les dan mucha vuelta.

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X-Men: Días del Futuro Pasado (X-Men: Days of the Future Past)

Director: Bryan Singer (Sospechosos Comunes)

Actúan: Hugh Jackman, James McAvoy

País: EUA 2014

**** y media

Este año ha sido positivo para los personajes de Marvel en el cine, ya sea por la entretenida de Capitán América, por la emocionante y muy bien realizada de Spider-Man, por la que falta de ver de Guardianes de la Galaxia, pero es la cinta de 20th Century Fox, X-Men la que posiblemente es la mejor del año. Y no es de sorprenderse, en general la franquicia X-Men ha tenido filmes de calidad, desde X-Men 2 que muchos consideran una de las mejores películas de superhéroes que hay, hasta Primera Generación que fue un reinicio fresco para la saga después del período gris que tuvo con La Última Batalla y el primer filme individual de Wolverine.

     Y en mi opinión, estoy más que de acuerdo en que X-Men tiene los mejores ejemplos de una cinta del género. Ya que no se queda con hacer un producto entretenido lleno de acción. Incluso en una de mis clases de civismo de secundaria, vimos en la primera película de X-Men, por su discurso indirecto sobre la discriminación y choque de ideologías. En la mayoría de esta saga, este choque de ideologías lo han llevado a cabo los dos eternos amigos que no pueden llevarse del todo bien justo por sus posturas: Xavier y Erik. Este aspecto llega al límite con Días del Futuro Pasado, filme esencial en toda esta historia que lleva desarrollándose desde el año 2000 con la primera película de los hijos del átomo.

     Un punto importante que también beneficia al filme, es que este guión te mantiene en tensión en sus más de 2 horas de duración. Desde el principio mostrándonos un futuro distópico donde los centinelas (creados por el personaje de Bolivar Trask en el filme, estos robots son referencia obligatoria para los fanáticos de este universo) cazan sin piedad a los mutantes, con una primera secuencia de acción donde la presa conformada por algunos mutantes que ya conocemos y otros nuevos son despedazados literalmente. Estos robots que prácticamente tienen dominado al mundo (tal vez un ligero defecto del guión es que pudieron explicar mejor cómo funciona este supuesto futuro), y son una de las razones principales por las que no tuve paz en la sala de cine.

     La esplendida adaptación es llevada a cabo por nombres nada nuevos para fanáticos de los filmes de superhéroes, que hacen que esta historia tenga lo que uno espera y más. Está Simon Kinberg quien estuvo involucrado en la historia de la no muy querida tercera parte de la saga mutante, pero que se redime con este guión, y también colaboran una de las mejores duplas del subgenero, Matthew Vaughn y Jane Goldman que hicieron nada menos que Kick-Ass y Primera Generación. La historia que estos tres desarrollan, llenan la parte incompleta que había de los jóvenes Charles (McAvoy) y Erik (el cada vez mejor y versátil Michael Fassbender), hacen embonar este filme con una saga llena de errores de continuidad (quienes han estado al pendiente de todos los filme de X-Men sabrán a lo que me refiero), abren la emocionante posibilidad de nuevos filmes mutantes, y más importante aún, juegan con el pasado y futuro para que está historia funcione y tenga tensión constante.

     Por un lado tenemos a los personajes del futuro, que cómo dije son acechados por robots que prácticamente son indestructibles, y la forma más viable para detener todas las muertes que estos causan, es mandar al pasado a Logan (Jackman), quien es el candidato ideal por su regeneración, y evitar los hechos que desencadenaron su creación. La oportunidad es limitada, ya que Kitty Pryde (Helen Page) sólo pueda mandar a una persona al pasado, y en caso de que en el futuro sean alcanzados por los centinelas antes de que Logan cumpla su objetivo en el pasado, no quedara forma para acabar con este panorama desolador. Los paradigmas y complicaciones de viajar en el tiempo son varios, y hacen que la problemática de este filme se complique más que cualquier otra que hayan tenido antes los mutantes. Pero más que nada, esto funciona como secuela de Primera Generación porque el viajero en el tiempo debe lidiar con Charles y Erik de los años 70's de los que depende la trama y son los personajes que sufren más cambios.

     Es así como vemos repercusiones de lo que pasó en el filme del 2011, como la relación con la Crisis de los Misiles, e incluso otros sucesos históricos como el asesinato de John F. Kennedy y la Guerra de Vietnam. Encontramos a los personajes jóvenes con distintos dilemas que los distancian y evita unirlos para resolver este problema. Cosas que han marcado la relación de los amigos Charles y Erik, como la falta de confianza por los mutantes, los hace tomar rumbos diferentes, y antes del desenlace uno como espectador tendrá estas ideologías girando en su cabeza sin saber quien esta en lo correcto. Es por esto y las situaciones impresionantes e impactantes que el filme nos mantiene involucrados de principio a fin.

     Los guionistas, y las actuaciones que dan los miembros del elenco encargados de los papeles importantes, permiten que cada personaje se desenvuelva en las situaciones de manera que la historia es impredecible. Esto y que vemos cómo cada uno utiliza sus poderes de maneras que no habíamos visto antes. Mención especial a la aparición de Peter a.k.a. Quick Silver, quien con su participación en el escape del Pentágono, logra una escena cómica y emocionante a la vez. Los aciertos que tuvo Primera Generación aquí adquieren más fuerza, como el uso de violencia no gráfica, que da mayor impacto a las situaciones sin necesidad de tener una clasificación más alta, el filme es apto para cualquier persona sin importar su edad.

     Puede que el filme caiga por momentos en sentimentalismos, que el desenlace recuerde un poco al de Primera Generación (ligeramente, hablando especificamente de la escena donde Erik amenaza a una flota con misiles en Cuba) e incluso con su final satisfactorio deja algunos cabos sueltos, especialmente para entregas futuras, o que el uso de 3D fue prácticamente innecesario (hay un poco de profundidad, por las situaciones no dejan ver nada impresionante en este aspecto, aunque eso sí, los efectos especiales están mejor logrados que en entregas anteriores). Pero eso no quita que X-Men funciona como una ciencia ficción con dilemas interesantes y profundos, y con una historia que no te suelta hasta la última secuencia.  

      Tal vez por la gama de sus personajes, que después de sus trayectorias fuera de X-Men, ver a Fassbender, Jennifer Lawrence y a Ellen Page me emocione verlos como mutantes de nuevo. O sea por las situaciones genuinas y originales, y épicas también, que podría ver este filme una y otra vez, por que sí, es un punto alto en la saga mutante. No me importa si un crítico de Cannes me juzga por apreciar de ese modo una cinta de superhéroes, pero ese niño que llevo dentro que salta de su asiento con estupendos filmes de este género, disfruto mucho la experiencia. 

 

El Sorprendente Hombre Araña 2: La Amenaza de Electro (The Amazing Spider-Man 2)

Director: Marc Webb (El Sorprendente Hombre Araña)

Actúan: Andrew Garfield, Emma Stone

País: EUA 2014

****

En el 2012, la primera entrega de la trilogía arácnida de Webb causó controversia al reiniciar una serie de películas que había iniciado apenas 10 años atrás. Hasta el estreno de esta secuela es cuando me doy cuenta que hubo comentarios encontrados con El Sorprendente Hombre Araña, y partiendo de ahí, yo soy de los que la defiende y la ve cómo un giro fresco a las versiones fílmicas del super héroe. En mi crítica de entonces lo mencione, me gusto el rumbo que tomó, que más que ser una película de acción escarbaron en la vida de Peter Parker, y balanceó los momentos sentimentales (especialmente con Gwen Stacy) y los épicos (con el no visto antes en pantalla Lagarto). La buena noticia es que esta secuela respeto esto y lo mejoro.

     Desde un principio, el filme pretende seguir la historia de la primera entrega, la que enlaza a Peter con Oscorp con una secuencia relacionada con la desaparición de sus padres. Y sí puede ser importante, pero lo mejor viene justo después, con Spider-Man en caída libre y balanceándose en su telaraña por los edificios de Nueva York.

     ¿Qué tiene esto de diferente de la entrega anterior o incluso de la trilogía de Raimi-Maguire? Que el director opta por un estilo sensacional para seguirlo con la cámara. ¡Este es el nuevo cine de super héroes! Lo empezó Zack Snyder con El hombre de Acero el año pasado con la cámara rápida y movimientos que perseguían el vuelo de Superman. Aquí Webb no se despega del protagonista, y al igual que él, la cámara vuela, tratando de transmitir la sensación de ser Spider-Man. Incluso estas tomas prodigiosas, me recordaron a la cámara gravedad cero de Cuarón en Gravity. Es de sorprenderse que tan sólo después de dirigir un romance de 500 días y la primera parte de esta trilogía, se le haya ocurrido una dirección tan impresionantepara las escenas de acción.

     Éstas se ven reforzadas con el uso del 3D, que a diferencia de su antecesora, este sí tiene profundidad, y las escenas ya mencionadas de Spider-Man balanceándose con la telaraña y las cuales implican el uso de su "sentido arácnido" ayudan a la sensación épica que por sí solas las escenas implican. Además, Webb sabe explicarnos cómo funciona este sentido arácnido con la cámara lenta, atrapando el mayor número de objetos con la lente y permitiéndonos disfrutar con calidad y detalle las partes de acción.

     Entonces es este apartado visual perfecto el que hace una película DIFERENTE a cualquier otra del género (no sólo del subgénero de super héroes). En lo único que fallaría es que manejan varios efectos visuales y algunos lucen demasiado digitales, pero esto no le quita ni un poco lo disfrutable al filme.

     Y éste tiene una duración un poco larga, de 142 minutos, pero no se sienten por el manejo de sub tramas y villanos que tienen los 4 co-guionistas. Esto fue desde la antecesora, pero esta secuela confirma que El Sorprendente Hombre Araña tiene esencia propia. Aspectos que recorrió la trilogía de Raimi aquí se hacen a un lado (por ejemplo, el personaje de Jonah Jameson, jefe de Peter en El Clarín, no ha tenido una sola aparición), y siguen la premisa clara que marcan en un principio. En ese aspecto, están delineando muy bien la historia, hay varios guiños de tramas y personajes que habrá en futuras entregas (como Los Seis Siniestros o Felicia), y le han dado mucha importancia a Peter y su pasado. En hipotético caso de que quisieras ver la tercera parte sin ver está, no le entenderías. Esta secuela está llena de hechos duros relacionados con el pasado del protagonista y que afectan su vida (quién ya la haya visto, sabrá que ocurre algo inesperado y trágico, que vuelve impredecible el guión). Eso es algo que algunas sagas y trilogías olvidan, hacen de una secuela una historia más de sus personajes, no les dan la relevancia necesaria como para tener que verlas al hilo, caso totalmente opuesto de El Sorprendente Hombre Araña.

     Son los antagonistas otro acierto de esta secuela, especialmente Electro y Harry Osbourne. Ambos resultan un dolor de cabeza para Peter y tienen sus momentos de gloria. Electro, Max, que a pesar de estar un poco caricaturizado, es interpretado por el versátil Jamie Foxx (quien ya fue Django y Ray) como un ser reprimido con el que empatizamos y entendemos sus intenciones; incluso cuando adquiere sus poderes, la música y letra de las canciones de sus apariciones van de acuerdo a lo que él está sintiendo. Y Harry tiene la brillante y oscura interpretación de Dane DeHaan, quien se da permiso de desesperarse y perder la cabeza.

     La cinta empieza y termina con fuerza (caída libre de Spider-Man hasta salvar a un niño de un criminal peligroso). No es perfecta, pero tiene grandes aciertos de realización y guión. Con acción constante y todo tipo de situaciones en la historia, ésta supera con facilidad a su antecesora, y demuestra que una nueva versión de el Hombre Araña sí podía ser mejor. Y después de esa último enfrentamiento con Rhino y revelaciones del pasado de Peter, uno como espectador no podrá esperar más tiempo para la siguiente secuela. El Sorprendente Hombre Araña 2: La Amenaza de Electro es ideal no sólo para los fanáticos del género, si no para los que buscan una cinta emocionante, con momentos sentimentales y muy bien hecha visualmente.

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El Gran Hotel Budapest (The Grand Budapest Hotel)

Director: Wes Anderson (Moonrise Kingdom: Un reino bajo la luna)

Actúan: Tony Revolori, Ralph Fiennes

País: EUA, Alemania 2014

*****

Hemingway se lo dice al personaje de Owen Wilson en el filme de Allen, Media Noche en París, un escritor es un buen observador. Curioso de muchas formas, ya que este mensaje se repite en la nueva (gran) película de Wes Anderson, donde al igual que en el libro "Beware of Pity" del autor Stefan Zweig (estilo narrativo al se homenajea aquí), se crea una cadena de relatos: sobre una niña que lee un libro, sobre un hombre que cuenta la historia de otro hombre (Jude Law interpretando a uno de los varios personajes incidentales) que conoció al solitario dueño de el Hotel Budapest, quien le cuenta a lo largo de un cena cómo se convirtió en propietario.

     En el terreno del mejor cine que existe, el de autor, sin duda Anderson es de mis favoritos. Prueba de ello es que lo uso frecuentemente de referencia en mis críticas. Pero soy iniciado todavía, el primer filme que vi de él fue Moonrise Kingdom, la cual critique sin conocer la obra del cineasta, y si hoy leyeras aquella crítica, sinceramente tendría una vergüenza profunda. Entre miles de filmes que vi después y adquiriendo experiencia cinefila, encontré joyas comoLos Excentricos Tenenbaum y El Fantastico Sr. Zorro, entendiendo mejor el genialísimo estilo que creó y adopto en 2001.

     Dicho esto y ahora citándome a mí mismo, llegue a decir que Anderson, Woody Allen y los Coen son las mentes más geniales que tiene el cine contemporáneo. Hoy en día sigue siendo cierto, pero tras leer el argumento del principio, todo se explica con que ellos ¿son buenos observadores? Seguramente, y podría apostar que les gusta también leer mucho, ir al cine, y en el caso particular de Anderson, también ir a galerías de arte. Lo que diferencia a Anderson de cualquier cineasta, es que él creó un estilo propio, con sus propias tomas y colores, los cuales podrían imitarse perdiendo automáticamente el prestigio de autor, ya que ese estilo lo creó Anderson y sólo es de él.

     Otra cosa que he llegado a decir de él, es sobre su universo inocente perpetuo en sus filmes. Sus guiones no son los más complejos, pero el director conjugándolos con la dirección y la post-producción, logra arte puro, y sí, filmes complejos. Sus personajes no viven problemas reales, en parte por eso es tan fácil reírse de lo que les sucede. Pero esa inocencia que caracteriza su filmografía aquí se rompe, con la historia del Hotel Budapest. En esta historia sobre la herencia de Madame D. (Tilda Swinton, otra cara familiar), la codicia da pie a fraudes e incluso asesinatos. Es la primera incursión de Anderson en el thriller, y le quedó, sigue siendo un cineasta en su máxima expresión.

     Todo lo que podrías querer de una película de Anderson está aquí. Sus tomas a 90 grados y su paleta de colores pastel son obligatorios, la diferencia es que han evolucionado de manera impresionante. En escenarios donde abunda el morado y rosa (gracias a lo afeminado de su dueño, Gustave H., vaya, también se le da a Anderson nombrar a sus personajes), notaras que fuera del hotel, en cada locación rige un color, ya sea en una cárcel, en una lugar nevado o en una casa, y eso sí, su fetiche por los animales del bosque también está presente. Y sus tomas ya no son estáticas, aquí Anderson ya se aventura a realizar travellings y planos secuencias, con los que recorre habitaciones del hotel, involucra varios actores en escena y alta composición para sus escenarios. Sus tomas tienen una basta composición. Por todo esto no pueden permitir a Almodóvar o a Paul Thomas Anderson (The Master, Magnolia) que vean El Gran Hotel Budapest, porque se percataran que hay alguien que ya los dejo en el piso.

     A todo lo anterior súmenle un montaje impecable, con el que el director ya juega también con los ángulos de toma, especialmente los picados, dando una continuidad orgánica a sus imágenes. Esto lo digo, porque si buscas una película visualmente perfecta, está es (pese a lo que dije, también le caerá bien a cualquiera ver The Master por este aspecto).

     Pero más pintoresco que sus escenarios son sus personajes y situaciones, para lo que involucra a su dream team y un score tan atinado como en el resto de su filmografía. Es un gusto indescriptible y glamouroso ver desde a Jude Law y F. Murray Abraham en los personajes incidentales, hasta los protagonicos, a Revolori y a Fiennes. Especialmente a Fiennes como Monsieur Gustave H. (insisto, hasta el nombre me parece ingenioso, porque hasta el más pequeño detalle en un filme importa), protector de Zero (Revolori), quien porta todo un código de conducta y, tal cual el Gatsby de DiCaprio, matarías por ser su amigo. El giro de que los persiga un asesino verdaderamente peligroso, vuelve está historia una desventura verdaderamente hilarante, aunque a diferencia de otras películas de Anderson, esta es bastante gráfica, tampoco estoy diciendo que sea un filme serbio, pero no es muy apta para niños, a menos que a las nuevas generaciones les sea común ver una cabeza decapitada en una canasta...

     Y justo aquí vemos las habilidades del autor para escribir guiones, en una nueva colaboración con Hugo Guinness. Aquí Anderson ya no solo ve lo romántico y cómico del asunto, y deja a un lado el tema de la disfuncionalidad familiar (desde los Tenebaum hasta unos niños que huyen de casa) para malabarear con otro tipo de situaciones. Desde asesinatos hasta la muerte de un ser querido (en blanco y negro), desde su filme del 2001 no me sentía triste viendo algo de Anderson. La película no es monótona, y con esto me refiero que sólo provoque un sentimiento en particular en la audiencia, al contrario, Anderson salta de lo cómico a lo trágico, y a diferencia de Gondry con Amor Índigo, aquí le sale muy genuino. Gracias a todo esto, ésta no es una película más de Anderson.

     La persona responsable de revivir la comedia blanca (apuesto lo que sea a que si Chaplin siguiera vivo, mataría por trabajar con Anderson) recorre nuevos rumbos, lo cual me emociona, puede ser banal mi pensamiento, pero esto abre un mar de géneros para el director-escritor. Por el momento, ya presencie que las persecuciones las representa a la perfección con sus tomas de 90 grados. Y si como yo en el 2012, tú no conoces a Anderson, te invito a que lo hagas, veras que con los años es como si en 1920, citándolo de nuevo, no vieras a Chaplin, o en los 80's no vieras a Kubrick.

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Divergente (Divergent)

Director: Neil Burger (Sin Límites)

Actúan: Shailene Woodley, Theo James

País: EUA 2014

*** 

Divergente es la nueva apuesta juvenil, dejando un lado el fin pretencioso y de lucro que implica hacer estas películas, adaptación del libro de Veronica Roth, que habla sobre la búsqueda de la identidad en un futuro distopico.  

     Aquí la premisa da en el blanco, como dije, ésta va dirigida a un público joven que puede identificarse con la historia de Beatrice (Woodley como una actriz en ascenso, tras un gran trabajo con Alexander Payne, y tras casi ser Mary Jane en la nueva trilogía arácnida), quien a sus 16 años debe elegir una facción a la que debe pertenecer. La incertidumbre que generan las decisiones que vienen con la madurez se ven reflejadas en esta ficción.

     La historia se ambienta después de una guerra que deja destruido varios sitios en el mundo, entre ellos Chicago es de los que todavía conservan despojos, que está delimitado por un gran muro que pretende proteger a la gente de los supuestos peligros de afuera. Para mantener el orden público, las labores y la sociedad la dividen en 5 facciones, cada una con diferentes tareas y virtudes. En este contexto, Beatrice que pertenece a Abnegación, cumple la edad para elegir la facción a la que quiera pertenecer el resto de su vida.

     Aunque la gente parezca conforme con este estilo de vida, surgen dos problemas para la protagonista, que se dan con otros varios casos de esta sociedad. Está el hecho de que de escoger otra facción a la que de verdad quiera pertenecer, que particularmente para ella sería Osadía (encargados de la seguridad, además de ser los "precipitados" y con tendencias militares), la alejaría para siempre de su familia. Además, en el examen de aptitudes que le aplican, el cual está diseñado para ser exacto y sugerirte una sola facción, Beatrice resulta apta para más de una facción: "el sistema no te puede catalogar, eres divergente".

     Con esta propuesta, el guión brinda una historia interesante, ya que en la mayoría de los 139 minutos que dura el filme, expone cómo funciona esta distopia y como los jóvenes deben adaptarse al sistema, o ser exiliados en el intento. Porque si no te acoplas a tú facción, especialmente si no estás con tu familia, eres echado al grupo de gente sin motivo o los "sin facción".

     También tiene toques correctos de tensión, ya que la facción de Erudición (encargados del conocimiento), que se apoderan cada vez más del sistema, persigue y ejecuta a los divergentes con la excusa de ser peligrosos. Y sí, las pruebas por las que tiene que pasar Beatrice, o Tris tras entrar a Osadía, la ponen en peligro de exponerse constantemente. Y hasta aquí, el filme resulta altamente entretenido y hasta eso intrigante, especialmente porque conocer un nuevo universo fílmico-literario, con la introducción correcta, hace interesar al público con todos sus "nuevos" detalles.

     Pero es aquí donde el guión muestra tropiezos, tanto en elementos no muy originales, que me imagino están desde la fuente original, como en el desenlace. Porque hay elementos que pareció no importarle a la autora tomar de otras series y ponerlos en su novela, como el futuro distopico super totalitario y dividido a la Los Juegos del Hambre, o en cosas menores como la selección de facciones que me recordó la selección de casas a la Harry Potter. Daría la impresión que quería hacer un fan fiction. Y el desenlace, aquí sí tal vez error exclusivo del filme, se siente precipitado (tal cual una acción de Osadía). Puede ser porque por 2 horas la premisa va de Beatrice adaptándose a la nueva facción, ¡ah claro! y enamorándose del galán Theo  James (cliche que ya es regla para este tipo de historias), y en los últimos 20 minutos cambia drasticamente el rumbo y quien sería antagonista expone sus intenciones, y en este lapso de tiempo el filme busca cerrar la historia. Puede que la secuela (porque el éxito que ha tenido en taquilla ya confirmo el hecho) expanda el universo y haya una mejor historia, pero el desenlace aquí sí se siente forzado.

     Pese a estos errores de guión que no pueden pasarse por alto, entre ellos que la cantidad de personajes no permite a este elenco sólido tener su momento para brillar (Kate Winslet desperdiciada), la realización y post producción merecen reconocimiento por salvar a Divergente de "ser una más".

     Está el director Neil Burger y director de fotografía de Alwin H. Küchler, que dotan de colores cálidos a la ciudad destruida de Chicago, y distintas tonalidades para cada facción, que da una estética cuidada y distinta de cualquier otra película del estilo (como Los Juegos del Hambre). Y hay momentos muy bien diseñados que al verlos, da una buena razón para que esta novela fuera adaptada al cine, como las pesadillas inducidas de Tris o ella viajando en tirolesa  por la ciudad.

     Sin dejar a lado el soundtrack, que no es memorable, pero los temas compuestos especialmente para el filme por artistas pop, parecido a lo sucedido con El Gran Gatsby de Lurhman, son canciones no correspondientes a la época que expresan la euforia que siente Beatrice en el momento, como Hanging On de Ellie Goulding.

     Con sus pros y contras marcados, para bien y para mal, el mayor logro de la cinta es atraparte con una duración que con otras cintas sería perjudicial. Es la falta de originalidad y cálidad en el desenlace lo que no permite a esta adaptación posicionarse entre las grandes. Pero sí da la impresión de dar una mejor secuela. Y diciéndolo de modo sangron, a algunos les servirá de entremés en lo que llega la nueva entrega de Katniss.  

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Capitán América: El Soldado del Invierno (Captain America: The Winter Soldier)

Director: Anthony y Joe Russo (Tres son multitud)

Actúan: Chris Evans, Scarlett Johansson

País: EUA 2014

*** y media 

La última vez que vimos a Capitán América, además de aquel cameo en Thor 2, fue peleando en una épica batalla en Nueva York para salvar al mundo. Si bien ninguno de los dos últimos (y decepcionantes) filmes de los Avengers por separado han logrado esa grandeza del filme del 2012 (5 estrellas en cinemacritic), esta secuela si logra apegarse a la película de superheroes que queríamos ver.

     De las 3 películas que van de la fase 2 de The Avengers, fácilmente este es la mejor (aunque aún falta para ver a Los Guardianes de la Galaxia). Se debe porque a diferencia de las mal logradas/intencionadas Iron Man 3 y Thor: Un Mundo Oscuro aquí no se cometieron los mismos errores: exceso de comedia, falta de acción y falta de un villano/argumento. Puede que haya comedia, pero aquí es sutil y son más aún las patadas y golpes que hay, además que este filme sí aporta algo para la próxima The Avengers: Age of Ultron, no solo por el final post-créditos sino por el desarrollo que tiene el superhéroe en la película. 

      Apenas en los primeros minutos tenemos a Steve Rogers planeando una rescate en un barco, donde él dirige y maneja la mayoría de la acción. Ya desde aquí vemos un seguimiento interesante de los directores, especialmente en escenas rápidas, coreografiadas y truqueadas con stunts, que provocan un inicio fuerte para la historia.

     Los componentes de este filme en general son las estupendas escenas de acción y una historia que incursiona en el espionaje. Por esto último consiguieron a Robert Redford en el papel de Alexander Pierce. Los guionistas involucran a Capitán América con SHIELD, y como resultado también lo involucran con Nick Fury (Samuel L. Jackson), quien aquí se muestra bastante a la defensiva de todo, ya sea de contarle en su totalidad lo que sucede al protagonista, hasta llevar un arma de alto calibre instalada en una camioneta.

     Algo que me ha sorprendido es que en otros sitios de críticas, esta entrega de Marvel tiene calificaciones bastante altas. Y ciertamente está muy bien realizada. En una escena en específico me sorprendió la producción, cuando Rogers está en una persecución y destruye varias paredes de un edificio al correr, la puesta en escena se destruye con naturalidad y no luce dependiente del CGI. Que igualmente el empleo de efectos especiales no es mero adorno como en varias películas gringas de hoy en día, por escenas que gozan de grandes detalles visuales dignos de verse en una pantalla grande, como las escenas de vuelo Sam Wilson (Anthony Mackie) o en el desenlace con los disparos de los Helicarriers donde en una sola toma vemos varias explosiones. 

     La incorporación de el Soldado del Invierno (Sebastian Stan) es vital, ya que no hace extrañar a Red Skull y también da enfrentamientos emocionantes, igual gracias a las coreografías. A este lo complementa otro antagónico, que no te puedo mencionar su nombre ya que es parte de las "sorpresas" de la trama, que está ligado a elementos de la primera película de Capitán América.

     Tiene sus altos y sus bajos, como que la historia es bastante dependiente de pasadas y futuras películas de Marvel e incluso llega a ser predecible. Pero acción no falta y visualmente tiene mucho que apreciar (sobre todo el detalle en las destrucciones y explosiones). Tampoco finjamos, después del speech heroico que da Steve Rogers al cuartel de SHIELD, también estabas a las "ordenes del Capitán".

Noé (Noah)

Director: Darren Aronofsky (El Cisne Negro)

Actúan: Rusell Crowe, Jennifer Connelly

País: EUA 2014

****

En el nuevo filme del explotador de mentes perturbadas, Darren Aronofsky entra al terreno bíblico adaptando una de las historias más populares de El Antiguo Testamento. Puede que se esté metiendo con el que estadisticamente sea el libro más leído en el mundo, pero Aronofsky y el co-guionista Ari Handel demuestran un punto importante de la adaptación cinematográfica en general: lo importante no es hacer una calca del libro, sino apoderarte de la historia, en este caso del personaje.

 

     Noé o "El fin justifica los medios" pareciera distorsionar El Arca de Noé a su gusto, agregando incluso seres mágicos como los que serían gigantes de piedra, para hacer una historia del sello del realizador, y justamente eso es lo que más aplaudo.

 

     La narrativa empieza con un breviario de El Antiguo Testamento, que pasa por la creación del mundo, El Génesis, Caín y Abel, para por fin llegar la generación de Noé, personaje a quien encomiendan salvar la creación. Ya que Él planea mandar un diluvio con el que no destruirá la vida, la purificara. Con dos actos muy marcados, tenemos cómo el protagonista construye el arca para albergar a los animales, quienes siguen viviendo como vivían en el Edén a diferencia del hombre que se ha vuelto un ser impuro; pero en una segunda mitad del filme vemos como Noé y su familia viven en un lugar completamente inundado protegidos por el arca.

 

     Ésta es la producción más grande en la que ha trabajado el director, lo cual pareciera privarlo del estilo que lo ha consagrado, que es el acercamiento extremo y visceral a un personaje desbalanceado, y aunque hacer una historia bíblica de grandes proporciones daba la impresión que lo desviaría, en realidad vemos una maestría para apoderarse de un personaje ya existente y conocido. 

 

      En automático donde se ve más beneficiado este hecho. Es en el apartado visual, especialmente hablando de la fotografía, porque los efectos especiales se llegan a notar desfasados y no logran cumplir con lo propuesto. Así como tenemos a actores que se notan yuxtapuestos en los escenarios o demasiados animales digitalizados, también tenemos partes simbólicas como una secuencia virada en rojo que crea la impresión de un infierno nauseabundo. Por momentos también se llega a dudar de la intención de los realizadores, ya que hay escenas que parecen más animación, y secuencias que se cuentan con mayor velocidad le dan aspecto cortado de un stop-motion. Por si fuera poco, también hay escenarios que parecen sacados del universo de El Hobbit. 

 

     Algo que extrañe al saber que veía algo de Aronofsky fue la música de Clint Mansell, su queridísimo compositor de scores, quien sí participa pero de manera bastante sutil y por momentos convencional. Su batuta pareciera que solo fue requerida para ambientar las secuencias. 

 

     Y todo lo anterior lo dije porque creo que en donde más falla el filme es en estos dos aspectos, pese a la producción. Pero el guión no se llega a sentir pesado, es versatil y muy rico. Rico en todo tipo de momentos, ya sea en escenas épicas cuando empieza el diluvio y Noé debe asegurarse que nadie entre al arca, hasta momentos más íntimos donde Noé duda sobre su misión y la función del humano para la existencia.

 

     El filme se muestra bastante significativo: con las apariciones de Matusalén (un Anthony Hopkins que también se muestra carismático) y las interpretaciones que tiene Noé (Rusell Crowe en uno de sus mejores papeles) de los mensajes enviados por Dios. Los valores y texturas que tienen la Biblia aquí se remarcan con más fuerza, ya que también dan un relato más realista. La incorporación de un antagonista anti-creyente y egoísta con toda una multitud que lo acompaña para meterse a la fuerza al arca y sobrevivir, además de subtramas (también inventadas para esta versión cinematográfica) en su familia como el deseo de Cam por tener una esposa, crean incertidumbre y lucha interna en Noé, creando un personaje más completo y complejo que el de la fuente original.

 

     En esta historia bíblica el punto más visceral y poderoso es la interpretación que nosotros podemos a dar de Dios junto con Noé. ¿Por que le dio la misión? Y más importante, ¿cómo se expresa Él en nosotros? Las escenas donde el protagonista suplica al cielo por una respuesta es donde más se nota esto, y si se dan cuenta es vigente. Por eso existen las religiones, porque las personas interpretan cómo pueden la vida, y el hecho de que haya un creador y no nos responda de manera directa u obvia crean dudas naturalmente. Esto es reflejado en el guión.

 

     Los guionistas no están engañando a nadie, prácticamente destrozaron la historia y le dieron la forma que quisieron, pero es una historia que todos conocemos y los cambios son evidentes, y a mi modo de ver, se apropiaron de ella para dar un mensaje claro y darle más matices a Noé. Porque bien la idea que muchos tienen de personajes como Jesús es que él era tan solo bondad, pero se olvidan que no importa el tiempo ni la cultura, todos somos humanos sin excepción. Y esa es la forma con la que Aronofsky trata a Noé.

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El Crimen del Cácaro Gumaro  

Director: Emilio Portes (Pastorela)

Actúan: Carlos Corona, Andres Bustamante 

País: México 2014

**

Cuando el nuevo cine mexicano, especialmente hablando de Emilio Portes, era difícil de tolerar, llega la propuesta Portes-Bustamante, El Crimen del Cácaro Gumaro, para ponernos realmente a prueba en la sala de cine. La prueba: aguantar seguramente el peor pastiche (o "spoof") que ha visto el cine, porque al menos Scary Movie tuvo su encanto.

     El cine de Portes ya era difícil por si solo, ya que su propuesta de películas con desenlace retorcido y absurdo estaba en la cuerda floja de ser una genialidad o indulgencia. Pero justamente es cómo termina el mago decapitado en Conozca la cabeza de Juan Pérez y como en Pastorela se abre un portal del inframundo en plena obra lo que le daba ese toque diferente y fresco al cineasta mexicano que apenas llevaba 2 filmes. Pastorela fue de mis guiones favoritos del 2011, y lo pueden revisar en los registros de los EMMA. Pero es justo ahora que este realizador no tiene la autoría completa en su guión, que su nuevo trabajo no se puede tomar en serio en ningún momento, lo que hace parecer a todo el filme banal y fatalista para cualquier espectador que disfrute de las historias de cálidad.

     La película, como dije al principio, es como un Sacry Movie pero donde se parodian películas mexicanas. Desde la primera escena tenemos una parodia a Amores Perros y a El Laberinto del Fauno (¿desde cuando esa es mexicana? hubieran agregado a Gravedad de paso en ese caso), todas estas llevadas a cabo en una sala de cine de el Linterna Mújica, único cine de el pequeño pueblo de Güepez. Pero lo importante es el accidente de el cácaro (posible parodia de Alfredo de ¡¿Cinema Paradiso?!) presenciado por su ayudante Memito (respectiva parodia a Toto en la escena, interpretado por Oscar Iván González), lo que desencadena una serie de atropellos entre sus hijos Gumaro (Corona) y Archimboldo (Alejandro Calva) por la herencia que le toca a cada uno. 

     La premisa no está nada mal, e incluso los primeros minutos hacen lucir al filme prometedor, especialmente en el apartado técnico (la cámara dirigida por Portes, posiblemente una de las mejores fotografías del cine nacional, y efectos especiales que por primera vez en una película mexicana se toman en serio), igual por los personajes de Ana De La Reguera que funge como una provocativa femme fatale y un Andrés Bustamante que se aprovecha de su personaje. Pero justamente son todos estos elementos (especialmente personajes) que tratan de conjugar los guionistas los que se salen de control. Lo que empieza como una historia que quiere homenajear al cine mexicano y trata de inyectar lecciones conmovedoras de los valores cinematográficos que se pierden con la cinematografía, se vuelve con cada secuencia más ridículo e intolerable. 

     Portes que llevaba a su modo las historias en sus dos filmes anteriores, ahora se ve pervertido por Bustamante y posiblemente por el tercer co-guionista, Armando Vega Gil. Y para nada digo que sea culpa de los últimos dos, porque me imagino que mientras los 3 co-guionistas escribian el guión se debieron estar carcajeando por las referencias y situaciones absurdas que creaban. Con lo que no contaban es con el hecho que sucede en muchas comedias, que lo que suena gracioso en tu cabeza como chiste local no tiene el mismo efecto en pantalla. Mientras veía la película note lo mucho que desarrollaron a Don Cuino (persoanje de Bustamente) y lo mucho que descuidaron el resto del guión. No vale la pena enumerar cada uno de los errores del filme, creo que eso me volvería en el tipo de monstruo al que se hace burla en una escena, pero es inevitable comparar el poco desarrollo que tienen los hermanos Mújica, que prácticamente son simétricos, y la fuerza con que se mete a Don Cuino en la historia.

     Parodia tras parodia (donde no es necesario conocer de mucho cine mexicano, la mayoría de las referencias son obvias, como la secuencia donde se vende piratería al mayoreo y recitan título tras título distorsionado), el rumbo que toma el filme es tan ridículo que cansa, especialmente por la historia sin sentido y poco original que podría servir para un sketch más no para un largometraje. El guión se siente muy improvisado en la mayoría de la lucha de Gumaro y Archimboldo, en la que gira la mayoría del filme, y no se decide si es una parodia, farsa o caricatura (¿barcos, cohetes, y aviones militares en un pueblo?). 

     Puede que Bustamante se muestre como un gran actor de farsa y se lleve los momentos más graciosos (la plática telefónica que tiene con un gringo sigue dándome risa para ser sincero), además que su personaje se siente por momentos como una justa crítica a la corrupción por las autoridades que en la vida real distorsionan los hechos de una manera absurda que trato de representar este filme (o podemos atribuir una decepcionante explicación que es parte de una parodia a La Ley de Herodes), pero justo él acapara tanto la poca gloria de el cácaro Gumaro, que prácticamente deja seco al resto de la película.

     Los logros de esta producción mexicana son dignos de aplaudirse, la dirección de Portes, la actuación de Bustamante, y la calidad técnica por ejemplo. Pero cuando llegue el desenlace, ya no sabrás si es más tonta la historia en si o los nombres que tienen los lugares y personajes en el guión. El final tiene el sello de Portes, en el que todos los actos desencadenan en algo absurdo-fatalista, pero tras todo un filme que no se tomo en serio pierde su encanto. El Emilio Portes con aires de Woody Allen (me refiero al Allen de Amor y Muerte de 1975, no crean que al de Jazmín Azul o Annie Hall) queda anulado, y al menos yo me quedo esperando que su siguiente película no sea un crimen. 

300: El Nacimiento de un Imperio

Director: Noam Murro (Gente Inteligente)

Actúan: Sullivan Stapleton, Eva Green

País: EUA 2014

*** y media

En 2006 Zack Snyder salía de las sombras con un filme visualmente interesante con escenas de acción y violencia innovadoras. Ya con el tiempo ese se ha vuelto el sello del director. Con 8 años de diferencia se termina una secuela, que al menos con la preocupante noticia para mí, ya no iba a ser dirigida por él, aunque bien sí iba a participar en la producción y como guionista. Más preocupante aún era que el director encargado iba a ser un tal Noam Murro (posiblemente amigo de él) cuya experiencia no pasaba de la televisión y una película llamada... Gente Inteligente (¿sabías que existía?). Si la secuela de un filme excelente como Kick Ass (Mathew Vaughn), que estarían más o menos en un estilo parecido ambas franquicias, se hecho a perder por cambios iguales, la preocupación era justificada. Aunque me siento muy aliviado y feliz porque al salir de ver este filme se superaron todas mis expectativas y me di cuenta que no existe una regla, una secuela incluso hablando de 300 no tiene que ser nefasta.

     Ahora que mi opinión de 300 del 2006 no la considero como un clásico (sí entra en este status) por ser perfecta, porque incluso fuera de las escenas de acción me aburría por cachos, si no que su propuesta era efectivamente original y emocionante, además que parece ser que "¡Esto es ESPARTA! nunca envejecerá. Dudo bastante que alguien piense que con ver 300 está recibiendo una clase de historia del arte (ya les hubiera gustado a las mujeres de esa época recibir el trato que se ve en el filme) o un filme de época de Kubrick. Si estás de acuerdo con mi  micro-crítica del filme del 2006, te puedo decir que esta secuela cumple con los mismos aciertos y defectos.

     Hablando técnicamente el mayor avance que tiene 300: El Nacimiento de un Imperio es que está grabada en 3D, y se merece ver en este formato, ya que si recuerdas las escenas de la antecesora, las tomas incluían varios actores (soldados) en escenas, y aquí el formato nos ambienta y acerca a los escenarios. Y desde The Avengers la tercera dimensión no disfrutaba de escenas tan emocionantes y violentas.  

     Otra comparación con la primera parte, que aquí es muy positiva, es que se saltan mucho los rodeos y el bla bla bla, y desde un principio ya hay escenas de combate, que para fortuna de todos no se nota un cambio de director. No sé que tanto influyo Snyder (con los proyectos que tiene de Superman no creo que mucho) pero Noam Murro sabe imitar sus tomas e incluso tiene aportaciones interesantes que se benefician mucho con el 3D. Con el puro trailer lo notas, como la escena donde un soldado salta hacia un barco y la cámara lo persigue. Hablando del trailer, en este hay una fracción mínima del nivel total de violencia y acción que hay en el filme, lo cual es muy bueno porque sobran ejemplos donde desde los avances se ven las mejores partes de otras películas.

     La línea narrativa aquí es muy interesante ya que más que ser precuela o secuela directa del primer filme, la línea de tiempo es conjunta a lo que hacían los espartanos con su ejercito de 300 hombres contra Xerxes. Aquí la perspectiva es de los ateneos dirigidos por Themistokles, hay referencias a la primera película y se logra enlazar acertadamente  ambas historias. Pero viendo lo negativo, la adaptación de la novela gráfica "Xerxes" de Frank Miller, que es llevada a cabo por Snyder y Kurt Johnstad tiene baches y justamente es en las partes de diálogos, se nota que los escritores querían pasar rápido por estas escenas e incluso decoran con comedia algunas partes, por suerte ésta no excesiva, pero Snyder sigue haciendo notar que su fuerte es lo visual no lo escrito. Y personalmente sentí esta secuela con un ritmo más rápido.

     Vemos un poco más de Xerxes y su origen, pero la antagonista que nos introducen aquí es Artemisa (interpretada por la todavía monofacetica Eva Green, que para su suerte queda muy bien aquí su actitud femme fatale), quien no solo aporta más que Xerxes y resulta ser una contrincante digna en batalla, sino que también le da su tono serie B al filme (subgénero en el que casi entra la primera película) con momentos desde besar una cabeza decapitada hasta tener sexo diplomático en 3D. Si bien no respeta esto el tono de 300, tampoco se hace un cambio radical como lo ha hecho Marvel con sus últimas películas (¡te hablo a tí Iron Man 3 y Thor 2!).

     Si bien la película es bastante entretenida y respeta a su antecesora, repito que fuera de combate es posible que tú atención se disperse y llegue una inevitable sensación de "estoy viendo más de los mismo", incluso se repiten los personajes de padre-hijo en el ejercito de los atenienses, y tal vez faltaron más esfuerzos para superar a 300, que insisto la veo lejos de ser perfecta. Pero esto se compensa mucho con los combates, el slow motion, las coreografías y la violencia. ¡Ah! Permite que tu niño morboso se divierta un rato.

     Tan básico como recordar que tanto te gusto la antecesora y seguro esta secuela cumplira con la misma calidad. A fin de cuentas, digo satisfactoriamente que yo no me quede con ganas de nada. 

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El Sueño de Walt (Saving Mr. Banks)

Director: Jonh Lee Hancock (Un Sueño Posible)

Actúan: Emma Thompson, Tom Hanks

País: EUA 2013

*** y media

Hacer cine es complicado. Cineastas desde Ed Wood con paupérrimas cintas serie B hasta Alfonso Cuarón con su joya técnica Gravedad nos lo pueden confirmar. En este caso el propio Walt Disney, que pese a su muerte su compañía debe de llevar más de cien películas producidas, ha tenido difíciles negociaciones para obtener varios derechos de autor a lo largo de su filmografía. El 5 filme como director de John Lee Hancock pretende hablar de uno de los casos más complicados para compañía del ratón.

     Ignoro la completa y larga historia de Disney como productora, pero después de ver Saving Mr. Banks o "El Sueño de Walt", creo que llevar a Mary Poppins a la pantalla grande ha sido efectivamente uno de los dolores de cabeza más grandes que ha pasado la compañía y su creador. Las películas que hablan sobre hacer películas como Ed Wood de Tim Burton suelen mostrar la etapa de producción de rodaje, mientras que este filme opta más por mostrar la interesantísima parte creativa, en este caso modificar el guión y convencer a la autora que la el resultado final no la defraudara.

     Aquí nos hablan que Walt (por que "Sr. Disney" era su padre, y no le gusta que le llamen como a su padre) le hizo la promesa a sus hijas que haría la adaptación del cuento de Mary Poppins que disfrutaban en su infancia. El tipo de persona que nos venden que fue Walt Disney nos dice que el proyecto lo apasiono a tal grado que trato de convencer a Pamela Travers, la autora, por 20 años para obtener los ansiados derechos.

     La protagonista es justamente la sangrona (insisto, cómo nos la venden) P. L. Travers, quien en ese entonces lleva años sin escribir algo nuevo, durante el periodo de tiempo mencionado no cedió los derechos a Disney. Tienen que pasar muchos años y ofertas para convencerla de viajar a California a revisar el proceso creativo de la película que podría ser. En el camino ella es despectiva con quien la quiera ayudar y pertenezca a Disney, incluso a su propio agente. El guión está desarrollado de tal forma que entendemos su manera de ser y porque defiende con tanto empeño su obra, y esto es interpretado de manera radical por Emma Thompson.

     La historia podríamos decir que está contada en dos partes que se van alternando. Está la infancia de Pamela (¡más bien la Sra. Travers! si ella leyera esto me mata) con su humilde familia y un padre que pese a sus buenas intenciones es muy problemático, y esto no solo es influencia en su cuento, también en su pesada forma de ser. Muy contrario al Gatsby interpretado por Leonardo DiCaprio, a esta protagonista no da ganas de tratar con ella, cosa a la que se aferra Walt Disney interpretado por Tom Hanks que cuida por cuidar una sana y amigable imagen. Aunque tal vez suavizaron un poco al personaje de Travers (al final de la cinta hay una grabación real con una conversación con ella, además que es sabido el hecho que no disfruto nada de la versión final de la película), su actitud es tan terca y pedante que al menos a mí me hizo pesada la película por momentos, pese que fue interesante ver el origen de algunas cosas del filme de 1964 como los números musicales. 

     El montaje que tiene este filme tiene un doble filo que creo que la termina beneficiando. Cuando vemos las partes de la infancia de Travers, bien hay momentos cautivadores, pero también se sienten como distractores de la trama principal que también sería la interesante (las conversaciones con Disney y su equipo). No puedo negar que esto da dinamismo al filme, porque no me imagino tener que compartir más tiempo con el personaje de Emma Thompson, pero sobre todo tiene un efecto muy bonito en el desenlace de la película cuando vemos lo que ella (supuestamente) sintió y recordó en la premiere de la versión final de Mary Poppins.

     No sólo cuenta con las grandes actuaciones de Thompson y Hanks, el elenco tiene actores como Paul Giamatti interpretando personajes secundarios agradables además y esplendidas caracterizaciones de los guionistas y compositores Don DaGradi y Walsh.

     El ambiente de cuento creado por el director y la música seguramente se separan un tanto de los hechos reales, que eso también habla de un buen trabajo de los guionistas Kelly Marcel y y Sue Smith al saber jugar con nuestros sentimientos. Y recuerdo lo que dice Pi al terminar de contar las versiones de su historia en Una Aventura Extraordinaria: "¿que versión prefieres, donde peleo con el cocinero por mi vida o la fantástica con el tigre?, en ambas pierdo a mi familia y quedo naufrago". En el caso de el El Sueño de Walt, en ambas se termina el filme de Mary Poppins y sobre todo, P. L. Travers era una sangrona.

 

12 Años Esclavo (12 Years a Slave)

Director: Steve McQueen (Shame, Deseos culpables) 

Actúan: Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender

País: EUA, Reino Unido 2013

**** y media

El cine tiene una complejidad por lo que es considerado un arte, para el cual varios elementos deben coincidir y crear un lenguaje, Steve McQueen desde su filme del 2011, Shame, expone esos elementos con planos secuencias, le gusta dejar rodar para desarrollar un verdadero trabajo actoral en el set, y justo esto le ayuda para crear escenas brutales en su trabajo más reciente uno de los filmes más entrañables de los últimos años. McQueen colaborando con el guionista Jonh Ridley y el actor Chiwtel Ejiofor hacen justicia a la injusticia vivida por Solomon Northup narrada en el libro que escribió tras ser 12 años esclavo.

     Tengo la idea que al hacer una película basada en hechos reales, especialmente en Estados Unidos, se suelen exagerar los hechos contados para crear un mayor impacto. En este caso, hasta se es sabido que cuando Northup publico su libro, hubo gente busco a Edwin Epps (personaje interpretado por el actor fetiche del director, Michael Fassbender), uno de los dueños de esclavos en la historia, para preguntarle si lo narrado era cierto y él lo asentía sin pena. Pero aquí no es tan solo la injusticia la que nos atormenta como espectadores, influye cómo es narrado, y es cuando vemos que un actor no solo sirve para fingir y un director para ponerse detrás de la cámara.

     En escasos minutos de iniciado el filme ya vemos a Northup (con la visceral actuación de Ejiofor) siendo azotado al negar su esclavitud. Cómo no lo iba a negar rotundamente, si un día antes eras un violinista con esposa e hijos, lo que en ese tiempo de esclavitud se conocía como hombre libre. Si eres de los que aclama a McQueen por su estilo pulcro en Shame, aquí esto se hace extrañar, ya que el guión, que por primera vez en su filmografía en largometrajes no es escrito por él, no permite que su historia se cuente con tomas largas en su totalidad, pero la calidad del guión adaptado y el uso de estos plano secuencias en las escenas de tortura hacen olvidarnos de esto ya empezado el desarrollo.

     Su antiguo modo de vida como hombre libre y su secuestro son contados con agilidad, la suficiente para que desde un inicio presenciemos los tormentos de la nada grata travesía de Solomon. Las escenas de tortura funcionan gracias a la dirección y a la actuación de Ejiofor. Secuencias donde es ahorcado, azotado, o donde otro personaje es torturado, específicamente el de Patsey (Lupita Nyong'o), superan el concepto que tenemos de crueldad por como descaradamente McQueen deja la cámara por un tiempo notorio enfrente de sus personajes, contagiándonos el deseo de que ya acabe la toma y con cada segundo incrementa nuestra incomodidad. Me llegue a sentir criminal de ver eso sentado cómodo en una sala de cine. Pero lo quien hace esto que se sienta como una experiencia genuina es Ejiofor, especialmente por su llanto, que es muy puro y al escucharlo, con el puro sonido, logra transmitir toda la impotencia y dolor ante la situación, no es un llanto dramático como el que lamentablemente realiza Nyong'o, que en uno de los puntos cumbres filmes no la alcanza toda su grandeza al no hacer los gestos y sonidos necesarios para transmitir lo que vive su personaje (¿o será que a este punto Ejiofor  la opaca en el filme?).

     Ridley desarrolla la historia, que en conjunto de la producción más ambiciosa en la que ha estado McQueen siendo un filme de época perfectamente ambientado, y una riqueza de personajes y actores de calidad (para que hacer una lista inecesaria de nombres, en cada escena destaca alguno, el que merece mayor mención es Fassbender que para este punto ha de entender a la perfección el estilo y exigencias de su director) que dan mucho dinamismo a la película. 

     Puede que en la larga estadía con Epps decaiga un poco el ritmo, y que las intenciones del personaje de Brad Pitt les faltan justificación, pese que la historia es real y efectivamente llego el momento donde Northup dejo de ser esclavo y escribió su libro (en el filme citan varias veces que los negros que leen y escriben son los que tienen peor suerte, por lo que el protagonista no tiene al alcance tinta ni papel), pero a mi modo de ver y en el progreso de Steve McQueen como cineasta, el filme es perfecto. Si alguien sabe como crear experiencias y emociones con la camara es McQueen, y si no lo crees, quiero ver tu expresión cuando al final de su travesía Solomon no tenga más que decir que "lo lamento".

 

Ella (Her)

Director: Spike Jonze (Donde Viven los Monstruos)

Actúan: Joaquin Phoenix, Scarlett Johanson

País: EUA 2013

*****

Ella, cuarto filme como director del melancólico Spike Jonze, se vende en un principio como una historia de amor, pero el también guionista de películas de la marca de Jackass teje una crítica al empleo de la tecnología, además de retratar una sociedad actual, traza una posibilidad real de a dónde nos dirigimos, la posibilidad más realista que se puede ver en un filme pienso yo.

     Tal vez yo sea una minoría o esto se convierta en tendencia, pero claramente la historia (historia, no guión) por Spike Jonze no es perfecta, lo que vemos en este filme es la relación entre el no muy sociable Theodore (Joaquin Phoenix y su versatilidad) y el sistema operativo autoproclamado Samantha. Sí, el argumento es difícil de tragar pero Jonze plantea un ambiente donde eso es aceptable, es normal, y se nos plantea la pregunta también base de la trama: ¿es muy distinta una relación (algo que se ha llegado a volver tan artificial como una computadora) con una persona a una computadora tan perfectamente diseñada que tiene los mismos sentimientos que un humano? El problema de que leas esto en mi crítica es que tal vez entres a ver la película con una mentalidad pre-fabricada, pero una vez que te dejas atrapar por la historia, puede que esta pregunta te genere dudas, a tal grado de también cuestionarte que tan genuinas son las parejas (dígase novios, esposos o como gusten) actualmente. Definitivamente esto será causa de un debate interesante fuera de la sala de cine. 

     Entonces insisto con mi punto, Ella no te atrapa por su historia, tampoco es ésta por la que le puse 5 estrellas (para esta calificación considero que además de ser una película sin errores, debe ser material de algo de lo que se seguirá hablando años después de su estreno), es por el universo perfectamente creado por su autor, un universo que no proviene de algún libro u otra fuente, sino que es completamente sacado de la cabeza de Spike Jonze. En una ciudad futurista, no opta por luces, robots ni otras otras predicciones banales, las ciudades tienen un aspecto nebuloso (¿contaminación?) retratado por Hoyte Van Hoyteme en una de las mejores fotografías del año. Tenemos toda una sociedad estilizada, donde los hombres son los más homogéneos con sus pantalones de vestir y camisas que no se apegan a la moda actual, este estilo es adoptado fielmente por Theodore.

     Pero el análisis más interesante despierta a la par del filme. En los primeros segundos, con la introducción del protagonista, Theodore parece dictar una carta romántica, en donde el director nos oculta varios detalles de lo que está ocurriendo haciendo un close-up extremo al rostro del personaje. Cuando Jonze aleja la cámara, nos damos cuenta que así se escribe en ese futuro sin necesidad de las manos, y no es para alguien que él conozca, él está en su zona de trabajo donde varios más redactan cartas al igual que él. ¿Se dan cuenta? Esto es de las cosas importantes de la película, no solo la tecnología ha avanzado, la sensibilidad humana ha sido inversamente proporcional y la gente paga para que otros redacten cartas para sus seres queridos, las cuales ya se escriben a computadora no a mano.

     Creo que nadie en este universo de Jonze se escapa de esto, tanto así que los sistemas operativos ya no solo se fabrican para facilitarnos lo mas posible la vida (leer nuestros correos en el metro, celulares que ya son solo una pantalla y son controlados por voz, encienden las luces de nuestras casas con nuestra llegada), sino que se crea un nuevo modelo, base de la trama, que ya se involucra emocionalmente con nosotros. Tal vez aquí la ex-esposa de Theodore tenga razón y esto fue creado para personas que no pueden lidiar con sentimientos reales.

     La trama funciona a tal grado que podemos creernos esto, Samantha es solo una voz pero es perfecta para el protagonista, pero un momento... ¿que no fue creado/a para eso?, para ajustarse al consumidor. Este producto vende, en este universo varias personas buscan su molde romántico (a los malaventurados en la vida real también les funcionaría) y lo vemos con personajes incidentales que también interactuan con sus teléfonos. El escape a esta tecnología lo encontramos con las 2 (3 si contamos a la pequeña participación de una Olivia Wilde que se aleja de los blockbusters) mujeres más importantes para Theodore, su ex-esposa Catherine (Rooney Mara sin colaborar por esta vez con David Fincher) y su tierna amiga Amy (Amy Adams también versátil), con quienes Theodore y nosotros tenemos un punto de comparación entre la relación con Samatha y estas 2 (3) mujeres. 

     Ella no evita los momentos emotivos, los cuales tal vez no conecten con la audiencia que no concuerde con la trama, pero es notorio lo personal que hizo Jonze su nuevo filme. Ciertos diálogos parecen tener origen en experiencias románticas reales, "quisiera poder rodearte con mis brazos", "no uses tanta lengua", que transmiten sentimientos genuinos del guionista-director. Esto no brilla por ser un Annie Hall o (500) Días con ella, sino por su crítica a lo que entendemos por amor y compartir la vida con alguien, con tono de ciencia ficción, sin miedo a exagerar lo que ocurriría al relacionarse con un objeto como una computadora: citas dobles con solo tres personas, macro infidelidades, y cierto vacío en el protagonista. Pero el punto cumbre como escritor de Spike Jonze, además de todo el contexto y premisa, en diálogos es en la canción "The Moon Song", colaborando en la música con Karen O de los Yeah Yeah Yeahs, dando una letra poética y sentimental, además de un canto esplendido de Scarlett Johanson.

     Ante todo predomina la ciencia ficción, porque si bien tiene su parte sentimental Ella sirve como combustible para la reflexión y más importante aún la imaginación. Imaginación de una situación futura que retrata la dependencia tecnológica que vivimos hoy en día, imaginación para los escenarios y paleta de colores que fusiona el director (aspecto que da una voz propia al filme), originalidad para crear personajes dignos del actorazo Joaquin Phoenix, misma imaginación para crear situaciones tanto cotidianos como un poco más fantásticas (final abierto de lo que ocurre con Samantha). Ella es el ejemplo perfecto de un realizador sin límites en su creatividad, que expresa sin indulgencias, pero lo que me importo más a mí es como sería en toda buena ciencia ficción escarba de manera indirecta cierta parte del ser humano de la que no estamos tan conscientes. Solo que no busques respuesta a si una relación es algo genuino hoy en día, un filme tan brillante como éste abre más la incógnita.

Escándalo Americano (American Hustle)

Director: David O. Russell (Los Juegos del Destino)

Actúan: Christian Bale, Amy Adams

País: EUA 2013

*****

El nuevo filme por David O. Russell, para quien las premiaciones-nominaciones ya deben de ser su pan de cada día, es una gran película de estafas con estética vintage y un reparto envidiable, pero ante todo, un filme provocativo.

     Escándalo Americano habla de Irving Rosenfeld (Bale), dueño de una cadena de tintorerías pero ante todo, un timador de primera. Antes de conocer su oficio, sabemos que él es un ser imperfecto a toda costa, no es alguien atractivo (un actor que destroza la creencia del typage* al ser muy accesible para los cambios de peso, basta hacer la comparación de su personaje en El Peleador, como Batman y en este filme), tiene sobrepeso y presenciamos cómo cubre su calvicie todas las mañanas con sumo cuidado. En la historia narrada por él y su amante Edith (Admas), comenta que fue su seguridad lo que la conquistó, además de contarnos su pasado, cómo se conocieron, cómo hicieron crecer la compañía de prestamos falsos de Irv y su arresto por Richie DiMaso (Bradley Cooper), ambicioso-pretencioso policía que los quiere utilizar para atrapar a otros criminales.

     La estafa americana contiene una historia impredecible llena de engaños, y en cuanto al género de crímenes es una de las historias más frescas y  originales que he visto. El filme no retrata una constante persecución o un plan muy complicado e inverosímil muy común en las películas del género. Los guionistas Russell y Eric Warren Singer crean triángulos amorosos y personajes a los que no nos conviene apostarles ni encariñarnos con ellos, y esto es lo importante de una película impredecible, el final siempre luce borroso y se prepara para sorprendernos, y en este caso ¿por qué no?, hacer trizas a alguno de sus personajes.

     Además, la estafa americana nos remonta a una época más glamourosa, con la misma intención de El Gran Gatsby (Baz Luhrman, 2013) pero mucho menos decorada, donde el director opta por ambientes juguetones, muy parecido al afiche de Wes Anderson (si lo notan, la mayoría de la filmografía de Anderson se ambienta en una época parecida), lo que resulta gracioso porque películas como Moonrise Kingdom de este director tienen un ambiente muy inocente, mientras que Escándalo Americano es como la versión adulta de este estilo. 

     El elenco fetiche de David O. Russell está aquí, no podía pedir más para hacer su "dream team", incluso uno de los papeles pequeños, el peligroso mafioso Victor Tellegio, es parte de un cameo sorpresa de una leyenda viviente, también favorito de Russell. Jeremy Renner,  se entrega al papel del ingenuo-adorable alcalde Carmine Polito, donde su relación con Irving está perfectamente desarrollada para que nos remuerda la conciencia en la conclusión de la historia, y lo vemos fuera de sus zona de comfort, ya sea de la Zona de Miedo (Kathryn Bigelow, 2009) o como héroe de acción. 

     La galería de personajes deliciosamente ridículos-imperfectos son una bomba de actuación, y hay de donde escoger. Christian Bale dotando de porte Irving Rosenfeld en el hasta ahora mejor papel de su carrera se luce ya sea por su cuenta arreglándose su peluquín en los primeros minutos, o peleando con el resto de los personajes: con su esposa Rosalyn (Jennifer Lawrence imperdible), igual de ingenua que Carmine pero con peores intenciones, pidiendo a gritos atención y metiéndose en los asuntos de Irving complicando más su existencia; con su amante, la supuesta Edith inglesa, que no le gusta ser el segundo plato de Irving; y con el endeblucho (de personalidad, claramente no hablo a la hora de golpear a su jefe Stoddard) policía DiMaso, un Bradley Cooper genial perdiendo la cabeza mientras habla por teléfono y que es capaz de lo que sea para salir en primera plana, lo que sea menos perseguir a los criminales de verdad.

     Con solo un filme de diferencia, pasando de Los Juegos del Destino a un Escándalo Americano, David O. Russell obtiene un lenguaje cinematográfico más rico. Ya sea imitando por momentos a Wes Anderson especialmente en la presentación del título del filme, con tomas Tarantinescas desde adentro de una cajuela, con una cámara inquieta que rodea a los personajes, con planos más pacientes y movimientos sutiles con los que vemos hablar a un personaje mientras hace sus expresiones con las manos, o con escenas memorables como una cámara en cuasi primera persona que persigue a la sensual y confiada Jennifer Lawrence dirigiéndose hacia unos socios de la mafia para romper el hielo en una fiesta (en un cambio de foco digno de Paul Thomas Anderson en The Master).

     Después una historia juguetona, tras explotar las posibilidades del género de crimen, con grandes actuaciones, y un una última secuencia que cierra con fuerza (esplendido uso de música) esta historia, Irving remata con su mensaje de supervivencia, la cual según él siempre cambia, y esta es posible por la estafa. Escándalo Americano es co-escrita y dirigida por la nueva sensación del cine gringo, David O. Russell.

*Cuando se escoge a un actor para cierto papel por tener las mismas características físicas del personaje más que por su actuación, eso es llamado typage.

 

El Lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street)

Director: Martin Scorsese (La Isla Siniestra)

Actúan: Leonardo DiCaprio, Jonah Hill

País: EUA 2013

****

El nuevo filme del director y documentalista Martin Scorsese, es una adaptación del libro que el propio Jordan Blefort, en quien se centra la película, escribió. Que para el guión Terence Winter y el ojo del director eran sinónimo de una gran historia de excesos. Y más vale que te sientas listo para 3 horas de fraudes, sexo y drogas.

     El Scorsese que hace El Lobo de Wall Street no es el mismo que nos trajo joyas como Taxi Driver o Buenos Muchachos, tenemos a un cineasta que tal cual Belfort se toma muchas libertades. Pero si bien no tenemos al cineasta en su máxima expresión, si tenemos a un realizador con una voz y una experiencia que contar.  

     El personaje que desarrolla Terence Winter está hecho a la medida para DiCaprio, que si bien no es su interpretación más memorable en su larga e impecable trayectoria como actor, si permite al actor representar las excentricidades de este lobo entusiasta que empezó sus días en Wall Street con el deseo de volverse millonario. Es justo DiCaprio quien nos introduce en este mundo histérico con su voz en off, entrando a Wall Street, siendo un Jordan Belfort totalmente reservado y con falta de carácter, muy contrario del Jordan que veremos el resto del filme.

     ¿Pero quien corrompe a este joven de buenas intenciones? Si ya viste la película es obvia la respuesta, pero me interesa analizar esta parte, especialmente por la breve pero no por eso menos genial interpretación de Matthew McConaughey. Es el corredor de bolsa Mark Hanna, interpretado por este actor, quien le pone el ojo al joven emprendedor, y en el primer almuerzo que tienen juntos, él le resume las cosas en un cuasi monologo divertidisimo, que abarca temas como drogas y masturbación, que son indispensables según su explicación para sobrevivir a este empleo demandante pero de grandes recompensas.

     En un paseo rápido de los siguientes meses de Jordan, se hace amigo de los clubes nocturnos y de los excesos de Mark Hanna le propone. Pero su transformación a lobo empieza con lo que parecería un infortunio, lo que en Estados Unidos recuerdan como el "lunes negro", que deja a nuestro emprendedor sin trabajo. Sin dejar a un lado el empleo como corredor de bolsa, recurre a lugares bajos donde venden acciones de centavo, de las cuales él aprenderá a cómo trancear con ellas, quitarle el dinero a le gente y subir el primer escalón de lo que será su propia firma, su imperio en Wall Street.

     El Lobo de Wall Street o "El libertinaje de Scorsese" toman la firma creada por Belfort como un lugar sin reglas, las cuales tampoco rigen la vida del protagonista, ni de muchos quienes lo rodean, y esto es narrado con la misma libertad. La historia que por momentos padece de alguna lucha de fuerzas, la cual en su momento es liderada por el policía Patrick Denham (Kyle Chandler), compensa esto con la vida de excesos que llevan los protagonistas, creando una utopía donde los fraudes ni violaciones a ley son tocadas por las autoridades. 

     Al igual que el cuasi monologo de McConaughey, hay varias conversaciones largas que rayan el nivel de lo absurdo (el buen absurdo, como los Coen) y no se toman muy enserio. Por otro lado están los momentos de avaricia que sin pena alguna se llevan a cabo en cualquier lugar, narrados con una histeria digna de Gaspar Noé (Irreversible, Entra al vacío), con una que otra secuencia digna para sufrir un ataque epiléptico en la sala de cine, sin dejar a un lado los momentos grotescos como Belfort y su mano derecha Donnie (Hill) sufriendo el efecto de las drogas o la degradación de una de las mujeres en su trabajo al raparse por dinero. Esa vocecilla que nos insiste que algo saldrá mal en esta historia de fraudes no cesa, y el encargado de mantenerla viva es Denham.

     Llena de momentos negros tanto cómicos como dramáticos y de una rica variedad de personajes, este viaje de excesos es ante todo una galería de escoria, escoria que es la gente común que si bien no son criminales ¿no envidian vivir sin restricciones tal cual lo hizo nuestro emprendedor en este largo filme (donde no se sienten los minutos en la sala de cine)? Es la misma escoria que posiblemente ve Denham al viajar en metro después de dejar su trabajo de bien (¿pero insatisfactorio?), misma escoria a la que Belfort da una conferencia de emprendedores, donde la historia no se concreta al ser un círculo vicioso de anti-valores. Gracias Scorsese, ahora odio mi existencia.

 

El Gran Maestro (Yi Dai Zong Shi)

Director: Kar Wai Wong (My Blueberry Nights)

Actúan: Tony Leung Chiu Wai, Zhang Ziyi

País: China 2013

**** y media 

En la nueva película de Kar Wai Wong como director y co-escritor, narra una cuasi biopic de Ip Man (Chiu Wai), entrenador de arte marciales, quien vivió la invasión japonesa en 1938 y fue reconocido competidor de la familia Gong.

     Hablar de la historia de El Gran Maestro me es complicado personalmente, ya que además de ser ignorante de todos los estilos y artes marciales que derivan del kung-fu que se practicaban en esa época, porque decir que Ip Man hacía kung-fu es una descripción muy incompleta, ciertamente el guión por Kar Wai Wong, Jingzhi Zou y Haofeng Xu no es una lista de hechos de la vida de este peleador-entrenador como acostumbran las biopics. El guión busca dar pie a una serie de peleas estilizadas por el director más que narrar una historia, que podría decirse que sí lo hace pero a modo de resumen, así como conocemos a Ip Man la misma importancia se la da a Gong Er (Ziyi) y al antagonista Ma San (Zhang Jin). La descripción que doy en el primer párrafo es casi toda la historia, pero que esto no les haga creer que este no es un filme excelso, porque tal vez es justo eso lo que no ven algunos sectores del público, y tal vez una de las imperdonables razones por las que la Academia no la nomino a Mejor Película Extranjera. 

     El Gran Maestro o "La Belleza Cinematográfica (recordando la raíz etimológica de cine: movimiento)" sigue a gran detalle las batallas libradas por los tres personajes mencionados, ya sea en combates cuerpo a cuerpo o por los cambios que hubo en aquella época, como la invasión por los japoneses. Tal cual un microscopio, el director persigue con close-ups las acciones de los personajes y como afectan al entorno (un pie que pisa y salpica la nieva del suelo, una gota de sangre que cae, polvo que se levanta, etc), además de cambiar las tomas en microinstantes para seguir los combates en lugar de optar por el plan secuencia. Si bien Wai Wong exige tu atención, serás recompensado con un goce visual que no vemos de forma muy seguida en el género (llamalo cómo quieras: acción, artes marciales...), acompañada de una de las mejores fotografías del año. Fuera de combate también encontramos esta belleza, especialmente con la disminución de cuadros por segundo que dan la impresión de cámaralenta, pero en realidad crean la impresión de una yuxtaposición de imágenes.

     El encargado de las coreografías como lo menciona el trailer del filme, es el mismo encargado de la dirección de stunts en Matrix, Kill Bill, y El Tigre y el Dragón, Woo Ping Yuen, quien verdaderamente hace que este trabajo se llame La Belleza Cinematográfica. Sus coreografías que con otro director y actores seguramente se verían ridículas y como un estereotipo, son completas y emocionantes, realzando un género que los efectos especiales lo hizó parecer obsoleto. Contrarrestando esto, el director opta por Woo Ping y por un sonido hiper realista, que en la sala de cine es envolvente, puedes escuchar cada patada y golpe en tu oreja.

     Con una narrativa genuina, Ip Man divide su vida en estaciones del año, que inician con imágenes congeladas en blanco y negro aparentando ser una foto. Incluye elementos de filme histórico como leyendas en la pantalla que narran lo sucedido en la época, las cuales bien pueden tener una pantalla negra de fondo o alguna secuencia terminada que agrega emoción, como Ma San acabando de masacrar a un grupo de hombres.

     Usando elementos más cinematográficos (sonido, composición de cuadros, tomas, coreografías) El Gran Maestro crea desde peleas emocionantes (Ip Man dando lecciones) hasta impactantes (Ma San abusando de sus habilidades), sin dejar a un lado los momentos genuinos: "no tiene nada de malo expresar mis sentimientos" diría Gong Er por su relación de cuasi amor con el protagonista. Más que ser un buen filme de acción, es una gran película.

     Gracias Kar Wai Wong.

La Increíble Vida de Walter Mitty (The Secrte Life of Walter Mitty)

Director: Ben Stiller (Una Guerra de Película)

Actúan: Ben Stiller, Kristen Wiig

País: EUA 2013

*** y media

Viendo de lejos la historia del nuevo filme como director y protagonista de Ben Stiller parece una gran ironía, que podría decirse que es sobre Walter Mitty dejando de ser Walter Mitty. Sí, por el estreno de esta película me entere que esta es una de las varias adaptaciones que se hacen del personaje de James Thurber, que en Estados Unidos el nombre sirve como referencia para referirse a un hombre que fantasea más que vivir la realidad.

     Aunque habrá exigentes que digan: ¿por qué Stiller?, la premisa da más para Spike Jonze (Donde Viven los Monstruos) o incluso para Michel Gongry (Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos); pero contradiciendolos, debo decir que esta fue la oportunidad de mostrar que el actor incursionando como realizador fue capaz de quitarse la estampa de payaso y hacer algo más.

     El guión escrito por Steve Conrad no titubea en su introducción para exponernos a Walter (Stiller), quien si bien no es infeliz, está hundido en la monotonía, la rutina, y la introversión que no lo permite destacar y da pie a que lo pisoteen. Su imaginación lo compensa creando situaciones desde desquitarse de sus abusivos hasta escenas emocionantes y surrealistas donde cualquier heroe de acción se quedaría corto. Trabaja en la revista Life (tal vez tenga que ver con que sus fantasías sean visualmente llamativas) con las fotografías análogas o área de negativos,  que pronto se transformara en una revista en línea, haciendo obsoleto los antiguos métodos, incluso a los mismos trabajadores que no sobreviviran la "transición", como lo llama el encargado de despedirlos Ted Hendricks (Adam Scott). Para la última portada impresa se quiere usar una foto especial del fotógrafo Sean O'Connell (cameo de Sean Penn), también colaborador del protagonista, fotografía que desaparece y de quien es responsable Walter, que emprende una larga travesía para encontrar al fotógrafo y tal vez el negativo perdido, inspirado en ésta y otras situaciones por su compañera de trabajo y en un principio amor platónico, Cheryl.   

     Las personas cercanas a él lo saben, se pierde mucho en su mente, o se desconecta, y esto da pie a escenas de ensueño literalmente, donde Stiller trata de lucirse con la dirección. Pero esto es reemplazado por una aventura de verdad, donde ya no hará falta la fantasía para que nuestro, ahora sí, héroe viva momentos emocionantes. De iniciar en su lugar de trabajo pasara a subirse en un helicóptero en movimiento, pelear con un tiburón, y escapar de un volcán en erupción, todo para resolver el misterio (como lo llama Cheryl) y no perder su trabajo, pero será recompensado con algo mejor a cambio. Y creo que esto es lo mejor del guión, el personaje tiene un rumbo claro, y de manera casi convincente vemos una aventura de la vida real que sorprende sin caer en excesos, no más de los necesarios. Solo tal vez no sea tan verosímil sus motivos para emprender el viaje, pero como dirían en Gravity, disfruta el viaje, vale la pena ver el cambio que tiene Walter con el paso de la trama. 

     Stiller y Conrad hacen la mancuerna ideal para dar estilo a la narrativa y crear escenas atractivas. De vez en cuando hay leyendas yuxtapuestas en los escenarios que expresan las emociones de Walter, y la premisa se toma en serio la expresión "realidad que supera a la ficción". Además de las escenas emocionantes, la secuencia de Stiller montando patineta en la carretera me pareció muy grato verlo en pantalla grande. Incluso fue ingenioso la dinámica que crean entre el protagonista y Todd Maher con sus llamadas telefonicas, que aumentan la impresión de las hazañas que va haciendo Mitty a lo largo del filme. Director y guionista saben hacer una película de buen contenido y entrañable. Creo que el único problema es que algunas de las fantasías más espectaculares de Walter ya las vimos en el trailer, y que una referencia hacia El Curioso Caso de Benjamin Button es algo absurda, pero eso no quita que quede bastante que ver de este largometraje y que casi en su totalidad sí se toma en serio.

      A final de cuentas, Ben Stiller no solo es un actor de comedia, si bien La Increíble Vida de Walter Mitty no es perfecta, es una gran opción para ver una película, como dije, de contenido y entrañable. Lo único que tienes que hacer es disfrutar el viaje.

El Hobbit: La Desolación de Smaug (The Hobbit: The Desolation of Smaug)

Director: Peter Jackson (El Hobbit: Un Viaje Inesperado)

Actúan: Martin Freeman, Richard Armitage

País: EUA, Nueva Zelanda 2013

****

La segunda parte de la trilogía de El Hobbit que parecía la excusa perfecta de aprovechar la euforia por El Señor de los Anillos, al igual que la entrega pasada, que en mi opinión fue una introducción perfecta a esta aventura liderada por Bilbo (Freeman) y la compañía de enanos de Thorin Escudo de Roble, dará mucho de que comentar. Ya que por fin arrancan los momentos verdaderamente emocionantes y la historia toma su rumbo, pero contrario a su antecesora, me provoco la duda si fue la mejor idea dividir el libro de J.R.R. Tolkien en tres partes.

     Como dije, la historia despega bastante bien, tras una primera parte que sirvió cómo mera introducción, este filme en su primera mitad se dedica a la acción, que da como resultado una película que se siente más rápida. No deben de pasar más de 20 minutos para que ocurra el enfrentamiento con las arañas en el bosque, esto después del prologo del primer encuentro de Gandalf (Ian McKellen) y Thorin (Armitage) en el "Pony Pisador" y de la fugaz aparición de el ser conocido como Cambia-pieles. Lo que puedo decir es si la primera entrega de El Hobbit te pareció emocionante, las escenas de la secuela las superan con creces. Esto se debe a que integraron a los elfos del bosque que no son mencionados en el libro, y estos dan una dinámica diferente a lo que era una película con solo enanos, un hobbit y un mago al que le gusta ausentarse.

     Justamente las aportaciones de los elfos merecen ser mencionadas a parte. Empezando porque regresa Orlando Bloom como el querido Legolas (que parece ser que 60 años antes de La Comunidad del Anillo era más insolente), y las referencias a la trilogía original no se hacen esperar. E incluso la integración del nuevo personaje, Tauriel interpretada por aparentemente desaparecida Evangeline Lilly de Lost, permite a otro bad ass en esta historia, además de permitirnos conocer más al enano Kili, quien era de los que más se destacaba en la compañía desde el filme pasado, que hasta tiene su escena poética. Pero lo verdaderamente importante de incluir a los elfos es a lo que da pie, una escena de persecución río abajo por los enanos montados en barriles, seguramente de las escenas destacables en toda la trilogía, que mezcla tomas en constante movimiento de Peter Jackson (parecido a lo que hizo en su versión de King Kong en 2006, que no empleo en la trilogía de los anillos), todo tipo de situaciones emocionantes y oh sí, una cacería de orcos que no te quieres perder.

     Todo hasta aquí parecía ir perfecto (que lástima, se perfilaba para ser de las películas del año), pero la historia tras abandonar el bosque se convierte más en una antesala para recibir a la tercera parte, y no es un filme que se sostenga del todo sólo. El ritmo no se entorpece, pero si esperas ver después algo mejor que la escena de los barriles... Además que se plantean varias subtramas que no se terminan de resolver, si quieres describir en concreto a La desolación de Smaug te hará falta información, cosa que no pasa con Un Viaje Inesperado que sí cierra lo planteado por ella.

     Aunque de seguro lo que más esperábamos muchos con esta nueva entrega era el enfrentamiento con Smaug, el cual cumple desde un principio con la apariencia y voz del dragón. Se empleo la misma tecnología que se uso con Andy Serkis para dar vida a Gollum, solo que ahora es la oportunidad de Benedict Cumberbatch (ahora referencia geek y con una carrera en ascenso) de brindarle voz y expresiones al dragón, que luce impresionante en la pantalla, perece ser que Gollum no fue suficiente, Samug es el mejor empleo de efectos especiales que he visto en una película (junto la creación del espacio en Gravity, pero no me quiero desviar del tema). Y el enfrentamiento que hay contra él tiene momentos bastantes rescatables y un buen desarrollo, Smaug funciona como antagonista, y aunque parezca ilógico, no esperes algo mejor que la escena de los barriles, si ya viste la película creo que entenderás mi punto.

     Hablando del apartado técnico, esta saga sigue siendo la más rentable para invertir en locaciones, maquillaje y vestuario gracias a la variedad de especies (o razas) que hay en la Tierra Media. Lo que ya hemos visto anteriormente, lo menciono por la tecnología que el director aporto para filmar esta saga, High Frame Rate o los 48 cuadros por segundo, que es una experiencia imperdible en pantalla grande, es como ver una película en alta definición en el cine pero que ayuda mucho al 3D, hace la profundidad en las imágenes más notoria, además que escenas con varios detalles ayuda a adentrarte más a lo que estas viendo. Especialmente la persecución de los barriles es de las principales razones para ver este formato (¿no te interesa ver cómo una flecha que atravesó un orco casi sale de la pantalla?) y Smaug. Lo que James Cameron inició con Avatar, Peter Jackson lo perfecciono en El Hobbit.

     La nueva entrega del Hobbit rescata lo mejor de la saga que ya conocemos: todo el apartado técnico incluyendo la música. Los guionistas Fran Walsh, Philippa Boyens, Guillermo Del Toro y Peter Jackson encuentran el modo de hacer una historia más emocionante agregando detalles inexistentes del libro, pero creo que quedara la molestia que con 15 minutos más posiblemente daban un mejor filme, ya que dejan mucho peso para la tercera entrega. Lo que pudo ser una gran película se siente más como algo de paso.

Frozen: Una Aventura Congelada (Frozen)

Directores: Chris Buck (Tarzán), Jennifer Lee

Voces (en español): Romina Marroquín, Carmen Sarahí

País: EUA 2013

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Frozen es la nueva historia de princesas de Disney, que sigue la línea de cuentos clásicos que la compañía de animación adapta a su modo. Lo cierto es que antes estos filmes se convertían en clásicos, y en los últimos años se ha querido repetir el éxito con cintas como La Princesa y El Sapo en 2009 o con Enredados, que pese a ser buenos filmes no logran lo mismo que las películas de antes, como Blancanieves y los Siete Enanos que es considerada de las mejores películas de todos los tiempos o La Bella y la Bestia que fue la primera animación en ser nominada al Oscar a Mejor Película. Independientemente de que este nuevo filme se convierta en clásico, que tiene los elementos para serlo, es una gran película y musical, de las mejores del año en mi opinión.

     Tomando elementos del cuento de Hans Christian Andersen, La Reina de las Nieves, cuenta la historia de las hermanas Anna y Elsa, princesas de Arendelle. Elsa además de ser la heredera del trono, tiene poderes con los que controla el hielo y puede congelar objetos, justo este poder es con el que lástima a su hermana una ocasión que están jugando, entendiendo que este poder es peligroso y por un consejo dado por un troll, se toma la decisión drástica de separar a las dos hermanas y mantener este poder en secreto. Anna, a quien borran sus recuerdos, crece creyendo que su hermana quiere estar lejos de ella, dando pie a uno de mis numeros musicales favoritos, "¿Y si hacemos un muñeco?". Tras la muerte de sus padres y cumplidos 18, Elsa se vuelve reina y por primera vez en años interactua con los habitantes de Arendelle, pero por una pelea con Anna, con quien también tenía años sin hablar, expone sus poderes, es forzada a huir y sin mucho control de sus poderes congela todo el reino. Aquí comienza Anna una travesía para convencer a su hermana de volver y que descongele Arendelle.

     Vi notorio que la guionista Jennifre Lee  opto por una historia que no tiene los elementos típicos que lleva un guión hoy en día. No hay un antagonista fijo por así decirlo, tal vez cuando la gente descubre los poderes de Elsa la quieren linchar como si fuera un monstruo, y al final hay un giro con el que descubrimos las verdaderas intenciones de uno de los personajes importantes, pero si aquí existe alguna lucha de fuerzas no es contra un villano o un personaje en específico.  Se explora más la relación entre Anna y Elsa, lo cual tiene un enfoque y final satisfactorio, conociendo uno que otro personaje entrañable en el camino.

     Sobre todo esto (y el apartado musical) es lo que hace a Frozen destacar en un mar de filmes animados, que con cada año son más. No se nos quiere imponer una caricatura graciosa toda la película para que nos riamos de ella, en lugar de eso se desarrollan una rica variedad personajes con manías distintas que roban escena con cada aparición. Mención especial a Olaf, el muñeco de nieve, el puro hecho de que anhele el verano me parece una ironía muy graciosa. Pero también tenemos a la entrañable pareja de Kristoff y su venado, que también funge como conciencia, Sven. Incluso personajes con menor importancia tienen ligeras aportaciones cómicas.

     Siendo más una película musical, se le da importancia al score y tenemos numeros musicales bastante dinámicos, que incluyen desde solos de Anna y Elsa, entre ellas la canción ya mencionada del muñeco de nieve, y también la que ya están perfilando para las premiaciones "Let It Go", o Libre Soy en español. Igual hay numeros de mayor escala que se desarrollan en exteriores y llevan coreografías más elaboradas. Lo importante aquí es que las canciones son muy buenas, incluso cabría la opción de adquirir el soundtrack. En la versión doblada esto no cambia, las letras traducidas tienen coherencia y van de acuerdo a la historia, incluso comparando a las voces de Elsa, tuve la impresión que en la canción "Let It Go" a Indina Menzel se le decoro la voz en la edición, por así decirlo, mientras Carmen Sarahí tiene una afinación más limpia.

     No es sorpresa que siendo una película de Disney tenga una gran calidad de animación, pero esta aporta y mejora conceptos que se tiene con esta técnica, como las expresiones y movimientos que efectúan los personajes, que hacen relucir los numeros musicales.  

     Mi opinión de las películas animadas es que hoy en día sobran, en realidad ya la mayoría van dirigidas al público infantil y solo buscan la comedia, pero este filme busca más que eso, y no solo por la historia que explora la relación de hermanas en lugar de el típico problema a vencer, también es un musical solido por sus canciones, si gustas de este genero Frozen es un gran exponente de él, solo que si no toleras las películas donde los personajes están hablando y de repente se les nace cantar, mejor evita esta opción... 

     En los últimos años, nuestra generación a podido vivir clásicos animados en pantalla grande como Wall*E y Up, pero si tú no has tenido esa misma oportunidad, Frozen es garantía. 

Último Viaje a Las Vegas (Last Vegas)

Director: Jon Turteltaub (Mi Encuentro Conmigo)

Actúan: Robert De Niro, Kevin Kline

País: EUA 2013

** y media

     La nueva película de Jon Turteltaub como director prometía un gran elenco de actores haciendo una comedia sobre la vejez, en un terreno no correspondiente a ellos: el reventón, los vicios, y los excesos. Esto se hace notar desde el juego de palabras del título en ingles. La premisa no daba mucho que esperar, solo una comedia ligera, que tal vez por sus protagonistas tendría uno que otro momento del que nos podríamos reír fuera de la sala de cine. Pero en realidad el primer filme de este tipo de Turteltaub (¿podrían creer que también hizo La Leyenda del Tesoro Perdido y Mi Encuentro Conmigo?) no podra salvarse del olvido ni con su cuarteto de actores... veteranos.

     Comenzamos viendo a un grupo de infantes inseparables y que tienen un lema que perdura con los años "los únicos que nos insultan somos nosotros mismos", lema que explica como se defienden de algún agresor externo pero se llevan pesado entre ellos, que tras hacer justicia a mano propia contra un abusivo (todo esto con un afiche sacado de las películas infantiles ochenteras que puedes encontrar en el Canal 5 los sabados por la mañana), da un salto abrupto de 58 años, donde los personajes viven a su modo las generalidades de ser anciano. Tenemos a Sam (Kline), que esta gastado de su cuerpo, y como mencionaría en su introducción, no quiere desgastar su alma, o más bien su dignidad, viviendo con las limitaciones físicas de ser viejo; Archie (Morgan Freeman) es visto como un muñeco de papel por su familia y es sobreprotegido; Paddy (De Niro) es la versión live-action del Sr. Fredricksen, con todo e historia marital, ¿o será que en realidad esto era un guiño a Up, una aventura de altura?; y Billy (Douglas) es un ricachon a punto de casarse con una mujer de la mitad de su edad. La boda de este último junta a los amigos para una despedida de soltero, pese las diferencias que se han formado con los años entre ellos.

     Aunque suene risible, compararía esta película con El Conjuro. ambas son olvidables en su materia, por que sí, El Conjuro asusta, y sí, Último... también hace reír, ¿pero que no son sensaciones de momentos tan solo? El filme de James Wan te hace saltar del asiento un par de veces con cliches de suspenso, pero tras meses de haber visto la película tal vez ya olvidaste que escenas te provocaron eso. Igual, con esta película, tal vez te rias en la sala de cine, pero no es algo de lo que estes hablando con un amigo y te estes riendo mientras la recuerdas.

     Fuera de la comedia, el guión plantea una problematica que tarda en llegar, acerca de una cantante de la que se enamoran Paddy y Billy, que tendra consecuencias y hasta un momento sentimental casi hasta el final del filme. Antes de eso, rellenan la película con los cuatro amigos en casinos, en su cuarto de hotel, en fiestas... que bueno que me explican que eso hay en Las Vegas, sino no lo sabría.

     Así como la película en general, los chistes no aspiran a mucho. ¡Vamos! Tal vez se imaginen que quien escribe esta crítica es un amargado como Anton Ego en Ratatouille, pero cuando hablo de este tipo de películas no las estoy comparando con la composición de cuadros de Paul Thomas Anderson o con los cambios de foco a la Von trier, solo espero una comedia divertida. Y puede que el director haga el intento con bromas visuales como el grupo de amigos pasando por un anuncio con cuatro supermodelos, o con con angulos contrapicados que dan impresión de que un viejito hara un salto de altura, pero el guión va con lo tradicional y lo deja en un nivel básico: comedia negra que en realidad no hace una burla ofensiva (especialmente del tema de la vejez), y chistes escatologicos bastante light para la premisa (¿pasara mucho tiempo para que vuelva a ver algo como ¿Qué Pasó Ayer??).

     Si pusiera una calificación aprobatoria en esta crítica, sería dejar a un lado mi fe por el cine. Último Viaje a Las Vegas lejos de ser terrible, tiene chistes graciosos en el momento pero olvidables, algo que no debe faltar en el genero, y una historia que pese a tener justificación, son pocos los momentos genuinos. Definitivamente no pasaras un mal rato si la ves, pero con tantos filmes en el mundo, tienes de donde escoger. 

Jazmín Azul (Blue Jasmine)

Director: Woody Allen (De Roma con Amor)

Actúan: Cate Blanchett, Sally Hawkins

País: EUA 2013

***** 

La nueva (gran) película de Woody Allen pone en prueba de que una de las mentes más geniales del cine de nuestros tiempos sigue vigente. Con su costumbre de hacer un filme al año, Allen ha pasado más la cantidad que la calidad en su filmografía, pero recordando sus obras contemporáneas Matchpoint, Vicky Christina Barcelona, Media Noche… y su más reciente filme, eso se revierte. Su nuevo drama/comedia negra, Jazmín Azul, rompe con la idea de la persona ideal que ha planteado Hollywood por años, ya que todo el guión de Allen, su historia y personajes, es una exposición sin temor alguno de la verdadera cara que tenemos las personas.

     Acerca de que Allen evita mostrar personajes ideales, es algo común en sus filmes, ya que él se dedica a hacer dramas/comedias complejos (as). Sus personajes no son sacados de Disney, o totalmente buenos o solamente malos, sus personajes son humanos. En ésta, su disección es hacia la hipocresía, el cómo usamos a las personas a nuestra conveniencia, y la añoranza al pasado, o más bien la negación del presente.

     Jazmín Azul seguramente es de sus películas representativas, ya que como seguramente el director-escritor habrá planeado minuciosamente, él juega con la narrativa de forma eficaz. Conocemos la vida de Jasmine por dos historias que se nos cuentan casi al mismo tiempo. El presente, cuando ella está en quiebra, tiene colapsos nerviosos, vive casi a la fuerza en San Francisco con su hermana Ginger (Hawkins) que estuvo evitando por años, mira con desprecio a la mayoría de la gente, especialmente la que no pertenece a la "socialite" que estaba acostumbrada, y no sabe que hacer con su vida, también hablando laboralmente; y el pasado, cuando ella era feliz con el filántropo millonario Hal Francis (con las pequeñas pero más que disfrutables apariciones de Alec Baldwin), hasta el día que fue encarcelado por varios fraudes (y esto no es spolier, es casi lo primero que conocemos de la historia, incluso creo que esto es mencionado en el trailer). Los cambios de presente a pasado y viceversa se convierten en parte esencial de la narrativa del filme, especialmente por tener un orden lógico más que entendible, que van de la mano de Jasmine, ya sea porque ella está recordando momentos que quisiera revivir, o por cómo un diminuto detalle la hace recordar a aquel pasado que no logra asimilar.

     De por sí los personajes están perfectamente desarrollados por Allen en su guión, pero son las actuaciones, y un director que les supo dar rumbo, por lo que estos personajes tridimensionales son más que eso, son prácticamente microuniversos de los que tenemos mucho que ver, y en el filme esto es explotado. A la hora de interactuar entre ellos, crean todo tipo de situaciones y reacciones en la audiencia. Tenemos desde una Cate Blanchet monologando y perdiendo la cabeza, hasta la genial escena donde Chili (Bobby Cannavale), novio de Ginger en la mayoría del filme, irrumpe en su casa para reclamarle salvajemente de una infidelidad que le está cometiendo mientras Jasmine espera la llamada de un apuesto hombre que acaba de conocer, aquí  recordamos que Woody Allen es de los pocos escritores que saben ponernos en tensión y hacernos reír al mismo tiempo.

     No digo que el trabajo de edición sea fácil de hacer, tanto así que las malas lenguas dicen que Allen no suele meterse a las salas de edición como acostumbran los directores de cine, pero en mi opinión editar Blue Jasmine debió de ser de los trabajos más sencillos (y satisfactorios) que ha existido. Tan solo porque el filme fluye tan bien que encontrar el ensamble perfecto de secuencias de seguro fue algo que se tuvo a la mano. Para empezar, los puntos cumbres de la cinta están en plano secuencia (¡por Dios! este crítico ama los plano secuencias), con close ups con los que Cate Blanchett se luce con las expresiones faciales, o escenas más elaboradas son narradas con una sola toma, como la escena con Chili, Ginger y Jasmine que ya mencione, u otra parte de la historia donde Jasmine es hostigada por un dentista para el que empieza a trabajar.

     Muy parecido a lo que hicieron los Coen este año con Inside Llewin Davis (curiosamente, tanto éste como el filme de Allen los considero los mejores del año), la trama devela a su tiempo las historias, o más bien el que fue, de cada personaje. Participaciones de las que creíamos olvidarnos porque estamos bastante enganchados con la historia de Jasmine, Allen no las deja incompletas y sabe como complementarlas con la trama principal, dando incluso momentos impactantes a la hora de descubrirlas (mención especial al personaje de Augie, ex esposo de Ginger). Otra cosa en común es cómo estos realizadores no permiten conocer la felicidad a los personajes, que con el monologo final de Jasmine, no nos quedara nada más que hacernos de la vista gorda por este personaje acabado.

     Billy Wilder lo dijo, la buena película es la que no se siente, esta película es justo eso, y tan solo en esta crítica me he extendido bastante para hablar del guión, lo cual no hace que el apartado técnico no sea igual de maravilloso, pero entre otras cosas, es muy fácil dejarte llevar por la historia y no prestarle atención al resto de los elementos que forman este filme.

     La fotografía de Jazmín Azul, o mas bien Jazmín Amarilla, está igual de cuidada por Allen, se juega mucho con la ubicación del foco (la nitidez de los objetos) y la tonalidad de los cuadros, que en su mayoría es amarillezca, o más bien dorada. La música jazz característica del director no podía hacer falta también.

     El nuevo filme de Allen no solo sirve para ubicar a Cate Blanchett como la actriz definitiva del año (a estas alturas del año ya no necesito ver más filmes para corroborarlo), si no que permite a su realizador hacer uno de sus filmes más sólidos y viscerales con narrativa atractiva, donde le apuesta más a lo cinematográfico (tomas, fotografía, actuaciones, música) que a su premisa. Tras ver Jazmín Azul, seguramente varios realizadores se animaran a contar historia donde se intercalen los tiempos (pasado- presente), porque eso hace Woody Allen, impone tendencias.

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Los Juegos del Hambre: En Llamas (The Hunger Games: Catching Fire)

Director: Francis Lawrence (Soy Leyenda)

Actúan: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson

País: EUA 2013

**** y media 

En la edición 74 de los Juegos del Hambre, Katniss (Lawrence) y Peeta (Hutcherson) habían dejado en vergüenza al Capitolio al haber dos vencedores en la contienda (aunque como diría Haymitch en alguna parte de la secuela: aquí no hay ganadores, solo sobrevivientes), cuando solo uno de ellos debió salir de de allí. El best-seller de Suzanne Collins, Los Juegos del Hambre fue adaptado al cine con éxito hace apenas un año y medio. En esta nueva entrega a cargo del ya experimentado director de acción Francis Lawrence (Constantine, Soy Leyanda), En Llamas continua y rescata lo mejor de su antecesora y de la historia original para hacer un filme perfecto para cualquier tipo de público, seas conocedor o no de los libros.

     Apunto de que ocurra la edición 75 de estos juegos y con ello algo que se conoce como Vasallaje (donde se modifican las reglas de modo "representativo" para los tributos), Katniss no puede despegarse de la experiencia que tuvo en los pasados juegos, siguen vigentes las muertes, y está bajo la amenaza del Capitolio, sobre todo del presidente Snow (Donald Sutherland) que no le perdona el acto de rebeldía que propició en los distritos con su victoria, obligandola a que siga fingiendo el amor por Peeta que los salvo en la contienda pasada.

     A pesar de ser una secuela, a diferencia de la crítica que hice de Los Juegos del Hambre en 2012, aquí ya no tuve que explicar conceptos de este universo literario/cinematográfico (a excepción de lo que es el Vasallaje), es porque esta franquicia se ha hecho con la calidad suficiente que ha cobrado la popularidad y fuerza necesaria para que cosas como el Capitolio, los distritos, los orígenes, motivos  y  consistencia de los juegos nos sean familiares, esta serie de libros/películas es vigente y probablemente siga siéndolo en años como las grandes sagas y trilogías.

     Algunos notaran que lo que llevo explicado de la sinopsis no es ni la mitad de la historia de En Llamas, o si quiera una cuarta parte de los personajes que se integran a ésta, a penas en los primeros minutos del filme, las subtramas que se plantearon a finales de la primera entrega ya tienen efectos importantes que crean una historia palpitante desde un principio, no es algo que tarde en despegar o que nos de una introducción aburrida.

     Una gran diferencia, y se nota por el éxito de la primera parte, es que hay mejor talento detrás de esta secuela, el presupuesto que ahora es mayor, no solo se invirtió en efectos especiales (mejorados por mucho), o en vestuario que ha sido digno de aplausos en lo que va de la trilogía. Se sustituye a Gary Ross por Francis Lawrence, quien crea escenas impresionantes que involucran a varios actores en pantalla, como cuando irrumpen los Protectores de la Paz en el Distrito 12. 

     El guión no solo es emocionante en su mayoría, incluye momentos sentimentales, que hacen alusión a la muerte de Rue en la primera película, a la que se hace mención en el Tour de la Victoria en el Distrito 11, en la que por si fuera poco, también incluye escenas impactantes, todo el Capitolio es un antagonista drástico del que no dudamos.

     El personaje de Snow resulta muy importante para esta adaptación por Simon Beaufoy (¿quien lo diría? también guionista de Quisiera Ser Millonario y 127 Horas) y Michael Arndt, tengo entendido que en el libro tiene menor aparición, pero es en sus conversaciones contra Katniss y las ideas de represión hacia los distritos que le brinda Plutarch Heavensbee (brillante y exitosa inclusión del multifacetico Philip Seymour Hoffman) son momentos de tensión genuinos sin necesidad de peleas u otros recursos recurrentes para entretener.

     Los personajes que ya conocemos, y queremos, están aquí y tienen una participación más importante. Haymitch, quien pareciera de adorno en la primera parte, toma más enserio su papel de guía y protector de Katniss y Peeta, además de estar involucrado en uno de los giros más sorpresivos de la trama, y eso que en esta entrega no exploramos aun su pasado. No solo vemos más a los extravagantes Effie Trinket y al conductor Caesar Flickerman, sino que conocemos los excesos del Capitolio, con una crítica escondida hacia la situación en que vivimos actualmente (sobre todo del hambre y la distribución de riquezas), misma que critican los libros y la ciencia ficción en general, pero aquí con la visión del director. Personajes como Gale (el ya visto Liam Hemsworth) todavía tiene una participación pequeña, pero sus aportaciones no pierden importancia y para su tiempo en la trama, delinea de forma clara su relación con Katniss.

     Al igual que en la antecesora, los Juegos del Hambre tardan en llegar (en estos, Katniss vuelve a participar porque el Vasallaje de este año pone de tributos a ganadores de años pasados, plan del Capitolio contra Katniss naturalmente), lo cual no notamos gracias a las subtramas, de hecho cuando ya estamos bien ambientados en la historia y conocemos el final, sabemos que estos son lo menos importantes. Para cuando Katniss pisa la arena donde luchara, ya habrá pasado la mitad del filme y a penas ella esté subiendo por un elevador para ser aislada, seguiremos viendo ataques del Capitolio, específicamente una golpiza brutal a un ser querido. Y con más Juegos del Hambre, vienen más personajes, que para su variedad y número conocemos bien, específicamente a Flavius, Octavia y Beetee.

      En los juegos no vemos la misma dinámica que el filme anterior, no son solo los personajes, sino la dirección de la trama, donde la prioridad no es sobrevivir, que igual se dificulta esto en la arena. Para cuando lleguen los últimos minutos del filme, nos damos cuenta de un plan del que Katniss no estaba enterada, todo adquiere sentido, y nos dejan en un suspenso perfecto y cortante, con el que el más exigente se quedara arrancándose la cabeza por ver que sigue.

     Los Juegos del Hambre: En Llamas logra lo mismo que Star Trek: En la Oscuridad este año, batallando contra hordas de puristas, los entiende, les entrega un guión adaptado fiel a la fuente original, pero más importante aun, una película que funciona por si misma, un producto fílmico perfecto (bueno... solo falto fotografía, pero ¿acaso la hace menos disfrutable?) que nos generan varias emociones, dando justo blanco, tal cual lo haría Katniss Everdeen.

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Un Atrevido Don Juan (Don Jon)

Director: Joseph Gordon-Lewitt

Actúan: Joseph Gordon-Lewitt, Scarlett Johansson

País: EUA 2013

****

¿Quien diría en que se convertiría aquel actor que se enamoro de Summer en (500) Días con ella? Empezando porque aquella historia de desamor es un clásico de culto, Joseph Gordon-Lewitt ha gozado de trabajar con directores como Christopher Nolan en El Origen, filme que le brindo una de sus escenas más memorables con él peleando en gravedad 0, y Steven Spielberg quien pidió específicamente al actor interpretar el rol de Robert Lincoln en su filme de 2012. Siendo alguien muy versátil a la hora de trabajar, y con gran variedad de papeles en distintos géneros, su nuevo filme, Don Jon, que pide a gritos ser cine de autor, demuestra su capacidad y entendimiento para crear y realizar tanto personajes como historias entrañables.

     Para su nueva película, quien ahora la hace de director-guionista-protagonista, Joseph Gordon-Lewitt construye la historia sobre un hombre con prioridades claras: su hogar, su familia, su religión, su físico, sus amigos, sus chicas y su porno. Es así como vemos su marcada rutina de ir los domingos a la iglesia y a comer con su familia, de ejercitarse en el gimnasio, de ir a parrandear con sus amigos, de ligar en antros (o más bien un antro en especifico), llevar casi diario a alguna mujer a la cama, y sobre todo ver pornografía, masturbarse con ella repetidas veces a la semana o en un solo día. Dada la facilidad que tiene en las conquistas sexuales es apodado Jon, solo que él no está satisfecho con las mujeres con las que se acuesta, y para eso funciona la porno, como una especie de fantasía en la que le gusta vivir. Su vida/rutina tiene un giro al conocer a Barbara (Johansson), mujer con físico envidiable que lo obligara cambiar en tantas formas, y a partir de esto, crear un debate interno donde Jon inconscientemente busque que lo hace feliz en verdad.

     El filme comienza con cortes rápidos de videos pornográficos para introducirnos a la agridulce vida de Jon, un hombre con físico musculoso y apuesto que goza de ver este tipo de videos en internet. Conocemos su rutina repetitiva a través de cortes de edición y la voz en off del protagonista. Desde un principio entendemos que el hecho de ver pornografía no es una adicción que Gordon-Lewitt le haya impuesto al personaje de Jon, es representativo, puede que sea porque él se cotice o en realidad anhele con ello, pero las mujeres con las que se acuesta no lo ve igual al sexo soñado que hay en la pornografía en internet.

     Al traer el nombre de Joseph Gordon-Lewitt como realizador y la premisa que nos proponen, esto sonaría a una comedia simplista más de Hollywood, pero en realidad hay más complejidad en el guión de este primerizo escritor. Para empezar, crítica a los medios de comunicación con elementos evidentes como comerciales en la televisión amarillistas, misma televisión que separa a la familia de Jon, y justamente se burla de películas genéricas en Hollywoood, con cameos de Anne Hathaway y Channing Tatum. Y en realidad sí tiene momentos cómicos en el guión, pero no son forzados, van de acuerdo con la actitud de Jon a la hora de conducir y de estar en la iglesia.

     La historia no está dividida con el típico inicio-desarrollo-desenlace, es más un acercamiento a los pensamientos del protagonista, en este aspecto la voz en off es usada de manera correcta, y aunque por momentos el filme en general se sienta con una dinámica repetitiva, se agradece la intención del realizador, además de contar con otros aciertos.

     La lucha de fuerzas no es en contra de algún personaje o antagonista en específico, se podría decir que hay uno que desbalancea a Jon, pero incluso cuando éste desaparece en la trama, la ausencia de plenitud en el protagonista sigue ahí. Tal vez como guionista salga en su mayoría victorioso, pero como director en su primer filme Joseph Gordon-Lewitt se nota primerizo, especialmente para crear atmósferas, pero como sería de esperarse, está cuidada la interacción entre el elenco, además de crear personajes que sí aportan algo a la trama. Especialmente a Esther, interpretada por Julianne Moore, quien tiene un peso importante en la trama y la va introduciendo sutilmente, digamos que es de las sorpresas de la película.

     Al ser un filme que no gira al rededor de una problemática sino del protagonista, por momentos la historia parece no dirigirse a alguna parte, pero es gracias a personajes agradables y creíbles, además de las interacciones entre ellos, que podemos disfrutar del filme antes de llegar al punto cumbre de éste. En su mayoría por esto se debe las cuatro estrellas en Don Jon, su final es conmovedor y el destino de los personajes es satisfactorio. Además de que las posturas de los personajes terminan por convertir a esto en un drama complejo, ya que no es el típico felices por siempre, sino un final más a la Annie Hall de Woody Allen (no los estoy comparando, solo trato de explicar porque es un drama complejo). El prologo es sensible y cálido, y cierra de manera contundente la problemática que nos plantea la trama. 

     Obviamente la opera prima como escritor y director de Joseph Gordon-Lewitt no es perfecta. En cuanto a dirección demuestra que conoce conceptos como la edición y música (aunque por momentos estos son exagerados), y en general hace funcionar al filme. s sobre todo por su guión por lo que este trabajo destaca cómo un filme agradable más que entretenido. La practica que llevo a cabo con Don Jon su realizador, seguramente lo ayudara a la hora de trabajar en más producciones y tal vez sea el inicio de una faceta interesante en su carrera.

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Carrie

Directora: Kimberly Peirce (Los Muchachos No Lloran)

Actúan: Chloë Grace Moretz, Julianne Moore

País: EUA 2013

***

Cuando parece ser que a Hollywood se le acaban las ideas, la alternativa a la que recurren es rehacer los clásicos ya exitosos. Aunque el terror no ha sido el único género al que le ocurre este fenómeno, bien ha sido el más evidente en cartelera, ya sea por innumerables versiones de los monstruos clásicos como Dracula, hasta las versiones del nuevo siglo con filmes slasher como Viernes 13Pesadilla en la Calle del Infierno y Masacre en Texas. Puede que los filmes anteriores lo único que se les pudiera agregar sean más efectos, aunque en los ejemplos mencionados son películas bastante pasables (hablando de sus nuevas versiones), pero lo que no desaparece es aquella intención lucrativa e innecesaria. Carrie de Brian De Palma con su caso de abuso por parte de sus compañeros a Carrie White y su violento desenlace son referencias fílmicas, la nueva versión con la participación de Chloë Grace Moretz y Julianne Moore era la oportunidad de una nueva perspectiva con actuaciones mejoradas de esta época, y si cabe decirlo, un festín para cinefilo maníaco en el desenlace.

     La versión llevada a cabo por la cineasta Kimberly Peirce casi no se estanca con momentos inecesarios, la trama va directo al grano y quienes no hemos visto el filme original (sí, lo admito) entendemos con claridad los motivos de los personajes y como funciona la historia de Carrie, adaptación del libro de Stephen King. Desde los primeros minutos entendemos lo esencial: Margaret White maldice el día que nació su hija Carrie, y se desquita con ella privándola de cualquier pecado de la vida que la lleve por un camino "pecaminoso". Por si fuera poco en la escuela le va de la patada, es marginada, no tiene amigos, y algunas de sus compañeras empiezan a hostigarla tras una escena embarazosa en la regaderas por el período menstrual tardio de Carrie que ella desconocía. De la mano del hostigamiento, la protagonista descubre que tiene poderes psíquicos, y ¡oh! o sabes que viene con la graduación que tendrá en unas semanas o será mejor que veas el filme, ya sea esta versión o la de Brian de Palma... o leas el libro.

     Si bien la historia está bien contada para su público y es entretenida, el toque visceral tanto visual como emocional es removido de esta versión, aspecto importante en el genero. En parte es porque lo que pudo ser una pesadilla para el personaje con bullying ojetísimo y un maltrato en casa justificado de forma religioso, se convierte en algo un tanto banal por sus personajes exagerados, o muy buenos o muy malos, nada gris o intermedio, especialmente hablando de los personajes de la profesora Desjardin y Sue Snell quienes son bastante generosas y funcionan como refugio a la protagonista, aunado al personaje exagerado/caricaturizado de Julianne Moore como la madre religiosa-masoquista, quitan la posibilidad de terror psicológico en esta versión, llendose más a lo slasher o violento. Si buscas algo gráfico esta no es tu alternativa, al tener tomas, ángulos y cortes que narran de forma superficial el punto cumbre de la cinta (la graduación), esto al estar hablando de una película que esta más dirigida para jóvenes. Además que el ritmo de la cinta no decae o se descarrila hasta los últimos momentos donde la trama se alarga y se busca dar una conclusión un tanto dramática a la  historia.

     Esta versión de Carrie no es lúcida en actuaciones, lo cual es lamentable para actrices del calibre de Moore y de la que parecía ir cada vez mejor Chloë Grace Moretz, aunque ¿qué tanto se podía trabajar con estos personajes? Y lejos de ser un diamante del terror, es una adaptación entretenida que a fin de cuentas tiene más trasfondo que varios slasher que ya conocemos.

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Amor Índigo (L'ecume des jours)

Director: Michel Gondry (Eterno resplandor de una mente sin recuerdos)

Actúan: Romain Duris, Audrey Tautou

País: Francia, Bélgica 2013

*** y media

     Michel Gondry ha buscado refugio en la vanguardia en sus mejores largometrajes, La Ciencia del Sueño y su más aclamada, Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos,  son ejemplos del estilo que el cineasta ha construido a lo largo de su carrera. Lo que Tim Burton empleo en su filme Mars Attack!, la combinación de live-action con stop-motion, Gondry lo recupera de manera arriesgada dando un encanto a esta historia de amor bizarro. Este nuevo filme es entre varias cosas un homenaje visualmente fresco con una historia que confundirá tus sentidos.

     La manera en que describiría la historia es sobre el personaje Colin (Duris), quien lleva una vida cotidiana fantástica ideal sin preocupaciones, rodeada por el adicto a la filosofía (especialmente de Jean-Sol Partre, representación de Jean-Paul Sartre) Chick y el carismático-bondadoso-trabajador Nicolas, hasta que un día propone enamorarse, lo que se cumple al conocer a Chloé (Tautou, aka Amélie Poulain). Ambos se enamoran y tienen una vida de burgueses, hasta que Chloé se enferma de manera desconcertante, el doctor les informa que una planta está creciendo en uno de sus pulmones, lo que la obliga entrar en tratamiento, y los problemas de la vida real invaden este mundo, quitándole la inocencia, la maravilla, y la felicidad poco a poco a esta historia de amor.

     En lo primero que vemos de esta historia, Gondry propone un mundo vanguardista/realista-mágico, donde la realidad no tiene reglas fijas (la historia de Colin es escrita por un grupo de personas en maquinas de escribir que se desplazan en toda el área, en una secuencia en especifico Colin intenta trabajar en esa misma área ¿escribiendo su propia historia?), objetos como el timbre de la puerta cobran vida con animación stop-motion e interactúan con los personajes, un ratón que habita la casa es personificado por una persona diminuta con disfraz de este roedor (guiño a la filmografía de Gondry por cierto), entre varias cosas más dan cierto aire de ternura a la vida sin preocupaciones de Colin, todo su entorno da la impresión de ver un libro infantil a la Dr. Seuss o de estar viéndolo desde una perspectiva infante.

     Visualmente Gondry da a la película una intención. En un principio con fiestas de época, bailes y música híbridos entre melancólicos y bizarros, platicas de Partre, citas románticas, paseos sobre París en una nube, y una relación romántica ideal, la fotografía es colorida y hay más elementos realista-mágicos en las secuencias. Con forme a los personajes les va peor, va perdiendo tonalidad los cuadros, a tal grado que el filme termina con una fotografía blanco y negro, usando temas más oscuros y desagradables como la guerra, la muerte e incluso la infidelidad, que por estas partes el filme pierde dinamismo. Puede que el guión llegue a un punto retorcido, donde lo que empezó como una bonita historia romántica termine con un terrible destino a sus personajes y uno cómo audiencia desubique sus emociones hacia el filme, pero la dirección de arte remarca la idea de los realizadores excusando un poco la indulgencia.

     Hay una amplia gama de personajes, quienes van de la mano con la trama, comienzan como seres inocentes y terminan cometiendo actos repulsivos de los que no los creeríamos capaces. Duris y Tautou muestran química en sus escenas románticas y los personajes secundarios aderezan esta historia con encanto, que al tratar de adaptar lo más fiel posible la novela en que se basa el filme, "La Espuma de los Días", se van deplorando y volviendo menos entrañables.

     El uso del stop-motion es sencillo a comparación de las nuevas tecnologías que se usan en Estados Unidos, pero justo este elemento da más frescura y encanto a todo el filme. De cierta forma también es un homenaje a la vanguardia europea y a la vieja escuela de hacer cine que empezó desde George Méliès (Voyage Dans la Lune).

     El cine francés ha tenido un gran avance hasta el día de hoy, y Amor Índigo con su realismo-mágico y recuperando técnicas que parecerían olvidadas, pudo haber sido un exponente clásico de esa larga tradición a la que hace homenaje en el filme, si no fuera porque al final no sabes que sentir en esta historia bipolar. 

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El Abogado del Crimen (The Counselor)

Director: Ridley Scott (Gangster Americano)

Actúan: Michael Fassbender, Brad Pitt

País: EUA, Reino Unido 2013

***

La nueva película del excelso director de ciencia ficción Ridley Scott, con un elenco digno de una producción inolvidable (a la Pulp Fiction, para dar un ejemplo), con guión del novato en largometrajes Cormac McCarthy, prometía un gran thriller impactante sobre crimen y codicia. Si bien el opus 21 como director de Scott no cumple las expectativas ni mucho menos es mediocre, se queda en el intento y seguramente es uno de sus filmes olvidables.

     Remarcó. Ridley Scott es un gran cineasta, sus obras de ciencia ficción son clásicos instantáneos, hemos visto que el cine bélico y de época también le queda (La Caída del Halcón Negro, Gladiador), pero definitivamente este es un genero en el que aún no se especializa del todo. Al menos en este caso no podemos decir que él es causante de este ligero tropezón en su carrera (ligero porque esta película en general no es mala), como productor se fío de un guionista primerizo que demuestra que no está en la zona donde mejor se defiende.

     Cormac McCarthy es autor de libros que inspiraron películas como Sin Lugar para los Débiles y La Carretera. En el caso del primero, su adaptación por los hermanos Coen fue acreedora de un Oscar, y el segundo hubo grandes comentarios de la versión literaria que no fueron igual de buenos para la película (por algo no se escucha mucho hablar de ella). A lo que me refiero con esto es que McCarthy a pesar de tener su influencia en el cine, su área de trabajo principalmente ha sido la literatura. Puede que existan varios casos de escritores (de libros) que incursionan en el guionismo y hacen trabajos brillantes, pero para este escritor éste no fue el caso.

     Las aportaciones del guionista tiene sus altas y sus bajas, la historia: un abogado exitoso (Fassbender), queda implícito que no de la manera más honesta, tiene un vida estable y está a punto de casarse con Laura (Penélope Cruz). A pesar de todo esto él busca más, le llega la oferta de exportar droga con lo que seguramente multiplicara su inversión. Tras hablar con sus contactos para este trabajo, Reiner (Javier Bardem) y Westray (Pitt), socios en este tipo de negocios, le advierten que la lujoso cantidad de dólares que puede ganar es proporcional al peligro que implica de que todo salga mal. Desde un principio nos introducen a un mundo pudiente con fiestas y objetos lujosos, donde lo que bien pudo ser una historia más desarrollada, es reemplazada con largas pláticas y experiencias de personajes sobre codicia, que hacen énfasis en el sexo, se sienten más cómo un filme inmaduro donde lo bueno (la problemática principal) tarda en llegar. Eso no quita que haya tenido aciertos, como que hay diálogos acertados de algunos personajes, y la primera escena donde Fassbender interactúa con Brad Pitt nos introduce a un ambiente lúgubre y pesado, que nos da la idea del problema en el que se está metiendo este abogado.

     Esa sensación (y de cierta forma advertencia por parte de Reiner y Westray) de que todo saldrá mal se hace realidad, hay muertos de por medio, pero la verdadera problemática se vuelve real, tras un plan un poco complicado, cuando el camión que exportaba la droga a México es asaltado, desaparece el contenido, y los únicos culpables que encuentra la gente que manipula este negocio es al abogado y sus contactos. La crudeza del hecho que empezara una cacería hacia estos personajes es cuando este thriller empieza a adquirir fuerza, incluso la misma situación lúgubre incrementa con la indiferencia que tiene Westray con esta situación, pero esto después de secuencias de relleno que metió el guionista a la trama que pretendían diseccionar la codicia humana.

     Si algo supo hacer el director con esta historia fue darle un aspecto impactante a los asesinatos que hay en todo el filme, pero en lo demás sentí un trabajo flojo por parte de Scott. La creación de escenarios y estética pudieron haber contribuido al ambiente pesado de la historia (cómo lo hace con sus trabajos de ciencia ficción), pero incluso la fotografía es bastante corriente para un director que se considera de renombre. Y el super elenco con Michael Fassbender, Brad Pitt, Penélope Cruz, Javier Bardem y Cameron Diaz es desaprovechado por completo. Tal vez Brad Pitt, Cameron Diaz, y Bardem se metan medianamente en sus papeles, y Penélope Cruz no podía hacer gran cosa con su personaje simplón, pero a quien peor se desperdicia es a Fassbender que actúa de manera bastante gris, por momentos interpreta a un personaje desesperado y con miedo, pero no aporta más matices.

     ¿Pero que más se podía hacer con este guión? Que a pesar de tener una problemática interesante y una buena intención de explorar la codicia en el ser humano, hace relucir la inexperiencia como guionista de McCarthy con personajes y situaciones sin rumbo. Eso sí, fue una gran elección el final anticlimático donde el ganador en este contienda de poder fue el personaje que menos esperábamos.

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Azul Es El Color Más Cálido (La Vie d'Adèle)

Director: Abdellatif Kechiche (Vénus Noire)

Actúan: Adèle Exarchopoulos, Léa Seydoux

País: Francia, Bélgica, España 2013

****

La Vie d'Adèle o la vida de Adèle o Azul Es El Color Más Cálido al igual que la vida misma está compuesta por pequeños momentos que parecieran instantes (especialmente si hablamos de una sala de cine donde un filme dura un par de horas), momentos que podrían ser irrelevantes al espectador al no ser su vida, con los que logramos identificamos, momentos que giran alrededor de Emma.

     Es el filme el que gira alrededor de Emma (Seydoux), los momentos que conocemos de Adèle (Exarchopoulos) no son de su infancia u otros datos biográficos que no sean relacionados con la chica de cabello azul. Vamos de la mano de la protagonista cuando va descubriendo su sexualidad en la preparatoria, junto con ella descubrimos que estar con un hombre no la llena del todo, esto después de decepcionar a un bien intencionado pretendiente, estamos en sus clases, conocemos a sus padres y amigos, la acasión que a ella no le toca ser correspondida, hasta que un día en la calle una desconocida que pasa a lado de ella en un cruce la hace voltear y queda clavada en su mente. Puede que nosotros ya lo sepamos, pero eso no quita la sorpresa, la ternura, el robarnos el aliento, por lo que sigue del filme que es una historia sobre gente que te cambió la vida, gente que conociste el día menos esperado.

    La película es una adaptación de la novela gráfica "Le Bleu est une couleur chaude" llevada a cabo por el director y Ghalia Lacroix, y aunque no he tenido la oportunidad de leer el escrito original la pura duración de la película me da la idea de que respetaron en su mayoría al comic, y no son solo los números, en la ejecución del filme 3 horas (casi exactas, siendo estrictos dura 179... bueno lo mismo) de una historia de amor es algo que al menos yo no veía en años, el último romance del que estoy enterado de más de 3 horas es Lo Que El Viento Se Llevo en 1939.

     Lo que sigue de la crítica puede ser considerado spoiler o adelanto de la trama por una descripción general y superficial de algunas escenas finales y de la relación entre Adèle y Emma, pero confíen en mí cuando digo que mi prioridad al escribir esto es no echarte a perder la película que de todos modos ésta no trata de una historia con sorpresas en el guión o con giros de tuerca, si no de dejarte maravillar por sus secuencias al verlas y vivirlas a flor de piel.

     Entre las diferencias que conozco está que en la versión fílmica la protagonista no muere al final y en el comic sí. Digo esto porque no sé cómo ocurra en el impreso, pero insisto que la película empieza días antes de que Adèle tenga su primer encuentro con Emma y justo termina cuando su relación ya no puede avanzar, los realizadores prefirieron dejar esto implícito, y esto lo veo como un gran acierto por varios aspectos: para empezar un comic (o incluso hablemos de la literatura para asociarlo con un arte) no tiene el mismo lenguaje que una película, no veo sentido traducir cuadro por cuadro, detalle por detalle a la pantalla, el cine debe buscar constantemente la mejor narrativa para lo que quiere contar, si no es que algo innovador en el mejor de los casos; al ser la vida de Adèle que gira al rededor y exclusivamente al rededor de Emma, le da una dinámica e incluso un mensaje a la historia; y por último y aspecto que me parece importante resaltar, la película se divide en 2 capítulos, los cuales suman 3 horas.

     Para nada veo 179 minutos como algo malo, al contrario, es un reto de realización (sobre todo de guionismo) hacer una película de este género con semejante duración. Y al menos las 2 primeras horas del filme no se sienten. Es porque así cómo Emma conquista a Adèle en un principio, tiene el mismo efecto en el público, sus pláticas (muy interesantes) de arte y filosofía, las cosas que aprende una de la otra, cómo se van adentrando cada vez más en la vida de la otra, todo es una fabula de amor que enternece/conmueve, aunado al desarrollo previo de la historia (el descubrimiento de su sexualidad sobre todo), hace que el primer capítulo y parte del segundo sean brillantes.

     Hago un énfasis en la actuación de Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux, que interpretan a personajes bien trazados, tienen una gran química, que se nota con fijarse en el modo en que se miran cuando se hablan, con cada beso y  con las escenas eróticas que son algo muy fresco en el cine, las 2 actrices reflejan mucha pasión en sus acciones (que es una dirección excelsa coreográfica y en tomas por parte de Kechiche) y son secuencias explicitas que se toman su tiempo y no buscan ni caen en el morbo, simplemente termina siendo indispensable en una película provocativa. En una escena ambos personajes tienen un pelea, donde Seydoux demuestra una ira verdaderamente intimidante y Exarchopoulos es una mar de lágrimas y arrepentimiento, a lo que me refiero es que no siempre son situaciones románticas, pero en todo el filme las actrices no dejan sus sentimientos como algo fingido, van más allá de eso.

     La segunda parte es sobre todo el rompimiento como pareja de estas dos mujeres, cómo Adèle trata de sobreponer esto y los últimos encuentros donde nos damos cuenta que Emma ya hizo su propia vida. Tal vez el ritmo parezca que decaiga para la última hora, pero es sobre todo porque las actrices principales dejan de interactuar entre ellas, se nota esto, cambia el feeling de la historia. Pero no es negativo, seguimos teniendo sentimientos encontrados, y a fin de cuentas es importante saber que hay después de Emma, donde surge una problemática más marcada en la historia.

     El puro guión cumple con creces, pero la producción nos deleita con aspectos técnicos bien cuidados. Hablando de una estética (sí, en varias partes gira alrededor del azul) que hace resaltar a sus personajes, aplaudo especialmente la escena del bar, donde hablan por primera vez, hay un contraste que hacen las luces rojas del lugar con el cabello y la vestimenta de Emma. Los paisajes al aire libre y la composición de tomas se ven beneficiados por una fotografía que consiente a la vista. Y la personificación es de las mejores que he visto, la historia es una metamorfosis de la vida y relación que tiene estos personajes desde que Adèle estudia la preparatoria hasta que ella tiene aproximadamente 34 años (edad en la que fallece en el comic), y el cambio que hay en su físico, hablando especialmente en sus rostros, es sutil pero cuando haces la comparación del principio y el final del filme, impresiona darse  cuenta que una solo actriz tuvo el aspecto de adolescente y de mujer más crecida en la misma película. Se le da su lugar al apartado visual, y eso hace destacar a toda la pel.

     En la última escena, cuando Adèle sale cabizbaja de una exposición de arte de trabajos de Emma tras verla con su nueva pareja, nos cometen una de las mayores injusticias que nos podrían hacer, acaba el filme y comienzan los créditos. Recordamos el camino que acabamos de recorrer con los personajes y nos damos cuenta que nos están despojando de una vida que nosotros también vivimos, una vida que también sufrimos, una vida que gozamos.

     Ah y casi se me olvida, este es el filme ganador de la Palma de Oro en 2013 de Cannes.

(Disfrute de esta película en una de las proyecciones especiales que hubo de Lo Mejor del 11 Festival Internacional de Cine de Morelia que pasaron en Cinepolis, para su estreno comercial, y seguramente limitado, todavía faltan unas semanas. Habrá otro festival, la Muestra 55 que se pasara en la Cineteca y en otras sedes todo el mes de noviembre, para que estés consiente de la corrida que tendrá esta película en el país y no te la pierdas. Altamente recomendada por este crítico.)  

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Inside Llewyn Davis

Directores: Joel & Ethan Coen (Un Hombre Serio)

Actúan: Oscar Isaac, Carey Mulligan

País: EUA, Francia 2013

**** y media

Inside Llewyn Davis es el título del primer (y queda implícito que tal vez el último) disco solista del músico folk Llewyn Davis, no crean que el es alguien con fama o éxito en esta historia, no logra sacar dinero de su música, además que noche tras noche busca un hogar distinto donde la gente lo aloje y no tenga que pasar frío al dormir (ubicándonos en el invierno de Nueva York de 1961). Él tenía un compañero con el que hacía un dúo musical, pero una tragedia los separó. Esto es tan solo parte de lo que compone la dura vida del protagonista.

     Hablamos de los Hermanos Coen, expertos en la materia como Roger Ebert (crítico del Chicago Sun Times, que en paz descanse) les atribuyen por Fargo (1996) uno de los guiones más originales que existen. Si alguna especialidad tienen estos directores/escritores/ productores (además del western, el thriller y la comedia negra) es torturar a sus personajes, hacerlos trizas, si estás al pendiente de su filmografía te podrás acordar del barbero Ed en la silla eléctrica en El Hombre Que Nunca Estuvo (2001) o al buen samaritano Larry Gopnik padeciendo de una enfermedad terminal tras ser engañado por su esposa en Un Hombre Serio (2009). Y justo esa es la esencia de sus trabajos desde su primer filme, la genialidad de sus guiones, no se si sepan que Joel estudio cine y Ethan psicología, podemos ver la vida de sus personajes destrozándose, pero ellos lo distorsionan de una forma absurda que al espectador le parece gracioso culposamente.

     Puede ser que en su nueva película este no sea el eje principal, no abunda la comedia hacía la desgracia ajena, pero los realizadores no se desvían de su estilo, desde un principio (o más bien después de la primera presentación musical en un bar de Llewyn que ocurre al principio) sabemos que estamos viendo una película de los Coen. La grandeza de su guión, digno de ser mencionado como el mejor del año por cierto, consiste en que en un lapso de al rededor de una semana, conocemos la vida de Llewin, conocemos sus fracasos, la gente que decepciono y las tragedias de su pasado que lo atormentan, sin necesidad de una voz en off que explique. La historia es una pasarela de personajes (interpretados espléndidamente por cada miembro del elenco con sus manías y deficiencias) a los que nuestro "héroe" va visitando, donde incluso los lugares que cada quien habita tiene una estética en particular. Esto vuelve al filme dinámico, cada encuentro que tiene Llewyn es de distinto impacto, bien por diálogos ácidos y burlones, o por cómo vamos descubriendo de poco a poco el pasado de Llewyn; alternándose con presentaciones de música folk en distintos lugares y ocasiones.

     De toda la filmografía de los Coen, este sería su trabajo más intimo y sentimental, que aunado a una historia bien desarrollada que no busca ni cae en excesos o melodramas, y a una fotografía tan fría y triste da también un filme genuino.

     Desde que Lewyn toca la primera canción en el filme, los Coen me mantuvieron hipnotizado, mi total atención estuvo en la película y en ningún momento me distraje, creo que la última película con que me ocurrió eso fue bien con Media Noche en París de Woody Allen en 2011 o tal vez con Bastardos Sin Gloria de Tarantino en 2009, claro cada cinta por diferentes razones (entre otras cosas, significaría que éste se acaba de volver de los filmes favoritos de este crítico). 

     No cabe duda, Joel y Ethan Coen son cineastas que nunca quedan a deber a su audiencia, y aunque hace algunos filmes ya lo habían dejado claro, Inside Llewyn Davis reafirman que junto con Woody Allen y con Wes Anderson (Los Excéntricos Tenenbaum, Viaje a Darjeeling) son las mentes más geniales en el cine actualmente.

(Temporalmente esta película junto con otras exhibidas en el Festival Internacional de Cine de Morelia no se están proyectando en salas comerciales, las únicas formas de verlas son con las funciones especiales que está haciendo Cinepolis. Estos filmes tendrán una rodada muy corta por el país hasta que en unos meses tengan su estreno comercial. Subo la crítica para dar una pequeña idea de lo que se exhibe en este festival, y para que estén al pendiente de las funciones que habrá en sedes alternas como la Cineteca, la sala Julio Bracho en el CCU, etc. Les recomiendo estén al pendiente para una probadita de buen cine).

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Gravedad (Gravity)

Director: Alfonso Cuarón (Niños del Hombre)

Actúan: Sandra Bullock, George Clooney

País: EUA 2013

***** 

Puede que esto sea muy personal, pero veo en Gravedad un suceso cinematográfico sin precedentes. Es el nuevo clásico de la ciencia ficción, además que con este filme, Cuarón se consagra de una vez como un cineasta innovador y de los mejores de la época.

     Puede que sea indulgencia mía, pero no conozco a otro director que crea y sepa usar tan bien los planos secuencias (o más bien secuencias sin cortes o planos de varios segundos de duración) como él. Si creías que con Y Tú Mamá También o con Niños del Hombre el hacía travellings casi imposibles o tomas largas que hacían complejas la realización de sus escenas, tienes que ver lo que hizo con su nueva película. A pesar de lo que diga aquel reportero de TV Azteca, esta cinta no se grabo en el espacio, y de todas formas el director desplaza la cámara de una forma inexplicable en un set que literalmente pareciera en realidad no tuviera gravedad (una cámara que pareciera que vuela, hacia arriba y hacia abajo, hacia los lados), he aquí que sea una maravilla técnica.

     ¡Ahí no acaba la genialidad! Los escenarios creados digitalmente y en 3D se ven espectaculares, el espacio, los objetos y astronautas flotando a gravedad bajo cero, todo esto tomo por lo menos 4 años de realización, y un cambio de animadores que no convencían a Cuarón. Otro aspecto que no puedo dejar pasar es que mientras escribo esta crítica, ya vi la película dos veces, en formato IMAX 3D (en Cinepolis) y en 3D tradicional (en Cinemex). No quiero señalar si una cadena de cines es mejor que otra en México, pero cuando la vi en IMAX 3D me maravillo, hubo una gran calidad de detalle y una profundidad que en un escenario como el espacio tiene posibilidades infinitas (desde ver una pequeña tuerca que sale de la pantalla, hasta imágenes de la Tierra donde las nubes hacen notar la tridimensionalidad) y todo esto es explotado. Al verla en 3D normal, me ocurrió que pasaba el defecto que se atribuye al formato desde sus inicios de que oscurece a la película en vez de dar profundidad. No me refiero que en las cadenas que no haya IMAX vaya a ocurrir esto, pero se cuidadoso al escoger tu cine, de verdad este filme es toda una experiencia.

     Donde no hubo diferencias graves en comparación de las dos salas a las que fui (bueno que en IMAX estaba mejor, pero igual en formato tradicional 3D no quedaba a deber) fue en el sonido. Este es el último comentario que hago sobre las dos salas a las que fui, de eso no trata mi crítica.

     El sonido es envolvente y vital en la travesía de Ryan Stone (Bullock). En una parte de la película, Kowalski (Clooney)  le pregunta a la protagonista porque le gusta estar en el espacio, y ella menciona: por el silencio. Esto se vuelve la premisa auditiva, en las partes que no hay tensión escuchamos con detalle cada golpecito a las instalaciones espaciales e incluso latidos de corazón, este silencio también existe en las partes de tensión cuando Ryan queda aturdida por algún inconveniente, y créanme que esto aumenta la angustia en el público de manera genuina. Y no duden que en las escenas de catástrofes donde el o los personajes tienen que luchar por sus vidas, los violines y los samplers se conjugan para que nadie en la sala de cine este en paz.

     Por primera vez dejo el apartado del guión escrito por Alfonso y Jonás Cuarón hasta el final. No porque sea el eslabón débil, sino por que es el director quien lo hace funcionar por el aspecto técnico (imagen y sonido) que mencione. Hace años el hijo (Jonás) le mostró el guión de una película llamada Desierto (que todavía no está terminada) a su padre, y él le dijo: quiero que hagamos algo con la misma esencia para mi próxima película. El resultado es una cinta intimista que al ocurrir totalmente en el espacio de manera realista, predomina la calma. Aquí lo importante no es si hay alguien a quien vencer o algo que ganar, que aún así la lucha de supervivencia del personaje de Bullock es profunda y conmovedora (aunada a una actuación perfecta de la actriz, por toda una gama de matices desde desesperación ante el desastre hasta superación de su pasado), si no la tensión que nos proponen los Cuarón al ponernos completamente solos en el espacio. No se que tanto participo Jonás Cuarón en el guión, pero con lo que vi en Gravedad y el hecho de indicar que él es el origen de esta cinta, me hace esperar con ansias su ópera prima.

     Los primeros y los últimos segundos del filme son la introducción y el cierre perfectos, ya que al principio nos plantean la situación "La vida en el espacio es imposible" que acompañada de sonidos impactantes, dejan mucha intriga del viaje que estamos a punto de emprender. Y los últimos segundos, no daré spoilers, entonces te dejare este comentario que espero comprendas cuando veas Gravedad, saldrás con la mirada en alto, porque a fin de cuentas yo no vi la historia de un astronauta que sobrevive al espacio, si no de un humano que lucha contra la vida.

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Una Noche en el Fin del Mundo (The World's End)

Director: Edgar Wright (Scott Pilgrim vs The World)

Actúan: Simon Pegg, Nick Frost

País: Inglaterra 2013

*****

Cinco amigos, 12 bares, 60 cervezas. Esta es la idea básica de The World’s End (o aquí titulada Una Noche en el Fin del Mundo), pero esta historia en idea simple se deja llevar y ofrece incluso más de lo que promete.

La historia inicia con el sueño adolescente de cinco amigos (Gary King, Andy, Steven, Oliver, Peter, con esa sensación de ser libre, del ser joven y hacer absolutamente todo) frustrado por los límites de la edad misma y la poca experiencia: un reto, pasar y tomar una pinta en cada uno de los bares del pueblo Newton Haven y llegar al último bar “The World’s End”, reto que queda inconcluso.

Veinte años después este grupo de amigos, ahora muy distintos entre sí, se reúnen para concluir este reto, recordar las viejas glorias y de paso poner los pies en la Tierra al descubrir que no son los niños que eran… todo esto mientras se enfrentan a una invasión de Robots Alienígenas.

Edgar Wright sabe llevar la dirección como él solo: cada cuadro, montaje, transición tiene su firma y logra equilibrar la comedia y el drama satisfactoriamente. Tampoco debe olvidarse que esta es una película de ciencia ficción y como tal cumple: tiene un propósito, logra retomar el significado de lo que es una película de ciencia ficción, un reflejo de nuestras posibilidades y una incertidumbre de nuestro destino y de cómo nos moldeo nuestro pasado además de hacer de una invasión algo más allá, algo fuera del molde.

Simon Pegg y Nick Frost nos dan sus más comprometidas actuaciones hasta la fecha haciendo de la comedia, comedia y del drama, drama. Su química puede observarse con facilidad y nunca había sido mejor incluso cuando salen de su elemento entregándonos actuaciones sólidas, serias y aun así increíblemente divertidas. El resto del cast logra desarrollarse perfectamente nunca dándonos información innecesaria o por el contrario teniendo poco protagonismo, cada personaje está el tiempo que debe estar, cada personaje tiene su respectivo protagonismo y cada personaje se entrega al cien por ciento.

La historia se siente fresca y se mantiene constante (mención especial para el final de la cinta), cada minuto esta donde debe, los diálogos se mantienen inteligentes y agiles y las escenas de acción son algo no visto en mucho tiempo: perfectamente coreografiadas, entretenidas e increíblemente justificadas: nada explota, nada salta, nada golpea si no es preciso hacerlo.

The World’s End es finalmente una película única, absolutamente todo se siente y está en su sitio, y termina siendo (al igual que sus antecesoras) una comedia inteligente, que cumple pero sobre todo divierte.

*Se sugiere que aquellos no familiarizados con la Trilogía Cornetto detengan aquí la lectura, puede contener spoilers*

La Trilogía Cornetto 

*****

En 2004 los no tan conocidos (y aun sin llegar a un alto grado de reconocimiento por este lado del charco) Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost nos dieron una de las mejores comedias actuales: Shaun of the Dead creando una nueva idea de lo que debe ser una comedia, una película de terror pero sobre todo una buena película. Tratando el tema de un relación amorosa mermada en medio de una invasión zombie, Shaun of the Dead rompió los esquemas de lo que era una película romántica y una película de zombies contribuyendo a un género nuevo resultado de los ya mencionados, el Rom-Zom-Com o “comedia romántica con zombies” que ha sido ligeramente explotado en los últimos años, sin llegar a la magnificencia de un producto como Shaun of the Dead: buenas actuación, un guion sólido y una historia fresca.

Tres años después, este trio volvió a probar suerte con Hot Fuzz, una comedia policiaca que cumplió (y supero en algunos aspectos) con cada una de las cosas que hicieron de Shaun un clásico instantáneo. El tratamiento de la historia es similar “una historia de desarrollo personal a mitad de una situación extraordinaria” presentando un policía de Londres extremadamente comprometido que es mandado a un pequeño pueblo manejado secretamente por una secta de asesinos cuyo propósito, irónico en verdad, es tener la villa perfecta.

Ahora, The World’s End logra repetir y renovar esta fórmula tomando la invasión de Shaun y la acción de Hot a otro nivel: cinco amigos, liderados por Pegg, reunidos veinte años después para beber hasta el hartazgo mientras se revela un plan de dominación y re-educación alienígena además de servir como el cierre perfecto para esta serie de películas al enseñarnos un verdadero fin del mundo, el mundo único creado por Edgar y Simon al ser la última referencia a sí mismas una envoltura de Cornetto, el ultimo Cornetto que habrá. 

¿Pero que hace de estas tres historias totalmente inconexas entre si el formar la llamada Trilogía de Sangre y Helado o Cornetto? Debe mencionarse que este nombre viene de un chiste dicho por el mismo Wright durante el estreno de Hot Fuzz cuando se le hizo notar las similitudes que había en Shaun y Hot Fuzz: gags como el salto sobre la cerca, las referencias existentes a clásicos de sus respectivos géneros y la inclusión de un helado Cornetto (de fresa para Shaun, azul para Fuzz y menta-chocolate para The World’s End) que representan, en cada una de ellas, los elementos que las califican como películas de zombies, policiaca y de ciencia ficción. 

Divertidas por si solas y capaces de mantenerse durante poco más de dos horas, cada una de las películas que conforman La Trilogía Cornetto son iguales en calidad: un guion impecable, actuaciones increíbles e historias extraordinarias y, aún más importante, en constante evolución pues cada una da un paso más que la anterior comenzando con una entretenida pero un tanto simplona (en comparación a las otras dos aclaro) Shaun of the Dead y culminando con una madura The World’s End.

Aunque, como ya se dijo, cada parte de la Trilogía funciona por sí sola no existe mejor forma de verla que como una sola gran historia: una historia de evolución, un desarrollo fantástico de personajes usando de excusa el “evento extraordinario” para contar una historia llena de desarrollo personal. Shaun, Nicholas y Gary (Pegg en Shaun, Fuzz y The World’s respectivamente) evolucionan sin olvidar sus raíces cambiando lo malo y mejorando lo bueno; Ed, Danny y Andy (Frost) demostrando un modelo ideal de amigo: noble pero con convicciones y siempre haciendo

lo mejor para los demás incluso sobre las decisiones de estos y una gama de personajes que solo nutre este universo donde todo es posible mientras ocurre algo más. 

Por ultimo debería mencionar el que, creo, es el espíritu de esta Trilogía: una única línea dicha por “la Red” en The World’s End a mitad de una discusión con nuestros personajes principales: “Fuck it” o “Al carajo”; “Al carajo” los zombies, yo quiero ser feliz, “Al carajo” las trabas y mentiras de todo un pueblo, yo tengo convicción, “Al carajo” los aliens, yo sé quién soy… “Al carajo”, yo puedo mejorar, yo puedo madurar.

Tras todo esto no queda mucho que decir que no sea de su libre interpretación pero no hay mejor manera de conocer una película que viéndola así que: tomen su lugar, agarren un Cornetto o dos y sírvanse una cerveza pues este es un viaje especial y muy, muy divertido.

por Rodolfo Vilchis Conde

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Elysium

Director: Neil Blomkamp (Sector 9)

Actúan: Matt Damon, Sharlto Copley

País: EUA 2013

*** y media

Elysium es la nueva ciencia ficción de acción y violencia de Neill Blomkamp que narra el futuro desolador dónde a finales del siglo XXI, tras la sobrepoblación y contaminación, los ricos construyen una mega estación especial llamado como el título de la cinta, haciendo alusión al lugar donde viven los dioses, donde no existen enfermedades o algún tipo de problema, una utopía en todo el significado de la palabra.

     En la Tierra se quedan los pobres, regidos por los robots construidos en la compañía Armadyne donde trabaja Max (Damon), quien comparte el mayor sueño de los habitantes del planeta de tener los recursos para comprar un boleto a Elysium. Este deseo se convierte en necesidad cuando sufre un accidente en la fabrica que lo expone a una radiación total, a partir de eso, sus días pueden contarse con los dedos de una mano. Si llega a la estación espacial bastara con meterse a una maquina de curación instantánea que tanto se usa allá.

     Para su travesía, recurrirá a los barrios bajos de Los Angeles, donde se encargan del transporte y para su caso en especial, modificar su cuerpo con un exoesqueleto que le permita almacenar información y le de la fuerza de un robot. Armado con esto conseguirá un programa capaz de dar un golpe de estado en Elysium, poniendo en contra a los robots que sirven en la estación espacial, volviéndose un objetivo, donde tal vez su enfermedad terminal pase a segundo plano.

     Esta es la premisa que nos ofrece Blomkamp, donde como buena ciencia ficción, esta historia es un reflejo de nuestra sociedad actual (¿coincidencia que en Elysium se hable ingles y francés, y en la Tierra ingles y español?). Donde desde la publicidad de la película, y esto mismo se nota en su ejecución, el director/coguionista quiere repetir la formula de su opera prima, Sector 9. Si bien esta no es la "gran" película como lo fue su trabajo anterior en 2009, el resultado gracias a sus escenas de acción y a su tratamiento de la violencia es bastante estimulante.

     Creo que el mayor impedimento que puede tener este filme es su guión. Esto porque el mayor atractivo que tiene esta trama, es la lucha de fuerzas que hay entre Max y el agente Krueger (Copley), este segundo trabaja a ordenes de la secretaria de defensa en Elysium, Jessica Delacourt (Jodie Foster), y justo este aspecto no se explota por completo. Se plantea una premisa interesante y cruda al principio que nos engancha, pero es fácil perder la atención con personajes y subtramas que quedan de más. La que frena más la trama es la historia de amor de Max y el personaje de Alice Braga, su amiga de la infancia Fray, quien tiene una hija enferma que quiere mandar a la estación espacial, esto en vez de hacer más compleja la problemática, en un principio eso parecería, pero se torna en el lado cursi de la película, que son igual a minutos desperdiciados en pantalla. Además que el personaje de Jodie Foster no está bien planteado, no porque le falten matices, que hay que mencionar que la actriz entrega una interpretación floja para lo que ha hecho previamente y tuve la sensación que el director no supo dirigirla del todo, sino también falta tiempo de desarrollo, conocemos poco de ella, aporta poco a la trama, y lo que le sucede termina por darnos por igual.

     Fuera de estos errores, la historia permite enfrentamientos interesantes. Para empezar por el perfil psicológico de Krueger, desde un principio nos mencionan que es un psicópata (entre otras cosas violador y sádico) y en sus primeros encuentros con Max asesina a sus aliados sin misericordia, por lo que en cada una de sus apariciones es impredecible. Esto es beneficiado por la actuación de Copley, si bien he leído que lo atribuyen como una sobreactuación, yo veo que al interpretar un personaje con tales características, es difícil definir un límite, es en su modo frenético de hablar y en sus gestos depravados que veo al villano ideal.

     Lo que mencione que Blomkamp repetía la formula de Sector 9 se ve en sus locaciones (la misma atmosfera desolada y sucia) y en la crudeza de la historia (así como en su filme del 2009 el ingenuo Wikus, interpretado por Copley, se transforma tiene una penosa transformación en extraterrestre, aquí dejan agonizar a Max con sus pobres condiciones de vida y días contados de vida los responsables de su accidente). Así como lo hace Wes Anderson (Moonrise Kingdom, El Fantastico Sr. Zorro) en su filmografía, aquí el director da la sensación que la historia es paralela a Sector 9, como si se desarrollara en el mismo universo (claro, años después), donde en lugar de "Langostinos" hay robots.

     Puede que la historia padezca y evite al filme un buen desarrollo y por consiguiente no lo deje ser mejor película, pero te darás cuenta que vale mucho la pena ver Elysium cuando veas que se hizo con las secuencias de acción. La violencia grafica, el slow motion, ciertos movimientos de cámara, dan a cada enfrentamiento un aire innovador con el sello del director. Y lo que es el enfrentamiento final mano a mano Max v.s. Krueger cada quien con exoesqueleto es un momento altamente épico.

     Esta no fue la gran película y puedo casi apostar que no cumplió del todo las expectativas, pero al menos a este crítico que es gran fanático del genero de acción lo dejo más que satisfecho. No es como meterte a ver una de las muchas películas exageradas que se ven hoy en día. Tiene la intención, es un buen entretenimiento con una historia original que no fue sacada de un libro o comic, y eso hoy en día ya es ganancia ¿no creen?

meterte a ver una de las muchas películas exageradas que se ven hoy en día. Tiene la intención, es un buen entretenimiento con una historia original que no fue sacada de un libro o comic, y eso hoy en día ya es ganancia ¿no creen?

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Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses (Dragon Ball Z: Kami to Kami)

Director: Masahiro Hosoda (First of the North Star)

Voces (en español): Mario Castañeda, René García

País: Japón 2013

***

En esta película, Akira Toriyama regresa a la realización de Dragon Ball, que con su partida había dado pasó a series como Dragon Ball GT, que no fue del total agrado del público. Puede ser que después de años de no ver nada nuevo de esta serie, el regreso de Toriyama, creador del manga y la serie, sea suficiente para crear emoción entre los aficionados, que hoy en día ha sido un anime que nos ha tocado ver a varias generaciones.

     Nos ubicamos después de que Goku vence a Majin Boo (recalco que al ser algo que nos ha tocado ver a la mayoría, has de ubicar esta referencia, si no, igual esto no es mencionado en el filme), y tras años de dormir, Bills, el Dios de la Destrucción, despierta con sed de pelear contra un enemigo digno. Lo primero que dice es que quiere poner a Freezer (más referencias) en su lugar, para después ser informado por su acompañante Wiss de que él ya fue derrotado por Goku, esto lo emociona a él (en el universo de Dragon Ball, entre más puedas salir madreado es motivo de festejo) porque en el sueño que acaba de tener, tuvo la visión de que peleaba contra un adversario digno, un Dios Super Saiyajin, a quien ira buscar por medio de los Saiyajin sobrevivientes (más referencias) que quedan en la Tierra. Su deseo de un contrincante poderoso es tal, que si Goku y los Guerreros Z no cumplen con sus expectativas, será capaz de destruir todo el planeta por puro despecho. 

     Los realizadores confían tanto en el éxito de Dragon Ball que dan por hecho que al comprar el boleto para esta película, uno tiene frescos los recuerdos de la serie desde sus inicios, pero les aseguro que será más de uno el caso que no será así. Y esto no sería malo si la serie respetara su estilo original. Claramente quería hacer un filme apto para niños por lo que la crudeza de la serie queda hecha a un lado, será mejor que te prepares para un filme meramente infantil donde predomina la comedia.

     Esto podría conllevar buenas intenciones, como el tratar de dar un entretenimiento más sano, pero pareciera que esto también afecto a la seriedad del villano. Tal cual en Iron Man 3, nunca se toma en serio a este personaje, al antagonista, a Bills. En un principio te venden la idea que es poderoso y Goku no tiene lo suficiente para enfrentarlo, creando una problemática interesante, pero conforme avanza el filme cabe la duda si en serio será capaz de destruir la Tierra al no encontrar un enemigo digno, ya que el tono cómico predomina sobre la trama. El final puede resultar predecible y demasiado anticlimático para mi gusto.

     Pero lo más nefasto: el día que despierta Bills para buscar al Dios Super Saiyajin, es el mismo día que la fiesta de Bulma, y si contamos los minutos de película que se enfocan en este segundo evento que no aportan nada a la problemática principal, yo creo que se junta al rededor de media hora. De cierta forma, si una de tus expectativas al ver Batalla de los Dioses es volver a ver a tus personajes favoritos en acción, la duración del filme no les hace justicia para esto, lo que son Piccolo y Krillin no tienen más de un dialogo.

     Lo medianamente rescatable, que contribuyo que esto no fuera una experiencia perdida en el cine, fue la nueva técnica de animación que se usa. Además de ver la animación tradicional que ya veíamos en las caricaturas de Dragon Ball, está mezclada por momentos con un hibrido de CGI y la animación tradicional que se utiliza principalmente para algunos escenarios. Lo cierto es que esta técnica da una impresión de falsedad ¡sí, en una caricatura! Pero vale la pena porque en el enfrentamiento cumbre de la película, entre el Dios de la Destrucción y el Dios Super Saiyajin (exacto, Goku) dan un seguimiento que no se le daba antes a las peleas en la caricatura original, que vuelve a los enfrentamientos épicos. Me recordó ligeramente de este año a El Hombre de Acero (Zack Snyder).

     Al menos a mí me quedo la sensación que la película, sobre todo la historia, queda a deber, aunque cabe la esperanza de ver cosas mejores en la nueva serie que quiere sacar Toriyama. Pequeños detalles como recuperar al doblaje original de la serie para dar voces a los personajes se agradece. Pero por parte de los realizadores hay que aterrizar mejor esta historia, algo que de verdad nos permita recordar por que Goku y Dragon Ball son vigentes hoy en día.

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No Se Aceptan Devoluciones

Director: Eugenio Derbez

Actúan: Eugenio Derbez, Loreto Peralta

País: México 2013

*** y media

Lo que no muchos saben, que tal vez sea más comentado con el estreno de esta película, es que Derbez estudió cine en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, una de las escuelas de cine más prestigiadas y demandas en México. Por alguna razón no ejerció lo aprendido y se dedico a ser actor de comedia en la televisión. Aunque ya tiene reconocimiento por el público, cabe la duda si Derbez podría tomarse un trabajo serio como su primer largometraje o sería un indulgencia de alguien que trabaja en Televisa.

     El título empezó con la idea de llamarse Hombre de Piedra y su realizador tenía la idea de hacer, en palabras de él, "algo como La Vida es Bella (Roberto Benigni) o Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore), una película con comedia pero mucho corazón (¿o se habrá referido a querer hacer un filme italiano?)". A la mera hora cambio su título a uno más "atractivo" para las audiencias, y si bien suena muy ambicioso querer hacer algo similar a lo que hicieron estos dos clásicos muy queridos del cine italiano, puedo decir que el resultado final es conmovedor y tiene ese mismo sentimiento del filme de Benigni sobre la perdida de la inocencia.

     La historia de No Se Aceptan Devoluciones tiene ideas del director-protagonista-director, pero es escrita principalmente por Guillermo Ríos y Leticia López Margalli, quienes entregan una historia original con elementos de otros filmes que al menos yo no sentí reciclados. En un principio, el pequeño Valentín convive con un no muy ejemplar padre que no piensa en el desarrollo psicológico del niño, lo obliga a enfrentarse a diferentes miedos a la fuerza para que no les tema más. La combinación de realidad y fantasía en la narración del protagonista recuerda a Donde Viven los Monstruos o bien a la reciente Una Niña Maravillosa, pero no cae en la copia al apegarse a su género (claramente diferente al de las otras dos cintas) y se vuelve un gran acierto el conocer a fondo nuestro protagonista, y crearle una problemática intima.

      Valentín (interpretado por Derbez en su versión adulta) crece y nunca toma en serio el reto del compromiso, todos los días se acuesta con una mujer diferente y no tiene una ocupación, a pesar de ser adulto fue alguien que no termino de crecer. Su vida tendrá un revés cuando reaparezca un antiguo ligue suyo, una extranjera llamada Julie (Jessica Lindsey) a quien embarazó y regresa a saldar cuentas dejándole a la fuerza a la ahora bebé Maggie. Tras un viaje que emprende nuestro protagonista a Estados Unidos para devolverle a Maggie, él se encariñara con su hija y descubrirá que ahora su vida tiene un sentido y alguien por quien pelear, aceptando el único trabajo que puede hacer con el que obtenga dinero para darle una vida digna a ella, doble de cine.

     La introducción fue muy original y atinada desde la presentación de créditos. Nos ambientan en una historia muy inocente con secuencias hechas en stop-motion con títeres. El personaje de Derbez es alguien con quien nos podemos identificar, ya que a pesar de su pinta de bonachón, se crea a un ser imperfecto con complejos realista-mágicos sobre crecer. Pero la cumbre emotiva del filme, que nos saca las lagrimas de una manera honesta, es cuando la hija de Valentín llega a su vida, ver cómo él aguanta los madrazos en los sets de las películas y cómo van creciendo año tras año juntos es muy humano y me parece imposible que alguien no se solidarice con estos personajes y su lucha, especialmente por la de Valentín de crearle un mundo sin problemas, lleno de mentiras de buena intención que al momento de ser descubierta cualquiera de ellas, todo se vendrá abajo.

     Indudablemente el cómico mexicano no pudo evitar agregar comedia muy parecida a la que usa en sus sketches en televisión, que a fin de cuentas algunos momentos sí son genuinamente cómicos y a los que entren a la sala de cine porque esperan ver más este lado que ya conocemos de él, su sello por el que se volvió famoso, quedara satisfecho. Esto aunado a referencias de actores y otros involucrados en el cine (como Jonhy Deep o Adam Sandler por ejemplo) hará al filme más entretenido y fluido, a pesar de existir baches en la historia, como el hecho de que alguien sin pasaporte que tampoco habla ingles se mantenga intacto en el extranjero. Mención especial a la parte donde se mezcla a Jesús Ochoa con el filme próximo a estrenarse de Alfonso Cuarón Gravity, me hizó reír mucho que relacionaran a ambos.

     También los personajes secundarios cumplen con su objetivo, crear un ambiente más amigable. Empezando por el productor Frank (Daniel Raymont) que saca de todo aprieto a Valentín, hasta las pequeñas apariciones que tiene Karla Souza cómo su candente vecina. Igual la pequeña actriz Loreto Peralta tiene una interpretación sorprendente para su edad, haciéndola de Maggie impregnándole gestos carismáticos aguantando el protagónico junto con Derbez.

     El mayor enemigo del filme es al momento de desarrollar la problemática desde que Julie quiere recuperar a Maggie años después de abandonarla. Puede ser porque la película se desvía de su tratamiento light para meterse de lleno a una problemática seria y ya no se supo cómo hacer este cambio. Los momentos con Julie se sienten más lentos y se trata de impregnar comedia y drama de más, hay un exceso de estos y la película ya no funciona tan bien. Especialmente porque se opta porque esta película se solucione con discursos y métodos inverosímiles. Y al final, donde claramente se busca hacerte llorar a la fuerza (no como el principio) hay una saturación de personajes secundarios y algunos terminan sobrando, por ejemplo el tal Sammy me dejo de dar gracia hasta cierto punto y Julie era innecesaria para el último acto del filme. Es difícil de explicar lo de Julie sin dar spoilers de la trama, pero digamos que cuando el protagonista vuelve a México su presencia convierte esta historia en algo convencional y predecible.

     Puede ser que en la mitad del filme este tambalee y ya no encuentre su equilibrio, pero lo cierto es que el principio es muy emotivo y enternecedor, además de estar muy cuidado por Derbez en aspectos como el diseño de tomas y fotografía, lo cual fue una sorpresa muy grata. En su debut como cineasta Derbez demuestra tener buenas aptitudes, aunque siento que el trabajar para una televisora donde predominan los melodramas simples y una programación de poca calidad, le pego valores que le impidieron hacer un filme 100% honesto. 

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Armados y Peligrosos (2 Guns)

Director: Baltasar Kormákur (Contrabando)

Actúan: Denzel Washington, Mark Wahlberg

País: EUA

** y medio

Basada en la novela gráfica del mismo nombre, 2 Guns es sobre Bobby (Washington) y Stig (Walhberg) que buscan robar un banco, lo que no saben es que uno es agente encubierto de la DEA y el otro de la Marina. Teniendo sus intenciones ocultas entre ambos, involucraran a ambas instituciones, y a los carteles y criminales a los que les robaron, creando una guerra sin cuartel, traiciones de por medio, donde la cabeza de ambos pistoleros tendrá el mayor precio.

     La secuencia inicial es un adelanto del plan de Bobby y Stig (o Steadman en el comic) donde el primero se adentra al banco que asaltaran para aparentemente rentar una caja fuerte mientras el segundo va ordenando el almuerzo de ambos en un café que hay enfrente del lugar. Presenciamos las acciones de ambos y después el personaje de Washington se dirige al café para juntarse con su compañero, dando pie desde un principio a varios gags de la situación, mostrando la buena química que hay entre ambos actores, y lo que pareciera una situación sacada de una película de Tarantino, culmina con la frase que dice Bobby "...¿no conoces el dicho: nunca asaltes el lugar que tenga enfrente la cafetería que sirva las mejores donas del lugar?", tomándose tan en serio el "dicho" que hacen explotar el lugar donde están, cuando ellos van subiéndose a su coche tras iniciar un incendio, vemos la explosión del lugar en cámara lenta. Que introducción tan chida.

     Curiosamente, esto pareciera un breviario sobre cómo será el resto del filme. Gran colaboración entre los protagonistas, un guionista que sabe elaborar situaciones pequeñas o pasajeras y un director que lucha constantemente porque el filme tenga su propio sello. Incluso más que parecer una película de acción como dice el título, diría que nos querían vender más una comedia, o algo parecido de The Heat con Sandra Bullock (irónicamente llamada en español Chicas Armadas y Peligrosas), solo que ésta sería la versión con más testosterona.

     Toda la película es entretenida y no tiene mayor pretensión, con buenas referencias cómicas actuales, como el hecho de que los gringos no podían pronunciar correctamente Les Misérables (surgido a partir de la película del 2012 que no tradujo su título en francés en aquél país), y una que otra escena de acción donde Bobby y Stigman se rifan. A pesar de tener buena ejecución ambos apartados, a final de cuentas tienen su pero, como el hecho de que usar chistes del ahora me pone en duda si serán vigentes en unos años, o si las escenas de acción están constantemente pisando la delgada línea de lo verosímil/inverosímil.

     El mayor embrollo aquí es la trama, aunque como dije Masters crea buenas situaciones al grado de crear el mínimo agrado e interés por los personajes, al momento de unir todas ellas por una sola problemática, da un desarrollo con difícil seguimiento y que por momentos no es interesante. Al principio Stig y Bobby trabajan juntos, descubren el engaño que había entre ellos, se separan, uno va con la Marina y otro con la DEA, cada quien asume las consecuencias, resulta que ninguno complace del todo a su subordinante, se vulven prófugos, el cartel mexicano con el que se metieron al principio también los busca... y en todo este batidillo de historia también entra ¡¿la CIA?! No sé si adaptaron textual la novela gráfica, pero al menos esta adaptación se complica por si sola. Me pasó que con quien la fui a ver nos preguntamos un par de veces si captaba lo que acababa de pasar.

     Y aunque el director tiene la iniciativa de darle cierto feeling western al filme con la música que emplea, algunos cortes de edición, y la química de Walhberg y Washington, no da un seguimiento lo suficientemente emocionante o creativo a las balaceras, ni aporta nada nuevo de hecho, su seguimiento a la historia es convencional.

     Armados y Peligrosos no tiene grandes pretensiones más que ser una película más entretenida en cartelera, y hasta eso lo logra, sobre todo ver a los actores Denzel Washington (que tras El Vuelo alzó la barra de su nivel actoral) y a Walhberg (quien no ha tenido tropiezos con filmes divertidos y efectivos como Pain and Gain y Ted) teniendo timing actoral hacen que valga la pena pagar el boleto.

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El Conjuro (The Conjuring)

Director: James Wan (Saw)

Actúan: Patrick Wilson, Vera Farmiga

País: EUA 2013

** y media

El Conjuro... una propuesta que nunca me llamo del todo la atención del todo, y no porque tenga algo en contra del terror, al contrario, soy un gran fan, pero prefiero no esperar nada de este género por las películas que me han tocado ver en los últimos años sobre terror sobrenatural. Hubo dos cosas que me contagiaron las mínimas ganas de verla: una publicidad muy atractiva (carteles en la calle, el cortometraje The 3:07  AM Project http://www.youtube.com/watch?v=FtyEPAsAxDQ) y el nombre de James Wan como director.

     Sus últimas películas del género han sido las que más han generado escandalo en la audiencias, además de ser las más efectivas para asustar en la cartelera comercial. El Títere e Insidious han tenido comentarios encontrados, pero la cinta por la que lo deberíamos respetar es por la que tiene el mejor guión y un final impredecible que es lo que más vale la pena en este tipo de cintas: Saw. Puede que su cinta sobre el asesino serial Jigsaw no tenga mucho que ver con su nuevo proyecto, pero al menos por los otros dos títulos que mencione merece el beneficio de la duda.

     La historia habla de un pareja de esposos, Roger (Ron Livinston) y Carolyn (Lili Taylor) Perron, con una gran familia conformada por ellos y sus 5 hijas, que se mudan a una nueva casa, donde habita un espíritu sin paz que los atormentara por un asunto pendiente que dejo en su vida pasada, algo que conlleva una maldición. A la par conocemos a los Warren, una pareja de investigadores paranormales que ya han resuelto otros casos, a los que acudirán los padres Perron para que tomen su caso y lidien con algo que no habían tratado antes.

     El problema con estas cintas de terror paranormal es que su mayor fuerte para asustarnos es el suspenso barato, donde pareciera que todo en el ambiente está en calma y de repente aparece un ente de la nada o un ruido fuerte que si bien te logra hacer saltar del asiento, no merodea en tu cabeza atormentándote después de haberla visto  como lo debería hacer una buena película de este género (que en lo personal considero existen pocas), yo le llamo "un susto de momento". Las historias más complejas en esta materia nos mantienen oculta la identidad que asecha a los protagonistas, nunca lo conocemos del todo, pero en el terror paranormal siempre terminan revelando quién es este supuesto monstruo y a la mera hora el concepto/idea no es ni la mitad de impactante de lo que imaginábamos.

     El Conjuro divaga entre las convencionalidades de este género y entre ideas acertadas para asustar al público. Algunos puntos cumbre de la cinta parecieran reciclados de filmes como Actividad Paranormal (gente que sale volando sorpresivamente y sustos de momento) pero al mismo tiempo tiene sus momentos originales y genuinos de terror gracias al director que supo cómo interpretar lo propuesto en el guión. También las actuaciones ayudan mucho en este apartado, por escenas donde los actores no interactúan con nada, tienes que creer que están con alguna especie de fantasma y lo hacen de manera creíble, creyendo en lo que hacen. Además que el monstruo/antagonista/fuerza que los atormenta (cómo prefieran llamarle) es un ser que no hemos visto en un rato en el cine, hoy en día los realizadores le dan prioridad a fantasmas y demonios por ejemplo, aquí se habla sobre una bruja y la historia que se le da de trasfondo es interesante.

     El apartado de sustos a pesar de no ser excepcional o memorable (sobre todo memorable) está bien cubierto por James Wan, porque tiene un lenguaje cinematográfico muy rico, más del que muchos directores se exigen para el terror. Incluso cuando vemos por primera vez a la bruja de la historia, a pesar de no tener un aspecto tan aterrador, el director elige la música y travellings correctos para que saltemos del asiento; en las escenas que quiere espantar crea la atmosfera correcta para culminar con situaciones inesperadas, y eso debe ser uno de los mejores puntos del filme: cuando lo busca es impredecible. Sin olvidar que la estética y fotografía no quedan olvidadas, es de los pocos filmes de terror que cuidan este aspecto, cosa que a fin de cuentas sí importan, porque beneficia al ambiente retro-terrorífico que nos propone Wan.

     Otra cosa que me gusto es que no se peca con el uso de efectos, la mayoría de las impresiones que nos dan están hechos con los efectos de la vieja escuela, haciendo que las secuencias se valgan más por sí mismas que por visuales de computadora. En lo personal quede impresionado por el trabajo de maquillaje que hay con la bruja o el modo con el que hacen levitar a Carolyn (la madre Perron) en la silla.

     La calificación reprobatoria en esta cinta claramente no se debe a la ejecución del filme en si mismo, porque como mencione es grato notar el interés puesto por parte del director, productores y actores. El Conjuro queda a deber en guión, y es algo que Wan debió de fijarse antes de invertir su trabajo y conocimientos aquí, ya que al menos Saw a mí me marcó por su final impactante, aquí el guión desarrolla varias cosas que al final terminan por ser innecesarias. La subtrama de la muñeca no sirve de nada mas que de mera introducción y buscan explotarla innecesariamente, hay un buen acercamiento a los personajes especialmente a la pareja Perron y Warren, pero esto perjudica al efecto de la película, porque se vio conveniente que cómo si fuera la trama de una película de aventuras tuviera solución al final, y eso en una cinta de terror no cabe.

     A fin de cuentas El Conjuro no es un mal filme ni decepciona, si entras con la misma actitud que este crítico incluso terminas sorprendiéndote, ya que te llevas tus buenos sustos (de momento) que incluso me hicieron gritar en la sala, pero después del desenlace tan "fresa" que le dan a la historia debes hacerte una pregunta importante: ¿la película asusta a tal grado que no me dejara dormir o me marcara en otras situaciones que yo viva? Tal vez si alguien menor de 9 años se cuela a una de las salas donde la exhiban, su respuesta sea afirmativa, pero al menos para mí, los sustos de momento se quedan en la sala de cine y no salen de ahí.

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Chicas Armadas y Peligrosas (The Heat)

Director: Paul Feig (Damas en Guerra)

Actúan: Sandra Bullock, Melissa McCarthy

País: EUA 2013

***

Hoy en día tener un director con aciertos en su filmografía así como actores protagónicos atrayentes no es indicio de una buena película, sea el género que sea. En este caso, el director y la actriz Melissa Mc Carthy ya habían trabajado juntos en la nominada al Oscar por Mejor Guión Damas en Guerra, y Sandra Bullock ha ganado a las audiencias por sus comedias ligeras pero a fin de cuentas divertidas. Fallas podemos encontrar en la pura publicidad (¿Que con la traducción genérica del título?), o que tal vez este es otro intento pretensioso donde los nombres son los que jalan gente a las salas de cine. Caer en la pretensión para realizadores cómicos es fácil, pregúntenle a los realizadores de ¿Qué Pasó Ayer? (especialmente a Todd Philips), o a los de Quiero matar a mi jefe que por una sola película buena que hicieron se sienten con el derecho de entregar cualquier tipo de película a las audiencias.

     Justo con esta idea entre a ver The Heat (sí, para este título prefiero hacerla de chicano), y los primeros minutos no me hicieron creer lo contrario. Y esque la introducción de sus 2 protagonistas cae en los terrenos más comunes de la comedia. Bullock la hace de una agente del FBI que tal cual Woody Harrelson en Los Ilusionistas (Leterrier, 2013) es una telepata a la hora de entrar a la casa de criminales para descubrir donde esconden armas y/o drogas, ¡ah! y es una mamona. Por otra parte, las groserías que dice McCarthy son inversamente proporcionales a la gracia que nos dan sus acciones, y créanme que son muchas groserías (¿querían superar el record de altisonancia de Tiempos Violentos o de Los Infiltrados?). Después de esto, creí para el resto de la película me esperaban chistes sin gracia y que le estaría poniendo de calificación unas 2 estrellas.

     Para mi suerte y para la de todos la que la vayan a ver, la película fue mejorando con cada acto, y bueno... el número de estrella también. Es una comedia ligera, entonces tendrá un público especifico, entre ellos los fanáticos de las películas de Bullock, pero incluso creo que cualquiera la puede disfrutar con una mente muy abierta. Digo, si estás entrando a verla es porque quieres pasar un rato entretenido ¿no?, porque si solo buscas errores los encontraras y serán dos horas donde te pudiste haber divertido, no hay que ser conformistas pero tampoco unos apretados.

     La historia a pesar de ser sencilla, incluso predecible, no se torna lenta o absurda, permite un acercamiento a los personajes y a la química que van obteniendo, pero lo más importante: da pauta a los chistes. Vemos varias irreverencias francamente divertidas por parte de McCarthy, y a pesar que para Bullock por momentos su participación es pasiva, a comparación de la otra protagonista, ambas tienen sus momentos en pantalla. Uno como espectador tiene oportunidad de reírse de como Mullins humilla a otros personajes en la historia y los insulta, McCarthy se muestra en buena forma para el humor negro.

     Como dije, fallos sobran en el guión y obviamente no podemos compararla con las grandes películas del año, pero topártela en la cartelera no te caería mal si buscas un filme y ligero o un rato entretenido. Hay un par de escenas que son terriblemente graciosas que vale la pena ver (una involucra a Mullins amenazando con una pistola en los genitales a un criminal que interrogan y otra de este mismo personaje que tiene "un aspecto muy puto malvado").

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Kick-Ass 2

Director: Jeff Wadlow (Rendirse Jamás)

Actúan: Aaron Taylor-Johnson, Chloë Grace Moretz

País: Reino Unido, EUA 2013

** y media

     En 2010 Mathew Vaughn realizaba su tercer largometraje como director con una producción que no contenía los grandes efectos o un superhéroe conocido (el impreso de Kick-Ass es de Marvel, pero dudo que haya existido mucha confianza en esta historia porque el nombre de esta compañía no está en los créditos del primer filme), que con un montaje muy lucido en sus escenas de acción, un guión menos oscuro/más agradable y la dirección de Vaughn dieron como resultado una película donde la violencia y una buena historia podían convivir, que fue bien recibida por el público dando luz verde a una secuela cinematográfica.

     Con los años Kick-Ass alcanzo el estado de culto y ya había una secuela en comic para realizar la ansiada adaptación a la pantalla. Vaughn vio conveniente dejar a Wadlow no solo en la silla de director, sino también suplantar a Jane Goldman como guionista, lo cual no podríamos juzgar hasta ver esta película. Con la voz de un fanático y no de un crítico mamón a quien le parece fácil reprobar una película que requiere meses de realización, mi impresión tras Kick-Ass 2 es un fuerte deseo de regresar el tiempo los 103 minutos que dura la película y seguir teniendo la impresión que me quede del superhéroe tras ver una gran primera parte, ya que lo que diferenciaba a este superhéroe sin superpoderes de otras producciones simplonas, aquí no estuvo presente.

     Wadlow tenía claro los puntos importantes para ser fiel a la primera parte del 2010, que si no las notara igual no podría llamarse cineasta. Son los tres puntos que mencione al principio: edición (para mayor claridad revisar/recodar Kick-Ass 1 cuando Big Daddy asesina a los hombres de D'Amico en la bodega con cortes rápidos en cada acción que efectúa), guión (la historia de la primera parte era muy oscura, si hubieran hecho una adaptación muy apegada sin la comedia y suavizando la trama, seguramente hubiera sido una de esas historias crudas que desagradan al público y caen en el olvido como Super o God Bless America) y la dirección (con un Vaughn que sabía cómo colocar al cámara y contar una historia de heroísmo). Hizo su intento por respetarlos, por lo que la atmosfera tras 3 años de la primera película queda intacta, más no da en el clavo en los aspectos importantes.

     Considero que la historia en esta secuela agarra un ritmo más veloz, sino viste la primera parte no puedes entrar a la sala creyendo que agarraras el hilo de la historia, e igual hay libertades en la adaptación del guión. Vemos a un Dave Lizewski (Taylor-Johnson) más listo para pelear, a Mindy/Hit Girl (Moretz) muy decidida a seguir con su vida de superhéroe a pesar de lo que le diga su padre adoptivo, y a un Chris D'Amico igual de pusilánime que siempre "sobrellevando" la muerte de su padre y cambiando el nombre de su alter ego a Mother Fucker. Este guión adaptado adolece (aprovechando de que hablamos de personajes adolescentes) en su desarrollo de personajes y en las libertades que se tomo del guión original. Los personajes, sobre todo estos tres que mencione, tienen una postura y de forma inverosímil cambia de parecer, es una película de Kick-Ass, tampoco pido una profundización de su psique, pero las acciones de los personajes son bastante absurdas por un guión que ni siquiera se toma en serio a él mismo.

     Muertes importantes no afectan emocionalmente a los personajes involucrados, y en plena guerra sin cuartel entre superhéroes y villanos ven conveniente que haya chistes de por medio. La parte dedicada a Mindy cuando trata de adaptarse a su vida "normal" de adolescente, es un cambio de genero abrupto y todos sus elementos (la historia y los personajes sobre todo) parece una reinterpretación de Chicas Pesadas, y no es por querer hacer una comparación graciosa, si no que está muy fuera de lugar y la imitación (tal vez involuntaria) llega al punto de usar indicativos como "Abeja Reina", ustedes mismos juzguen. El antagonista nunca resulta una amenaza de verdad, a pesar de que esta historia es una versión más "suavizada" del comic, el hecho de que sus actos violentos y radicales contra Dave sean mínimos aquí, no nos permite odiarlo como al Muther Fucker de la historia original. En resumen, el guión es un vistazo rápido y cómico a lo que escribió Mark Millar.

     Por lo menos la violencia y las escenas de acción son dirigidas de forma muy parecida a cómo lo hizo Vaughn con Kick-Ass 1, dando buenos momentos en el filme, haciendo énfasis que la primera parte no solo tuvo "buenos momentos", tuvo escenas de acción que daba otra perspectiva al género (la intensidad de la lucha que tiene Big Daddy, y sentimentalismo que llevaba cada patada en el trasero que recibía Kick-Ass, la doble moral de una niña como Hit Girl descuartizando gente). Los momentos claves de la historia los tenemos aquí, pero de una forma veloz y de una vez se los aviso, parece ser que con el desenlace quieren cerrar de una vez por todas la historia de Kick-Ass, cambiando radicalmente situaciones del comic, otra secuela tendría una explicación ridícula, por lo que de verdad hay una sensación de histeria en el filme, donde casi ninguna escena tiene relevancia.

     Si lo quieres ver como una película más en cartelera, Kick-Ass 2 es satisfactoria ya que cumple con lo que el público (amarillista) quiere ver: violencia y a Jim Carrey fuera de su zona de confort, que un gran acierto es que su aparición a pesar de corta, llena los pantalones del Colonel Stars and Stripes, dejándonos con las ganas de verlo más en pantalla, en fin que si lo hubieran hecho no hubiera sido la primera ni la última alteración significativa de la historia original.

     Esa armonía entre violencia-una historia bien contada es interrumpida en este filme poco congruente, tal vez no sea un filme catastrófico pero es una pena que está sea la película que sigue a KICK-ASS de Mathew Vaughn (X-Men: Primera Generación) que dio a entender al público que los efectos (o en este caso tal vez sea la violencia) no lo es todo en una película de superhéroes. Después de esto tal vez lo mejor será dejar morir a Kick-Ass en el cine... al menos yo lo echare de menos.

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Sangre, Sudor y Gloria (Pain & Gain) 

Director: Michael Bay (Transformers)

Actúan: Mark Wahlberg, Dwayne Johnson

País: EUA 2013

*** y media

Opus 10 del piromaníaco Michael Bay, quien tal cual Roland Emmerich (2012, El Día Después de Mañana), parece que nació para hacer un cine con exceso de efectos especiales, locaciones que inevitablemente se derrumbaran y malas historias. Tras una trilogía de Transformers que al menos a mí me gustaría pensar que no existio, se arma con una historia retorcida donde no hay lugar para macro peleas u héroes irreales, mostrando un lado más serio en su filmografía.

      Basada en "una historia real", la película comienza con un Daniel Lugo (Walhberg) frustrado, que queriendo salir de la mediocridad, hace una alianza con el disfuncional sexual por los esteroides Adrian Doorbal (Anthony Mackie), para secuestrar al pudiente Victor Kershaw y quitarle todos sus bienes, a esta desventura también se une el reformado Paul Doyle (Johnson) como un tercer cómplice. ¿Qué tienen en común estos 3 compañeros al crimen quienes en un principio ni se conocían o no se hablaban mucho? Que son fisicoculturistas dependientes económicamente que al ir al gimnasio donde trabajan/se ejercitan ponen el ojo en su víctima.

     Por si se lo preguntaban, a pesar de ser una trama un tanto locochona, está basada en el caso "Sun Gym Gang", con evidencias de que alguien metió mano para hacer una historia más increíble para la pantalla, pero a fin de cuentas verídica, donde Bay vio conveniente hacer su nueva película.

     El filme arranca con buenos pasos por el discurso inicial de Lugo, donde expone muy bien la forma de ser del personaje, pero sobre todo dice una frase que se me quedó en la cabeza el resto de la película, "Estar fuera de forma no solo te hace ver terrible, es antipatriótico", que nos deja muy en claro que él no está del todo cuerdo y expone sus obsesiones. La voz en off es un gran elemento para que nosotros como espectadores simpaticemos con Lugo, a pesar de que claramente sabemos que en la vida real el secuestro y la extorsión son de una naturaleza cruel, pero se traza a él mismo un camino para superarse, que por su inutilidad no encuentra otra forma de hacer dinero mas que la de irse en contra del millonario Kershaw.

     Tras conocer a los otros personajes, la ingenuidad de los fisicoculturistas (hablando más de Wahlberg y de Johnson), y la actitud sangrona de quien se convertirá en su víctima, uno esperaría que esta película tuviera un happy ending donde los personajes que nos terminan agradando se salgan con la suya, pero advertencia: apenas ellos la sacan cada centavo al antipático Kershaw, todo se van en picada en una historia de desengaños, desesperación y (¿por qué no decirlo?) de desmembramientos (la perdida del pulgar de un pie, incineración de miembros para borrar lo que podría ser evidencia policiaca).

     Lo que hace a este filme diferente a la mediocridad habitual de su realizador es el guión. Tendrá sus detallitos, como que la narrativa no es congruente por la voz en off de otros personajes que escuchamos para "que la historia nos quede más clara", pero además de ser el único problema notorio en el guión, esta voz en off le hace bien al personaje de Lugo. La historia está constantemente en el terreno de lo retorcido y lo oscuro, así como vemos protagonistas con altas expectativas al principio, estás se van desmoronando poco a poco, esto sumado al tratamiento de personajes agrios, hizo una comparación inevitable en mi mente donde por momentos el filme me pareció escrito por los Coen (Barton Fink, Quémese Después de Leerse) y dirigida por Michael Bay. Los guionistas , que no son los Coen, en esta ocasión es más que justo mencionarlos, Christopher Markus y Stephen McFeely supieron llevar las situaciones a extremos para que bien si no estemos entretenidos todo el tiempo, estemos al pendiente al 100% en que pasara con nuestros héroes (diciendo héroes de forma sarcástica claro está). 

     Ver a Wahlberg y Johnson fuera de sus papeles de héroes de acción me agrado mucho, además de probar que están en buena forma para hacer otro tipo de personajes, se desenvuelven de forma carismática en las secuencias oscuras, por lo que el filme no se torna desagradable.

     No se si lo que más me gusto de ver Sangre, Sudor y Gloria fue que el filme logra con el cometido de ser impactante (punto a favor por el manejo de violencia), o de que por primera vez no tuve la sensación de que me tomaron el pelo cuando compre mi boleto, que normalmente tengo cuando veo un trabajo de Bay. Ojala siga estos pasos para que su filmografía vaya madurando, ¿qué me dicen sobre Las Tortugas Ninja en 2014...

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Los Ilusionistas (Now You See Me)

Director: Louis Leterrier (El Transportador 2)

Actúan: Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo

País: EUA, Francia 2013

***

Louis Leterrier ha sido director de una película que muchos queremos olvidar (Furia de Titanes), pero también tiene éxitos comerciales como El Transportador 2 y Hulk, el hombre increíble. Con su nueva película, presenta un elenco multiestelar que promete una trama que nos sorprenderá. Indudablemente el filme no decepciona, incluso yo creo que para la filmografía de los que trabajaron aquí podría valer como un acierto, que igual tiene sus detalles, entre ellos que no pude evitar pensar en El Gran Truco (Christopher Nolan, 2006) cuando la termine de ver.

     La comparación con el filme de Nolan es mínima, tan solo ambas caen en el terreno de thriller y buscan dar ese giro de tuerca al final que sorprenda. No la quiero recriminar o marcarlo como un error, pero en ese sentido el tema de "los trucos de magia" ya había sido explorado, solo que aquí le dan una perspectiva más increíble. Sería uno de los pocos aspectos en los que peca esta película, no ambiciona mucho. De hecho su mayor objetivo es divertir y sorprender aunque sea un rato, cosa que logra y por lo que garantizo que será de las favoritas del público para este año. 

     El punto más fuerte es el principio. El director mueve más la cámara, realiza paneos que recorren de manera ingeniosa los escenarios, y hace las tomas más largas, lo cual me hubiera gustado más ver el resto del filme. Pero lo más notable es como en los primeros minutos y antes de la presentación del título dan un acercamiento tan rápido a los personajes pero que habla mucho de ellos. Vemos como los cuatro magos "protagonistas" (comillas en protagonistas porque esto cambia conforme avanza la película) realizan su acto o su gracia por separado, lo cual sorprende gratamente. Cuando vi el título "Now You See Me" en pantalla, me dio una muy buena impresión de lo que iba a ver en el resto del filme.

     Cuando la trama agarra más forma es con el primer acto de los cuatro magos ya juntos conocidos como "Los 4 Jinetes", que efectúan el robo al banco. Aquí entra la parte del thriller, donde Dylan Rhodes (Ruffalo) con ayuda de la agente del Interpol, Alma Dray (Mélanie Laurent), investigan el caso. Se suma a la trama Michael Caine como el inversionista principal de los Jinetes y Morgan Freeman quien se dedica a revelar los secretos detrás de los actos de los magos. En un principio esto es atractivo al haber tantos personajes en juego que sumen tensión e interés a la historia, pero en realidad tenemos el mayor defecto y al mismo tiempo la mejor virtud de la película.

     No existe un protagonista fijo. Los realizadores buscan que te encariñes en un principio de los magos, de ahí ellos se vuelven criminales, los persigue Rhodes y su compañera, y tenemos un acercamiento a su relación. Entre los personajes involucrados, surge una serie de ojetadas para que nadie consiga lo que busca, y literalmente uno no sabe a quien irle. Por momentos se le resta interés a algunas historias y no conocemos por completo las intenciones ocultas de todos, todo para que al final haya ese "gran" twist y "todo tenga sentido". La trama nunca cae en lo difuso, pero el final no será del todo satisfactorio, es de esos giros de tuerca que buscan ser tan inesperados que cambian abruptamente el rol de los personajes, tomándose muy en serio lo que sería la premisa del filme ("Entre más te acerques, menos verás").

      Por más lejos que trates de ver, las actuaciones no cumplen del todo. Aunque Isla Ficher, Dave Franco, y Mélanie Laurent se apegan convincentemente a sus personajes, y Ruffalo convierte al aparentemente tonto policía Rhodes en alguien agradable para la audiencia, los actores de los que más podríamos esperar parecieran repetir papeles previos que han tenido. Eisenberg y Woody Harrelson que ya habían hecho dupla en Zombieland, les costo trabajo despegarse de los papeles que habían hecho en ese filme, y peor aún para el actor que interpreto a Mark Zuckerberg en Red Social ya que le impregna los mismos gestos y forma de hablar. Michael Caine y Morgan Freeman son pasables, pero me cuesta trabajo el lugar de prestigio que tienen hoy en día, si es que no lo han perdido aún.

     Si de por sí las actuaciones quedaron a deber un poco, el guión crea a personajes un poco engreídos, además de meter escenas de acción que no iban muy de acuerdo a la trama, que están bien hechas y entretienen, pero es un cambio radical de genero.

     Los errores que menciono podrán sonar garrafales, pero no afectan en ritmo a la película, solo que la arrastran al típico esquema gringo (con todo y el Morgan Freeman explicando la historia al final [para entender esto, revisar/recordar piezas de la filmografía del actor como Todo Poderoso, la trilogía del Caballero de la Noche, Se Busca, la reciente Oblivion, entre otras]) y la dejan en el territorio de lo entretenido.

     Será bueno revisarla si te gustan los giros de tuerca o su elenco llamativo, aunque el segundo apartado queda a deber, la historia tiene una premisa que hasta eso desarrolla bien, para dar un desenlace impredecible.

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Titanes del Pacífico (Pacific Rim)

Director: Guillermos Del Toro (Hellboy)

Actúan: Charlie Hunnam, Idris Elba

País: EUA 2013

***

Me acuerdo hace años cuando me emocione por primera vez por una película hecha por una mexicano (para quien no sepa, este crítico es un jovenazo de 17 años)... era Guillermo Del Toro, un cineasta que se había abierto las puertas en el extranjero por su imaginación. Fue en el 2006 cuando El Laberinto del Fauno había ganado como 3 Oscares, 5 Goyas, 8 Arieles, entre otras nominaciones y premiaciones en el mundo, ¿bien poquito no?. Sin lugar a dudas ese fue un gran logro para el cineasta, que tras cintas cómo El Espinazo del Diablo, parecía traer una propuesta interesante para cine fantástico. Propuesta que ha empleado en los últimos años para gringadas de terror como Mamá (Andrés Muschietti, 2013), cómo si la ambición con la que había empezado su carrera la hubiera succionado el cine comercial. Por algo en la ficha técnica de esta película, al mencionar una película previa del cineasta preferí no meter a su obra maestra, El Laberinto del Fauno.

     A pesar de traer la fe baja con nuestro paisano por sus últimas producciones, Pacific Rim la ví como una oportunidad para que Guillermo Del Toro se luciera con el diseño de monstruos como lo demuestra en todos sus proyectos, ¿cómo no iba a hacerlo con una trama que involucra a seres kaiju (monstruos de la cultura asiática que son gigantes y destruyen ciudades, esto ya lo explican en la película, pero no todos son expertos en el tema) peleando con robots gigantes? Esto lo cumple a medias, diciéndolo en varios sentidos: en cuanto a historia y dirección se tomó la decisión de que las batallas se efectuaran en la noche, que igual deja apreciar a los monstruos pero no a todo detalle como en el día, lo cual se puede comparar con la única pelea que hay a plena luz del día.

     Para quienes gusten de la ciencia ficción y la acción, la primera media hora tiene buen ritmo y promete una gran película. La forma en que nos cuentan la historia nos envuelve, ya que la problemática de como los kaiju surgen de las profundidades y nos atacan de sorpesa adquiere una gravedad realista (el tiempo y sacrificios que se emplean para derrotarlos, las consecuencias ambientales) y genera situaciones interesantes como la alianza de los países para la construcción de los Jaegers, o robots gigantes (para quien no este familiarizado con la trama... o el alemán), pero sobre todo las peleas son impresionantes, lo poco que se ve en el tráiler no te da la mínima idea de lo que vemos en el filme completo, que tiene las dosis de acción y violencia correcta, aquí la imaginación de los guionistas no tuvo límite. ¿Qué sucede en el resto del filme?

     En el segundo acto dónde se desarrolla un plan para sellar de forma definitiva el abismo por donde salen los kaijus la trama cae de forma severa, no porque no sea interesante, porque incluso plantean una teoría muy verosímil de los orígenes e intenciones de estos monstruos, si no que la historia cae en los protagonistas, los cuales no son nada atractivos, aunque las actuaciones estuvieran mejor hechas, los guionistas crean personajes planos. Está Raleigh (Hunnam) quien pierde a su hermano que estaba conectado neuronalmente con él (proceso vital para los pilotos de los Jaegers) cuando murió, pero que en increíbles 5 años madura lo suficiente trabajando en construcciones para ser el héroe de la historia, también están personajes cliché sacados de otras películas gringas como: el general incorruptible (modelo increíble de persona), la genio despreciada, el arrogante quien al final simpatizara con Raleigh para salvar al mundo, y dos ñoños que en un principio son simpáticos pero con cada acción y dialogo que dan pierden su encanto. Los coguionista Del Toro y Travis Beacham tuvieron problemas para pasar de personajes gigantes a personajes más chicos.

     Lo que peor le calló a la historia fue una formula gastada, con el "happy ending" forzoso que pudo ser más sentimental con otro desenlace, que a pesar de eso debo reconocer que supieron en que momento acabar la película. Después del confrontamiento que hay con de unos kaiju contra el Jaeger que conducen Raleigh y Mako (Rinko Kikuchi) por primera vez juntos, que sería la batalla cumbre en la película, el siguiente enfrentamiento ya no es tan impresionante, por lo que seguirá siendo entretenida pero es posible que la atención de muchos se disipe.

     La nueva película de Guillermo Del Toro va de la mano con una gran producción y diseño visual pero sin la misma imaginación para el guión o para los personajes. Personalmente, cuando voy al cine no busco ver películas tan regulares como ésta donde las escenas de acción impresionan pero el resto de la historia sirve como mero relleno. Tras ver Titanes Del Pacífico, me cuesta trabajo creer que este fue el director que fue ovacionado 22 minutos con aplausos en Cannes (está de más decir que fue por su producción española del 2006).

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Los Amantes Pasajeros

Director: Pedro Almodóvar (La Piel Que Habito)

Actúan: Javier Cámara, Cecilia Roth

País: España 2013

****

Almodóvar es único. Es de los cineastas contados, que hacen filmes de su nacionalidad y tienen éxito en todo el mundo, sin mostrar un mínimo interés de hacer cine en el extranjero, respetando sus raíces. Es tan reconocido en todo el mundo, que me parece que ganar un Oscar le estaría de más.

     En una entrevista que le hicieron a Antonio Banderas, uno de sus actores predilectos, comentando su más reciente filme en ese entonces La Piel Que Habito, afirmaba que era "muy Almodóvar", cómo si el apellido del director fuera un género, a pesar de sonar risible, es algo cierto. Porque el cineasta español sabe impregnar su sello a cada filme que hace, tiene un lenguaje cinematográfico identificable e inimitable en cada una de sus obras. Pero yo me pregunto: ¿Qué no Almodóvar es un sinónimo de frescura y originalidad, de filmes atrevidos, de sensualidad? No lo puedo englobar todo en una sola oración, pero lo que sí les aseguro es que Los Amantes Pasajeros es muy Almodóvar.

     Su nueva película causo conmoción ya que representaba el regreso del realizador a la farsa, al género de comedia que muchos dicen es su especialidad (en lo que difiero ya que cada trabajo suyo es magnífico a su manera), con la historia de un vuelo a México DF, donde tripulación como pasajeros tienen sus particularidades, que cuando se anuncie un problema en el avión que provocara problemas en el aterrizaje a tal grado de poner en riesgo la vida de todos a bordo, la preocupación de cada quien será distinta, como espectadores conoceremos los secretos y vidas de los personajes, donde bien el subtítulo de este filme podría ser "indiscreción".

     Apenas en los primeros segundos del filme, se impregna el afiche que tienen las películas del director/escritor, dando una divertida presentación de créditos, seguido de eso vemos una conversación llevada a cabo por Jessica y León, interpretados por sus actores de cabecera Penélope Cruz y Antonio Banderas, dos trabajadores de la compañía de vuelo Península. En esta situación que involucra un ligero accidente y la discusión de un tema muy distintivo de la filmografía de Almodóvar, no sólo es un gran homenaje a él mismo, si no que es una pequeña probadita del viaje que estamos a punto de disfrutar. Un viaje que al igual que en esta introducción veremos al cineasta en su máxima expresión.

       Es por esto y más que me cuesta trabajo decidir de que hablar sobre esta película por lo que me gusto tanto, porque Almodóvar diseño cuidadosamente este filme, especialmente los encuadres, no tanto la historia. Si algún defecto tengo que señalar del filme es que Los Amantes Pasajeros esta hecho a modo de Amour (Michael Haneke) o de Carnage (Roman Polanski), que son historias que se desarrollan en un sólo lugar encerrado (en los filmes de Haneke y Polanski es un departamento, en este es el avión), y su habilidad como narradores se demuestra en cómo concentran nuestra atención durante la duración del filme en ese lugar, y Almodóvar parece que le tuvo miedo a los espectadores comerciales que no aguantan el ritmo de estas cintas, por lo que en una escena sale del avión para mostrar un acontecimiento que sí tiene relación con la historia, pero que dispersa al público sobre lo que pasaba en el avión, rompiendo una regla implícita del filme donde lo realmente importante son estos amantes pasajeros, este pequeño acontecimiento pudo haber sido reemplazado por una llamada telefónica (si ven la película entenderán por qué) o por algo que ocurriera en el avión, y al menos en esta página le hubiera agregado media estrella de calificación. Lo que de verdad quiero decir, es que si en algo peca este filme, esque el guión no explota por completo todo lo que pudo pasar en el vuelo, la premisa rendía para ser una experiencia más duradera.

     Que de todos modos esto no minimiza la habilidad de Almodóvar como escritor, la premisa es suficiente para que el cineasta impregne su estilo y construya momentos sagaces. Lo que hablan los personajes, sus incoherencias "maricas" tienen un sentido del humor muy refinado, esta farsa pretende ser graciosa con sus diálogos geniales y el modo de ser de los personajes, no con chistes de pastelazo o escatológicos, lo cual logra con creces. La única excepción a esto es cuando los aeromozos hacen el número de "I'm so excited", que más que no ser graciosa, es un momento que exploto mucho el tráiler, entonces al verlo en la sala de cine no tiene el mismo efecto.

     La estética está muy cuidada, y esto es lo que diferencia a la película de haber sido dirigida por cualquier otra persona que no fuera el mismísimo Pedro Almodóvar. Los colores, los asientos del avión, el vestuario que llevan las mujeres y de los aeromozos, todo tiene un sentido, y es crear una atmosfera irreal, una atmosfera que insinúe un aire amanerado, que a la par de sus personajes dan un sentido más cómico a la historia. Lo que son la dirección de arte, el departamento de maquillaje y vestuario, son dignos de un premio. 

     Los actores se impregnan muy bien a sus nada convencionales personajes, pero quienes se llevan las palmas son Javier Cámara, Raúl Arévalo, y Carlos Areces como los tres aeromozos, y Cecilia Roth cómo la controversial Norma Boss a quien le impregna gestos seductivos (¿o más bien muy Almodóvar?), volviéndola candidata para uno de los personajes más emblemáticos que ha creado el cineasta, y miren que hay de donde escoger. Que esto no contrarresta el gran trabajo de Jose María Yazpik o de Lola Dueñas. Pero por más buenas que fueron todas las actuaciones, porque recalco que todo el reparto hizo un trabajo convincente, no hubieran tenido el mismo efecto sin las tomas del director, tan bien cuidadas, con close up a sus expresiones, que permiten que la compleja atmosfera que creó en el set se contagie por la pantalla.

     Me he encontrado que la crítica en el extranjero (especialmente en España y en Estados Unidos) no ha hablado bien de esta película, a lo que llego a dos conclusiones: o este es el tipo de filme que lo odias o lo amas; o aparte de la dirección, actuación y producción abra un detalle en el que no me fije. Pero al menos en la sala donde la vi predominaba la risa (y gracias a Dios un público maduro). Lo importante es que la decisión final siempre depende de uno mismo, no todos tienen los mismos gustos.

     El nuevo filme de Almodóvar crea una atmosfera y tomas memorables que confirman por que él es uno de los "maestros del cine (según autores de la Cahier du Cinema)", que promete una farsa graciosa, por todo incluyendo los pequeños detalles, y lo logra. En mi opinión, está más que posicionada para ser de los mejores filmes del año.

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Mi Villano Favorito 2 (Despicable Me 2)

Director: Pierre Coffin y Chris Renaud (Mi Villano Favorito)

Voces (en español): Andrés Bustamante, Andrea Legarreta

País: EUA 2013

*** y media

Dicen por ahí las malas lenguas, que la idea de Mi Villano Favorito, surgió de gente con amplia imaginación para las historias pero sin las mismas habilidades para dibujar, por lo que crearon estos seres desuniformes conocidos como Minions. ¿Pero que no se crean así las genialidades? ¿Qué acaso historias como las de Tim Burton, de un niño retraído con ideas deliciosamente perturbadoras reflejadas en su arte, no son así? Hoy en día el hilo por el que cuelga esta franquicia es por estos seres imperfectos, son por los que artistas frustrados dicen "¿cómo no se me ocurrió eso a mí?" por seres tan... simples. 

     Los estudios Illumination Entertainment entendieron esto y quisieron explotar hasta la última gota a estos personajes con los que se ha encariñado el público. Y eso en el cine comercial da por default una secuela, a pesar de que la historia de la primera parte no lo exigiera. ¿Ocurrirá lo mismo que con películas cómo ¿Qué Pasó Ayer? que por querer sacar más dinero de una buena película le hicieron una secuela innecesaria, con más de lo mismo, rebajando el nombre de la película? Demostrando una vez más el punto débil de este tipo de películas: la PRETENSIÓN.

     La película continua donde se quedo la antecesora, por que aquí dan por hecho que ya viste la primera, con Gru queriendo dejar a un lado ser malvado ("malvado" diciéndolo cómo una profesión, no en el papel de antagonista) para ocuparse de las tres niñas que han entrado a su vida: Margo, Edith, y Agnes. Pero como a un adicto en la vida real, sucede que decae, por una oferta, no de mala forma porque incluso las niñas lo aceptan muy bien, para atrapar al responsable del robo de una sustancia peligrosa que quiere usar contra el mundo. Se le suma una subtrama que trata sobre la vida amorosa de Gru, que sirve para hablar sobre su relación con las niñas (de cómo les preocupa de que su ahora padre conozca mujeres, y la importancia de tener una madre, en esto último especialmente Agnes). Lo esencial no es el qué pasó después de Mi Villano Favorito, si no que los Minions sigan robando pantalla.

     Aunque habrá quien diga que una continuación fue forzada o que los Minions tienen un exceso de aparición en pantalla podrá tener su punto, pero esto no desfavorece en nada a esta película. Porque la trama no es lo importante, porque esto no está hecho a modo de trilogía, lo importante son los chistes y la comedia, aspecto al que sí sacaron provecho. La genialidad de los personajes amarillos radicaba en su concepto original, que en una secuela ya sabemos que esperar, pero esto es compensado con gags hilarantes, su torpeza encantadora, donde tan solo el detalle de que Gru se sepa el nombre de todos ellos es gracioso, se nota que los realizadores sí tenían más situaciones absurdas (del buen absurdo, tirándole más a una película de los Coen [El Gran Lebowski] que a una de Jason Friedberg [Una Loca Película Épica, o cualquier otra loca película según las traducciones]) que mostrar. El único momento donde sentí un exceso fue al final, donde hay una parte musical, que a pesar de tener las buenas intenciones de ser una parodia de videos musicales pop, la forma en que ponen a cantar a los Minions termina por ser más ridícula en el mal sentido. Fuera de eso, ellos soportan la carga del filme y logran su cometido en el público.

     Un gran acierto fue que también se pensó en el resto de los personajes, los Minions no los hacen a un lado, la mayoría de ellos tienen una subtrama para no ser olvidados en el desarrollo. Tanto protagonistas como personajes secundarios supieron recuperar lo mejor de ellos de la segunda parte, o darles un rasgo cómico. Lo que son Gru, las tres niñas y el Dr. Nefario (quien al ser el más sutil era quien más me hizo reír) dan un sentido a esta continuación y son fieles a lo que vimos de la primera parte, que no hubieran funcionado de la misma manera sin la incorporación de los nuevos personajes. La agente Wilde, o Lucy, parecía un personaje irritable en los primeros minutos por sus movimientos y voz (al menos esto último en la versión en español), pero esto se remedia para antes de que la película llegue a la mitad, ya que esto se usa a su favor para más absurdísimos, porque sí, después de usar mucho las palabras absurdo y Minions en esta crítica, ¿cuál creen que son las bases de esta cinta? Y el antagonista, que debería ser una sorpresa en la trama pero ya te lo vienen anunciando en la publicidad, también cuaja bien en la trama, o más bien en sus momentos cómicos, dando referencias mexicanas francamente graciosas, que eso es otro detalle importante cuando te metes a ver Mi Villano Favorito 2, la comedia blanca que no ofende.

     Lo que es la animación, en Estados Unidos ha avanzado tanto que ni tiene sentido mencionarla, pero está bien desarrollada así que... desde la primera parte llevan creando un universo original por sus formas y colores, y para esto solo basta notar las exageraciones física de los personajes (si son larguiduchos, redondos, etc.), los lugares dan aires de lo que sería un cuento del Dr. Seuss, que curiosamente el director Chris Renaud había trabajado en la versión fílmica de El Lórax, pero cómo hizo antes Mi Villano Favorito no le quita puntos. Y el 3D es muy marcado, hay suficientes elementos y profundidad que apreciar, y hasta se nota que hubo escenas hechas especialmente para este formato, pero para el tipo de género este apartado sobra un poco, en resumen, técnicamente es impecable pero no resulta vital para disfrutar los chistes.

     A pesar de que yo preferiría que Illumination Entertainment creara nuevos personajes con la misma genialidad que los Minions, debo aceptar que en una secuela cupieron más situaciones cómicas efectivas, y se pone al nivel de la primera parte.

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No Quiero Dormir Sola

Director: Natalia Beristain Egurrola

Actúan: Mariana Gajá, Adriana Roel

País: México 2012

** y media

El cine mexicano ha estado en una constante búsqueda por tener una voz, que al igual que en el cine gringo o francés (por dar algunos ejemplos) también tengan sus autores de renombre, que le den un estilo característico. Películas de este año, Nos Vemos, Papá (Lucía Carreras) y Halley (Sebastian Hoffman), han optado por un cine contemplativo, además de ser la primera película en la filmografía de estos nuevos cineastas mexicanos, donde el filme de la también iniciada Natalia Beristaín se asemeja mucho a ellos. ¿Podrá ser este el nuevo estilo de las próximas generaciones de realizadores nacionales? Es posible, siempre y cuando genere cine de calidad que sea bien recibida por el público.

     Retomando el ejemplo de los filmes de Carreras y Hoffman, esta cinta no busca señalar a un "malo" o antagonista, que en este caso sería casi la misma protagonista, es una cinta contemplativa, donde la propia directora/escritora entiende que su opera prima no aguantaría más de los 80 minutos aproximadamente de duración, y no es por la premisa, en manos de alguien más experimentado pudo haber tenido un resultado más interesante. Porque el mayor error, que descompone por completo casi cualquier emoción que nos pudo transmitir la película, es que ninguna de las historias que nos exponen se toma su tiempo para desarrollarse.

     Especialmente es esto, en su corta duración, al menos a mí, me quedo la duda si vi una o dos películas en concreto. El título que lleva el filme es por la protagonista, Amanda (Gajá), quien no le gusta dormir si no está acompañada por alguien, pero bien la cinta se pudo llamar de otra forma, ya que "No Quiero Dormir Sola" se fija en un aspecto mínimo, cómo si en vez de El Padrino la película se llamara "Michael huye a Italia". Tiene una abuela, Dolores (Roel), quien ya no se puede hacer cargo de ella misma, sufre alzhéimer, y dejarla sola podría significar algo peligroso, por lo que en un principio la cuida Amanda, a quien también se le dificulta, dando la solución de meterla a un asilo que el padre de Amanda, director de cine, paga. 

     Era obvio que no se buscaba exponer una historia entretenida con el típico desarrollo, las armas que posee el filme son la dirección y la composición que se la da a las tomas, ya que lo que son las actuaciones cumplen, pero se quedan en eso. La dirección no es pasiva, la cámara tiene mucho movimiento y las pocas tomas estáticas que existen es para apreciar la composición de los cuadros. Es cómo el filme no es cansado para la vista, pero para el espectador que le interese una buena historia, la película le podría parecer más larga que un filme de El Señor de los Anillos u otro trabajo que su duración supere el tiempo promedio. Una buena dirección no sostiene un guión hueco, especialmente porque esa composición en las tomas no es tan magnifica como uno la podría esperar, el gusto por ellas podría volverse forzado.

     Y el problema con el guión es que tiene varios elementos y casi ninguno es profundizado, como si la pantalla en el cine fuera un mero muro para identificarnos con los personajes. El desorden en la vida de Amanda, sus desesperación por dormir acompañada, la decrepitud de Dolores, la añoranza al pasado, hay tanto elementos que prometían algo interesante, hasta los pequeños detalles rendían para que esta "contemplación" fuera una paleta de emociones.

     Al final lo que más puedo hacer cómo crítico es agradecer el intento por hacer un cine diferente y por seguir por un estilo que aparentemente ya se está formando en los nuevos cineastas nacionales, y mencionar que tengo mucho cariño por el cine que se hace en este país (o bueno de cualquier nacionalidad en realidad), siempre busco lo mejor en una película. En este caso, no me identifique con ninguno de los elementos que me propuso la realizadora, y el pensar que en el Festival de Morelia tuvo el premio más importante, me hace creer que faltaron filmes en la contienda.

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Guerra Mundial Z (World War Z)

Director: Marc Foster (007 Quantum)

Actúan: Brad Pitt, Mireille Enos

País: EUA, Reino Unido

**

El subgénero zombie ha ido creciendo constantemente con el paso del tiempo. Cuando el legendario George A. Romero hizo su clásico, La Noche de los Muertos Vivientes, se apegaba a las raíces de estos monstruos en el género de terror pero agregándole una crítica social de trasfondo, elemento en el que se acogieron estas cintas por la década de los 60's y 70's. Hoy en día, decir que pertenecen únicamente a un género sería un error, además que su intención ha cambiado, se ha incorporado al campo de la acción (aquí en realidad no existen filmes rescatables) e incluso de la comedia (aquí resaltando éxitos como El Desesperar de los Muertos de Edgar Wright y Zombieland de Ruben Fleischer).

     Decir que veremos una película de zombies no implica que automáticamente será algo genérico, o siquiera saber si nos agradara. Podrá ser algo olvidable como cualquier entrega de Resident Evil, o tal vez el descubrimiento de cineastas como Zack Snyder (Amanecer de los Muertos) o del mismísimo George A. Romero. En el caso de esta nueva entrega del director Marc Foster y el actor Brad Pitt, trata de dar un tratamiento original a estas criaturas, pero termina algo por ser algo plano.

     Las películas de zombies suelen tener como introducción la demostración de como el protagonista sobrevive al ahora entorno pos apocalíptico, o a los inicios de la plaga. Guerra Mundial Z se inclina más por la segunda opción, pero sus orígenes no resultan interesantes ni para los mismísimos realizadores ya que estos solo sirven como una presentación de créditos. En mis cálculos, no pasan ni 5 minutos para que inicie la confrontación zombies contra víctimas-desconcertadas-de-que-está-pasando. Este no sería obstáculo si no fuera porque a Foster le falto imaginación para hacer secuencias con acción, y no solo es eso, el guión crea personajes poco interesantes con diálogos convencionales, donde se nota que lo importante no eran ellos si no los hechos.

     Es en estos hechos en los que se sostiene la película, volviendo al guión el más relevante en el filme, para mostrar las consecuencias de un mundo lleno de zombies, por el que ya no se puede caminar libremente sin sentir temor, y llegar al punto donde exista una solución para erradicar esta plaga. Aquí entra un poco de crítica social, que termina por ser mínimamente crucial, de cómo el humano trata de sobrevivir, de cómo solo se le da ayuda a quien resulte indispensable para esta lucha por la humanidad, como le sucede a Gerry (Pitt), quien antes trabajaba en operaciones de la ONU, y a su familia.

     Porque en realidad, las actuaciones y dirección son factores irrelevantes. La película valdría la pena por la visión renovada que se quiere mostrar sobre los "muertos vivientes", de como son hasta capaces de trabajar en equipo, pero ni siquiera esta situación se aborda mucho. Los grandes escenarios donde la gente corre por su vida, no brindan la sensación de histeria en el público, ya que Marc Foster se dedica a tan solo trasladar el guión a la pantalla, no trata de impregnar un sello, dando tomas rápidas y poco estimulantes de las que podemos apreciar poco.

     De hecho, "poco estimulante" sería como describiría a esta cinta, que no logra definirse en un genero. La acción es muy acartonada gracias al director y sus tomas, distanciando al espectador y volviéndolo ajeno de lo que viven los personajes. No infunde terror y su violencia no es impactante, parecería que los realizadores se impusieron una autocensura que no brinda emociones. Y para los poco desarrollados personajes no se necesitaba que un actor como Brad Pitt interpretara a uno de ellos, bastaba con algún recién iniciado o un actor de comedias burdas. Pitt llevaba una buena racha con puros filmes de calidad y trabajando con directores de renombre, pero con esta película tiene su primer tropiezo en varios años, de verdad varios años.

     De verdad no encontré nada que me enganchara a esta película y hay pocos momentos que valen la pena. Es un trabajo intrascendente al subgénero que pertenece, y fuera de eso, todo lo que vemos  es muy plano. La novela en la que se basa, que trata de un periodista entrevistando a los sobrevivientes de esta guerra, es resumida a una película de supervivencia cualquiera, donde incluso al final existe una "solución" a este gran problema.

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Monsters University

Director: Dan Scanlon (Tracy) 

Voces (en español): Andrés Bustamante, Víctor Trujillo

País: EUA 2013

****

Para ser sincero había perdido mi fe en las películas animadas, especialmente de Dreamworks o Blue Sky que han sacado cintas exclusivamente para niños, donde la clasficación "para toda la familia" se límitaba a un rango de edad bajo, haciendo cine que un adulto no puediera disfrutar, al menos uno que buscara películas "maduras". Y la madurez es relativa. Muchos podríamos identificarnos con Up, una aventura de altura por sus enseñanzas de vida, o reírnos con el humor característico de Wes Anderson (Moonrise Kingdom, Viaje a Darjeeling) en El Fantastico Sr. Fox, éstas dos aptas para niños y no por eso repelente de público más adulto, que claro, también podría hablar de una joyita como Los Viajes de Chihiro, pero ya no correspondería tanto con esta crítica.

     De los estudios que mencione arriba, que hacen películas algo flojas, Pixar queda excento de ellos. Cintas recientes como Up..., el cierre de Toy Story que cautivó al público, o la reciente ganadora del Oscar Valiente, no han dejado caer el nombre del estudio. Eso sin olvidar su larga lista de clásicos, entre ellos el filme que antecede (o precede) a este, Monsters Inc. El estudio nos había conquistado con sus premisas originales, y aunque hacer una secuela pareciera que rompe con esto, no hay que olvidar que las continuaciones de Toy Story tuvieron la misma cálidad que el filme original, además la forma que continuaron esta historia, llendose a los orígenes de la amistad de Mike y Sulley, termina siendo ingeniosa, con una buena carga de nostalgia.

     Desde los primeros minutos, fui víctima de esa carga de nostalgia, incluso en este mero planteamiento de quien será el protagonista, Mike Wazowski, el guión da buenos pasos, y de ahí, sería difícil señalar un error. Despúes de años, entrar de nuevo a Monsters Inc. de la mano un marginado Mike Wazowski de niño, creando sus esperanzas de volverse asustador, fue un sentimiento de volver a un mundo que ya habíamos visitado previamente que supero mi experiencia de ver El Hobbit: Un Viaje Inesperado o Prometeo, ese sentimiento de pertenecer a un lugar que en realidad no existe. Fue cuando vi Monsters University que me di cuenta que Pixar no solo destaca por su cuidado nivel de animación (aspecto en el que creó que supera a Dreamworks por tener un sello personal), si no por sus guiones, que son capaces de ponernos en la piel de los personajes.

     Entonces la película no solo trata de ver a Mike superando adversidades, teniendo un desenlace de confrontación como casi todas las películas comerciales lo plantean: desarrollo, nudo, desenlace. Trata más sobre crecer, de cómo nosotros a pesar de conocer el destino de este personaje, nos duele al igual que él cuando le dicen "tú no eres material de asustador", de cómo las intenciones de mejorar se las contagia a su equipo para las "Sustolimpiadas" y al público también.

     Y no es lo único que está bien pensado, también hay un gran trabajo a la hora de delinear personajes. Visualmente incrementa la variedad de monstruos que existentes en este universo, cada uno tiene una personalidad diferente, se nota el esfuerzo de que Boo no sea el único personaje de que hablar en esta serie de películas. La calidad de animación crea texturas nítidas y hay una gran elaboración en los escenarios, mostrando la evolución que ha tenido en visuales desde los inicios de Pixar.

     Hay espacio suficiente para todo tipo de situaciones emocionales, desde las ya mencionadas, hasta comedia genuina, que como podría esperarse, sale a flote gracias a sus personajes, cada uno de ellos tendrá oportunidad de tener sus momentos y diálogos para volverse entrañable.

     Él único pero que podra existir, será verdaderamente una excepción, es que la cinta no se sostiene completamente por sí sola, quien haya visto Monsters Inc. la disfrutara más que alguien que no. Las multiples referencias a la primera parte son agradables al espectador.

     El estudio Pixar demuestra un gran balance a la hora de hacer animación y crear buenas historias. A pesar de ser una secuela, ese toque de originalidad siempre estuvo ahí. Demostrando que el cine de animación tiene una cara diferente a la que podríamos esperar, una cara que me da más confianza para ver este tipo de películas. Este es un gran complemento a la primera parte, del que puedo (casi) asegurar tres cosas, especialmente las últimas dos:

1. Será reconocida como la mejor película animada del año por las premiaciones y por el público.

2. Tendrá grandes reseñas por parte de la crítica profesional.

3. La disfrutaran mucho.

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Ginger y Rosa (Ginger & Rosa)

Director: Sally Potter (Rage)

Actúan: Elle Fanning, Alice Englert

País: Reino Unido, Dinamarca, Canadá, Croacia 2012

*** y media

La realizadora Sally Potter hace un filme lineal, donde cualquiera diría que es sobre una trama irrelevante, sobre las preocupaciones de una adolescente, Ginger (con la actriz en ascenso, Elle Fanning), que a su edad podría creerse que es solo una etapa por la que esta pasando. Es aquí donde radica el encanto del filme, donde aplaudo el riesgo de la directora/escritora por explorar una historia que otros cineastas no verían efectiva, reafirmando que cada individuo, a pesar de no estar en un entorno fantástico que suelen mostrarnos las películas, viven emociones fuertes en su día a día.

     Ginger y Rosa (Alice Englert) son amigas desde la infancia, han crecido y experimentado cosas nuevas juntas. Corre el año de 1962, estamos en el período de La Guerra Fría, cuando una guerra nuclear amenazó a los países. Esto provoca la preocupación de la gente, entre ellas a Ginger. ¿Pero será tan sólo esto lo que la consterna? ¿Su disfuncional familia, cómo su mejor amiga se involucra con un miembro de ella, y el descubrimiento de su sexualidad no tiene nada que ver? Más que ser un drama en un panorama de conflicto mundial, es el acercamiento a un personaje con un contexto histórico de trasfondo.

     El guión de Potter no se preocupa por presentar un conflicto, o al menos uno que se tenga que resolver. Tampoco busca giros de tuerca que impacten a la audiencia. Es un retrato de un personaje ficticio, son texturas que muchos hemos llegado a vivir, son emociones genuinas que buscan identificarse con la audiencia por su realismo. Puedo decirles que esto da en el calvo gracias a la honestidad de las actuaciones y su libreto, que no se van por lo seguro, ni busca ser pretensioso, logra un equilibrio.

     Puede ser la falta de pretensión la que no nos da momentos desgarradores del todo, alejando a la cinta de ser inolvidable, ya que a pesar de tener una historia atrevida, no llega a un grado suficiente de impacto. Pero es también su simpleza con la que uno se identifica.

     Las actuaciones son muy benéficas, desde un Alessandro Nivola como el padre de Ginger, o más bien Roland, sublime, congruente y constantemente seguro a sus ideas liberales, hasta una Elle Fanning que a su joven edad es capaz de soportar un protagónico, un personaje que la cámara sigue casi en la totalidad del filme. La joven actriz que ya ha actuado con directores del calibre de J. J. Abrams y Sofia Coppola, tiene suficientes matices dramáticos, a pesar de ser recurrente el llanto no es la única expresión que utiliza, al igual que a Christina Hendricks, a quien al parecer le ha caído bien su carrera en la televisión.

     Un viaje rápido a la crisis. Una bomba de tiempo emocional. Una interesante propuesta que funciona gracias a Potter y a Fanning.

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El Hombre de Acero (Man of Steel)

Director: Zack Snyder (Watchmen)

Actúan: Henry Cavill, Amy Adams

País: EUA 2013

*** y media

En este apogeo que está teniendo el cine de superhéroes actualmente, Marvel tomaba la delantera produciendo una considerable cantidad de filmes mayor a las que ha hecho DC. Aunque no podíamos descartar que esta última ha hecho películas muy queridas como Superman de 1978, la instantánea de culto de Nolan, El Caballero de la Noche, y el propio Snyder realizo el "comic inadaptable", Watchmen, que por su calidad hasta es difícil decir que es una cinta de superhéroes. A excepción de Linterna Verde, DC ha dado prioridad a la calidad, más que a la cantidad, mientras que "la casa de las ideas" nos ha traído mediocridades como Iron Man 3, la regular cinta sobre Capitán América, y unos cuantos fracasos más en crítica. No se puede negar una constante competencia, y esto se nota porque después del éxito de The Avengers (tal vez no me di a entender muy bien, pero Marvel no tiene puros tropiezos, un buen ejemplo es la cinta previamente mencionada), la otra casa de comics andaba anunciando la realización de Liga de la Justicia. Hay que ver si DC y Warner se está dando el tiempo suficiente, si no se esta generando presiones, para seguir haciendo cintas como las ya mencionadas, películas que alzaron el nombre de actores como Christopher Reeve, y directores como Christopher Nolan.

     En esta nueva película de Superman, exploraremos los orígenes del héroe (Cavill), desde que es lanzado de su planeta natal, al borde de la destrucción, Kriptón, con el nombre de Kal-El, hasta el momento de averiguar las incógnitas de su pasado y de ponerse la capa. Enfrentara a una amenaza proveniente de Kriptón, el General Zod, sobreviviente de la colisión del planeta, y que busca reconstruirlo, acabando primero con la Tierra. Con el nombre de Clark Kent, y definiéndose más como humano, teniendo constantes recuerdos de su infancia, y de como fue acostumbrándose a sus poderes, defenderá a toda costa a sus seres queridos, y al planeta que ya considera su hogar.

     ¿Teniendo al visionario director Zack Snyder, y de productor a Christopher Nolan, qué puede salir mal? Aunque ellos dos son realizadores experimentados, sería un error pensar que la película quedara libre de errores, ya que usando la pura lógica, no están cubriendo el resto de los papeles que hay en una producción. Creo que de hecho eso es lo único negativo.

     Sí, porque Snyder hace una estupenda dirección, explota al máximo los poderes del Kriptoniano, haciendo tomas que solo podríamos ver en una película de Superman, dando excusa para usar efectos innovadores e increíbles, a tal grado que creo que en este año, su única competencia real en el apartado visual será la siguiente entrega de El Hobbit.

     Lo que entorpece, no del todo, a este trabajo, es el guión por David S. Goyer, el cuál tiene un objetivo claro: hacer humano a Superman, el cuál logra, dando escenas sentimentales, y tiene el acierto de que en esta película no vemos al protagonista como un ser indestructible, es más fácil identificarse con él. Pero trata de meter tantas situaciones de por medio, que a veces más que dar complejidad, parece una clase de valores en la escuela primaria.

     Este guionista que ya había trabajado con Nolan previamente en la trilogía de Batman, trata de darle a El Hombre de Acero el mismo tono que Batman Inicia. Y esto funciona de manera intermitente, porque sirve como una introducción a quien no sea fanático del superhéroe, además de dar la oportunidad de ver a el planeta Kriptón, que es parte del agasajo visual que nos tiene preparado Snyder. El otro acierto es que en general, es una introducción bien planeada, los hechos que nos narran nunca son excesivos como para cansarnos, ni las peleas es son muchas como para volverse una cinta burda de acción. Pero en el intento de querer darle a Superman profundidad, cosa que se agradece, cae más en la pretensión. Y el enfrentamiento final, que es el más elaborado e impresionante, es contrarrestado porque no se le da una justificación suficiente, pareciera que el motivo de este último combate era para satisfacer al público que busca acción.

     Pero en realidad, las escenas de acción son contadas, no abundan por lo anterior que mencione, pero cada una vale la pena verse. El director mueve la cámara y trata de alargar las tomas la mayor cantidad de segundos posible, para que pese a la velocidad de los personajes, no nos perdamos a detalle lo que sucede.

     Por suerte, abundan los aciertos. Ínsito que tras ver el filme, se nota que Goyer tambalea un poco fuera de la trilogía de El Caballero de la Noche (o no se que me puedan decir de la serie en la que estuvo trabajando, Da Vinci's Demons), ya no tuvo la misma chispa, sobre todo le faltó ordenar más sus ideas. Pero la dirección de Snyder cumple, le permite poner su sello a la cinta, y nos deja con ganas de más, dando buena fe para una secuela. Será un buen exponente para los iniciados con este superhéroe, pero si lo tuyo no es este género, empezar con esto no será la mejor alternativa, ni mucho menos sería justo esperar la próxima Watchmen.

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Rápidos y Furiosos 6 (Fast & Furious 6) 

Director: Justin Lin (Rápidos y Furiosos 5in Control)

Actúan: Vin Diesel, Michelle Rodriguez

País: EUA 2013

** y media

Tras dos años, y comprobando su éxito en taquilla, esta saga, al mando de Justin Lin, viene con una nueva entrega de Rápidos y Furiosos. Siendo de las franquicias de acción más exitosas en el mundo, ¿tienen más que mostrarnos o solo es parte de una formula para vender boletos?

     La excusa para continuar con esta película, es la explicación de qué pasó con Letty (Rodriguez) tras su supuesta muerte en la cuarta parte, y los indicios de sus anormales apariciones al final de la cinta anterior. Ahora, de forma inexplicable trabaja para un peligroso criminal, Shaw (Luke Evans). Para capturarlo, el ya visto agente Hobbs (Dwayne Johnson) solicitara la ayuda de Toretto (Diesel) y su equipo.

     Este es el "As bajo la manga" que se venía preparando desde Rápidos y Furiosos para no dejar morir esta saga. No parece mala idea, digo, las cifras en taquilla demuestran algo con lo que el público se ha encariñado, aunque en lo personal, me llega a parecer absurdo cuando un título lleva un número elevado en su título. Aquí, lo que hacen los realizadores para levantar la película, es llenar la mayoría de duración con acción y el carisma de sus personajes.

     Esto no es malo, sobran ejemplos de cintas de acción que satisfacen al espectador con ganas de un buen producto, sin buscar ser la próxima La Lista de Schindler o filme de Haneke, donde el plato fuerte son las coreografías, los confrontamientos y la adrenalina, como Búsqueda Implacable o recientemente The Avengers de Marvel. Esta cinta se queda en el intento.

     No es algo terrible, creo que si te metes a un cine comercial a ver cintas de terror paranormal, ves peores cosas. Incluso aquí hay secuencias con buena ejecución, haciendo énfasis en la acción y coreografías, y claro que los personajes siguen teniendo diálogos acertados y momentos cómicos. Esto mantiene a flote a Rápidos y Furiosos 6, pero hay dos factores que reducen la calidad del filme: está la duración, que es de 2 horas 10 minutos aproximadamente, pero que se siente extensa, especialmente cuando quieres llenar una cinta con puras golpizas, y cuando algunas de las escenas resultan ambiciosas por su nivel de producción y exageradas; y lo peor, la sensación constante de que ya vimos esto, como mínimo, en dos películas antes.

     Por ejemplo, lo que es el desenlace, mi opinión podrá ser motivo de discusión, pero se alargo más de lo que debía. Diciéndolo con "peras y manzanas": tenían al malo y se les escapo. Para nada promuevo los convencionalismos en un guión, al contrario, siempre agradezco un buen giro de tuerca, pero aquí parece sacado de la manga. Y da pie la escena que yo llamo ambiciosa, no quiero dar muchos detalles, pero incluye a un avión, varios coches y explosiones de por medio, se ve forzado el enlace que quieren hacer con la trilogía pasada (especialmente con Reto Tokio), y de todas las partes de acción que vimos antes, son menos elaboradas y más emocionantes. Indudablemente esto fue lo que agrego los minutos de más a la película.

     Ahora, que el otro error que mencione de ver más de lo mismo, tendrá pros y contras. Los fanáticos de la saga quedaran muy satisfechos, ya que lo que podrían esperar de otra película sobre esto, está aquí. Yo sí disfrute lo que fueron las entregas anteriores, especialmente Rápidos y Furiosos 5in Control, aunque soy más del caso que las veo como mero entretenimiento, y con esa perspectiva, aquí no ofrecen nada nuevo. Fuera de esto, la trama esta plagada de acción, los golpes y peleas están mínimamente justificados, a excepción de esa escena del avión. Incluso, una de las primeras partes, que es la introducción de Shaw en la historia, es positiva, involucran coches con diseños originales, que presentan un verdadero reto para los protagonistas, sería la secuencia que más aplaudo.

     En resumen, si eres de los fanáticos de Rápido y Furioso, 1 de 2: o ya la viste o la tienes agendada, y te puedo decir que saldrás con buen sabor de boca, además que la comentada misteriosa aparición del actor famoso en la escena extra del final, será la cereza del pastel para los amantes de la acción. Pero si no perteneces al grupo anterior, y más que exigente solo buscas algo más de calidad, puedes buscar una mejor opción en cartelera... o que sé yo, también existe la Cineteca Nacional.

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Quartet (Cuatro Notas de Amor)

Director: Dustin Hoffman (Debut como director)

Actuan: Maggie Smith (Downtown Abbey), Michael Gambon (El Discurso del Rey)

País: Inglaterra 2012

*** y media

Como bien dijo Bette Davis: “La vejez no es para cobardes”, si existe un miedo recurrente es el miedo a la decadencia, a la pérdida de control que implican el paso de los años. Aunque a los protagonistas de esta entrañable historia de dignidad no parece nublarles los divertimentos en la maravillosa locación que se escogió para ser el epicentro de la trama : Beecham Hose, casa de retiro para músicos, donde se cuecen toda clase de relaciones  que van de la discordia al amor, pasando por la más fiel amistad. La novedad en la casa es Jeane Horton (Smith), diva de divas de la ópera en su juventud, ex esposa de otro gran tenor alojado en Beecham House y profundamente consternada por la pérdida de su voz.

    Reunidos en una empresa para resguardar la preciada casa de retiro los cuatro personajes principales nos demostrarán que nunca es tarde para el drama ni, mucho menos, para la coquetería y la inocencia.

   Con algunas objeciones hacia el ritmo - de vez en cuando cansino- es una película clásica en la estructura, no recomendable si se busca algo avant-garde o demasiado crudo, es un filme sofisticado y cálido, con detalles muy bien cuidados.

   Simple pero conmovedora y con un escenario natural impresionante Cuatro notas de Amor enternece y desazona como sólo el buen cine y las siempre impecables actuaciones de verdaderas instituciones del cine inglés pueden. Muy apropiada para verse en una tarde de nostalgia con una taza de té a lado.

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Star Trek En la Oscuridad (Star Trek Into Darkness)

Director: J. J. Abrams (Super 8)

Actúan: Chris Pine (¡Esto Es Guerra!), Zachary Quinto (El Precio de la Codicia)

País: EUA 2013

*****

La ciencia ficción es un género que normalmente luce innovador, por la presentación de teorías, tecnologías, y mundo que tal vez nunca veríamos, si no fuera por la implacable imaginación de sus creadores. En toda buena película de este género, nosotros como personas podemos ver reflejados aspectos de eso que nos vuelve humanos, tanto virtudes como defectos. Así como en El Planeta de los Simios de 1968, habla de la autodestrucción del hombre, o en Niños del Hombre rescata esa bondad que puede haber en nosotros cuando todo está mal. Eso podría ser de lo más bello de este género, como abarca tantas cosas, y vuelve al arte del cine más reflexivo. Después del estreno de la serie original en los 60's, Viaje a las Estrellas inspiro la conmovedora idea de "llegar a donde el hombre nunca ha llegado", y ahora, Abrams regresa con la tripulación del USS Enterprise, donde mostrara nuevas aventuras de ellos, y tratara de seguirnos maravillando.

     Retomando el contexto del filme del 2008, el Capitán Kirk (Pine) y el Enterprise, enfrentarán a un nuevo villano, Khan (interpretado audazmente por Benedict Cumberbatch), liberado de su sueño misteriosamente, es alguien inteligente y letal, que representa una amenaza a cualquier planeta o lugar del Universo al que vaya, por lo que esta flota, tomará la tarea de perseguirlo y llevarlo a juicio. En esta persecución, Kirk deberá tomar decisiones constantemente, que pongan en peligro o a la misión, o a su tripulación y amigos.

     Hablando de la dirección, me acuerdo cuando hice la crítica de Super 8 en 2011, como hable que Abrams mostraba grandes habilidades en la dirección, pero palidecía en el guión que escribió, que él mostraba un futuro brillante en el cine, pero tenía detalles que pulir. Odio como puede sonar esto, pero dudo haberme equivocado. En esta ocasión, el no retoma ambas labores, su enfoque es en la dirección, y hace un gran trabajo. En su filme del 2011, había escenas que mostraban caos en las calles, y les daba mayor impacto, por el uso de efectos y gran manejo de extras, era como veíamos paisajes destruidos y gente corriendo por sus vidas. Ese mismo acierto lo aplica aquí, constantemente vemos a varias personas en pantalla, tanto cuando estamos en algún planeta o en el Enterprise, lógicamente la atención no pasa de 2 personas que estén en la acción principal, pero nos fijamos en los extras de las escenas, y todos actúan forma natural, hay dinamismo en las secuencias. A las escenas de acción les da un seguimiento pulsante, hay persecuciones o enfrentamientos que involucran naves verdaderamente épicas, y las confrontaciones entre personajes son emocionantes por todo: las coreografías, las tomas, y las situaciones que aborda el guión, que para nada se sienten falsas.

     Hablando del guión, no le cambiaría nada. Roberto Orci, Alex Kurtzman, y Damon Lindelof, éste último guionista de Prometeo, son los encargados de él. Crean todo tipo de situaciones. Dan escenas emocionantes, donde todas aportan algo a la historia, hay momentos de tensión donde el protagonista en verdad esta contra las cuerdas, y a nosotros como espectadores nos ponen al filo del asiento, pero especialmente, y los que más aplaudo, es el desarrollo de personajes. Exploramos el crecimiento de la relación entre ellos, haciendo énfasis en Kirk con toda su tripulación, generando puntos genuinamente emotivos en la trama. De verdad sentimos el dolor de los personajes, y si te consideras sensible, te harán falta tus pañuelos en la sala.

     Pero algo que beneficio mucho al filme fue el antagonista, el villlano, ¡Khan! Rescataron lo mejor de él, dando una amenaza constante, tiene la combinación que no vemos muy seguida de intelecto y fuerza. Y es aquí cuando, vemos que realmente todos hicieron bien su trabajo: en Klingon, Abrams centra la acción en él, mostrándolo como alguien invencible; Cumberbatch brinda gestos oscuros, que le dan una actitud sombría, haciendo que no sepamos que esperar de él, y tiene cambios de parecer que no cualquier actor podría expresar; y el guión sigue triunfante, por desarrollar a un personaje fiel a sus principios, que brinda una trama con varios momentos emocionantes. Haciendo otro énfasis, en una confrontación que tiene con Spok (Quinto), donde el vulcano y Khan negocian, se involucra la habilidad de argumentación de ambos, ganando nuestro total interés sin meter patadas o golpes de por medio.

     Las actuaciones son la otra gran sorpresa. En este tipo de filmes, uno esperaría que se centraran totalmente en la acción y los efectos especiales, pero aquí no es el caso. Como ya dije, lo que es Cumberbatch, lo hace excelente, sin hacer a un lado al resto del elenco. Con, Pike, nos unimos en sus escenas de llanto, quien tiene gran química con Quinto, que en el papel de Spok, de ese personaje sobrio, que con su seriedad nos dará momentos de todo tipo, remarcando porque este es el personaje más querido de Star Trek. Y el resto de los actores como son: Karl Urban, Jon Cho, Zoe Saldana, Anton Yelchin, Simon Pegg, y Alice Eve, que conforman a los miembros principales de la tripulación, tendrán cortas apariciones, pero igual gozarán de interpretaciones y diálogos acertados, convirtiéndolos en personajes entrañables.

     Por si esto fuera poco, la producción no escatimo en nada, y esto les da resultado. Los efectos son impresionantes, en el espacio con las persecuciones de naves, al igual que la detallada Tierra futurista. El departamento de maquillaje, esta encargada de caracterizar a distintas especies, y en todas da en el clavo. Y todos en el departamento de sonido merecen un gran reconocimiento, desde el clásico score que acompaña a cada escena, como los sonido de disparos y golpes que van de acuerdo al personaje o gadget que se este usando.

     Para los fans que estuvieron esperando esta nueva entrega, como para el espectador promedio a quien se le cruce una función para entrar a ver En la Oscuridad, es todo lo que podrían esperar y más. Como ya dije, hay de todo: ligeros momentos de comedia, sentimentales, grandes escenas de acción que llegan a ser muy impactantes por la frialdad de estas, y una excelente producción. Sus poco más de dos horas, no las sentirás, y gracias a sus realizadores, sumamente interesados en dar un producto de calidad al público. Por el puro hecho de no tener un "2" en el título, hace que se vea la diferencia de otros filmes de Hollywood.

     Terminando, aquí esta presente el factor humano, tal vez no haya un mensaje o un sentido abstracto como en los grandes clásico de la ciencia ficción, pero el planteamiento de como los sentimientos llegan a ser universales, es algo invaluable. Y al menos yo, me sentí como un niño, maravillándome al viajar a donde el hombre no ha llegado antes.

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Spring Breakers: Viviendo al Límite (Spring Breakers)

Director: Harmony Korine (Mister Lonely)

Actúan: Vanessa Hudgens, Ashley Benson

País: EUA 2012

** y media

Spring Breakers no es lo que parece ser. En medio de un mar de filmes simplones, con realizadores que buscan público joven, exhibiendo grandes fiestas, "pedas" masivas, mujeres (más bien chicas) sin ropa, y situaciones ridículas, sí, la mayoría son "de los productores ¿Qué Pasó Ayer?", llega esta nueva cinta del cineasta experimental, revisen tan sólo la sinopsis de Mister Lonely, Harmony Korine, que se da cuenta que puede tocar este tipo de temas con historias y personajes más desarrollados, dando un tratamiento crudo, sobre las vacaciones de las que habla el título. La seriedad de este trabajo se reafirma con el estreno de su trailer en el festival de Cannes del años pasado, y su pasó por el festival de Venecia.

     Faith (Selena Gomez), Candy (Hudgens), Brit (Benson) y Cotty (Rachael Korine), son cuatro amigas, a pesar de tener estilos de vida y actitudes diferentes, especialmente a comparación de Faith y el resto, quieren ir de spring break, para lo cuál, juntan sus ahorros y no les alcanza para el viaje. De forma desesperada, recurren al asalto de un restaurante, con el que logran su meta. Este primer paso, las llevara por una pendiente, donde descubrirán sus bajos instintos, a tal grado de conocer a un dealer de la zona, Alien (James Franco), que las introducirá a un mundo de drogas, sexo y violencia, que podría repercutir de forma incorregible en sus vidas.

     Estos son los elementos que nos presentan: chicas indefensas, con la inocencia todavía presente en ellas, y como la van perdiendo en este viaje, del que solo buscaban diversión. Y esto es lo mejor del filme, quiere mostrar una historia obscura, no contada de estos viajes, que cómo dije, pudo terminar siendo una comedia más del montón. Sus actrices dejan a un lado sus roles infantiles, para dar interpretaciones serias, y creíbles sobre personas que no pertenecen al medio hostil al que se metieron, con toques de encanto e inocencia. Y lo que es James Franco, tiene éxito en su transformación de un ser incorrecto, dejando cualquier indicio de glamour a un lado, del que incluso habrá partes en las que confiemos de sus intenciones.

     La narrativa es fresca, tendrá el típico desarrollo de inicio, problema y desenlace, pero no es lineal. El director intercala los hechos y diálogos que ocurren en el momento, con imágenes que salen también en el filme, pero en momentos distintos, haciendo una alegoría. Esto da como resultado, que la escena del asalto sea muy impactante, tanto en el momento que ocurre, como cuando lo recuerdan después. Pero este efecto desafortunadamente no se vuelve a repetir en la película, de hecho causa más la impresión de alargar las escenas, y que una cinta de 90 minutos de duración aproximadamente, se sienta más extensa.

     El filme se vuelve menos agradable, para la vista, con la paleta de colores que el director utiliza en sus tomas, y hay efectos que parecen sacados de una aplicación para el celular. A diferencia de esto, la música es aprovechada, agrega tensión con sus melodías repetitivas, creando la constante sospecha que algo esta a punto de suceder.

     El guión decae con el paso de la película, lo que comienza como una cruda mirada de este grupo de jóvenes, se ve afectada por el destino que Korine le dio a sus personajes, a tal grado que en vez de impactar en el clímax, o en otras partes, termina por darnos igual las acciones y repercusiones que hay con ellas.

     Siento que la cantidad de estrellas en una cinta, es proporcional al número de veces que la puedes ver disfrutándola, o que no te aburra. En este caso, verla no es una pérdida de tiempo como otras opciones en cartelera, pero bastara que presenciemos el experimento que hizo el director con el estilo de esta película, que no fue exitoso, una sola vez, incluso habrá quién con la primera no la soporte. Este trabajo tendrá buenas intenciones, pero lo que pudo ser una mirada cruel e impactante para el público, tiene un resultado monótono, y hasta eso, inverosímil.

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Iron Man 3

Director: Shane Black (Arma Mortal)

Actúan: Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow

País: EUA 2013

** y media

Tras el éxito The Avengers, con gran recepción en taquilla y crítica (bueno, de ésta última habrá sectores que digan lo contrario) Marvel acabó hace un año la "Fase Uno" de sus películas, que abarcaban los filmes individuales de los miembros de este equipo. Empezando una nueva trayectoria hacía The Avengers 2, esta secuela del hombre de acero, tiene en alto las expectativas generadas del año pasado. ¿Tendrá "la casa de las ideas" más que mostrarnos después de Los Vengadores?

     Tony Stark (Downey Jr.) acaba de luchar mano a mano con el equipo de superhéroes en Nueva York contra los Chitauri, enfrentamiento que le dejó repercusiones a su salud, como ataques de ansiedad y problemas de sueño. Sin darle descanso alguno, hace aparición un villano que se hace llamar El Mandarín, responsable de explosiones, o ataques terroristas, que involucran a Extremis, nueva tecnología capaz de dejar vulnerable a Stark, incluso con su armadura. Su nuevo reto será poner fin a este villano y la organización que haya detrás de él, defender a la gente que quiere, y lidiar con su conflictivo estado.

     Creo que la decisión que se tomó de cambiar al director de las otras dos entregas, Jon Favreau (que interpretó a Happy Hogan en la trilogía), no fue la más efectiva que se pudo hacer. Él había, aterrizado al personaje de Iron Man en un contexto real, haciendo que el superhéroe combatiera villanos que se sintieran actuales, y claro con detalles de ficción como tecnología creada por Stark. Se guardo al Mandarín para esta entrega, y sí, podrá seguir en este contexto del terrorismo, como una amenaza que se sintiera real, pero Shane Black, sustituto de Fraveau, además de escribir el guión, retorció la trama a tal grado, que dio un filme que se despegó de la formula que había usado su antecesor, pero para mal.

     Lo peor, lo pero, lo peor... es que El Mandarín es el mayor enemigo que tiene Iron Man en el mundo de comics (estilo El Guasón para Batman), y su destino aquí, sirve más para dar pauta a quien será el verdadero antagonista en esta película: Aldrich Killian (Guy Pearce) el creador de Extremis. Es terrible, porque es un desperdicio de un actor como Ben Kingsley (Hugo, Martin Scorsese), y de un personaje que debió ser un verdadero reto para Tony Stark. Pearce no lo hace mal, pero no da pie a confrontaciones verdaderamente emocionantes, de hecho el uso de Extremis limita a Stark a usar su armadura, que da como resultado a que veamos a Iron Man no más de 20 minutos en pantalla.

     Si algún problema le vi a la trilogía de este superhéroe, era la falta de un villano que de verdad estuviera a su nivel, estilo Loki y los Chitauri en The Avengers. Aquí, ese vacío se agrandó todavía más.

     ¡Y el tono del filme por Dios! A pesar de lo que les acabó de decir, Pearce no parece la problemática principal en la historia. Los problemas mentales del protagonista son los que siempre están presentes en la película, y chistes terminan sobrando, tal vez este Tony Stark tenga la característica de ser carismático, pero aquí se siente como un elemento para distraer al espectador de la trama principal. No entendí si estaba viendo una cinta de Iron Man, de la vida de Tony Stark, o una secuela de The Avengers que hablara de las repercusiones de la primera.

     Lo que le sucede al Mandarín y a Tony Stark parecen resultado de que tal vez ya no veamos al hombre de hierro en pantalla de nuevo (no se si se han enterado de la partida de Downey Jr. y de Paltrow de esta franquicia), se tomaron decisiones aceleradas, y lo que vemos es gracias a un guión poco cuidado.

     No es una película del todo perdida, tiene buenas escenas como el final. Pero la grandeza que pudo haber tenido este personaje en el cine no será la misma, y en lo personal me preocupa por lo que vaya a pasar con futuros filmes de Marvel.

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Masacre en Texas: Herencia Maldita (Texas Chainsaw 3D)

Director: John Lussenhop (Takers)

Actúan: Alexandra Daddario, Yan Deager

País: EUA 2013

* y media

Masacre en Texas, dudo que sea un título desconocido para cualquiera, por ser ese tipo de filmes que pasan "de boca en boca", como una cinta verdaderamente aterradora, basada en el retorcido caso de la familia de asesinos Hewitt. Ya sea la película de 1974, con gran impacto en el cine de terror de todos los tiempos, que catapulto al cineasta Tobe Hooper como director de culto, o hasta (la que personalmente también veo como una gran película) la versión del 2003, que evitó ser un fallido remake gracias a su destacable fotografía, violencia gráfica y vueltas de tuerca en el guión que de verdad espantaban, ambas han alzado el título de la franquicia. A pesar de que no evito padecer el típico caso de otros filmes del género, que tuvieron buen principio, seguido de numerosas secuelas, que gastaban el encanto de la primera. En este contexto llega Herencia Maldita que, lamento ser el de las malas noticias, se incorpora a las versiones que sufren con más pena que gloria. 

     Heather Miller (Daddaario) recibe la noticia de que una abuela que no conocía, resultado del pasado que le ocultaron sus padres adoptivos, murió y heredo su casa en Newt, a la que decide viajar para averiguar de su familia biológica, de la cual, aparentemente es la última sobreviviente, que es responsable de varios asesinatos. Cuando Heather llega con sus amigos a reclamar su herencia, será víctima de un asesino que ha permanecido oculto por años ahí.

     Lo rescatable del guión es que aparentemente, tiene ideas que agregar a la película de 1974, siendo una especie de secuela directa, incluso parte de los eventos en que acabo el filme anterior, en lugar de buscar ser un reboot, a pesar de salir después del remake de Marcus Niespel y su presecuela. Pero todo va en picada, no de manera veloz, ya que el principio es aceptable para lo que un fanático del slasher podría esperar, contiene espantos fáciles, pero a fin de cuentas efectivos, y una introducción que enlaza esta historia con la original, con una secuencia que pudo ser de gran ayuda para la película, pero se ve entorpecida por el Lussenhop. Hay un giro en la trama, que alarga la historia, con la evidente intención de intrigar al público, pero todo lo que sucede para que lleguemos a este "ansiado" final, vuelve al filme poco congruente, cansado y ridículo.

     Parece que la producción no se tomo en serio esta nueva cinta de Masacre en Texas. Empezando por un guión, que claramente necesitaba una revisión, y por el director, que queda en evidencia que no estaba listo para hacer un filme de terror. La primera escena, que pudo ser un gran arranque, que satisfaciera a los fans de la original con este enlace, e impactara por su nivel de violencia, es estropeado con tomas rápidas, que no nos permiten observar con claridad el destino de la familia Sawyer (Hewitt no en esta versión), dejando al espectador que busque sangre con ganas de más.

     Lussenhop deja a sus actores dar un trabajo demasiado decadente, además de ser obvio que alguno de ellos era su primer incursión en el cine y necesitaban dirección en este aspecto. Daddario en el protagónico, da de las peores actuaciones que he visto, ni siquiera puede fingir desesperación y temor después de que sus amigos fueron masacrados. ¡Pero eso sí! el guión permite que haya situaciones de desnudo innecesarias, y que la protagonista vaya perdiendo prendas con el paso del filme.

     Fuera de los errores técnicos, cómo que los efectos son muy falsos para la época o que el sonido no es envolvente (aspectos que otras cintas han mostrado que no es necesario cubrir para ser buenas y espantar), lo que tal vez se critique más de esta Masacre en Texas, es su final. Quiso dar algo distinto, no visto antes en el género, que tal vez a los fanáticos puristas de esta franquicia les pueda gustar, ya que funciona como un "que hubiera pasado si..." en esta serie de películas. Cayendo más en lo ridículo e innecesario, por que uno va a ver víctimas de un asesino, no lo contrario (no diré más para no adelantarles la trama si es que la van a ver), y el desarrollo de la historia no nos prepara para ver esto, hubiera funcionado más irse por lo de siempre... por más mal que suene esto.

     Entonces tenemos un filme que no cubre por completo ninguno de sus aspectos que pudo lucir: espantos hay pocos; y la violencia es muy limitada, y en las pocas escenas que hay, no impacta. La mayoría de sus errores parecen resultado de realizadores pretenciosos y comerciales, haciendo a Masacre en Texas: Herencia Maldita, un hazme reír del género, y un pésimo exponente de esta franquicia para las nuevas generaciones. ¡Ah! y ni se molesten en buscar la versión en 3D, que por algo no llego a carteleras.

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G.I. Joe: El Contraataque (G.I.: Joe Retaliation)

Director: Jon M. Chu (Justin Bieber: Never Say Never)

Actúan: Dwayne Johnson, Adrianne Palicki

País: EUA 2013

** y media

Después de dirigir cintas enfocadas en coreografías de baile como las dos entregas de Step-Up y Never Say Never, Paramount le da la tarea de levantar esta franquicia al director Jon M. Chu. Tras una primera entrega con mal recibimiento por la crítica, y de atrasar un año el estreno de su secuela, debe haber un verdadero cambio en este filme para compensar los tropiezos de la franquicia, y complacer a los fans de la serie de juguetes.

     Cronológicamente, no respeta del todo los hechos de la primera parte, tal vez por que dieron más importancia a la posibilidad de tener un buen producto, dando ciertas libertades a la producción. Es como Dwayne Jonhson se convierte aquí en el protagonista, Roadblock, tratara de detener el plan de Zartan, villano que engaña a todos tomando la imagen del presidente de Estados Unidos, y ha eliminado a los Joes. Con ayuda de otros dos sobrevivientes, deberán juntar fuerzas, de agentes dispersos en otra parte del mundo, para evitar que Cobra active su nueva arma mortífera, capaz de destruir países enteros.

     En un principio, Chu tiene el acierto de enganchar al público con escenas de acción que incluyen un amplio manejo de stunts y tomas emocionantes, sumando el carisma de Johnson y una corta aparición de Channing Tatum. Factor que se repite, pero cambiando algunos elementos de esta formula, como que para el desenlace se suma Bruce Willis, como el Joe original, con sus pocas pero buenas escenas donde tiene oportunidad de lucirse.

     La acción será lo que sostenga en su mayoría al filme, con una producción que le invirtió bien a los efectos especiales, y buenas ideas que brinda el director, da como resultado más de una escena que de verdad nos sorprenda. El guión esta bien pensado para que los personajes se libren de ciertas situaciones, de modo que no se ve forzado o artificial.

     El elenco no destacara por un verdadero trabajo actoral, pero cumple con el objetivo de dar personajes agradables. Como Lady Jaye (Palicki), que pudo terminar siendo alguien con muchas generalidades, de hecho en los primeros minutos parece que así será, pero se logra revertir esto.

     A pesar de que la dirección y guión estén bien cubiertos, hay detalles, especialmente técnicos, que no están bien cuidados, como que llegan momentos que la historia parece muy burda. Es natural que cuando uno va al cine a ver este tipo de cintas, no se preocupe por este tipo de cosas, busca puro entretenimiento, pero factores como el sonido, que un disparo o un golpe no se escuchen creíbles, evita que el público entre de lleno a la acción. El clásico Rescatando al Soldado Ryan (Steven Spielberg), no tendría el mismo impacto de no haber sido porque cuando escuchábamos los disparos, sentíamos como si rozaran nuestros oídos, por que la fotografía y dirección nos mostraban sin temor la crueldad de la guerra, por ejemplo.

     Esta cinta termina siendo fácilmente disfrutable, que personalmente siento que fue de esos casos de "mucho ruido y pocas nueces", bueno no tan pocas... Lo importante es que el trabajo hecho con las escenas de acción más las actuaciones, rescatan del olvido, a una franquicia con la que se pudieron haber dado por vencidos hace años. Aunque obviamente queda lejos de ser memorable a través de los años, incluso en el apartado de acción, o comercial.

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Seis Sesiones de Sexo (The Sessions)

Director: Ben Lewin (Georgia)

Actúan: John Hawkes, Helen Hunt

País: EUA 2012

*** y media

 

El cine independiente, cómo dice su nombre, es una opción distinta a las cintas que buscan más entretener al público con adaptaciones, secuelas, y efectos especiales. Nos ha brindado historias, si no siempre originales, frescas como Juno, y ha ido evolucionando hasta llegar a filmes de mejor producción como Una Niña Maravillosa (Benh Zeitlin). Ahora llega este caso verídico, sobre un ensayo de Mark O´Brien, un escritor que padeció polio, por lo que no podía moverse del cuello para abajo, y acudió a una sustituta sexual (Hunt), para poder tener experiencias sexuales antes de que fuera demasiado tarde para él.

     La película se desarrolla al rededor de las sesiones que Mark tuvo con Cheryl, la sustituta que ella misma aclara en que se diferencia de una prostituta, empezando porque con ella tendrá un límite de seis sesiones, con las que empezara su vida sexual, a pesar de su impedimento físico.

     Lewin escribe y dirige esta historia, que por el guión, que relata experiencias crudas y emocionales por la discapacidad del protagonista, te engancha con lo que sucede. Esto sumado a las actuaciones Hawkes y William H. Macy, como un padre que resultara entrañable a la audiencia, tiene un arranque tanto agradable como reflexivo, al ponernos en verdad en los zapatos de Mark.

     Es después, que este personaje acude a Hunt, donde aquí el filme se maneja con mucha madurez, por parte de la actriz que no muestra incomodidad por los desnudos, y por el director que no muestra esto con morbo. La cinta se torna muy ilustrativa en las sesiones, tanto por las acciones de Mark y Cheryl como emocionalmente.

     A pesar que el guión se sostiene bien por si solo, las actuaciones es el otro factor que nos acerca más a los personajes. Como ya dije, Macy, da una interpretación que se siente honesta de un personaje agradable, y Hawkes aparenta ser alguien con polio de forma muy natural, que engaña aún más a la audiencia con su voz y movimientos. En cuanto a Hunt, destaca por lo que ya dijimos de sus escenas sobre las sesiones, y también por el acercamiento que hay de su familia.

     Puede que al final la película se dirija más a lo realista, pero otras escenas y personajes se sienten distorsionados por Lewin, que los ilustra demasiado compresivos, y vuelve un poco inverosímil el filme.

     No es lo más destacado en el cine independiente, pero es un trabajo muy sensible, que contagia al espectador, con experiencias de gente que podríamos ignorar que existe, pero que tienen muchas historias que contar.

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Nosotros Los Nobles

Director: Gary Alazraki

Actúan: Gonzalo Vega, Luis Gerardo Méndez

País: México 20123

****

Nosotros Los Nobles, es la primera pelícila de Gary Alazraki como director y escritor, donde el afirma que se inspira en una experiencia suya, donde incluso en un sector pudiente del país existen problemas, príncipalmente existenciales, que a pesar de tener la vida resuelta, los jovenes se resignan a vivir bajo la sombra de sus padres. Y justo esto es uno de los varios temas que aborda este filme, la historia de un padre de una familia rica economicamente, que engaña a sus hijos para vivir en humildes condiciones y ellos aprendan a valerse de si mismos, alejandose de su zona de comfort.

     Así arranca esta comedia, de forma positiva con varios aciertos. Además tener tomas interesantes, con perspectivas que no se ven en una comedia, la introducción es una carta de presentación de sus personajes, donde los prícipales: Javi (Méndez) el mirrey, Charlie (Pablo Gil) el hipster, y Barbie (Karla Souza) como una típica niña rica "fresa" o princesa; representan las tendencias y generalidades de estos sectores. Aquí y en el resto del filme parecería que sobreactúan estos tres actores, pero lo correcto es que representan una realidad, y con el desarrollo del filme estos personajes sufren un cambio el cual los actores también demuestran. Gonzalo Vega también se luce en algunas escenas como Germán, el padre, personaje del que también nos encariñamos, junto con otros personajes secundarios muy bien desarrollados.

     Es un tanto notorio que Alazraki quiso despegarse de lo típico en las situaciones que crea en su guión. Esto le funciona muy bien, aun así, los ambientes y personajes se apegan a la cultura mexicana haciendo una película con la que se puede congenear y reírse de manera sana. A pesar que el final es predecible, habrá varias situaciones que arrancaran risas, y otras que no tanto pero que por su buena intención logran mínimo ser agradables para el público. El guión esta muy bien pensado, y se nota al no haber momentos que cansen o se sientan burdos.

     El otro acierto que ayuda al guión es el antagonista, un tal Peter (despúes sabrán porque digo así el nombre, es una sorpresa muy divertida), cuya aparición justifica el nudo en la trama, el actor Carlos Gascón tiene incluso gestos y movimientos que alimentan su actitud "ojete". Sin olvidar que brinda varios momentos cómicos, pero estos son entregados de igual manera por el resto del elenco.

     Al final, este filme resulta muy disfrutable, y a pesar de contener un poco de crítica social en su tratamiento, demuestra que el cine mexicano no solo consta de eso, más que nada invita a la reflexión en algunas partes. Con un elenco que funciona muy bien y un Alazraki con un arranque prometedor, este filme se alza como una cinta comercial, pero muy bien hecha.

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Oz El Poderoso (Oz The Great and Powerful)

Director: Sam Raimi (El Hombre Araña)

Actúan: James Franco, Michelle Williams

País: EUA 2013

****

Después de la trilogía de Spider-Man con Tobey Maguire, y de incursionar en el horror con Arrástrame al Infierno, Disney le encomienda dirigir una versión de un filme que parecería intocable, por ser uno de los clásicos más queridos de todos los tiempos, El Mago de Oz. Dicen que en realidad buscan homenajear la serie de cuentos de L. Frank Baum, utilizando las nuevas tecnologías. De igual manera el título conlleva una gran responsabilidad.

     Oscar Diggs Zoroastro (Franco), u Oz, es un mago en Kansas, que principalmente se dedica a la ilusión y engaño. Un día tratando de huir en una tormenta, un huracan lo atrapa y lo lleva al mundo fantástico de Oz, donde descubre una profecía que dice que él es una gran mago que liberara a ese mundo de la malvada bruja que lo amenaza. Él tiene que descubrir la manera de lograrlo, dejando atrás su personalidad egoísta, y demostrándole a todos, tanto los que creen y no creen, que es el gran mago que esperaban.

     Lo mejor de la película es que en realidad no busca hacer la competencia o versión mejorada del filme de Victor Fleming. La adaptación toma otro rumbo, empezando porque no hay indicios de Dorothy. Aquí se narra como Oz llego a esta tierra mágica, y esto se aprovecha para explicar como funciona este mundo, y hasta sirve como complemento de la cinta original. Los puristas no quedaran 100% satisfechos, ya que no tiene el mismo tratamiento, está es más de aventuras y efectos especiales, pero igual son estos los que disfrutaran más los ligeros homenajes, como el inicio en blanco y negro. Los guiños a la cinta original es de los puntos más positivos, ya que habrá quien se sorprenda de saber porque Oz se presenta en forma de nube, y hasta quien le llegue el sentimiento por el cierre de la historia y vea el parecido a la original.

     El ritmo del guión no decae, se sostiene de sus personajes, y funciona muy bien. Encariñarse con ellos no es complicado, empezando por un Oz, del que nos preocupamos y esperamos constantemente que mejore y logre ser el mago de la profecía; Finley, un mono muy simpático que enternece a la audiencia; y Glinda (Williams), que junto a Finley, continua con la narrativa de El Mago de Oz de que las personas con las que convive el protagonista en la vida real son personajes fantásticos en la tierra de Oz, su interpretación es dotada de mucho encanto, tal cual lo hubiera hecho en Mi Semana con Marilyn, pero como una actriz profesional, ella es capaz de separarse de otros personajes que ha hecho y darles un toque distinto a cada uno.

     Visualmente es muy fuerte, creo que era de los aspectos donde existía una de las espectativas más altas. Desde la fotografía en blanco y negro, hasta la fantasiosa tierra de Oz, todo se ve muy bien, real, y apoya a la visión del director, que dota de una paleta de colores llamativa, variada, y fresca a este mundo de fantasía. Justifica todavía más que hubiera otra película de este mundo, con otra perspectiva.

     Entretiene, y se saca provecho del material que se tenía, diferenciandose de otras películas comerciales de fantasía que han bombardeado los cines estos últimos años. Al igual que el queridísimo clásico de Fleming, está es una cinta con gran producción, pero también corazón.

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Anna Karenina

Director: Joe Wright (Orgullo y Prejuicio)

Actúan: Keira Knightley, Aaron Taylor-Johnson

País: Reino Unido 2012

***

Sin duda alguna, existen ya varias adaptaciones de este clásico de León Tolstói. Pero ahora el director de otras películas de época, Orgullo y Prejuicio (escrita por Jane Austen) y Expiación, Deseo y Pecado  (Ian McEwan), Joe Wright se propone a dar una versión innovadora con su actriz recurrente, Keira Knightley.

     Los primeros minutos de la película son los más impresionantes, y donde se nota la dirección que quería tomar Wright. El filme se dirige más a lo teatral, se desarrolla en un solo escenario, vemos en pantalla el cambio de escenografías y actores, sin cortes. Además de escenas donde todos los extras actúan de forma coordinada, haciendo ver esto como un musical. Esto funciona para atrapar al espectador visualmente y convencer de que ésta no es una adaptación más de Anna Karenina. Pero no se aprovecha del todo este tratamiento teatral, porque es en estas partes cuando la historia tiene un desarrollo lento, y se nota que el propio director no tuvo mucha confianza en realizar el resto de la película así, ya que son contados los minutos y secuencias donde vemos esto.

     Otra parte donde esta versión de Anna Karenina rompe con la realidad, es en la escena donde Anna es conquistada por el Conde Vronsky en un baile. No se pude dudar de la habilidad y genialidad de Wright como director aquí, el manejo de luces, las coreografías, hacen que su visión y tratamiento de la historia sean realmente efectivos, da una secuencia que se siente original y fresca destacándose de las otras adaptaciones de este libro y sorprende al espectador.

     Así como esta película tiene sus momentos de lucidez, estos son escasos, los demás son intentos del director de inyectarle su estilo, donde fracasa ya que debilita a la historia. El guión no estuvo hecho para el tratamiento que Wright quiso darle, tal vez le falto expresar sus ideas con Stoppard (guionista) o este no fue capaz desarrollarla para que tuviera ese tratamiento. Provocando que conforme avanza la trama, no se logra atrapar al espectador, y no tengamos interés por el destino de sus personajes. Las escenas de verdadera tensión, son gracias a la historia de Tolstói. 

     Igual, esta cinta no será del desagrado de todos. No escatimaron con la producción, la creación de escenarios y vestuarios es el otro apartado original y fresco. La música funciona muy bien para esta película de época, pero no logra ser memorable.

     En las actuaciones destaca Aaron Jonhson quien tiene la capacidad de interpretar papeles cada vez más serios, con su modo de hablar y actuar, adquiere la actitud de mujeriego necesaria para interpretar a Vronsky. Knightley y Jude Law se limitan a hacer lo que marca el guión, no lo hacen mal, pero no ayuda para el desarrollo de personajes.

     Sí es una versión que se separa de otras de Anna Karenina, pero es este intento el que le provoca tropiezos y algunas secuencias visualmente sorprendentes. Tal vez valga la pena recordarla por estas secuencias y la producción.

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Los Miserables (Les Misérables)

Director: Tom Hooper (El Discurso del Rey)

Actúan: Hugh Jackman, Anne Hathaway

País: Reino Unido 2012

*** y media

En medio de un período de premiaciones y adaptaciones literarias, el director que ganó el Oscar en 2011 por El Discurso del Rey, regresa con este proyecto musical, de la obra clásica francesa de Victor Hugo. El puro título ya gana atención, pero agreguemosle a la fórmula actores de primera, algunos de ellos con experiencia previa de Broadway, como Hugh Jackman, y que fue cantada ¡totalmente en vivo! ¿Después de ganar la codiciada estatuilla Tom Hooper demustra la capacidad para llevar esta producción a la pantalla grande?

     El libro de más de mil páginas aquí da para una película de 150 minutos aproximadamente, no suena mal, tan solo escucharlo suena justo, especialmente si tomamos en cuenta que el material original se remonta a varias historias que no pertenecen a la trama principal, si no que la profundizan, entonces se entiende que tengan cosas que cortar en la historia. Si vas con la idea de ver una adaptación a la talla del libro será mejor que busques otra alternativa, ya que este se basa más en la obra musical de 1980 de Herbert Kretzmer. 

     Pero hablando como producto fílmico, teniendo que ignorar la gran profundidad de la historia y personajes de Victor Hugo, indudablemente es una gran película, sumamente entretenida y que si gustas de los musicales, esta es una alternativa con una propuesta inovadora y fresca.

     Lo primero que hay que decir, que sobra decir que es un aspecto de doble filo, son los cantos y numeros musicales. No fueron grabados en estudio ni hubo doblaje, lo que escuchamos en el cine fue grabado en ese instante y agregado así a la edición final, además que los diálogos son escasos, un 99% de la película es cantada. Los actores tienen la oportunidad de lucirse, dar un canto afinado y con sentimiento. Da como resultado una película más dinámica, confrontaciones más interesantes y hace que este musical sobresalga de muchos.

     Hugh Jackman como Jean Valjean hace un gran papel para el guión que se le dió, el personaje que en la versión escrita tiene muchas confrontaciones personales, aquí se resumen con cantos, algunos, especialmente los primeros, son emotivos, pero llega un momento en que vuelve lento el ritmo del filme porque parece cantar sin seguir alguna pista o canción, y cuando hubiera bastado un diálogo, el director y guionista insistieron en que tenía que seguir haciendolo "entonadito". Sus confrontaciones con Javert (Rusell Crowe) tienen gran impacto, y ambos actores logran un gran duo musical, este efecto también se produce con otros miembros del elenco pero no de la misma manera. Me parece lamentable que hayan querido explotar tanto a este personaje, escencial en la literatura universal, que al momento de introducirlo con las otras historias se siente de sobra.

     Del resto del elenco queda decir ovaciones. Rusell Crowe demuestra tener materia para un musical, además que sus números musicales si tienen razón de estar, ya que de este si quedan más claras sus acciones e intenciones. Amanda Seyfried cumple con lo que uno podría imaginarse de Cosette, quien también tiene química con Eddie Redmayne, que interpreta a Marius y es de las mejores voces en la película. Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter son los posaderos que albergan a Cosette al príncipio, el primer número que tienen ambos es de los mejores logrados, con una gran coreografía, música y un estilo cómico natural. Pero el mayor reconocimiento de haber llevado este musical a pantalla grande, y la mejor canción en la cinta es Anne Hathaway cantando "I dreamed a dream", momento que toca el corazón de los espectadores, tiene mucho sentimiento, y en una sola toma la actriz transmite mucha pasión, logra ser un metáfora de la crueldad de la humanidad, de lo que sufren los verdaderos miserables.

     Con gran producción, quien disfrute del diseño de arte, vestuario y maquillaje se quedara con una muy buena impresión. El director explota al máximo los escenarios con tomas lejanas y paneos, como en casi cualquier película de época, todo esta bien cuidado aquí.

     Si no gustas de los musicales, tal vez esta alternativa no sea muy conveniente, pero insisto que es una gran película, bastante disfrutable, más merecedora de un premio incluso que el anterior trabajo del director, pero que al llevar el título de una obra clásica, su trama no deja de sentirse muy resumida.

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Los Juegos del Destino (Silver Linings Playbook)

Director: David O. Rusell

Actúan: Bradley Cooper, Jennifer Lawrence

País: EUA 2012

****

Basada en la novela del mismo nombre, es una historia... al prícipio podemos llamarle drama, pero en pocos minutos tiene comedia para que al final gire en un romance. Eso es lo prometedor aquí, a pesar de ser adaptación, se siente sumamente fresca y la mezcla de géneros queda bien repartida. Esto es lo que la posiciono en varios festivales y premiaciones, que no se me olviden las actuaciones y dirección por favor.

     Pat (Cooper) sufre un problema de bipolaridad, razón que lo lleva a un hospital psiquiátrico, del que meses después sale y vive con sus padres. Le cuesta trabajo controlar su problema y es cuando llega a su vida Tiffany (Lawrence), quien también tiene un problema de personalidady un pasado duro, cada uno busca algo diferente del otro y es cómo ambos tienen una relación poco convencional.

     Como dije, no sería justo poner a Los Juegos del Destino en un género, y esto no es algo malo, es porque el guión esta muy bien estructurado y varias escenas ocurren en el momento adecuado con situaciones poco convencionales. Es muy interesante como mezclan a los personajes de Cooper y Lawrence, desde que se conocen tienen una química genial y atrevida. Hay escenas esplendidamente tejidas, que crean tensión, terminan de forma explosiva y poco esperada, este impacto aumenta y es posible porque todo se conjuga a la perfección: la visión del director, las actuaciones, música y especialmente la edición, que combina presente y aterradores recuerdos. Se logran emociones fuertes con un ambiente cotidiano.

     La debilidad de este filme es que la historia maneja varias piezas: la falsa ilusión de Pat de volver con su ex-esposa, su problema psicológico, sus padres, Tiffany; todo tiene una resolución satisfactoria, pero se le da prioridad a Tiffany y los otros elementos pierden importancia, haciendo caer un poco el ritmo, no es tan grave, pero mientras el comienzo es excelente, el desarrollo y desenlace se quedan tan solo en bueno. A pesar de esto, el manejo del romance es ideal, porque se le da buen manejo, enternece al espectador sin caer en convencionalidades ni clichés.

     Muy original, es una película que merece verse, ya que genera momentos genuinos, sin pensarlo dos veces, de las mejores del año.

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Cloud Atlas

Director: Lana y Andy Wachowski (Matrix), Tom Tykwer (Corre Lola Corre)

Actúan: Tom Hanks, Halle Berry

País: Alemania 2012

**** y media

Si hablamos de cintas de culto vueltas clásico, que tuvieron dirección y visuales innovadores, el nombre de los tres directores a cargo de este filme nos remite a trabajos cómo Matrix, con la famosa secuencia de Keanu Reeves esquivando balas, y a la pelirroja contratiempo en Corre Lola Corre. De pronto saber que estos tres cineastas hacen mancuerna en otro guión que desafió por su complejidad a las compañías de cine comercial más famosas, es algo que ya atrapa la atención del buen cinefilo. 

     Cloud Atlas son varias historias en distintos tiempos muy alejadas unas de otras por años, décadas, o hasta siglos: un hombre muriendo en un barco que ayuda a un polizón negro y escribe un diario, el músico que extraña a su amante mientras compone para un músico prestigioso retirado, la periodista que es perseguida por tener información de lo que será una terrible catástrofe nuclear, un hombre mayor retenido en un asilo, una humanoide siendo interrogada antes de su ejecución por un movimiento al que ayudo, y el futuro distante donde existen tribus y el miembro de una es acosado constantemente por fuerzas malignas y buenas. La única conexión de estas historias son las reencarnaciones que tienen sus personajes y su fuerte mensaje sobre la libertad, y el bien y el mal a través de los tiempos.

     Será complicado describir la grandeza de toda la trama, pero todas las historias se unen por los mensajes que se quieren dar. Esto se basa en principios hindúes como el karma y la reencarnación, solo que no se menciona a la religión. Se alternan las historias inteligentemente, los saltos en el tiempo, o de personajes, tienen una razón que es dar una sensación o mensaje, que a pesar de ser épocas distintas, la naturaleza humana no cambia; un ejemplo es una persecución donde Hae-Joo Chang y la humanoide Somni escapan de las autoridades, esto es intercalado con una secuencia donde el polizón que Adam protege, corre el riesgo de que lo ejecuten en el barco, para este momento ya estamos enrolados con ambas historias que al irlas intercalando llegamos a un punto de tensión genuino, que no sería igual si mostraran cada parte de la trama por orden cronológico.

     Las 5 historias dan justificación total que el filme dure aproximadamente 170 minutos. Incluso desde el inicio de la película se atrapa la atención por completo, con la introducción y lo interesante de la premisa, además de algunas tomas con violencia visual que no caen en convencionalismos, de hecho por esto y la complejidad del guión es que este filme no podría considerarse comercial, a pesar de sus actores. Una consecuencia del guión es ver varios géneros en pantalla, encontramos en su mayoría cinecia ficción, romance, y pequeñas dósis de thriller, acción y hasta comedia, no llega a ser tanto un problema, de hecho por momentos llega a ser encantador y beneficia al ritmo de la cinta, el único tropiezo radica en que una historia, la que contiene thriller para ser exactos, se siente floja al final tras la elaborada trama que se arma en ella.

     El éxito en la dirección no se la podemos atribuir a tan solo uno de los tres co-directores, el genio ya visto en sus antiguos trabajos se mezcla, dando como resultado escenarios innovadores, secuencias, efectos y edición frescos que no terminan de maravillar al espectador. También su colaboración en el guión, que apesar de ser una adaptación, le brindan su sello personal a esta película. Mención especial a Tykwer, que no solo se basto con realizar estos dos aspectos, igual colaboró con el score, me imagino como David Mitchell se debió maravillar al escuchar "El Sexteto de Cloud Atlas" (canción que le da nombre al libro) saliendo de la versión impresa a la pantalla.

     El trabajo actoral es muy completo, hay actores que aparecen en las cinco historias y hacen personajes muy diversos, de distintas edades, ¡hasta sexo! Incluso es necesario fijarse en sus apariciones, porque sus personajes y acciones tienen un significado y razón de ser. Los tres que más vemos son Tom Hanks, Halle Berry y Hugo Weaving, que cargan muy bien con el peso de su tiempo en pantalla con las distintas facetas que personifican. Weaving siempre ha sido un gran antagonista, aquí lo sigue mostrando, además de ser grato seguir viendolo colaborar con los Wachowski.

     Una trama que requerira tu atención, que nos prepara para una bomba de emociones. Un filme sumamente original por su estilo que se une a la lista de clásicos de sus directores, de sus mejores trabajos, indicando que son cineastas de cálidad con gran potencial.

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Una Aventura Extraordinaria (Life Of Pi)

Director: Ang Lee (Secreto en la Montaña)

Actúan: Suraj Sharma, Irrfan Khan

País: EUA 2012

***

La anticipada adaptación de el libro Life of Pi llega a cines con la dirección de Ang Lee, dando mucho que prometer, para los seguidores del libro, como las promesas de "una maravilla visual" por parte del director y equipo de producción. Incluso como otras grandes películas de la talla de El Caballero de la Noche Asciende (recordemos los anuncios previos a Misión: Imposible, Protocolo Fantasma) ha tenido reproducciones con duración de escasos minutos para muestra en comerciales de El Hobbit y otras películas de cartelera nacional.

     Piscine Molitor Patel (Suraj Sharma en su versión joven), o Pi como se hace llamar después de las bromas de sus compañeros de escuela, relata la historia de su vida: el por qué de su nombre, su admiración y práctica de varias religiones, pero haciendo énfasis en el viaje que emprendió con su familia para viajar de la India a América para vender los animales del zoológico de su padre y mudarse a Canadá. En una tormenta naufraga solo con un tigre, llamado Richard Parker, en un bote, su historia mostrara como fue que sobrevivió y el cambio que tuvo su vida con esta experiencia.

     Desde los primeros minutos tenemos un agasajo visual, la presentación de créditos es de las mejores que he visto, con la presentación colorida de el zoológico de los Patel, que también muestra un 3D estupendo. Un poco después Pi habla un poco de él y su familia, y todo esto es una fabula colorida, con momentos agradables y genuinos, que por su uso de locaciones, encuadres y fotografía nos recuerda de muy buen modo a Hugo (Martin Scorsese). Me parece inimaginable que alguien olvide la secuencia cuando su tío nada en la alberca francesa que le da nombre a Pi (que por la posición de la cámara parece que nada en el cielo), o las lecciones de vida que le da su padre.

     La siguiente parte, que es el naufragio, sigue teniendo la habilidad de el director y producción que vimos en los primeros minutos, de hecho afortunadamente aún hay secuencias muy bien logradas, sólo que no se podrían comparar con el principio. Siendo justos, la labor de Ang Lee fue muy compleja porque tuvo que traducir una historia donde la mayoría del tiempo aparecen los mismos elementos en la pantalla (Pi, el tigre, y el bote), a pesar que hay situaciones que justifican su tiempo en pantalla, habrá momentos donde se puede sentir flojo el desarrollo y que el guión no llega a ningún lado.

     Lo curioso es que el final tiene una sensación mixta, porque se puede decir que el desenlace no es completamente satisfactorio, en gran parte porque trata de ser sorpresivo y no lo logra, pero en él hay una metáfora que Pi explica conmueve y llega a ser la segunda razón por la que vale ver la película.

     Ang Lee hace un gran trabajo como director, con tomas bien construidas, con bella composición y movimientos de cámara. La trama que por momentos decae, para algunos espectadores podrá ser compensada por el aspecto visual. Tal vez haya que ser paciente para este tipo de filmes, pero créanme cuando digo que si le das la oportunidad puede valer mucho la pena.

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El Hobbit: Un Viaje Inesperado (The Hobbit: An Unexpected Journey)

Director: Peter Jackson (El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo)

Actúan: Martin Freeman, Ian McKellen

País: EUA, Nueva Zelanda

***** 

La trilogía de El Señor de los Anillos (también dirigida por Peter Jackson) desde su primera película ha sido un material de culto haciendo honor al género de fantasía. Una prueba reciente es en The Avengers cuando Tony Stark se burla de las habilidades de arquero de Hawkeye llamandole "Legolas", y sin tener que citar otras películas, ¿quién desconoce la personalidad de Gollum y su "precioso"?. No solo las referencias, es considerada por varios de las mejores películas de todos los tiempos y posee varios premios de prestigio cinematográfico. Mucho se puede hablar de esta trilogía en esta introducción, lo importante es la emoción de esta nueva entrega sobre la adaptación de otro libro sobre aventuras de la Tierra Media.

     Bilbo Bolsón (Freeman, pero con el cameo de Ian Holm en su versión anciana) es un hobbit que tuvo un largo viaje a lado de el mago Gandalf (McKellen) y otros 13 enanos para ayudarlos a recuperar su reino que fue arrebatado por el dragón Smaug. Ira recordando todas sus aventuras, lugares, y criaturas que conoció desde aquella mañana que Gandalf le dijó: busco a alguien para compartir una aventura.

     El problema que algunos veían en El Hobbit era como para la trilogía de El Señor de los Anillos adaptaron un libro de varias páginas para cada entrega, y en este libro que solo es uno y tiene menor cantidad de páginas lo dividieron en tres películas. Se es bien sabido que El Hobbit es un libro con varios detalles, hechos y batallas, entonces tenían de dónde agarrar, sin olvidar que varias adaptaciones no son bien aceptadas por los detalles omitidos ya que la duración de la película no permitió agregar todo. La verdadera desventaja radica en que sí sentimos la historia inconclusa y para conocer el final de ésta en el cine pasaran algunos años que parecerá una espera interminable, pero se profundiza en varias cosas, habrá más tiempo para conocer mejor a los personajes (solo basta decir que son 13 enanos), y situaciones que son solo mención en el libro aquí tienen más desarrollo. Los gigantes de piedra, por ejemplo, no tienen esa secuencia en el impreso, momentos como estos es seguro que habrá varios en lo que falta de la saga. Entonces lo más seguro es que tengamos una adaptación muy fiel ¡que tenga más profundidad que el libro!

     La historia no decae, a lo largo del guión conocemos historias, se argumentan razones a favor y en contra de esta misión de los enanos y tenemos varios encuentros épicos que dan como resultado un filme de aproximadamente 2 horas 45 minutos (respetando la duración de las entregas anteriores) que no se siente lento ni pesado. La decisión de dividir el libro parece ser efectiva.

     El regreso de Peter Jackson como director no pudo ser más adecuada, hubiera sido interesante ver la visión de Del Toro en este universo, pero es algo a lo que Jackson ya está familiarizado, y los fanáticos y conocedores de la trilogía quedaran muy satisfechos con su conocimiento y trabajo. Su seguimiento para las batallas tienen una notable mejoría, hasta para lo que son flasbacks o historias contadas por los personajes adquiere un estilo visual fresco.

     Incluso si hablamos más cinematográficamente este filme es impecable. La música sigue ambientandonos y dando una fuerte carga sentimental, tal y como lo hizo en entregas pasadas, pasando por temas ya conocidos de El Señor de los Anillos. La producción hace un trabajo estupendo apoyando a que lo visual sea sorprendente. Solo vean la residencia de los hobbits, la mina de los orcos y los lugares por donde pasa Bilbo y todo esta perfectamente ambientado, con gran cantidad de detalles, y buen uso de locaciones reales y efectos especiales que no terminaran de sorprender. Gollum llega al punto de parecer que en realidad estuvo en los sets, WETA sigue mostrando ser la mejor compañía para efectos especiales, y Andy Serkis tiene una gran habilidad corporal y expresiva que dota de más vida a este personaje.

     Esta es la primera película que se graba y exhibe en un formato nuevo: 48 cuadros por segundo. Es una interesante experiencia, ya que notamos mejor definición en algunos movimientos, desafortunadamente son contados los momentos donde se nota una verdadera diferencia con el formato tradicional, pero el verdadero lujo es que en general la textura se disfruta más. Ésto sumado al 3D, que otra cosa lamentable es que las escenas de acción no fueron muy enriquecidas por éste, pero los paisajes si gozan de mayor profundidad y realismo, algunas escenas parece como si de verdad estuviéramos presentes en la locación, casi lo que hizo La Invención de Hugo Cabret. Recomendaría darle una oportunidad a ambos formatos, que con los años ira mejorando.

     El Hobbit: Un Viaje Inesperado es la forma ideal para empezar esta nueva trilogía, que entrega grandes momentos, nos deja con ganas de ver lo que sigue, y sobre todo nos da el gusto de regresar a la Tierra Media y revivir grandes aventuras. 

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Argo

Director: Ben Affleck (Atracción Peligrosa)

Actúan: Ben Affleck, Bryan Cranston

País: EUA 2012

****

A pesar de ser corta, la filmografía de Affleck como director ha dejado un buen sabor de boca, porque parece escoger historias que en realidad enganchan al espectador con su suspenso y giros en la trama. Hace parecer que emocionar al público sea fácil. En su nuevo trabajo, se inspira en un hecho real que parece superar a la ficción.

     Estamos en Iran, en el año 1979, donde comienza un movimiento violento cerca de la embajada estadounidense en Tehran, se toma la embajada y a los trabajadores como rehenes, pero 6 de ellos logran escapar del edificio y son apoyados por un embajador canadiense que vive allí. El gobierno se ve presionado para rescatar a los embajadores de Iran, especialmente a los que escaparon a la casa de un embajador canadiense y son buscados por Iranies. Para la extracción se recurre a la CIA, donde el agente Tony Mendez (Affleck) planea una producción para una película falsa llamada Argo, un filme de ciencia ficción que les dara la excusa necesaria de viajar a países orientales en busca de locaciones y sacar a los embajadores del país como si fueran parte del crew.

     De nuevo, con la simple sinópsis uno queda enganchado con lo que es un suspenso inteligente. Tomemos en cuenta que es una situación muy delicada donde si el plan, que fue "sacado de la manga", falla los involucrados pueden ser asesinados en el aeropuerto o en la parte de Iran donde los aprendan. La frágil relación de los abitantes de ambas nacionalidades está en juego. Ésto y más hace que varios minutos metan de lleno al espectador, intrigandolo y transmitiendole el constante riesgo por el que pasa Mendez y los embajadores.

     Tras una obligada introducción de la situación del país y como una de las mayores organizaciones de inteligencia en el mundo se partia la cabeza para idear un plan. Los extremos a los que te lleva el guión cumple con las espectativas que te brinda la premisa. El "pero" que le pongo al guión son alunos diálogos que suenan muy forzados en pantalla, igual que el desenlace, pero tomemos en cuenta que fue un hecho real, y la forma en que lo presenta Affleck no hace decaer la emoción. Se nota que hubo una gran labor de investigación que da más calidad al filme, con hechos fuertes y una ambientación ideal.

     El trabajo actoral queda en un punto medio, ya que la personificación de Affleck quedo muy bien, al igual que su actuación, a excepción de unos gestos que hace relacionarlo con otras películas suyas. El resto del elenco expone muy bien la deseperación y temor que vivieron los involucrados, a pesar que hubo quienes cayeron en la exageración.

     Pienso que lo importante, y lo mejor, es que las espectativas de una película que no hacía mucho ruido a comparación de blockbusters como The Avengers, se cumplieron. Un hecho muy interesante con gran mensaje es expuesto de tal forma que estaras al borde del asiento, tu interes no se despejara hasta el desenlace. ¡Affleck lo hizo de nuevo!

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Melancolía (Melancholia)

Director: Lars Von Trier (Anticristo)

Actúan: Kristen Dunst, Charlotte Gainsbourg

País: Dinamarca, Suecia, Francia 2011

*****

Siendo ya un director consagrado, el más reciente filme de Lars Von Trier a penas llega a México. Sí, porque en el festival de Cannes, donde injustamente fue declarado persona non-grata, se estreno el 18 de mayo y en Estados Unidos el 26 del mismo mes, pero del 2011. A pesar de este retraso, que es como para perder la cabeza, sigue siendo un estreno muy anticipado y que emociona a los cinefilos.

     El director, que también funge como escritor, cuenta la historia de dos hermanas, Justine (Dunst) y Claire (Gainsbourg), que tienen un relación complicada. A la par que ellas llevan esta situación a su modo, en el espacio, ocurrira un hecho único e irrpetible, la trayectoria de el planeta Melancolía coinsidira con la de la Tierra, esto amenaza con una posible colisión que podría acabar con la vida humana.

     Podríamos empezar aclarando que apesar de ser dos historias que no tienen nada que ver, y se podría pensar que el resultado sería algo incuherente, termina siendo todo lo contrario. De alguna manera, este acontecimiento fatalista, saca a flote un lado de las hermanas que talvez ni ellas hayan visto antes. Una primera mitad que habla sobre una boda que termina del todo mal, y una segunda que muestra la amenaza del planeta, en ambas se muestra lo que podría ser una moraleja o un mensaje, sin necesidad de usar un discurso o que un diálogo te lo diga, Claire es comprensiva y siempre trata de perdonar los actos de su hermana, haciendo a un lado culquier intención amarillista, haciendo algo totalmente puro.

     Otra relación que podríamos mencionar entre ambas tramas, es la teoría de una posible conexión entre Justine y la actividad de Melancolía, que además de todo, ella tiene la enfermedad con el mismo nombre. Uno de los aspectos que sostiene esta teoría, es una hermosa toma que debería quedar para la historia, donde el personaje de Dunst, desnuda y totalmente acostada en el pasto, aprecia al planeta visitante.

     El score, que desde un príncipio es usado de forma perfecta para acompañar imagenes clave en la película, es sútil, impactactante y conmovedor. Tiene el material suficiente, para volverse un tema clásico del cine.

     Kristen Dunst hace un gran personaje, da profundidad y no cae en los típicos moldes que podría tener su personaje. El resto del elenco, igual construye personajes profundos especialmente Gainsbourg, que consigue gran interacción con Dunst, sin olvidar que refuerza el mensaje de la película, y Kiefer Sutherland.

     Es así como la trama, además de hacer una inteligente disección de la relación familiar, desarrolla cuidadosamente una historia compleja con tomas de la misma magnitud, que nos prepara para uu final perfecto que cumple con lo desarrollado en el filme. Esto debe ser considerado una obra de arte, ¿a finn final perfecto, sorprendente en cualquier aspecto y que  de cuentas que no es eso el cine? Un arte, y que mejor cuando puede satisfacer a cualquier tipo de espectador, siempre y cuando tenga la madurez y disposición para apreciar algo completamente distinto al cine comercial.

 

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Batman: El Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises)

Director: Christopher Nolan (El Origen)

Actúan: Christian Bale, Tom Hardy

País: EUA 2012

**** y media

Una vez se dijó de Nolan: como los personajes de sus filmes, esta obsesionado con la manipulación de la realidad. En su filmografía, destacando a El Origen y la entrega pasada de Batman, ha mostrado el cuidado que le tiene a sus filmes, que llega hasta los límites para explotar sus películas al 100%. Tuvo el atrevimiento de rehacer las películas del superhéroe, cuando muchos creían que la versión del mismísimo Tim Burton era la definitiva. Ahora, tiene que darle un desenlace, a la historia que el ingeniosamente renovó, llendo contra las presiones del estudio, como filmarla en 3D. Siendo alguien tan serio, sabemos que nos tiene preparado un final definitivo para Batman.

     Han pasado 8 años desde que el héroe de Gótica venció a Joker. Tras tener que culparse de los crímenes de Harvey Dent y ser perseguido por la ley, Bruce Wayne se exilia a él mismo, y con él, a Batman. Lo que parece ser una ciudad en "tiempos de paz", se verá amenazada por un nuevo villano, Bane, que busca destruirla. Obligando a Batman a salir de su exilio, para vencerlo y con él, afrontar todas las catástrofes que causara, llevando al héroe, a niveles a los que nunca se le había puesto a prueba.

     Con Batman Inicia, Nolan le había dado un giro fresco a las películas del personaje, ¿y que se puede decir de El Caballero de la Noche? Simplemente que ha sido la mejor película de superhéroes, además de una actuación memorable de Heath Ledger como Joker. La conclusión tenía el peso igualar a las antecesoras además de brindar un final digno. Puedo decirles que la disciplina y habilidad del director/guionista dieron resultados. Lo que ha distinguido a esta trilogía de otras películas de superhéroes (especialmente de Marvel), es que cada filme era simbólico a su manera. En esta entrega, Bane busca torturar a Batman, y desde un príncipio, con tomas brutales, no solo vemos como logra su cometido, si no que lo transfiere a la audiencia.

     Dicho esto, uno nunca duda del villano. En lo que podría considerarse un acto o capítulo de la película, Bane obliga a vivir a Bruce Wayne un supuesto momento doloroso de su vida. Esta parte no solo continua con la tortura que Nolan lleva planteando con la historia, el desenlace tiene su sentido filosófico, tanto por las tomas y los diálogos, recordando la pregunta: ¿Por qué nos caemos? Que será la premisa que le dará sentido a esta escena y a el filme en general.

     Los enfrentamientos entre el héroe y el villano tienen una gran tensión, que aderezadas con una excelente mezcla y edición de sonido, resaltan de varias escenas de acción del cine en general. Selina Kyle (Anne Hathaway) no se queda fuera de esto, haciendo equipo con Batman, nos brinda momentos de acción cuidadosamente planeadas, además de otras escenas que son de gran aportación a la historia. 

     En cuanto a los personajes secundarios: Micheal Caine, Morgan Freeman y Gary Oldman, en los papeles de Alfred, Lucius Fox y Gordon respectivamente, interpretan a los fieles ayudantes de Batman, que logran darnos momentos emotivos, solo que su aparición es corta. Joseph Gordon-Levitt y Marion Cotillard, nos dan giros inesperados, de forma distinta cada uno, en el desenlace y después, que además de hacer la batalla final más que una pelea, le da en el clavo a un detalle que parecía omitido del comic.

     El guión presenta algunos huecos, no afectan en sí a la trama, pero notaran que habrá momentos en los que tal vez digan: "no es lógico que pase eso". Igual, cierra de forma épica la trilogía, que desde un principio a cumplido las expectativas. El final muestra, lo que irónicamente algunas películas de superhéroes olvidan mostrar, heroísmo. Sin que nos lo digan directamente, sentimos como con Batman terminamos un camino.

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Prometeo (Prometheus)

Director: Ridley Scott (Alien, el octavo pasajero)

Actúan: Noomi Rapace, Michael Fassbender

País: EUA 2012

***** 

¿Quién o qué es Prometeo? En la mitología, historia que se cuenta en el filme, fue el dios que quiso darle al hombre los mismos poderes de lo dioses, por lo cual recibió el castigo de ellos; en cuanto a lo que se refiere al cine, es una precuela de Alien, y la más reciente cinta de Ridley Scott, quien nos ha brindado dos clásicos de la ciencia ficción: la película antes citada y Blade Runner. Clara muestra que el director esta lejos de algo que desconoce, ¿habría razón para no emocionarnos por su llegada a cartelera?

     Es el título el que explica lo que buscan los protagonistas en esta historia, después del descubrimiento de coincidencias en las pinturas arqueológicas de civilizaciones que no interactuaron entre si, la tripulación de la nave Prometeo viaja en busca de respuestas sobre el origen de la humanidad. El planeta al que llegan no tendrá tan solo lo que buscan, con su llegada darán comienzo al fin de la raza humana. 

     Algo que se reconoce, es que esta película va dirigido a un publico pensante. Respeta la inteligencia del espectador, dando una historia a la que tienes que prestar atención, para que el desenlace tenga un impacto más profundo. La relación con Alien no es muy directa, su historia no va ligada 100% con esta, por lo cual no la tienes que ver para entender Prometeo, mas quien la vio, reconocerá similitudes entre ambas, que causara una fascinante intriga.

     El trabajo del director y actores es excelente. Las tomas de suspenso aterran de verdad, además que los actores dan actuaciones más que creíbles, que le transmiten al público a la perfección por lo que pasan.

     La producción hace un gran trabajo para crear los paisajes, que el 3D no estropea, al contrario, tiene muy buena profundidad y hay hasta hologramas que parece que salen de la pantalla, aumentando bastante la calidad visual. Hay situaciones que podrían verse risibles, pero Scott toma el riesgo y al contrario de esto, se genera un efecto de mayor impresión.

     Esta es una gran aportación, que nos muestra que el genero tiene infinitas posibilidades, de una historia se pueden sacar varias, siempre y cuando estén bien contadas. El premio que se lleva el espectador al final de la cinta, es que no solo se contestan las preguntas planteadas al principió, la travesía genera más incógnitas, ampliando este vasto universo de Alien, que nos dejara con ganas de más películas. Sin olvidar que presenciaremos el origen de un ser tan temible como legendario en la trilogía de películas. 

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Los Juegos del Hambre (The Hunger Games)

Director: Gary Ross (Seabiscuit)

 

Actúan: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson

 

País: EUA

 

****

 

Ahora que las sagas y trilogías basadas en libros, que llenaban salas de cine (El Señor de los Anillos, Harry Potter, Crepúsculo)  llegaron a su fin o están en sus últimos capítulos, se buscaba un sucesor digno. Así es como llega este best-seller a la pantalla grande, que recibió muy buenas críticas de escritores como Stephen King y Stephenie Meyer, y tiene varios grupos de fanáticos en el mundo. Por esto existió una gran espera por su estreno. Esto la coloca en la línea delgada de cumplir todas las expectativas o ser un gran fracaso.

     

     En un mundo futurista dividido en doce distritos, el más poderoso de ellos realiza cada año un evento que es televisado y lleva el nombre del filme. Dentro de estos juegos cada distrito envía dos tributos jóvenes de entre doce a dieciocho que serán llevados a un lugar donde tendrán que sobrevivir y pelear a muerte para ser el único ganador de la competencia y llevar comida a su distrito. Katniss Everdeen (Lawrence) es una joven del Distrito 12, que es llevada a estos juegos y desafiara las reglas de estos, rompiendo el status que ha tenido en esos años y desafiando a la autoridad máxima, El Capitolio.

    

     Un defecto que a muchos lectores  no les agrada de este tipo de adaptaciones es que omiten detalles importantes del libro y pierden su esencia.  Aquí no es el caso, con una duración mayor de 140 minutos, Los Juegos del Hambre se toma el tiempo para introducirnos a este mundo nuevo para el espectador, el cual es relatado de una forma arriesgada mezclando imágenes de una sociedad parecida a la nuestra pero con naves espaciales u otros objetos que no vemos cotidianamente, se agradece plenamente que esto no llega a ser exagerado.

     

     Katniss es un personaje que es explorado lo suficiente para que nos preocupemos por ella durante el filme, y su interpretación por Jennifer Lawrence es buena,  aunque hay ciertos diálogos que son mencionados de una forma cuadrada por ella. Del reparto los destacable son: Woody Harrelson, entrenador de los tributos del Distrito 12, y Elizabeth Banks como Effie Trinket, que tienen la ventaja de interpretar personajes extravagantes con una actuación que les hace justicia.

    

     La debilidad del filme radica que los momentos en que se llevan a cabo los juegos, que deberían ser lo mejor de la película, no logra superar al desarrollo que es cuando conocemos a los concursantes y lo que son Los Juegos del Hambre. A pesar de que la adaptación omite escasos detalles del libro, creo que es imposible trasladar a la perfección un libro con tantos sucesos, que en pantalla son muy acelerados y no llegan a un nivel trascendental. Lo bueno es que si no leíste los libros se entiende a la perfección lo que ocurre.

    

     El ambiente y las locaciones son creadas con gran detalle, complementando el universo creado por Suzanne Collins. Lastima que los efectos especiales no favorece mucho a esta y casi estropea la fotografía del filme.

    

     Un inicio prometedor, con detalles que pulir En Llamas. Ojala no tenga un mal desenlace como Harry Potter y quien sabe… pueda llegar a magnitudes similares a las de El Señor de los Anillos.

 

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